DISCLAMER: LOS PERSONAJES NO SON MÍOS SON DE STEPHENIE MEYER Y LA HISTORIA ES UNA ADAPTACIÓN

BPOV

-"Suéltame".

Edward negó con la cabeza. -"Quiero quitarte los pantalones y abrirte los muslos. Quiero tocarte."

El pánico se apoderó de Bella. El tipo prácticamente había logrado desnudarla y no se había dado cuenta, hasta qué ya lo que había hecho. Ella había querido darle un beso, lo admitía. Pero ahora con los pantalones y las bragas alrededor de las rodillas, decidió que tenía que ponerle fin. Ella no podía tener sexo con un desconocido y especialmente no con uno tan temible como Edward.

-"Vete al infierno. Quítate de encima y deja mis pantalones."

Él negó con la cabeza y de un saltó se bajo de la cama. Él le sonrió mientras deslizaba la mirada por su cuerpo. Ella vio el deseo en su mirada y jadeó. Trato de bajarse la camisa con una mano y con la otra, trato frenéticamente de subirse los pantalones. ¡Santa mierda!

¿Cómo sucedió esto? Su cuerpo estaba completamente expuesto a su mirada.

Él le agarró los pantalones con ambas manos y tiró. Se los quito y los arrojó al suelo. Sorprendida y molesta, Bella le miró fijamente. Edward volvió a cernirse sobre ella, pero no la toco. Solo unas pulgadas separaban sus cuerpos. Se miraron a los ojos.

-"Abre las piernas para mí, sexy. Voy a tocarte." su voz sonó áspera, ronca y profunda.

Ella cerró con fuerza los muslos y le empujo por el pecho. Su sexy voz la excitaba, pero no podía permitirle tener relaciones sexuales con ella. Tubo que recordarse que ella no se acostaba con extraños, no importaba lo mucho que lo deseara o cómo sufría por su toque. Era una nueva especie. Una parte de él era animal. Si. Recuerda eso.

Le empujó de nuevo. Él ni siquiera se movió e incluso parecía que le divertía que ella tratara de moverle. Trató de ignorar esa mirada sexy y esos músculos. Ella deseaba acariciar cada centímetro de su asombroso cuerpo.

-"No vamos a tener sexo Edward." hizo una pausa. -"Dijiste que estoy ovulando, ¿verdad?

¿De verdad puedes oler eso? ¿En serio? "

Él se rió y asintió con la cabeza. -"Puedo olerlo. Es por eso que estoy tan excitado. Tu cuerpo en celo me pone muy caliente ¿No te sientes más excitada cuando estás ovulando? "

Ella tragó saliva. -"Nop. Me note el vientre un poco hinchado esta mañana, pero eso es todo. Ni siquiera habría pensado en eso, si no me lo hubieras dicho." Ella se aclaró la garganta. -"No voy a tener sexo contigo. No tengo sexo con extraños".

-"Abre las piernas y te haré cambiar de opinión."

Ella miró esos ojos hermosos, sabía cómo besar y le gustaba cómo él la tocaba. Nadie nunca la había tentado tanto. Su cuerpo había reaccionado a él como nunca lo había echo con otro hombre. Todavía le dolían los pechos y su sexo palpitaba de deseo.

-"Abre las piernas", gruñó en voz baja.- "Estoy tratando de no babear por la necesidad de saborearte".

¿Él babea? Eso no es sexy. Si lo es. Céntrate. Frunció el ceño y le empujó una vez más, pero él no se movió ni un centímetro. Edward se movió hacia el borde de la cama. Su mirada recorrió su cuerpo y se quedo durante unos segundos sobre su estómago. Cuando la miro fijamente entre los muslos, un suave gruñido salió de su garganta.

-"Ábrete para mí. Necesito probarte. Tu olor me golpea con tanta fuerza que hace que la polla me duela. Déjame lamerte, déjame sentir como te corres contra mi lengua. Quiero oírte gritar y saborear tu crema." El ronroneó de repente, levantó la cabeza hasta que sus ojos gatunos miraron los de ella. - "Me encanta la crema." El se lamió los labios lentamente.

