6. Mes Médecins Préférés
Anna llegó con su supervisor, un muy amigable doctor de cabellos rojos oscuros, quien era una de las mejores personas que había conocido en su actual formación médica
La rubia había dado los suficientes detalles del porque faltaría durante esa semana y esperaba que su plan funcionara
Aunque, por consejo de Gilda, había dicho una "mentira piadosa" para que le fuera más creíble
—Ya veo, así que por eso quieres pedir esta semana — comento el doctor Lucas mirándola desde atrás de su escritorio
—Así es doctor, como le comenté, acaba de regresar un "familiar" desde Alemania y bueno, quiero pasar tiempo con él, usted sabe— movía tímidamente sus manos — para darle algún recorrido por la ciudad y para pasar tiempo de calidad con "ese pariente"—
—Entiendo, el tiempo en familia también es importante— el doctor se llevó una mano a su barbilla
Parecía que estaba analizando que aquella residente estuviera diciendo la verdad
—Pero Anna, debes estar consciente de una cosa muy importante sobre las faltas tanto justificadas como injustificadas — el doctor suspiro un momento
La rubia se estaba muriendo de los nervios mientras escuchaba a su superior, incluso su pie derecho se movía impaciente debajo de la silla
—Sabes que, si te doy el permiso de ausentarte toda la semana, tú te atrasarías en concluir tus prácticas profesionales en el tiempo que la universidad lo ha solicitado y eso podría ser un pequeño problema para entrar a trabajar en esta institución — Lucas hablo seriamente, incluso su rostro se puso serio por un momento
— ¿Estas consciente de eso? Sabes que si faltas, tendrás que recuperar esas horas haciendo doble turno u horas extras y no solo eso, también debes encontrar a alguien que te cubra durante tus días de ausencia aquí en el hospital, sabes que, por el momento, tenemos muy poco personal y ustedes son de gran ayuda en este momento mientras se les entregan sus plazas definitivas— comento mirándola seriamente
—Lo se doctor... estoy muy consiente de eso...— contesto la rubia con temor
Aunque el doctor Lucas podía ser una persona muy amigable, también era muy estricto con los residentes, los pasantes y sus alumnos, esto porque quería formar médicos de calidad y responsables
Anna trago un poco de saliva, se sentía regañada por aquella decisión que estaba a punto de tomar, incluso ya estaba dudando de sí misma
—Yo...— las palabras no lograban salir de su garganta
El doctor Lucas siguió hablando, pero ahora se veía más tranquilo mientras se recargaba en su silla
—Aunque debo admitirlo, eres la mejor de tu generación y si te vas a ausentar por algo así de importante, supongo que yo podría intervenir para que no te cuenten las horas que faltaras durante esos días— contesto con una sonrisa
—¿De verdad?— Anna se alegró demasiado al oír eso
El doctor hizo un si con su cabeza
—Podría pedirle un favor especial a la supervisora de ustedes por parte de la universidad, no creo que diga que no si le explico la situación —
Anna suspiro de alivio al escuchar aquello
—En serio doctor, muchas gracias — junto sus manos de alegría
—Sin embargo...— Lucas siguió hablando mientras buscaba algo en uno de sus cajones
Aquellas palabras hicieron que el corazón de Anna se quisiera detener por la incertidumbre
—Debes buscar quienes te van a cubrir estos siete días — el doctor Lucas le deslizó dos solicitudes por aquel escritorio —Más que nada por la falta de personal que hay que cubrir —
—¡De eso no se preocupe!— comento Anna con una sonrisa y tomando aquellas hojas —Ya tengo a dos personas en mente que quizás puedan cubrirme estos días—
—Muy bien, entonces ve a que te llenen esas hojas y me las traes antes de que acabe tu turno y así, a partir de mañana, podrás tomarte toda la semana que acabas de solicitar — comento el doctor Lucas con una sonrisa
Y así fue... Anna fue a buscar a esos dos que tenía en mente
Anna se fue acercando al piso donde le tocaban sus rondas ese día
Miro hacia el escritorio donde tanto médicos como enfermeras, ingresaban los datos de los pacientes en las computadoras y expedientes que se tenían en el lugar
La rubia sonrió al encontrar ahí a aquellos dos que estaba buscando con desespero y pedía al cielo, que su pequeño plan funcionara
