5. Tout peut arriver à Paris!
—¡¿Qué he hecho Gilda?! Abrí mi bocata sin pensar...— decía Anna tratando de mantenerse quieta pero no podía
La rubia se movía mucho sobre aquella tarima circular
Gilda trataba de poner los alfileres en la falda de aquel vestido que estaba confeccionado
Anna le estaba sirviendo de modelo, pero era imposible ya que esta se movía mucho
Gilda resoplo de molestia
—¡De seguro que me vi como una gran tonta diciéndole a Ray que yo lo acompañaré y guiare por todo Paris cuando es obvio que el conoce todo Paris de memoria!— decia llevándose las manos al rostro
—¡Ahora a de pensar que soy una tontaaaaa! ¡Aaaauch!— grito la rubia de dolor ya que Gilda la pincho con un alfiler
—¡Anna ya cálmate!— grito su amiga con el alfiler en la mano
Anna abrió los ojos de sorpresa
—¡Lo siento es que yo!— dijo llevándose de nuevo las manos al rostro — Tu sabes todo lo que siento por Ray desde niños ... y aunque ya seamos adultos... aun me pongo nerviosa frente a él—
—Y ¿Por qué no le dices a Ray lo que sientes por él?— dijo Gilda mirando a su amiga
—Y ¿Si me rechaza? ¡Imagina que vergüenza!— Anna soltó un suspiro mientras se bajaba de la tarima
Gilda suspiro ante la negativa de su amiga, se giró por un momento y fue directo a su escritorio para tomar la cinta métrica
—Eso nunca lo sabrás hasta que se lo preguntes Anna— entonces a Gilda le llamo la atención algo fuera de su Negocio
—Aunque...— a Gilda se le ocurrió una idea al mirar por la ventana a dos enamorados
Aquella pareja se estaba sacando una selfie en la calle
Ambos jóvenes se veían muy emocionados de estar ahí... Gilda vio como la chica besaba la mejilla de su enamorado y este le robaba un beso a la chica
Miro la ropa que traía la chica, supuso que la había elegido para salir en una cita
—¿Aunque?—
Anna miro curiosa a su amiga que estaba muy entretenida con aquella pareja
Gilda se giró muy emocionada
—Aunque... Ray dijo que se quedaría por 30 días ¿No es así?— decia acercándose a su amiga a tomarle las medidas
—Así es... Ray lo dijo en la mañana— afirmó Anna algo confundida
—Y estamos en Paris ¿No?— seguía diciendo Gilda mientras pasaba aquella cinta por la cintura de Anna
—Aja... ¿y?— Anna no sabía que trataba de decir su amiga
—Me refiero a que estamos en ¡París! — Gilda sonreía muy emocionada
— ¡La ville de l'amour!—
—Gilda ¡¿Qué tratas de decir?!— Anna estaba confundida
—Me refiero que estamos en Paris, la cuidad del amor y ¡Tout peut arriver à Paris! (Todo puede pasar en Paris)— decia Gilda tomándole las manos
—Anna, Vas a guiar a Ray por la cuidad del amor ¿No es así? y ¿Qué tal si en estos 30 días en que Ray se va a quedar aquí, tratas de declarártele? O en su caso ¿Por qué no tratar de enamorarlo en 30 días? — decia Gilda muy feliz
—¡¿Enamorarlo?! ¡¿Yo?! Pe... pero ¿Cómo? ¡Si yo no destaco en nada!— Anna sonó muy triste
—¡Claro que tienes las armas necesarias para enamorarlo Anna!— Gilda tomo a su amiga y la puso frente al espejo
—¡Solamente Mírate! ANNA Tienes una hermosa piel, tienes un hermoso rostro y unos ojos de envidia...— decía sonriéndole a través del espejo y acariciando su rubio y suave cabello
Anna sonrojo levemente por las palabras de su amiga
—¡Ni se diga el cuerpo que te cargas amiga! ¡Por eso eres mi modelo!— decia Gilda apuntando al vestido que estaba confeccionado
—¡Pero Ray dijo que le gustan las chicas inteligentes!— decia Anna algo triste
—¡Pero si tú eres super inteligente! ¡ANNA Pour l'amour de Dieu! ¡Estas a punto de convertirte en médico! Y fuiste la mejor de tu generación, por dieu eres super inteligente — decia Gilda con entusiasmo
—Pe...pero— Anna sonaba nerviosa
Pero Gilda seguía hablando maravillas de ella
—Además, tienes un carácter super lindo y una actitud dulce... ¡Anna eres perfecta!— decia dándole una leve vuelta
Anna se quedó pensando en aquello...
—Además... no sabemos si esta sea la última vez que veamos a Ray después de esto— decia Gilda tomando de nuevo las manos de Anna
—Solo debes dejar de tener miedo a lo que sientes ... — decía mirando a su amiga a los ojos
Las palabras de Gilda en parte eran ciertas... Ray era un chico que en cualquier momento podría desaparecer
Y si Anna tenía esta oportunidad de estar cerca de él, debía aprovechar ese tiempo para tratar de enamorarlo
—Debo ser valiente...— decía Anna con sus manos en su pecho —No quiero que Ray se vuelva a ir sin que sepa que siento por el —
Por un momento se miró al espejo y las palabras de Gilda tenían verdad ... ella era una mujer muy hermosa
—¡Lo intentare!— dijo Anna muy animada
—¡Así se habla!— Gilda estaba feliz de escuchar aquello
—Pero...— Anna volvió a estar un tanto insegura
Gilda la miro
—¿Qué debo usar estando con él? ¿Acaso estaremos saliendo como en una cita?— decia Anna mirando por la ventana a la pareja que Gilda miro un momento atrás
La chica traía un lindo vestido para la ocasión
—De eso no te preocupes — Gilda puso sus manos sobre los hombros de Anna
—No por nada seré tu hada madrina en esto—
Anna sonrió por aquello y abrazo a Gilda
Y así, entre las dos empezaron a planear el look para cada día... buscando entre toda la ropa que tenían en aquella tienda de modas
Al igual, empezaron a organizar una fiesta sorpresa de bienvenida para Ray
