DISCLAMER: LOS PERSONAJES NO SON MÍOS SON DE STEPHENIE MEYER Y LA HISTORIA ES UNA ADAPTACIÓN
BPOV
-"Maldita sea, Edward", gritó Emmet.- "¡Trae ahora mismo a esa mujer!"
-"Bella" gritó Ted."¡Suéltala! Él va a matarla. ¡Haz algo! "
-"Dejadme", rugió Edward por encima de su hombro mientras corría hacia la casa.
-"¡Tráela de vuelta hombre!" Gritó Emmet.- "No me obligues a enviarte a un equipo de seguridad. Carlisle te cortara las pelotas si le haces daño".
Bella se agarró a su camisa cuando él dejo de correr y comenzó a andar. La apretó contra su cuerpo un poco más mientras subía las escaleras. No podía ver nada, ya que su cara estaba contra su camiseta. El hombre-bestia se detuvo de repente, se dio la vuelta y ella escucho una puerta cerrarse de un portazo. Un segundo más tarde, escucho las cerraduras.
Edward comenzó a subir las escaleras. Ella cerró los ojos y no luchó. Sus brazos la presionaban fuertemente contra su cuerpo duro. Ella inhalo y admitió que el chico olía bien.
¿Me estoy volviendo loca? ¿Como puedo pensar en lo bien que huele? Ella instantáneamente se auto-odio. Este hombre-bestia, llamado Edward, la había secuestrado y la había encerrado con llave dentro de su casa.
Otra puerta se cerró de golpe y Edward dejó de caminar. Retorció su cuerpo un poco y ella escucho el ruido de otra cerradura. Se volvió de nuevo y después de dar unos diez pasos, la soltó de repente.
Bella se quedó sin aliento cuando cayó en la cama. Aterrizó boca arriba con las piernas abiertas, en el borde de la enorme cama. Miro en estado de shock al hombre que estaba de pie entre sus muslos. Los exóticos ojos de Edward estaban fijos en ella. Oh, mierda. Ella estaba en su cama, esta olía como él.
Instintivamente supo que era su dormitorio. Echó un vistazo a la habitación, los muebles del dormitorio eran de madera oscura. Ella se apoyo en los codos, clavó los pies en la cama con la intención de escapar de él.
El enorme hombre gruñó en voz baja- "No". Bella se congeló.- "No."
Sus ojos se estrecharon un poco. -"No ¿qué? "
-"No..." Ella frunció el ceño.-"Deja de asustarme."
Los labios gruesos de Edward se curvaron en una sonrisa.- "¿Tienes miedo de mí?"
Ella asintió con la cabeza.-"Por supuesto que lo tengo."
De repente se movió, puso ambas manos en el colchón mientras se inclinaba hacia ella en la cama. Su cuerpo quedo debajo de él y ella se quedo inmóvil.
-"¿Por qué? No voy a hacerte daño. Lo que quiero hacer contigo se sentirá muy bien."
¿Está bromeando? .Seguro que no. La intensa mirada que le dirigió, se lo confirmo.
-"Eres enorme y tienes los dientes afilados y… me has secuestrado. Quiero irme".
-"No quiero que te vayas. Y como tu has señalado, soy más grande". Ella abrió la boca y la cerró. Se quedó mirándole.-"Entraran por mí." Él asintió con la cabeza.-"Ellos lo harán."
¿Eh? Ella frunció el ceño.- "¿Por qué me has traído aquí si ya lo sabías?"
-"Tiempo". Él realmente le sonrió.- "Les llevara mucho tiempo reunir a los hombres suficientes para entrar en mi casa. Muchos de ellos ni siquiera lo intentaran. Ellos me temen."
Ella comenzó a sentirse nerviosa mientras lo observaba.-"¿Podrías por favor quitarte de encima?"
Él negó con la cabeza.- "No."
-"Me estás asustando de nuevo."
La sonrisa se desvaneció.-"No quiero que me tengas miedo."
