CAPITULO 7
-Oye, Neji. Tengo mucho frio y tengo hambre… - se quejaba Shion, viendo a sus amigos envueltos en frazadas frente al poco fuego que salía de la chimenea de la sala de espera de la estación de policía – Moo, es indignante que nos tengan aquí en estas condiciones, como si fuéramos culpables de un crimen atroz…
Neji se levantó de golpe de su asiento y miró a su compañera fijamente. Hacía años que se conocían y sin embargo, la joven jamás lo había visto tan atormentado como hasta ese momento.
-Todo esto es culpa mía… - dijo mientras empezaba a sollozar – Hinata me dijo que no había que jugar con estas fuerzas, que no debíamos. Engañe a mi propia prima para atraerla a este lugar y ahora ella… ella…
-Neji… no es tu culpa… - dijo Tenten poniendo la mano en su hombro – No te preocupes, Hinata estará bien. En cuanto nos dejen ir, iremos al bosque a buscarla.
Neji se dio la vuelta para mirar a su compañera. Estaba con el cabello suelto, despeinada, ojerosa e igual de nerviosa que él. Sin embargo, estaba más hermosa que nunca.
"Si tuviera el valor para declararme…" pensó para sí, sonrojándose.
-Neji, ¿estás bien? ¿Tienes fiebre? – dijo Tenten mientras pegaba su frente a la del muchacho. Su sonrojo se hizo aún más pronunciado y dijo.
-Sí, claro que estoy bien… Solo demasiado cansado… - dijo volviéndose a sentar.
La puerta de la sala de espera se abrió de manera brusca y entraron dos hombres vestidos de traje. Uno de ellos tenía el cabello largo y negro, atado en su espalda con una coleta mientras que el otro tenía el cabello blanco y usaba gafas. Por el aura que ambos hombres irradiaban, se notaba que habría problemas.
-Buenos días… - dijo el más joven – Soy el detective Yakushi y él es mi compañero el detective Orochimaru. Tenemos unas preguntas que hacerles…
-Disculpe oficial… - hablo Shion – Mis amigos y yo estamos muy cansados, con frio y hambrientos. Fue literalmente la peor noche de nuestras vidas y hace horas que nos tienen aquí…
-Sepan disculpar, muchachos… Este no es el Marriot - respondió el detective con gafas – Acompáñennos a la sala de interrogatorios tres, por favor. Si se niegan, los arrestaré por obstrucción y desobediencia civil.
Los tres jóvenes ingresaron a una pequeña sala gris. Solo tenía una mesa negra y pequeña, y cuatro sillas que iban a juego.
El joven albino sacó de su chaqueta una grabadora y empezó a relatar las formalidades del interrogatorio.
-Sr. Neji Hyuga ¿es cierto o no que ustedes dañaron propiedad privada y provocaron disturbios en el bar local?
-No, así no fue como sucedieron las cosas… Verá… - Neji relato desde el principio todo lo acontecido en su corta estancia en el pueblo, esperando convencer a los oficiales de que el mito era cierto… Demasiado cierto…
-Sr. Hyuga ¿usted sabe que es uno de los herederos de su prima? Según documentación que hemos encontrado recientemente, en caso de que algo le sucediera a ella, usted obtendría una fuerte suma de dinero… Tal vez pidió a sus compañeras que lo ayudaran con la tarea prometiéndoles un pago…
Tenten, cegada por la ira, se levantó de su asiento y le golpeó en la mejilla -¡QUE DESCARADO! Neji ama a Hinata más que a nadie en este mundo, sería incapaz de dañarla. Nosotras tampoco le haríamos daño, es nuestra amiga…
Shion se mantuvo en silencio. Realmente, no hacía falta decir más que lo que estaban diciendo sus amigos. Si bien ella no conocía lo suficiente a la prima de Neji, ella confiaba en ellos. Probablemente, si estaban en este lío era culpa de ella. De no haberse llevado ese collar, posiblemente estarían disfrutando en el hostal, durmiendo en camas calientes y comiendo algún plato regional.
-Por favor, oficial, quiero saber. ¿Qué hará la policía para encontrar a mi prima? Si es necesario le juro que haré lo que deba para colaborar, pero debe creernos. Así sucedió todo.
-Nada… - dijo en tono solemne – Ningún hombre en su sano juicio entraría en esa parte del bosque. Está lleno de animales salvajes y trampas olvidadas. De hecho tuvieron suerte… A principio de este año un chico siguió el mismo rumor que el suyo y se adentró al bosque. Perdió su pie y parte de su pierna en una trampa para oso oxidada. Y si he de ser sincero con usted… Me cuesta creerle sin pruebas…
-Hay varios hombres en el hospital con quemaduras y uno de ellos podría necesitar un trasplante de piel… ¿Acaso les preguntaron quién fue el culpable de su estado?
El hombre del cabello platinado miro al morocho. La sonrisa sádica que tenía dibujada en sus labios lo decía todo. Esos hombres no podrían hablar… Ya no…
-Lamento informarles que esos hombres ya no podrán prestar testimonio… - dijo Orochimaru, con su oscura sonrisa – Sus cuerpos traumatizados no resistieron y fallecieron hace unas horas…
Los tres se habían quedado en shock. Había creído que ese demonio los había atacado, pero que no había provocado tanto daño. Si esto fue así, ¿qué sería de Hinata?
-Detectives, disculpen. Una joven los está buscando a ambos. Dice ser la representante de los jóvenes y que viene aquí a solicitar su liberación.