Y así se fue acercando enérgicamente hacia esos dos que estaban sentados en aquellas sillas giratorias
—¡Hey! ¡Los estaba buscando a ustedes dos! ¡mes deux médecins préférés!— dijo Anna alegremente
Ambos varones voltearon sus sillas para mirarla
—¡Hey Anita la huerfanita! — le nombró Sandy con alegría
—¡Hola SandyBell! ¡Hola Zackis! Me alegra encontrarlos aquí— Anna los nombro cariñosamente mientras ponía sus cosas en el escritorio
—¿Esta todo bien Anna? Pareces estar de muy buen humor — dijo Sandy dándose una vuelta más en aquella silla
—Si ¿Para qué nos andabas buscando?— pregunto Zack mirándola con una leve sonrisa
Anna conocía a esos dos desde que inicio la carrera, hace casi 5 años atrás
Sandy iba en su mismo grado y ambos eran muy buenos amigos, Anna tenía la costumbre de nombrarlo con el apodo de una antigua serie que vio de niña
En cambio, Zack era un año mayor y un semestre más "adelante" que esos dos
Pero por cuestiones personales, decidió esperar a hacer la pasantía junto a estos dos que consideraba sus amigos
Los tres se llevaban muy bien, a pesar de que Zack veía con ojos de amor a Anna, pero ella a él solo lo veía como un amigo
—Bueno chicos... — Anna empezó a hablar tratando de sonar convincente
—Quería pedirles un "Gran favor", prometo que les pagaré con la mitad de mi sueldo de un mes a cada uno si hacen esto por mí, ya que es algo muy importante lo que les quiero pedir...— junto sus manos en señal de súplica
—¿Qué clase de favor necesitas por parte de nosotros?— pregunto Sandy muy curioso
—Parece ser algo importante para que nos digas que nos vas a pagar— cuestiono Zack tranquilamente
Anna tomo un respiro y empezó a hablar esperando que no le fueran a decir que no
—Bueno... verán— Anna junto nerviosamente sus dedos, aquel era su tic nervioso y trató de mirarlos de frente
—Es que quería pedirles a ustedes dos, que sí podrían hacerme el favor de cubrirme esta semana en mis actividades aquí en el hospital— miro a esos dos a los ojos
—Lo que pasa es que acaba de regresar alguien muy importante para mi y... bueno — trato de que sus mejillas no se tiñeran de rojo
—Esa persona quiere recorrer París por sus vacaciones y yo me ofrecí a ayudarle jeje — Anna sonaba muy nerviosa pero aun así, siguió hablando
—Por eso, fui a hablar con el doctor Lucas, el cual dijo que si me va a dar el permiso de faltar solo si yo encontraba a alguien quien pudiera cubrirme y bueno ...—No los dejo de mirar
— ustedes dos son mis mejores amigos y quería pedirles el favor de si pudieran cubrirme esta semana... por fis— suplico juntando sus manos
Ambos varones se miraron un momento y después regresaron la vista hacía a su amiga con intriga
—¡Por favor chicos, Juro que les pagaré las horas extras que hagan! ¡S'il vous plait!—aun tenía las manos juntas en señal de súplica
Sandy soltó una leve risita que salía de su pecho
—¿Y quién es esa persona tan importante que ha venido de vacaciones aquí a Paris? ¿Eh Anita?— pregunto con curiosidad
Anna abrió los ojos como platos y sus mejillas se sonrojaron
—Bueno, es a... alguien a quien no veía desde hace mucho y bueno yo — sus ojos trataron de no hacer contacto visual con ellos
Sandy sonrió demasiado —Jajaja ¿Es un chico, Cierto?—
—¿Eh? ¡Que! ¡Yo! ¡No! ¡Claro que no! — Anna estaba muy nerviosa y eso lo noto Zack, quien levanto una ceja ante tal respuesta
—¡Se trata de un viejo amigo en realidad! ¡Alguien a quien quiero como si fuera mi hermano!— comento Anna tratando de que su voz sonará tranquila
—Tranquila Anita, es solo una broma— dijo Sandy tomando la hoja que ella tenía sobre el escritorio y sacó su pluma de su bata blanca— Claro que yo te cubriré los días que necesites, solo que además del pago, quiero por todo un mes, un suministro de las famosas galletas de Gilda — dijo llenando aquella hoja
Anna suspiro de alivio
—¡Muchas gracias Sandy! Yo negociare con ella sobre tus galletas —
Zack también tomó aquella hoja en silencio
—Para eso estamos los amigos, para ayudar— comento Sandy con una sonrisa mientras deslizaba de regreso aquella hoja
Una enfermera llamó a aquel médico, ya que uno de sus pacientes lo necesitaba —¡Sandy! ¡Te necesitamos, es urgente, es el paciente de pediatría!—