-"¿Qué quieres?"
Su mirada recorrió poco a poco todo su cuerpo. Y después volvió a mirarla a los ojos.-"Te deseo".
El corazón le dio un vuelco.-"Eso no va a pasar".
-"Ummm." Él no parecía muy convencido. De pronto se enderezo pero mantuvo su mirada en ella.-"¿Estás segura? "
-"Me prometiste que no me harías daño."
Bella observó como agarraba el bajo de su camiseta y de un tirón se la arrancaba. La tiró hacia atrás. Ella no podía dejar de mirarle. Su piel estaba bronceada y tenía un pecho perfecto. Creía que seria muy peludo, pero no lo era. Era muy musculoso y su piel era lisa,
sin pelo. Ella no pudo evitar notar los seis abs que adornaban su vientre plano. Sus brazos eran enormes y muy musculosos. Su pecho era amplio. Sus pezones eran de un color casi rojizo y hacían juego con sus pestañas y con su pelo. Su mirada bajo y vio una delgada línea de cabello rubio rojizo desde su ombligo hasta el primer botón de sus vaqueros.
-"No voy a hacerte daño." Él se agarro la parte delantera de sus pantalones.- "De todas las cosas que quiero hacer contigo, el dolor no es una de ellas".
Abrió el botón superior de sus pantalones vaqueros. Bella se quedo con la boca abierta cuando su mano bajo para abrir la cremallera. Su mirada se alzó a su cara. Sus ojos dorados la miraban con diversión.
-"No te atrevas a quitártelos".
Escucho el sonido de la cremallera al bajarse. Fue como si le hubieran echado un cubo de agua fría directamente en su cara. Realmente quería tener relaciones sexuales con ella. Ella se quedó sin aliento, se dio la vuelta en la cama y trato de alejarse de él.
Unas manos grandes y fuertes la agarraron de las caderas y volvió a tumbarla sobre su espalda. Tres cosas le quedaron inmediatamente claras. Una tenía los pantalones vaqueros desabrochados. Dos, Edward no llevaba ropa interior. Tres, el gran bulto dentro de los pantalones vaqueros, le confirmaba que estaba muy excitado.
-"¿A dónde te crees que vas?".
-"Ya basta".
Él le sonrió y le mostró los colmillos.- "Tienes unos hermosos ojos chocolates."
Ella parpadeó.- "Tus ojos también son preciosos. Pero eso no significa que puedas..."Señaló al bulto de su pantalón.- "Eso no va a suceder."
Él se rió entre dientes. -"¿En serio?"
Bella asintió. -"En serio. De ninguna manera. Soy muy buena con las matemáticas y se sumar dos más dos. Hablo en serio chico grande, eso no va a pasar".
-"Me alegro de que hayas recuperado la voz. Me llamo Edward. Puedes usarlo".
-"Has dejado de gruñirme y de rugirme."
-"Así que si no quiero que hables o que vuelvas a decirme que 'no' ¿sólo tengo que rugirte y gruñirte? "Arqueo una ceja. -"Gracias por decirme como hacerte callar. Es bueno saberlo".
Bella se arrastro en la cama para poner distancia entre ellos.-"Como he dicho, puedo hacer cálculos. No hay manera de que eso suceda en esta habitación."
-"Las matemáticas no tienen nada que ver con lo que tengo en mente".
-"¿En serio?" Bella estaba más tranquila ahora que no estaba aterrorizada. Ella se estaba adaptando a la forma en la que el tipo le miraba y desde que la había traído a su casa, parecía más humano que animal. Hablaba con ella en vez de gruñirle.- "Estoy en desacuerdo. Eres enorme y yo pequeña. No somos compatibles."
La observó pero no trató de detenerla cuando se puso de pie al otro la cama y puso distancia entre ellos. A Bella le temblaron las piernas cuando lo enfrentó. Ella le observó, él sólo la miraba y sonreía.