-Sargento ¿acaso es una broma? Es imposible, les hemos quitado sus teléfonos. No tuvieron posibilidad de comunicarse con…
-Es verdad, detective Orochimaru, detective Yakushi… No fueron ellos quienes se comunicaron conmigo, fue el padre de la joven Hinata. Vengo a llevarme a los jóvenes, si usted no se opone. No veo motivos para retenerlos dado que no hay modus, arma, causa o testigos. ¿Me equivoco señores?
Ambos detectives intercambiaron miradas para devolvérselas a la joven y estrafalaria mujer de cabello rosado.
-He de suponer que trae identificación – dijo el albino.
Antes de que pudiera decir nada más, la joven le tendió una serie de documentos. Todos estaban firmados y en regla. Sakura los miraba fijamente mientras ellos revisaban todo. Sospechaba que esos hombres tenían motivos nada santos para no querer liberarlos. Sus auras estaban manchadas, y al observar con mayor atención al moreno, notó su mala vibra. Ese hombre era un asesino despiadado y un corrupto. Los demonios de los infiernos se harían un festín con su pecador trasero.
-Esta todo en orden, pueden retirarse de la estación… Pero no podrán irse del pueblo hasta que la investigación sobre lo sucedido sea oficialmente cerrada… ¿Esta claro? Pongan un pie en ese bosque y nos aseguraremos que sus dulces culos estén largo tiempo tras las rejas…
Todos se retiraron de la sala, siendo seguidos por la joven estrafalaria encabezando la marcha.
Una vez fuera de la estación, Neji no pudo evitar preguntarle sobre su identidad.
-Aquí no, ¿Dónde se están hospedando?
-En el hostal de la vieja Tsunade. Puedes quedarte con el cuarto de Hinata hasta que la encontremos…
-No habrá un "nosotros" en esta misión, querido… Ustedes esperaran en el hostal mientras lo analizo todo cuidadosamente…
Antes de que ellos pudieran replicar, la joven comenzó a caminar hacia donde se había suscitado el secuestro de la joven Hinata. Debía prepararse bien.
A pesar de que sus poderes habían despertado luego de abrir los ojos en el hospital, ella tenía una gran ventaja a su favor: sin quererlo, había obtenido la habilidad de aumentar su poder espiritual "comiéndose" almas pútridas o demonios.
Una vez que llegó al lugar, levantó su mano y empezó a buscar las distintas energías. Debía recordar todo lo que le habían enseñado sobre las auras. Respiro hondo y cerrando los ojos las empezó a clasificar…
¡BINGO! Allí estaba la energía del demonio, y junto a la de él, se encontraba la energía de Hinata. Eran ambas impresionantemente fuertes.
-Tal vez, debería comérmelos a ambos… Debo ser la más fuerte, por ti… Sakurai…
Sacó un viejo libro de su "maleta" de trabajo y empezó a buscar rituales especiales. Tal vez hubiese una respuesta, porque el demonio tiene un poder tanto físico como espiritual inconmensurable.
"Tal vez si…" recordó una página especifica de su libro y la leyó.
-Un ritual de luna nueva, faltan dos semanas pero podría funcionar… Al estar cerca de la oscuridad, menor será su fuerza de voluntad… Podré domar al zorro y será mio para absorberlo… El señor Hyuga me pidió que llevara a su hija sana y salva, pero jamás me dijo que no podría quitarle sus poderes…
Tomó algunos materiales que encontró, hierbas, hojas, barro y se dirigió lentamente hacia la entrada sur del pueblo.
Un fuerte graznido la hizo saltar y mirar hacia el árbol más cercano. Era un abetal enorme y dos pájaros la observaban atentamente, como esperando su próximo movimiento.
-Mi nombre es Sakura Haruno. Me conocen como El Cerezo de Kyoto. Soy una médium muy conocida en Oriente, aunque probablemente ya lo sabían. Buen intento al tratar de hacerme asustar antes… Ustedes ya hicieron su advertencia pero me toca a mí hacerla… - dijo ella mostrando la manga de su hermoso kimono arruinada – Luego de que devore al zorro, iré tras ustedes…
Se dio la vuelta para seguir cuando sintió una fuerte mano asiéndole la muñeca. Cuando logró verlo, casi se desmaya. El joven más hermoso estaba frente a ella. Con su cuerpo esbelto apenas cubierto con ese kimono negro, su cabello negro y corto, y sus peculiares ojos era un bombón capaz de calentar la sangre de cualquier mujer. Su mirada la atravesó como un poderoso cuchillo. Trato de mantenerse estoica y se sacudió para liberarse.
-Te lo adverti hoy y no quisiste escuchar… Tú no vas a quitarme la gloria de vencer al gran zorro…
-De acuerdo, ambos queremos lo mismo ¿qué tal si hacemos un trato?
-¿Qué crees que hacer mujer? Un demonio jamás negocia con una humana…
-Pues creo que un demonio debería reconsiderarlo si la no tan común humana tiene un no tan común libro que podría darle la clave para ganar en esta batalla… El trato será así: yo te ayudaré a sacar el zorro del cuerpo del portador. Yo devoraré su poder y tú tendrás el honor de liquidarlo cuando todo termine…
-A cambio, tú me entregaras el libro, a la médium Hinata… y a ti… - dijo él estirando su mano.
-Por supuesto, gran y poderoso demonio. Trato hecho – dijo Sakura, tomándola. La chispa que sintió entre ellos reverbero por todos sus nervios incluso luego de cerrar el trato.
Al tomar cada uno su camino, no pudieron evitar pensar en que ingenuo había sido uno respecto del otro.
"Que fácil fue manipular al demonio… Cuando absorba a ese demonio, yo lo mataré y me quedaré con el suyo también…"
"Los humanos son tan simples… Siempre creen en lo peor de ellos mismos. Mataré al zorro antes de que ella lo absorba y me alimentara para siempre…"