—¡Si me disculpan, tengo trabajo que hacer! — se levantó rápidamente de su asiento
—Y ¡Quiero mis galletas! — comento este muy animado apuntando a Anna antes de casi correr con la enfermera
En cambio, Zack se veía pensativo mientras movía con destreza la pluma en su mano
—Prometo que les pagaré Zack, nunca eh fallado en mi palabra— dijo Anna con una pequeña sonrisa mirando a su compañero
—Yo sé que cumplirás tu palabra Anna, de eso no debes preocuparte — dijo este empezando a llenar aquella hoja —Todo sea por verte feliz— le dedico un leve giño
Anna suspiro de alivio una vez que Zack lleno por completo esa hoja
—Aquí tienes...— comento deslizándola sobre el escritorio
—¡Muchas Gracias Zack! Tengo que llevárselas al doctor Luca de una vez— dijo esta con una gran sonrisa
—No hay de que— contesto Zack sin dejarla de mirar
Pero antes de que ella diera un paso más, fue detenida por Zack quien siguió hablando
—Por cierto, Anna...— comento este poniéndose de pie y parándose al lado de esta
—Dime Zack... — dijo esta con intriga
—Bueno— se notaba un poco nervioso a pesar de siempre tener un temple de acero — No sé si sabes que pronto será mi cumpleaños —
Anna respondió muy contenta
—Lo sé, Nunca olvido esa fecha en especial ya que siempre soy la primera en felicitarte —
—Y eso es muy lindo de tu parte— Zack le dedico una sonrisa
— Bueno lo que quería comentarte es que para mi cumpleaños estaba pensando en hacer un viaje a Italia y bueno, me gustaría que tú me acompañaras... en vez de pagarme con dinero, podrías aceptar el viajar conmigo ¿Qué opinas?— dijo este sin dejarla de mirar a los ojos
Anna se apeno demasiado por aquello, no pudo evitar que sus mejillas se sonrojaran por aquella propuesta ya que siempre había querido conocer Italia
—¿A-A Italia? ¿Hablas en serio?— comento esta atónita
—Si, sería un viaje para dos personas si gustas acompañarme, sería como un viaje de amigos— comento este sonriendo y encogiéndose de hombros
—Suena más como a una cita o un viaje en pareja...— comento está muy apenada
Anna sospechaba desde hace tiempo que Zack sentía algo por ella, pero esta no sentía lo mismo por él
—Solo si tú quieres que sea un viaje "en pareja", a mí no me molestaría que lo fuera...— comento este tomando su mano
Anna trago saliva y quito su mano rápidamente
—Gracias por la invitación... lo pensaré y quizás luego te diga mi respuesta jeje— miro su reloj —¡Oh cielos! ¡Debo darme prisa para entregar estos papeles!— dijo está dando unos pasos hacia atrás
—Está bien, esperare tu respuesta — dijo Zack con una con una sonrisa y llevando sus manos hacia las bolsas de su bata blanca
—¡Yo te avisaré!— dijo ella dándose la vuelta
Y cuando esta iba a apurar el paso, las palabras de Zack la siguieron deteniendo
—¡Por cierto Anna! ¿La persona que regreso de vacaciones a Paris, se trata de Ray? ¿No es así?— pregunto ladeando un poco su cabeza a la derecha
En aquel momento el corazón de la rubia se quería detener, pero sus pasos fueron los que se detuvieron
Anna tomo un pequeño respiro y se giró para mirarlo de vuelta
—¿Por... ¿Por qué la pregunta? — sonó un tanto nerviosa
Zack se encogió de hombros
—Curiosidad— sonrío —Escuche por ahí que él había vuelto—
Zack conocía a Ray desde hace años y más porque Anna le había dicho lo que sentía por aquel de cabellos negros...
Anna trato de que su voz sonará muy serena e indiferente
—Si, Ray ha regresado, pero no es a él a quien me refiero— sonrío mientras mentía —Sino se trata de mi gran amigo Nat, quien acaba de regresar de Alemania —
—¡Oh entiendo!— respondió Zack a secas, quizás si se había creído aquella mentira o quizás no, pero era imposible para su corazón juzgar a aquel ángel de cabellos dorados
—Bueno Anna, piensa en lo que te dije sobre el viaje ¿Sí? — le sonrió y giño el ojo — Me avisas con tiempo para saber si hago reservación para dos o solo para uno—
—Yo te avisaré y muchas gracias por poder cubrirme en mis guardias, por algo eres el mejor— se despidió Anna con una leve sonrisa
Aquella propuesta sí que le daría vueltas por la cabeza por un largo tiempo...
Pero la decisión a esa propuesta la tomaría más adelante ...
