Desde el día uno, recordó que había chocado con él por su actitud

Ese día tenía aún muchas cosas que desempacar y además de que los de la mudanza estaba aún subiendo y metiendo sus muebles a su nuevo apartamento

Sabía que había vecinos chismosos, pero él parecía ser un caso especial

Utahime estaba viendo cómo iba a empezar a acomodar todos esos muebles hasta que una voz le saco un susto

—Fiuuuuu, tantos muebles ¿Eh?—

Utahime brinco del susto y al voltear a ver quién era, miro a un apuesto hombre de cabellos blancos, medio acostado en su sillón favorito

—¿C...Cómo entraste aquí? —
Pregunto Utahime sorprendida por aquel hombre

Este solo sonrio
—Vi la puerta abierta y me dio curiosidad de ver a la nueva vecina... la anterior era una anciana muy gruñona—

Dijo este haciendo unas muecas, aquello hizo reír un poco a Utahime

Esta no podía dejarle de ver... era muy guapo, pero pronto descubriría que era insoportable

—¡Vaya! Tienes muchas antigüedades—
Dijo aquel chico levantándose y mirando curiosos dentro de algunas cajas

—¡Eh! Algo así... ¿Y tú eres?— Pregunto Utahime quitándole de las manos unas cosas personales

—Soy tu vecino de enfrente, el chico del apartamento 512— Contesto este sonriendo y husmeando por ahí

—Me refería a tu nombre— Dijo Utahime cerrando rápidamente unas maletas porque aquel chico estaba husmeando mucho

—Quizás y hasta algún día te lo diga, nueva vecina— le Giño el Ojo— ¡Oh! ¿Qué es esto?—

Aquel hombre sacaba algunas pertenencias y de paso se volvió a sentar en aquel sillón subiendo los pies en la mesita de centro

Todo aquello empezó a molestarle a Utahime

—Disculpa Vecino, si no piensas ayudar, mínimo podrías salirte de mi casa ¡Por favor!— Dijo está haciendo una gran mueca con sus labios

—¡Uy! No te enojes nueva vecina, las mujeres enojonas no son populares en este barrio ¿Sabías?, aunque por tus gustos en decoración puedo decir que no eres popular ¿Cierto?—

Dijo aquel chico con una gran sonrisa

Utahime rodo los ojos
—¿Y acaso tú eres un idiota sin modales? — Cruzo los brazos

Aquel peli blanco solo sonrió por aquello

—¿Qué es tan gracioso?— Pregunto molesta, aquel chico empezaba a sacarle de sus cabales

—Nada... solo admiraba tu linda carita enojada— Dijo haciendo un clic con la lengua

De repente aquel chico se levantó y se acercó lentamente hacia ella...

—Bueno nueva vecina, si necesitas algo como no sé, que te enseñe todo el edificio, que te recomiende lugares a donde ir o si estas aburrida o si quieres hablar con alguien o si necesitas apoyo emocional o si solo necesitas sexo... ya sabes donde puedes encontrarme—

Dijo este con una gran sonrisa

Utahime abrió demasiado sus ojos ante eso último

—¡Que descarado! ¡Tengo novio!— Dijo molesta por aquel atrevimiento

—¡Nos vemos nueva vecina!— Dijo aquel chico saliendo de ahí y abriendo la puerta de enfrente

Al abrir aquella puerta de su apartamento, se escuchó la voz de una chica

—¿Dónde diablos estabas?

—Estaba enfrente... querida S...

Decía aquel hombre cerrando la puerta y no dejando escuchar aquello

Utahime solo hizo una mueca ante tal comportamiento de su nuevo vecino, desde ahí, Utahime sabía que le sería difícil vivir frente a él