-"No estoy de acuerdo. Creo que podría funcionar. ¿Crees que voy a hacerte daño? No lo haré. Puedo ser muy suave cuando necesito serlo."Su mirada se deslizo por todo su cuerpo.- "Admito que resultara difícil mantener todos mis impulsos bajo control, pero lo haré."
-"Yo no voy a dormir contigo".
Él se echó a reír. -"Me alegro. Dormir es lo último que quiero hacer contigo."
Bella apretó los dientes, se estaba cabreando.-"Yo no soy una prostituta. No tengo sexo con extraños y estoy segura como el infierno de que no lo tendré contigo".
Su sonrisa murió y la diversión en su mirada desapareció.-"¿Tienes prejuicios? Yo no te rechazo a ti por ser una humana".
Ella frunció el ceño.- "Por lo menos tu sabes que soy."Ella le miro a la boca. -"Yo no podría destrozarte con mis dientes. No doy miedo, Sr. León. ¿Es eso lo que eres? ¿Un león?
¿Un tigre? ¿Qué? "
Él sólo parpadeó, pero su mirada se endureció-."Se podría decir así" afirmó lentamente.
Ella sabía que le había tocado una fibra sensible o algo así. Tragó saliva, ahora él parecía un poco enfadado.- "Lo siento. No pretendía insultarte. Yo nunca he..." Cállate, se dijo en silencio. Ella estaba cavando un hoyo y lo sabía. -"No fue mi intención faltarte al respeto. Me asustas, ¿de acuerdo? Nunca antes había conocido a una nueva especie y tengo que admitir que tu eres realmente intimidante. El que me permitió entrar en la Reserva se parecía más a un humano. Tú eres grande, todo musculo y sé que si te lo propones podrías hacerme mucho daño. Probablemente estoy divagando y deja de mirarme de esa manera porque me estás asustando de nuevo. Mido un metro sesenta y dos y peso cincuenta y ocho kilos. ¿Cuanto mides tú? ¿Un metro noventa y muchos? y pesas unos..." Su mirada se deslizo por él. -"¿Noventa o cien kilos?"
-"Mido un metro noventa y cinco y peso ciento diecisiete kilos."
-"Eres enorme", ella le miro a los ojos.- "Eres mucho más grande que yo y no te acercaste a mí para informarme cortesmente que estaba en el lugar equivocado. Me gruñiste, me fulminaste con la mirada y me aterrorizaste. Nunca me callo. Nunca. Pregunta a cualquier persona que me conozca y te lo confirmara. Tenía tanto miedo que hasta me olvidé de cómo respirar incluso de hablar."
Edward hizo un mohin con los labios y la ira se desvaneció de su mirada. -"Nunca te callas,
¿eh?"
Ella negó con la cabeza.- "Nunca. Mi familia me decía que enseñarme a hablar había sido un error y que si pudieran volver atrás en tiempo, me habrían enseñado el lenguaje por signos. Así solo tendrían que cerrar los ojos para que me callara".
Edward cruzó los brazos sobre su amplio pecho. Él sonrió. -"Eres realmente adorable y me gusta escucharte hablar. Tu voz me resulta muy agradable. Ven aquí".
Bella lo fulminó con la mirada. -"De ninguna manera. Tu quédate allí y yo me quedo justamente donde estoy."
-"Ven aquí", le ordenó de nuevo.
Ella cruzó los brazos sobre el pecho, imitándole y arqueó la ceja. -"No. Quiero irme ahora". Dejo caer los brazos a los lados y suspiró.- "No te haré daño. Recuerda eso."
Oh, mierda. Bella se puso tensa. Él por lo menos le había advertido antes de rodear la cama rápidamente. Ella se subió a la cama y empezó a gatear hacia el otro lado.
Edward la agarró del tobillo y le dio un tirón. Ella cayó sobre su vientre y él la hizo girar hasta que quedo tumbada en la cama sobre su espalda. En un abrir y cerrar de ojos, Edward estaba inclinado sobre ella. Solo unos centímetros separaban sus cuerpos. Él la atrapo bajo su cuerpo entre los brazos y las piernas.