Su cuerpo palpitaba por el deseo. ¡Maldita sea, lucha!. Su traidor cuerpo había respondido a la dureza de sus palabras. Las imágenes de él haciendo precisamente eso destellaron en su mente y su coño se humedeció. Se mordió el labio con fuerza y maldijo mentalmente. Había perdido esta batalla contra el deseo y sabía que no debería hacerlo.

-"No puedo creer esto. Esto nunca sucedió, ¿de acuerdo? Debo de haberme vuelto loca o algo así. Pero también te deseo."

Abrió las piernas y sus mejillas se acaloraron por la vergüenza. Ella solo le había dejado a un par de hombres hacerle eso y no lo disfruto. Se había jurado que no volvería a hacerlo, a menos que estuviera borracha o que se lo pidiera alguien que realmente le importara. Ella no tenía sexo con extraños, pero tampoco se había visto nunca en esta situación.

Vio a Edward bajar la cabeza. Otro gruñido salió de su garganta y sintió un poco de miedo. Ella le agarro del pelo y tiro hasta que se encontró con su mirada.

-"No me muerdas. No vas a hacer eso, ¿verdad? Quiero estar segura de que estamos en la misma onda. Tienes que tener cuidado con esos dientes de vampiro. No bebes sangre

¿verdad? "

De pronto esbozó una sonrisa. -"Sé lo que estoy haciendo y no habrá dolor. No te voy a morder".

Ella le soltó la melena, abrió las piernas un poco más y trató de no ponerse tensa. Miró hacia abajo cuando la cama se movió y vio como Edward se bajaba totalmente de la cama y se arrodillaba junto a ella. La agarró de las caderas con ambas manos y la bajo hasta que su culo quedo en el borde del colchón, le agarró las rodillas y suavemente las empujo hasta que los pies quedaron apoyados en el borde de la cama.

Le separo las piernas y su coño quedo totalmente expuesto a su mirada, él ronroneo y ella miro hacia el techo mientras sus dedos se agarraban el edredón.

-"No tienes pelo." Sonaba Sorprendido.

Volvió a preguntarse si realmente debería hacer esto.- "Me afeite. Puedes seguir adelante con esto o dejar que me vaya. No me puedo creer que este aceptando esto porque es totalmente insa…"

Ella dejo de hablar cuando sintió su aliento en su sexo expuesto. Edward le separo los labios suavemente con los dedos. Otro fuerte ronroneo salió de él y su lengua caliente le lamió el clítoris.

Ella se agarro fuertemente a la ropa de cama cuando Edward empezó a lamerle con movimientos rápidos y largos. El placer fue instantáneo e intenso. La lengua de Edward la lamió en el punto exacto y la envió cerca del éxtasis. Ella se tensó, arqueo la espalda. Quería cerrar las piernas para detener lo que estaba sintiendo pero sus hombros se lo impidieron.

Edward le inmovilizo las caderas mientras la devoraba con rápidas y duras pasadas de su lengua. Un brutal clímax arraso su cuerpo y Bella gritó. Ella se sorprendió de lo rápido y duro que se había corrido. Su cuerpo se sacudió con las últimas oleadas del orgasmo y ella trató de calmar su respiración entrecortada.

Escucho a Edward jadear y se quedó sin aliento cuando sintió su lengua en la apertura de su coño. Él gruñó y deslizo las manos bajo su culo, la levanto unos centímetros de la cama y la penetro con la lengua.

-"Oh Dios", gimió.

Él gruñó profundamente y movió la lengua dentro y fuera de su apertura. Se retiró por completo y ella se obligó a abrir los ojos. Edward se levanto y se inclinó sobre ella. Su mirada salvaje se quedo fija en su pecho, se inclino, cerró la boca sobre su pezón sensible y se amamanto frenéticamente. Ella gimió y su cuerpo comenzó a arder rápidamente por el deseo, su coño palpito.

