Descargo de responsabilidad: Los personajes pertenecen a Marvel cómics. No tengo ánimo de lucro.


Peter Parker decidió conocer a Jhon Walker personalmente. No le gustaba que el Gobierno le hubiera dado a Walker el escudo del Capitán América, pero pensándolo fríamente, tenía sentido. Sam había rechazado el escudo para ser Falcon y el escudo representaba todo el continente, no sólo Estados Unidos, aunque llevara sus colores y bandera. No era como Spiderman, él sólo era una araña que podía pasarle el traje a quién quisiera, no estaba representando a nadie, sólo a él mismo.

Peter tenía claro una cosa: Spiderman moriría con Peter Parker, él no pasaría el traje a nadie. Nunca quiso hacerlo, pero si alguna vez tuvo ganas, se les quitó al ver los problemas que tuvo que afrontar Walker. El peso de llevar el traje de otra persona. La sensación de que hicieras lo que hicieras, el otro siempre será mejor que tú. Concienciarte que un error tuyo puede manchar el traje permanentemente, en sentido metafórico, no literal, porque a veces los superhéroes tenían que enfrentarse a situaciones de vida o muerte y si fallabas, podías hacer que matasen a tu compañero, si eso sucedía, al llevar el traje de otra persona, siempre habría comparaciones y es probable que ese otro siempre ganara el favor del público y de tus compañeros.

En realidad, Walker le recordaba mucho a Steve. No sólo por el físico, sino también en el carácter. Se notaba que sus hombres eran leales a él y eso sólo se conseguía con respeto, admiración y lealtad. Walker daría la vida por sus hombres, sobre todo por Lemar. Y ellos la darían por él. Era la viva imagen del Capitán América, pero aún mejor, porque no tenía poderes, ni suero para convertirlo en superhumano.

En cierta forma, Steve lo había tenido fácil. Su leyenda había prevalecido a los tiempos actuales. Todo el mundo sabía quién era, todos le respetaban. No había sufrido el acoso al que todos los superhéroes sometían a Walker, sólo porque el capitán América no le había escogido como su seguidor. Walker tenía que enfrentar completamente solo y sin ningún apoyo de los Vengadores amenazas que incluso los Vengadores tenían dificultades para enfrentar.

Era una situación ridícula.

Rogers se había jubilado. Había que afrontarlo. El Gobierno tenía todo el derecho de escoger a un sucesor y todos debían apoyarlo, o al menos, darle el beneficio de la duda. No hacer una rabieta y decirle que nunca trabajarán juntos, tal y como hicieron Bucky y Sam, que se cabrearon con Spiderman y le echaron del chat privado sólo porque había dicho públicamente que apoyaba a Jhon Walker, que era una buena elección como reemplazo de Steve. El resto de los Vengadores le habían bloqueado en las redes sociales y se negaban a trabajar con él.

La mayoría de las veces, Peter sentía que estaba tratando con niños, por eso, él tenía que ser el responsable.

Entonces Lemar fue asesinado y el mundo de Walker, que sólo había conocido el lado bueno de ser un superhéroe, las fiestas, la admiración, se derrumbó. Los mismos que le apoyaban ahora decían que había sido una mala elección y le quitaron el escudo y el rango. Peter estuvo al lado de Walker en todo momento, no le dejó por temor a que hiciera algo estúpido. Sabía de lo que era capaz la gente cuando ya no le quedaba nada. Peter, que había perdido a sus padres y al tío Ben, sabía lo que era sentirte impotente, creer que podías haber evitado la desgracia, culparte sin razón.

El desprecio de los héroes había obligado a Walker a beber un suero para convertirse en supersoldado. Ya no había vuelta atrás. Walker había condenado su vida al hacerlo, porque ahora el Gobierno lo consideraría peligroso, una especie de mutante y podría buscarlo para experimentar con él. El Gobierno no debía saber lo que Walker había hecho, Peter guardaría el secreto.

A pesar de todo lo que Walker había hecho, seguía siendo el capitán favorito de Peter, porque había tenido que empezar desde cero y a diferencia de Steve y Tony, trataba a Peter como a un igual, no como un niño. Una vez que lo conocías y dejabas a un lado los prejuicios, era realmente agradable. Al igual que Steve, no olvidaba sus orígenes y era agradable jugar con él a videojuegos. Walker reconocía la importancia de Spiderman en su equipo. Se protegían las espaldas mutuamente. Spiderman también protegió a Lemar todo lo que pudo y siempre lo recordaría y estaría en su conciencia que pudo haber sido más rápido en lanzar su red o pararle, pero estaba demasiado ocupado luchando. Se confió en su arrogancia, creyendo que Lemar, al ser un soldado, sabría protegerse. Olvidó por un instante que Lemar era humano y como tal, era su misión protegerle. Desde ese día, Peter había comenzado a tener pesadillas.

Era el mismo caso que con el general Rhodes.

A veces Peter tenía la impresión de que Spiderman acabaría con él o con su salud mental. Si el tío Ben estuviera aquí, le habría recriminado su arrogancia. Pero en el mundo de los héroes, todos eran arrogantes y eran los civiles los que pagaban las consecuencias.

- Gracias por estar conmigo, Peter.-dijo Jhon, la noche en la que asesinaron a Lemar. Tras matar a uno de los que participaron en el asesinato, Walker manchó para siempre el escudo del capitán América.

Pero eso no era así, porque Rogers no pudo proteger Sokovia. El escudo del Capitán América estuvo manchado desde el primer momento, cuando experimentaron con un humano para convertirlo en un mutante y así ganar la Segunda Guerra Mundial, en lugar de haberle pedido ayuda a los mutantes, concediéndoles derechos, para que todos supieran que habían luchado para mantener a Estados Unidos, a los estadounidenses y al mundo a salvo.

Pero si la historia fuera esa, Rogers habría servido como civil en la guerra y no sería Capitán América ni parte de los vengadores.

- En cualquier momento.-Había respondido Peter.

Lo decía enserio. Incluso cuando Walker comenzó a trabajar para Madame Hydra, también llamada Valentina Allegra de Fontaine. Peter había usado EDITH para investigarla, aunque al principio la confundió con un agente de SHIELD. Tenía sentido que Walker frecuentase esas compañías, porque el Gobierno para el que él había trabajado, le había dado la espalda. Tras Sokovia y el chasquido, mucha gente estaba cabreada con los Vengadores. Quizá ya fuera el momento en el que los Vengadores se retiraran y Spiderman volviera a ser un héroe de barrio o le diera la razón a Jameson y se jubilara, la policía se encargaría de resolver los crímenes, como habían hecho desde que se creó el cuerpo.

Pero mientras hubiera algún héroe, sea Vengador o no, amigo o no. Algún villano de algún héroe, reformado o no, Spiderman continuaría su labor como justiciero, apoyando a sus amigos y entrenando a los nuevos. No dejaría que la situación con Lemar se repitiese y estaría al lado de Walker siempre que él le necesitase, al igual que hacía con sus villanos, Spiderman siempre les protegería, sin prejuicios y sin importar el bando en el que se encontrasen.

Jhon Walker era mucho más que el Capitán América, más que su escudo. Era una persona, que necesitaba que los héroes, las personas más fuertes que él, le respaldasen. Todos le habían fallado, basándose en estúpidos prejuicios, sobre todo de Bucky y Sam. Peter tendría que asegurarle que él no le fallaría, que él era su amigo.