La miro a los ojos.- "Vamos a hacer un experimento."
-"Mejor no." Su corazón latía con fuerza. Ella no trató de empujarlo, a pesar de que quería hacerlo. El miedo se apoderó de ella.- "Por favor"
Él sonrió.- "Insisto".
Ella miró sus dientes afilados y tragó el nudo que se le formó en la garganta. -"Um, das miedo cuando enseñas tus... uh... dientes. Se ven muy fuertes."
Él no se enfadó. De hecho, sus palabras le divirtieron.- "Son para comerte mejor" bromeó en voz baja.
El corazón de Bella le dio un vuelco.-"Es una broma, ¿verdad? Por favor, dime que estás bromeando."
-"No soy un lobo."
-"No estoy vestida de rojo."
-"Todavía quiero comerte".
Ella se sorprendió por su franqueza. Edward no le había hablado tan juguetón antes. No le estaba atacando. Solo la miraba a los ojos y bromeaba con ella. Se tranquilizó un poco.
-"Nunca pensé que diría esto, pero prefiero que me hables así." Él se rió entre dientes.- "Lo haré".
-"Bien." Ella se sonrojó al darse cuenta de lo que dijo. -"O sea, no esta bien. Sabes que es totalmente inapropiado hablar de sexo con un extraño, ¿verdad? "
Su sonrisa se ensanchó.- "Bésame".
Ella observo su boca con cautela.- "Eso no va a pasar".
-"No te haré daño."
Ella vaciló y se mordió el labio inferior durante unos segundos. Ella se sentía extrañamente atraída por él. Él la mantenía atrapada bajo su cuerpo, pero no la tocaba. Sabía que si quisiera, podría desgarrarle la ropa y violarla. Pero él solo estaba bromeando con ella y mirándola a los ojos. Tenía los ojos más bellos que había visto. Al estar tan cerca pudo ver que sus pupilas eran ligeramente ovaladas, como los de un gato. Definitivamente no era humano, pero era muy sexy. Le miro los labios. Eran muy carnosos y los encontró atractivos por alguna extraña razón.
¿Cómo sería besarle? ¿Que posibilidades tengo de volver a estar en esta situación otra vez? Tal vez nunca. Quizás. Piensa, maldita sea. ¡cómo puedo si quiera considerarlo! Es una locura.
-"No te conozco."
-"Este es un buen modo de conocernos".
-"La mayoría de los hombres llevan a cenar y a ver una película a las mujeres antes de intentar llegar a la primera base".
-"¿La primera base?" Él arqueó una ceja.
-"Es una analogía del béisbol. Significa besar a alguien. La primera base es besar".
-"¿Y la segunda base?"
-"Tocar de la cintura para arriba."
-"¿La tercera base?"
-"Tocar de cintura para abajo, a través de la ropa, pero también se puede tocar bajo la ropa interior".
Ella no podía creer que estuviera teniendo esta conversación con una nueva especie, pero él parecía realmente curioso y ella estaba divagando, sabía que debería callarse, pero los nervios siempre le hacían hablar.
-"¿Hay también una cuarta base?"
-"Nop. Sólo tres y luego se hace un home run".
-"¿Y eso qué implica?"
-"Todo. Tener sexo."
Él sonrió.- "En ese caso, quiero un home run".
-"No."
Él se rió entre dientes. -"Bésame, Bella. Al menos dame la oportunidad de demostrarte que no te haré daño. Te prometo que vas a disfrutar de lo que quiero hacerte tanto como yo lo haré."
-"Yo no beso a extraños." Pero contigo estoy tentada a romper esa regla. Apartó ese pensamiento y trato de centrarse en las razones de por que no debería hacerlo.
Es una nueva especie. Da miedo. Es grande. Incompatibles ¿recuerdas?