Su polla gruesa y dura comenzó a presionar contra la entrada de su coño y ella se quedó sin aliento.

Él era increíblemente grueso y duro. Edward se tumbo sobre ella y con los brazos aguanto su peso, para no aplastarla. Con suaves y lentas embestidas empezó a penetrarla. A cada centímetro le permitía a su cuerpo que se adaptara a su tamaño. Ella enredo los dedos en su pelo. Experimento el placer y el dolor mientras se hundía lentamente en ella. Sintió pánico cuando él empujó aún más profundo.

-"¡Alto!"

Edward se quedó inmóvil y su boca abandonó el pezón. Él la miro con deseo.-"No me hagas parar." Su voz era tan profunda y ronca que no parecía humana.-"Te necesito".

-"Eres demasiado grande." Ella tenía miedo.

-"Voy a girarnos ¿de acuerdo? Estarás encima y me tomaras tan profundamente como te sea posible. No quiero hacerte daño".

Cambio las posiciones, haciendo gala de su enorme fuerza. Bella quedo a horcajadas sobre su regazo. Él la agarro de las caderas, para no penetrarla más profundo y esperó hasta que ella apoyó las rodillas a cada lado de sus caderas.

Edward envolvió una mano alrededor de su cintura, para sostenerla y deslizo la otra entre sus muslos. Sus dedos masajearon su clítoris. Ella echó la cabeza hacia atrás y se dejó caer sobre él un poco más. Su polla era muy gruesa y ella llevaba un largo tiempo sin tener relaciones sexuales.

Ella se levantó y el placer de sentir su polla dentro, arranco un gemido de sus labios. Él le acaricio duramente el clítoris. Ella se movió hacia arriba y hacia abajo, tomándolo cada vez mas profundo en su cuerpo. La sensación de su polla estirándola era increíblemente placentera. Podía sentir cada pulgada de su eje duro dentro de ella y en combinación con lo que sus dedos le estaban haciendo en el clítoris, supo que se correría de nuevo.

Ella lo montó frenéticamente, tomando su polla un poco más profundo cada vez que bajaba las caderas. Los gemidos escaparon de su garganta y su cuerpo ardió. Edward gruñó. Y esta vez sus gruñidos en vez de aterrorizarla, aumentaron su pasión.

Su cuerpo se tensó, se sacudió y gritó cuando ella llegó al clímax otra vez. Los músculos vaginales se apretaron alrededor de su grueso eje mientras su cuerpo se sacudía violentamente por la fuerza de su orgasmo. Edward rugió cuando llegó a su clímax. Movió las caderas violentamente mientras se corría dentro de ella.

Ella se derrumbó sobre su amplio pecho. Los dos estaban sin aliento. Edward la agarro con una mano de la cadera y la otra la deslizo por su espalda, hasta que se cerró sobre su pelo. Él la obligo, sin hacerle daño, a levantar la cabeza para que le mirara. Él le sonrió, mostrándole los fuertes dientes. La mano en la cadera se deslizo hasta ahuecarle el culo suavemente.

-"Te voy a mantener para siempre." Ella lo miró con sorpresa.- "¿Qué?"

-"Decidí que me quedare contigo para siempre. Eres mía."

Él era bueno en eso de hacerla callar. Bella lo miró fijamente y se quedo absolutamente muda.

¿Mantenerme? ¿Para siempre? ¿En serio? ¿Acaso cree que soy un animal de compañía? Ella ni siquiera estaba segura de cómo entender sus palabras o qué significaban exactamente.

¿Soy suya? ¿Decidió? Ella ni siquiera podía pensar en sus salvajes declaraciones.

La sonrisa de Edward murió en sus labios y de pronto se tensó. Bella se quedó sin aliento cuando él les dio la vuelta y lentamente retiró, su todavía dura polla, de su cuerpo. Él le dio una última mirada apasionada antes de rodar para salir de la cama.

