3. La surprise
Anna no sabía que ponerse
Para empezar ni sabía que podría ser aquella "sorpresa" que pasaría en el desayuno, así que no tenía idea de que debería usar
Empezó a buscar en su ropero alguna prenda que le convenciera
—¿Deberé bajar muy formal?— decía mientras rápidamente se probaba un vestido rojo de tirantes y debajo de este una camiseta de mangas largas de color blanco
—¿Esto será muy elegante para dicha sorpresa? Pero... ¿Qué podría ser "Esa sorpresa"? — se cuestionaba la rubia mirándose en el espejo
Rápidamente descarto ese vestido y se cambió de nuevo
Busco entre su ropa y después saco un overol de mezclilla azul y debajo de este se puso una camiseta blanca de manga corta
—mmm — hacia aquel ruido la rubia porque ese look no le convencía
—Nop tal vez esto sea muy casual...—
Y así la rubia se volvió a cambiar por tercera vez
Se puso una falda negra y una camiseta de manga larga color rosa palo
— Estamos en París... así que cualquier combinación puede ser buena — se dijo dándose prisa para terminar de arreglarse
Se puso muy poco maquillaje y empezó a cepillar su cabello
En aquel momento volvieron a tocar a su puerta
—¡Anna! ¿Ya estas lista?— era la voz de Jemima
—¡Voy!— Anna abrió aquella puerta mientras terminaba de peinar sus dos trenzas
—¡Jemima! ¡Te ves hermosa!— dijo Anna sonriendo
Jemima llevaba puesto su uniforme escolar, el cual tenía diferentes tonos azules con toques blancos que le quedaban muy bien
Traía un muy leve maquillaje y sobre todo había resaltado sus labios con un gloss rosa
—¡Anna, tu también te vez hermosa! No por nada eres la modelo oficial de Gilda— sonrió Jemima
—Jeje gracias...— Anna sonrió nerviosamente
—¿Ya estas lista para bajar a desayunar?— pregunto Jemima
—¡Lo estoy! ¿Y Tú sabes de qué se trata dicha sorpresa que nos tiene Gilda?— pregunto Anna dejando su cepillo de cabello y cerrando la puerta de su habitación
—No tengo idea... Gilda no nos ha querido dejar entrar al comedor — decía Jemima mientras ambas bajan al primer piso
Ya estando en aquel pasillo que da a la cocina, ambas chicas se toparon con todos los demás
—¡Bonjour chicas!— dijo Chris cuando vio a Anna y a Jemima llegar a la sala
—¡Bonjour!— dijeron Lani y Thoma al mismo tiempo
—¡Bonjour!— respondieron ambas chicas
—¡Bonjour! — dijo Yvette casi corriendo —¿Alguien sabe sobre de que trata la sorpesa que dijo Gilda?— pregunto curiosa
—Ni idea...— respondió Lani
—Tratamos de husmear, pero no nos dejó pasar — dijo Thomas
—¡Ya no coman ansias!— dijo Gilda saliendo al pasillo
—Pasen... que la sorpresa y el desayuno ya los está esperando — dijo en una gran sonrisa
En aquel momento todos entraron al comedor y notaron que había ocho platos servidos
Aquel desayuno se veía delicioso, eran unos huevos revueltos con un poco de jamón y algo de pan dulce
También había unos hot cakes con fruta, acompañado de jugos y cafés
Todo aquello se veía muy apetitoso
—¡mmm huele delicioso!— dijo Lani
—¡Si!— dijo Thomas ansioso por sentarse ya a desayunar
—Se parece a los desayunos que hacía Ray— dijo Jemima sonriendo
En eso una voz salió de la cocina
—Pues, espero que les siga gustando mis desayunos —
En ese momento todos voltearon a ver hacia la puerta de donde salió aquella voz
Era Ray entrando al comedor mientras se secaba las manos con una toalla
—¡Ray!— gritaron todos
Gilda sonrió —¡Taran! Esta es la sorpresa que les decía —
En ese momento Jemima fue corriendo a abrazar a Ray, ya que siempre lo quiso como un hermano
—¡Ray estas aquí! ¡Estas Aquí! — dijo Jemima abrazándolo fuertemente
Ray sonrió tiernamente
—¡Jemima! Mira cuanto has crecido —
En eso, todos los demás chicos se acercaron a Ray
—¡Oh viejo! ¿Cuándo llegaste?— decía Lani
—Ray ¿Qué tal tu viaje por el mundo? — pregunto Chris sonriendo
—¡Es bueno volverte a ver de nuevo aquí en París!— decía Yvette
Los más jóvenes se acercaron a él y empezaron a hablar al mismo tiempo con alegría de verlo ahí
Pero la que seguía en shock era Anna... la cual estaba sonrojada y sentía su corazón latir demasiado rápido al ver al chico que aún seguía amando después de un año
—Anna, Es un gusto volverte a ver — dijo Ray con una linda sonrisa
—¡R...R..Ray!— dijo Anna muy sonrojada —Q- que... qué bueno es volverte a ver —
Las demás palabras no le salían mientras sus ojos no dejaban de mirarlo de pies a cabeza, hasta sus manos se fueron por instinto a su pecho... como si tratara de que su corazón no saliera de su pecho
En aquel momento, recordó las palabras que le había dicho Nat sobre qué si volvía a ver a Ray, debía decirle lo que sentía
Pero ¿Aquel era el momento indicado? ¿Debía decirle en ese instante lo que sentía?
Solo había una forma de averiguarlo
—Ray yo...— Anna fue interrumpida
—¡Bueno chicos es hora de desayunar!— Dijo Gilda aplaudiendo un poco para que le prestaran atención
—Las preguntas que quieran hacerle a Ray pueden hacerlas mientras desayunan... además se les va a hacer tarde para ir a la escuela y a trabajar— dijo sonriendo
Y así, todos muy emocionados se sentaron a la mesa a desayunar aquella exquisita comida que había hecho Ray