Edward parpadeó un par de veces y su sonrisa desapareció.- "Ahora llegaremos a conocernos. Dame un beso. Me muero por probarte".
Estaba tentada, sentía curiosidad por saber si alguien tan intimidante podía ser apasionado.
Ella llevaba un año sin besar a un hombre. Su último novio le había roto el corazón al engañarla. Estaba debatiendo si debería dejar a Edward besarla o no, cuando él bajó su cara, sus labios casi se tocaban. Ella suspiro y supo que no la iba a dejar elegir.
-"Cierra los ojos y no tengas miedo" dijo Edward en un susurro profundo y ronco. - "Relájate. No te va a doler".
¿Que me relaje? ¿Está bromeando? Era enorme y tenía su cuerpo inmovilizado en la cama, aunque no la estaba tocando. Vaya, pensó mientras sus labios se rozaron. Ahora me esta tocando. Ella se tensó un poco y apoyo las palmas de sus manos sobre su pecho. Su piel se sentía suave pero caliente, era como si estuviera ardiendo de fiebre. Sus labios eran suaves. Ella no lucho contra él y obligó a su cuerpo a relajarse.
Espero que sus dientes no me hagan daño en la boca. Eso fue lo último que pensó cuando su lengua invadió su boca. Nunca la habían besado así. Edward devoró su boca. Su lengua exploró cada centímetro de su boca, se rozo contra la de ella, eróticamente. Sus labios firmes la obligaron a abrir la boca más ampliamente. Cuando él gruñó suavemente, ella pudo sentir las vibraciones en las palmas de las manos e incluso en su lengua. Fue impactante y su cuerpo respondió al instante. Ella le devolvió el beso.
La mano de Edward agarro la parte inferior de su camisa y se la saco de los pantalones. Su mano callosa le acaricio el estómago. La sensación era increíblemente buena. Ella gimió en su boca mientras su mano se deslizaba hacia arriba y le ahuecaba un pecho. Su mano firmemente le apretó el pecho sensible. Ella podía sentir la textura áspera de la mano a través de la fina tela de su sujetador. Su pezón reaccionó al instante, endureciéndose. Bella gimió en voz alta.
Edward rompió el beso y Bella respiro con dificultad. Abrió los ojos. La mirada de Edward era apasionada, le froto el pezón con el pulgar y ella se arqueó contra su mano, ella no quería hacerlo, pero lo hizo. Sintió calor entre sus muslos y su estómago se estremeció. Ella se excito y su cuerpo empezó a palpitar.
Edward apoyo la parte inferior de su cuerpo sobre el de ella.-"Tan hermosa" susurro. Le subió la camisa por encima de sus pechos, miro su sujetador, aparto la mano de su mama, deslizo un dedo por la parte delantera de su sujetador y dio un suave tirón.
Ella bajó la mirada y vio que le había cortado el sujetador con una de sus uñas. Sus pechos quedaron desnudos y expuestos a su vista. Ambos pezones estaban duros, su piel sensible, pero no se sentía avergonzada. Sabía que debería cubrirse, pero no lo hizo.
-"Preciosos y grandes " gruñó suavemente antes de bajar la cabeza. -"Quiero lamerlos."
Bella cerró los ojos cuando sintió su aliento contra su pecho. Edward abrió la boca y rozo su pezón con la lengua. Ella gimió, la textura de su lengua suave y áspera, hizo que se humedeciera. Se excito hasta el punto de ser insoportable. Ella se quedó sin aliento cuando su boca se cerró sobre su pezón. Su lengua dibujo círculos sobre su botón endurecido. Ella gimió y se arqueo contra su boca. Deseo poder sentir su lengua en su sexo.
Edward le raspo el pezón suavemente con los dientes y ella se aferró a él. Sabía que tenía que empujarlo, pero no lo hizo. Se agarro a sus hombros y lo atrajo hacia ella. Él volvió a gruñir contra su pezón y otro gemido escapó de sus labios. Edward agarro la cintura de sus pantalones y su boca soltó su pecho. Ella abrió los ojos.