-"Vienen a por ti, pero no voy a permitir que te alejen de mí."

¿Quién viene a por mí? Bella se sentó en la cama. Se miro la camisa que estaba enrollada por encima de sus pechos y miro su sujetador roto. Le miro a él. Edward se ponía rápidamente los pantalones y maldecía en voz baja todo el tiempo. Ella se quitó el sujetador y se bajó la camisa. Se bajo de la cama y observó cuidadosamente a Edward. Vio la rabia en su mirada cuando se volvió para mirarla.

-"Quédate dentro de esta habitación mientras yo los manejo. Nadie te llevará lejos. Ahora eres mía".

Con la boca abierta le vio ponerse la camisa mientras se paseaba por la habitación. Como un animal enjaulado. Como un león. Eso era lo que parecía.

¿Qué he hecho? Oh Si. Tuve sexo caliente con un hombre león. Y ahora él iba a herir a alguien para quedarse con ella. Bella dio un paso hacia atrás y miró hacia abajo. Sus pantalones yacían en el suelo junto a sus zapatos. Ni siquiera recordaba cuando se los había quitado. Edward se acercó a la ventana, miró hacia fuera y gruñó.

-"Seis de mi pueblo se están acercando." Él soltó un bufido.- "Ellos piensan que sólo necesitaran a seis machos. Es insultante. No tardaré mucho, sexy. ¿Por qué no regresas a la cama y me esperas? Preparare algo de comer antes de volver. Estas muy flaca y quiero darte de comer. Voy a cuidar muy bien de ti para que quieras quedarte conmigo".

Bella miró la lámpara, tenía que detenerle. Edward era un tipo grande y feroz. No quería que las nuevas especies que venían a salvarla, le hirieran o le mataran. Él lucharía contra ellos para mantenerla en su dormitorio. Ella vio la solución a esta situación, encima de la mesita de noche. Volvió a mirarle a él, estaba de espaldas a ella mientras miraba por la ventana y gruñía.

-"Luchare contra ellos. Voy a tratar de asustarlos al principio, pero no permitiré que te lleven Bella. Voy hacer lo que sea necesario para impedirlo".

No quería que le mataran. Bella se agachó y desenchufo la lámpara. Su mirada se quedó sobre Edward para asegurarse de que no se volvía. Agarró la lámpara con una mano temblorosa, vaciló y decidió que esto seria menos doloroso que una bala. No podía permitir que le mataran.

Ella avanzó hacia adelante, pero él seguía centrado en lo que veía por la ventana.

-"Idiotas". Él gruñó, se inclinó un poco hacia delante y se agarro con ambas manos al borde de la ventana. La madera crujió.-"Quiero que te quedes dentro de esta habitación. Esto no me llevara más de cinco minutos. Si no se van. Entonces yo…-"

Bella le golpeo con fuerza en la parte posterior de la cabeza. La base de cristal se hizo añicos y Edward cayó al suelo. Él gruñó y se dio la vuelta para mirarla. Oh, estoy jodida. No le pegué lo suficientemente duro.

Podría haberle golpeado con más fuerza, pero tuvo miedo de lastimarle demasiado. La miro absolutamente desconcertado mientras intentaba levantarse, pero entonces los ojos se le volvieron y se tambaleó, cayó de espaldas sobre la alfombra.

Bella lo miró con la lámpara todavía entre sus manos. Ella inmediatamente la tiró a un lado y se puso de rodillas al lado de su cuerpo. Le comprobó el pulso. Su corazón latía fuerte y estable. Comprobó con los dedos el golpe en la cabeza.

Pudo sentir un ligero chichón pero se sintió aliviada cuando no vio sangre. Su respiración era tranquila, ella se puso de pie. Estaba segura de que no estaría inconsciente mucho tiempo. Tenía que salir antes de que despertase. Estaba bastante segura de que estaría súper enojado con ella por haberle dejado inconsciente.

