1. Arrivée

Era un lunes por la mañana...

Las calles parisinas empezaban a llenarse de vida

El ruido de las bicicletas, los pasos de las personas de un lado a otro

Los típicos y pocos saludos de buenos días

—¡Bonjour!

—¡Bonjour madame!

—Bonjour.

El ruido de las escobas barriendo el pavimento

Las cortinas de los comercios abriendo, el ruido de las bocinas de los autos, el silbido de los pájaros...

Todos aquellos ruidos avisaban que el día había iniciado... incluso el ruido de las llantas de una maleta acercándose a un edificio en particular anunciaban la llegada de alguien inesperado

Un apuesto chico de cabellos negros se detuvo afuera de la puerta marcada con el no.65194

Aquella vivienda era últimamente muy popular debido a que debajo de aquel lugar de apartamentos, más específicamente en toda su planta baja, había una tienda de modas que estaba tomando renombre en aquella capital de la moda

~Gracefield~

Era el nombre de aquella tienda de modas

El joven toco la puerta que daba hacia la entrada de aquellos apartamentos

La forma en que toco dicha puerta fue un tanto peculiar, podría decirse que fue en código

. ... - - -.- / .- -.- ..- ..

El chico espero unos minutos

Hasta que una voz femenina contesto detrás de aquella puerta
—¡Un momento!—

Quien abrió aquella puerta era la hermosa Gilda, dueña actual de aquel magnífico lugar

La peli verde se llevó una grata sorpresa al ver a aquel que había regresado

—¡Oh mon Dieu! ¡Cuánto tiempo sin saber de ti!— decía sonriendo de alegría —¡Pasa! a todos les va a encantar verte aquí...— decía acomodando sus lentes y dejando entrar a aquel invitado

—Puedes dejar aquí tu equipaje y al rato lo subimos a lo que será tu nueva habitación — Gilda pidió a su invitado que dejara aquel equipaje en ese pasillo que conectaba la primera planta con los apartamentos

—¡Ven pasa! — Gilda movió su mano en una seña para que su invitado la siguiera

— Te va a encantar los nuevos arreglos que se le han hecho a este edificio — decía empezando a subir aquellas escaleras para llegar al primer piso

Aquel invitado solo siguió a la peli verde

—Todos siguen dormidos, pero ya no tardan en despertar...— decía Gila bajando la voz mientras llegaban al final de aquella escalera

Llegaron a una gran sala de estar hermosamente amueblada al estilo francés

—Pero ya que estas aquí, ¿Qué te parece si les damos la sorpresa de tu llegada en el desayuno?— decía Gilda sonriendo

Su invitado solo dijo si con la cabeza y la siguió hasta la cocina

Las palabras de Gilda eran ciertas... todos los que vivían con ella en aquel edificio apenas iban despertando...