-"Levanta tus caderas".
¿Mis caderas? Ella lo miró, confundida. -"¿Qué?"
Él sonrió. Su boca bajó y se cerró sobre el otro pezón. Lo chupo y lo raspo suavemente con sus dientes, gruño y las vibraciones fueron directamente a su clítoris. Ella volvió a gemir más fuerte y dejo de pensar. Edward deslizo una mano por su espalda cuando ella se arqueo en la cama para presionarse contra su boca. Ahueco la mano en su culo y lo apretó. Ella sintió la mano contra su piel y abrió los ojos. Le empujo y sus miradas se encontraron.
Ella se miro y vio que tenía el pantalón y las bragas agrupados en las rodillas. Bella le miró boquiabierta.
-"No me había dado cuenta. ¿Cómo conseguiste bajarme los pantalones sin que me diera cuenta? "
Él se rió entre dientes.- "¿Eso es todo lo que tienes que decir?"
EPOV
Edward se esforzó por mantener su deseo bajo control. La deseaba tanto que le dolía. Ella probablemente gritaría si se quitaba los pantalones. Se preocuparía por el tamaño de su pene. Vería su tamaño como un problema, pero él sabía que las mujeres podían estirarse para dar a luz. Solo tendría que mantener la calma y ser suave. Darle tiempo a su cuerpo para que se ajustara a él.
Ella es humana. Apretó los dientes, pero finalmente se relajo. Nunca pensó que se sentiría atraído por una humana. Siempre pensó que los otros machos de su especie que se sentían atraídos por las humanas, eran idiotas. Nada de eso le importaba ahora. Deseaba y necesitaba esto. Inhaló su aroma maravilloso, sexy y luchó por ahogar un gruñido. Sabía que la asustaría. Las mujeres de las nuevas especies sabrían que lo hacia porque estaba excitado, pero Bella no era una de ellas. Con ella tendría que reprimir sus instintos animales. Le estaba resultando difícil hacerlo, pero por ella, lucharía para mantener el control.
Respiro profundamente varias veces para calmarme. Él resistió el impulso de arrancarle la ropa de su cuerpo, de abrirle las piernas y de enterrar la cara entre sus muslos. El olor de su excitación le hacia desear enterrar la lengua profundamente en su coño. Luchó por pensar, pero le resulto difícil. La imagen de ella corriéndose en su boca hizo que su polla se endureciera hasta el dolor. Quería follarla. Pero el miedo le enfrió un poco. Ella no era una nuva especie. No podía montarla como a sus mujeres. La lastimaría. Edward la miró a los ojos hermosos. Su color chocolate le recordaba al bosque del Amazonas. Nunca lo había visto personalmente, pero había visto un montón de DVDs de Selvas. Un lugar que nunca había podido visitar.
Había pasado toda su vida dentro de una celda. Después de ser liberado, paso bastante tiempo en un motel horrible en el desierto. Ahora estaba en la Reserva, donde podía ver el cielo azul y donde tenía un hogar. Su hogar. Algo que por primera vez, le pertenecía.
Ella parpadeó y respiró hondo. En ese instante Edward se dio cuenta de que quería que algo más le perteneciera. Ella. Quería mirar esos ojos todos los días. Tenerla desnuda en su cama. Inhalar su olor hasta llegar a ser un adicto. Todo en ella le atraía, le hipnotizaba y no iba a permitir que ella se alejara de él.
Sólo tendría que convencerla de que era el hombre de su vida. Siempre había fantaseado con tener una compañera de las nuevas especies. Se encogió de hombros mentalmente. Ninguna de ellas le había afectado tanto como lo hacia la pequeña humana que estaba bajo su cuerpo.
Mía! Solo mía. No la voy a abandonar. Nunca
Espero que disfruten del capitulo...muchas preguntaron cada cuando actualizare informar que sera si puedo cada dia ^^ Besos