-"Hijo de puta." Sus manos temblaban mientras rápidamente terminaba de vestirse. Se puso los zapatos. Y se guardo el sujetador en un bolsillo del pantalón. Se encamino hacia la puerta y le hecho un vistazo a Edward que permanecía tumbado en el suelo. Dio un paso más y una punzada de pesar la inundó. Tal vez debería quedarme y… No-! ¿En qué coño estoy pensando? Él me quiere mantener a su lado para siempre y no nos conocemos. Eso sería una locura! Ella huyó.

Cerró la puerta de la habitación y busco las escaleras con la mirada. Corrió hacia ellas. Sabía que Edward estaría realmente cabreado cuando despertara. Ella le había golpeado con su propia lámpara y le había dejado inconsciente.

Dudaba que entendiera que lo había hecho para asegurarse de que no salía herido y tampoco quería quedarse para ver si podía razonar con él. Bajó corriendo las escaleras y se acerco a la puerta de la entrada. Ella abrió las puertas dobles y salió.

Ella cerró las puertas detrás de ella y camino rápidamente hacia las vallas. Había cruzado los brazos sobre su pecho para ocultar el hecho de que no llevaba sujetador. Esperaba que nadie se diera cuenta ya que no quería dar explicaciones.

Vio su camioneta de trabajo, cuatro Jeeps y el camión del catering aparcados al otro lado de la valla. Unos hombres de las nuevas especies ya habían entrado en el patio. Todos vestían uniformes negros con el emblema NSO en el pecho, llevaban armas de fuego y pistolas con dardos tranquilizantes.

Había visto a algunos de ellos cuando entro en la Reserva. Esos hombres vestidos con uniformes patrullaban el muro de nueve metros que protegía la reserva del exterior. Se detuvo cuando llego junto a ellos.

-"Hola." Bella no los miró a la cara para evitar las miradas. -"Estoy bien". Ella caminó rápido hacia la puerta y paso junto a los hombres que estaban allí.

-"Bella" Ted corrió hacia ella.- "¿Estás bien?"

Ella continúo avanzando y casi se estrelló contra un Oficial del NSO, dio un paso atrás.

-"Estoy bien, Ted. Me voy a casa. He tenido un día muy estresante, pero estoy muy bien. Hablamos y me dejó ir. Problema resuelto", ella mintió.

Un hombre se puso delante de ella. -"¿Estás bien?"

Reconoció inmediatamente esa voz profunda y le identifico como Emmet. Ella se detuvo y levantó la barbilla, para mirarle, no sorprendió de que también fuera parte felino. No sólo su nombre le delataba, también tenía características similares a Edward.

Este hombre era unos cuantos centímetros más bajo y aunque no era tan grande como Edward, seguía siendo enorme. Sus ojos de gato eran de un azul increíble y tenía los mismos pómulos y la misma nariz plana que Edward. Tenía el pelo castaño- rojo y mechas rubias. Su color rojo no era tan hermoso como el de Edward.

-"Estoy bien. Creo que me voy a ir a casa y descansare. Ha sido un día… extraño." Inhaló y sus ojos se abrieron un poco.-"Voy a llevarte a nuestro centro médico."

Bella se puso tensa, alarmada porque él pudiera decir algo delante de su jefe. Supuso que podía oler a Edward en ella. Sabía que tenían el sentido del olfato muy agudo. Ella le lanzó una mirada de advertencia, esperando que él la entendiera.

-"No me hizo daño. No pasó nada".

-"¿Qué te hizo ese hijo de puta ?" Ted la agarró del brazo e hizo que se girara para mirarlo. Ted era sólo cinco centímetros más alto que Bella y estaba inusualmente pálido.- "¿Te ha tocado? ¿Te hizo daño? "

Ella le miro.- "Estoy bien. No pasó nada. Acabamos hablando, él entro en razón y me dijo que podía irme a casa. Es así de simple ", mintió.

Ted se relajo.- "Gracias a Dios. Iban a entrar a buscarte. Me imagine lo peor cuando el rugió y te oí gritar".

-"Fue aterrador." Ella se soltó de su agarre.- "Sólo quiero irme a casa. Ha sido un día duro y tengo migraña ", mintió de nuevo.

Ted asintió. -"Por supuesto. Te pagaré el día de hoy. Siento lo de las indicaciones y me alegro de que no te haya echo daño."

-"Estoy muy bien", murmuró ella.

Ted dio un paso hacia atrás con una sonrisa. -"Ha sido un día emocionante, ¿no? "

-"Sí". Ella se obligó a sonreír.- "Me voy de aquí. ¿Puedo llevarme la camioneta? " Su jefe vaciló.- "La necesito. Dentro esta la comida".

-"Yo te llevare a tu casa," se ofreció suavemente Emmet.- "Venga por aquí señorita Swan. Mi Jeep esta justo aquí."

Se acercó a la furgoneta para recuperar su bolso, en silencio rezo para que Edward no despertara antes de que ella escapara. Siguió a Emmet a uno de los jeeps y se metió dentro. Él no arranco inmediatamente el motor. La observo con atención. Ella decidió ser un poco honesta, ya que los minutos seguían corriendo y no sabía cuánto tiempo Edward permanecería inconsciente en el dormitorio.

-"Tenemos que irnos ahora mismo. Por favor, arranca el motor y sácame de aquí." Emmet encendió el motor y gritó por encima del hombro.-"Desactiva este área ahora."

El Jeep se movió y Bella se abrocho el cinturón de seguridad.- "Vivo a unas cinco millas de aquí. Gracias por llevarme a casa."

Él vaciló.-"Te voy a llevar primero a nuestro centro médico".

-"No. Sólo quiero irme a casa."

Emmet le frunció el ceño.- "Necesitas atención médica y después vamos a llamar a un psiquiatra. Tienes que hacer un informe con lo que Edward te ha hecho. Sera severamente castigado por dañarte."

Conmocionada, Bella le miró boquiabierta.- "Él no me hizo daño y no quiero que le castiguen. No necesito un médico y estoy segura de que tampoco necesito a un psiquiatra."

Él pisó el freno y se volvió hacia Bella. Sus miradas se cruzaron. -"Le mentiste a Ted y a Marcy. Ellos son humanos y creyeron lo que dijiste. Yo no soy como ellos. Puedo oler a Edward en tu cuerpo. También puedo oler a sexo. Es evidente que te hizo daño y que te forzó sexualmente. Tienes que dejar que nuestros médicos te examinen, tienes que contar lo que te pasó. Sera castigado por lo que te hizo." hizo una pausa.-"Sé que él te hizo daño."

El calor inundo sus mejillas mientras miraba a Emmet.-"Estoy bien. No me hizo daño. Quiero irme a casa."

-"¿Qué pasó?"

-"Él no me hizo daño, pero tampoco quería dejarme ir. Quería mantenerme como si fuera su mascota o algo así. Estaba a punto de atacaros. Le golpee con una lámpara y cayó inconsciente. Tal vez deberías enviar a alguien para ver cómo esta, pero creo que estará bien. Traté de no hacerle daño. No quería que le disparasen. Tienes que sacarme de aquí porque estará muy cabreado cuando se despierte. Yo sólo quiero irme a casa."

-"Hijo de puta" maldijo mientras soltaba el freno y pisaba el acelerador. El Jeep aumentó la velocidad.- "Deja que te lleve al médico".

Ella apretó los dientes.-"No me violo, no me ha forzado y el sexo fue consentido, ¿de acuerdo? Sólo llévame casa. Por favor. Sólo quiero olvidarme de este día."

Emmet asintió con la cabeza.- "Está bien." Él saco una radio del bolsillo de su chaleco.- "Soy Emmet. Que todo el mundo tenga las pistolas con tranquilizantes preparadas. Si Edward intenta salir de su territorio, le ponéis un sedante en el culo. Corto y fuera" Guardo la radio de nuevo en su chaleco y volvió a mirarla.-"Estoy muy apenado. Nuestro departamento legal se pondrá en contacto contigo."

-"¿Por qué?"

-"Firmaste los formularios cuando aceptaste el trabajo. Sabes que todo lo que pasa aquí es confidencial. Podrías enfrentarte a muchas demandas si hablas con la prensa. Nuestro departamento jurídico hará cualquier cosa para evitar eso. Te compensaran muy bien por todo. Eso es todo lo que puedo hacer si te niegas a presentar cargos en su contra."

Ella había firmado un contrato de confidencialidad. No podía hablar de nada de lo que viera o escuchara en la Reserva de las nuevas especies. Ella no podía demandarlos si se lesionaba, aunque ellos pagaban los gastos médicos. Ahora sabía por qué.

-"No voy hablar con la prensa."

Cinco minutos después, Emmet estaciono el jeep frente a su casa y otros dos vehículos aparcaron detrás ellos. Ella sabía que los manifestantes habían atacado a las nuevas especies varias veces, por lo que no le extraño que los vehículos adicionales les hubieran seguido a su casa.

Echó un vistazo a su casa y trató de ocultar su vergüenza. La había heredado de su abuela. Estaba en mal estado y nunca había tenido suficiente dinero para arreglarla. La pintura del porche se había desprendido en varios sitios y el cristal roto de una ventana tenía cinta adhesiva. Era una casa pequeña, solo tenía dos habitaciones y un baño, pero era suya. Se preguntó que pensarían de su casa las nuevas especies.

-"¿Seguro que no quieres ver a un médico o a un psiquiatra? Le castigaremos duramente si presentas una queja. Nuestra justicia es más dura que la vuestra."

Ella negó con la cabeza mientras se desabrochaba el cinturón de seguridad.- "Él no me hizo daño, no quiero que lo castiguen y no necesito un médico. Yo sólo quiero olvidar esto. ¿De acuerdo?"

Emmet la miro en silencio, pero asintió lentamente con la cabeza. Bella se bajó del jeep y se dirigió a la puerta principal, la abrió y entró. Se dio la vuelta y se dio cuenta de que Emmet la observaba en silencio desde el vehículo negro. Ella cerró firmemente la puerta y pasó el cerrojo.

-"Hijo de puta". Suspiró-. Se dirigió al cuarto de baño y a la ducha.- "Nunca me imagine esto".

Ella negó con la cabeza. Mi vida es de lo más extraño. ¿Por qué no puede ser normal?

EPOV

Edward gimió. Su cabeza palpitaba y no podía recordar por qué. Abrió los ojos. Estaba tendido sobre su costado encima de la alfombre. Él parpadeó cuando alguien puso una gran bolsa de plástico con hielo frente a su cara. Inhaló y suavemente gruñó. Eso hizo que la cabeza le doliera más.

Emmet se puso en cuclillas, sin soltar la bolsa de hielo.-"Pon esto detrás de tu cabeza." Hablaba en voz baja.

Edward la agarró. Su mano temblaba un poco y puso el hielo donde más le dolía. Hizo una mueca y gruño. Su atención se fijo en Emmet.

-"¿Estás bien?"

-"¿Qué pasó?"

Emmet respiro profundamente.- "Recordaras. Sólo quédate tranquilo cuando lo hagas.

El hielo ayudo a reducir el dolor. Respiro profundamente y los olores de la habitación inundaron su nariz. Bella! Trató de incorporarse, pero no pudo. Él gimió de nuevo, se dejó caer al suelo y le mostró los dientes a Emmet.

-"¿Cuál de tus hombres me golpeo?"

-"Lo hizo Bella. Te golpeó con una lámpara." Emmet se enderezo y se alejó.

-"Ella esta segura y fuera de la Reserva."

La rabia se apoderó de Edward y gruñó.- "Tráela de vuelta. Ella es mía".

En respuesta, la otra especie se apoyó en la pared, cruzó los brazos sobre su pecho y suspiró.- "Ella te golpeo para poder salir, la lleve a su casa, pero se negó presentar cargos contra ti. Eres afortunado. Ella podría haberte encerrado en una maldita celda. Carlisle tendría que haber decidido si eres demasiado peligroso como para volver a salir algún día de ella. Joder, no me hagas hablar. Seria una autentica pesadilla".

El dolor retrocedió más y Edward se sentó. Miró a Emmet.- "Ella es mía".

Él olfateó el aire. -"Tuvisteis sexo". Su mirada parpadeó de Edward a la cama y viceversa. - "Pero no puedes quedarte con ella. Ella es humana y no es como nuestras mujeres. Sabes que no puedes reclamarla y obligarla a vivir contigo."

-"Ella es pequeña. Quiero mantenerla aquí y hacerle cambiar de opinión. Pensaba darle de comer y cuidarla".

-"Ella me dijo que la veías como a una especie de mascota. Yo pensé que había entendido mal la situación. Los seres humanos tienden a confundirse con nosotros, pero después de oírte hablar…. ella no es una mascota."

-"Lo sé." Edward frunció el ceño, preocupado por haberle dado una impresión equivocada.- "¿Es por eso que se fue? ¿Por qué cree que yo la veo así? Le diré que es mi compañera y no mi mascota."

-"Ella no es tuya, amigo." Emmet se aparto de la pared.- "Ella quería irse. Acéptalo. Tú y yo no nos liamos con mujeres humanas. Ya hablamos de esto, ¿recuerdas? Ellas son muy frágiles, se asustan muy fácilmente y además, tú querías una compañera de especie. Una felina".

-"Ya no. Quiero a Bella".

-"Es una lástima. No puedes tenerla. Siempre has dicho que odias lo suave que se han vuelto los de nuestra especie. Estas haciendo precisamente eso. Endurécete y enfréntate a los hechos. Las humanas nunca quieren a tipos como nosotros. Estamos muy en sintonía con nuestro lado animal. Solo nuestro aspecto nos hace algo humanos."

La tristeza era un sentimiento que Edward detestaba, pero la sintió de todos modos. -"Ella no va a volver conmigo, ¿verdad?"

-"No," La mirada de Emmet se suavizó, -"no lo hará."

-"Déjame".

-"Prefiero quedarme hasta que te recuperes del todo. Voy a hacer la cena. Nos tomaremos unos refrescos y hablaremos. Oí que unas pocas felinas han sido trasladadas a la Reserva. Tal vez una sea tu compañera."

Imágenes de Bella pasaron por la mente de Edward.-"Déjame. Necesito estar solo."

-"Mañana llegaran las nuevas felinas. Te recogeré y te llevare al hotel para que puedas olerlas".

Edward se puso en pie y su mirada se desvió a la cama donde Bella había estado. Su olor todavía era fuerte dentro de la habitación. Se acercó a ella y tiro al suelo la bolsa de hielo. Él prefería sentir dolor. Se arrastró en la cama y se acostó donde ella había estado, inhalo su olor.

-"Edward te recogeré a las dos."

-"No te molestes. Sólo tienes que irte. Cierra la puerta cuando salgas. No quiero conocerlas."

Aspiró el olor de Bella, quería memorizarlo antes de que se desvaneciera. Escuchó como su amigo se marchaba. Cerró los ojos y su mano rozó suavemente el edredón. No podía recordar la última vez que sus ojos habían derramado lágrimas. Pero lo hicieron en este momento. La había perdido y nunca regresaría.

Había conocido la paz con ella. La felicidad. La esperanza. Y ahora se había ido. Ella se había alejado de él… para siempre.

Personalmente para mi es el capitulo mas triste pero mas tierno a la vez ^^ Esperemos que la cosa mejore…os espero en el próximo capitulo