Un mes después...
Aquella noche era de descanso para Utahime, estaba lista para tratar de relajarse viendo una película en su sala cuando de repente...
La señal anti fuego de todo el edificio empezó a sonar
Todos debían salir de ahí inmediatamente
—¡¿Qué demonios?!
Utahime se levantó asustada de su sillón y así en su pijama salió de ahí
Había llovido todo el día, así que estaba fresco afuera de aquel edificio
La pobre en su susto, se le olvidó tomar un suéter o su cobija
Solo llevaba su pans de pijama, una camiseta de tirantes y lo único que tomo por reflejo fue su celular y el control remoto de la tv
—¡tsk!... ¡hace mucho frio!
La pobre estaba tiritando mientras todos los vecinos estaban al tanto y andaban de curiosos por ver que era lo que estaba ocurriendo dentro de los departamentos y solo veían a los bomberos atender aquel llamado de emergencia
Utahime ya estaba desesperada... sentía que se iba a morir de frío
Y cuando se maldecía de haber agarrado aquel control remoto en vez de su cobija ... sintió como algo le cubría sus hombros
—¡Vaya! Tan linda y salirse sin suéter... ¿No que eras de salir bien abrigada? "Nueva vecina"— Dijo una voz un tanto juguetona
Utahime miro a quien decía aquello, así que rápidamente se dio la vuelta
Su vecino de cabellos blancos le había puesto su suerte sobre sus hombros
Parecía que venía de alguna fiesta o algo parecido, ya que estaba vestido casual con unos jeans ajustados y una camiseta blanca... se veía muy bien
—¡Yo..! No es necesario...
Utahime se iba a quitar aquel suéter, pero este pidió que se lo dejara
—Tú lo necesitas más que yo, además somos vecinos, igual puedes regresármelo luego... además vengo de una fiesta así que vengo con el calor del momento— Dijo este en una cálida sonrisa
Utahime se sonrojo por aquello y más al sentir el aroma de aquella prenda...
Su vecino no se despegó de ella en ningún momento mientras los demás descubrían que había provocado aquella alarma antincendios
Ambos estaban recargados en un automóvil mientras veían todo aquello desde la otra acera
Utahime estaba sentada sobre el capo de aquel auto y su vecino estaba solo recargado
— Satoru Gojo — dijo aquel hombre quitándose sus gafas negras
—¿Disculpa?— pregunto Utahime sorprendida
—Qué mi nombre es Satoru— dijo en una sonrisa
—Tú hace un mes atrás me preguntaste sobre mi nombre y aquí lo tienes, ese es mi nombre —
—¡Oh!— la azabache hizo memoria
—Un gusto, soy Utahime Iori— dijo estrechando su mano —¿Ya no me dirás "nueva vecina" cierto?—
—Quizás ya no te llame así — le giño el ojo, provocando que esta se sonrojara más
Y de ahí se pusieron a platicar un poco más
—Y...— Utahime seguía cubriéndose con aquel suéter —¿Cuantos años tienes? O ¿También me vas a decir que eso después me lo dirás? —
—¿Con qué andas de curiosa, eh "Utahime"?— cuestionó Gojo sonriendo
Utahime se apeno más ya que por fin le llamó por su nombre
—No es eso... sino porque... eee— decía nerviosa
Gojo río levemente
—Tengo 28 años y ¿Tú?... quizás y hasta seas una asalta cunas — Bromeo un poco
Aquello hizo que Utahime sonriera levemente
—Bueno— suspiro un poco —Actualmente tengo 31 años en realidad...— dijo en una leve sonrisa
—¡Wow! ¡Si que eres una asalta cunas! jajaja aunque a mí siempre me gustaron las mayores que yo— dijo Gojo sonriendo y mirandola a los ojos
Utahime sintió pena por aquello, así que mejor se aclaró su garganta y miró hacia otro lado por un momento
Pensó que tal vez su vecino venía un tanto borracho ya que dijo que venía de una fiesta y quizás el alcohol era lo que hacía que dijera cosas como esas o que hablaran de más
Pero después de un rato, descubrió que venía muy cuerdo... así que ese era su humor natural
—Utahime ¿De qué signo zodiacal eres? — Pregunto Gojo con curiosidad
—¿No vas a preguntar mejor de que mes o día soy? — cuestiono esta levantando una ceja
—Es más divertido preguntar el signo zodiacal de una persona para saber qué tan compatibles son, preguntar cosas como el mes de nacimiento o día se me hace algo aburrido y muy formal y eso no va para nada con mi estilo — respondió mientras se acercaba más a ella en aquel capo
Utahime no podía dejarle de ver... se sentía extrañamente cómoda con Gojo y era muy divertido hablar con él
— Y quien sabe, hasta salga que somos muy compatibles en todo, vecina — dijo Gojo sonriendo
Utahime sonrió levemente
—De acuerdo... soy Acuario y ¿Tú "Satoru"?— pregunto sin dejarlo de mirar
—¡Soy sagitario! — en eso saco su celular
— Y según aquí, dice que usted y yo somos muy compatibles en todo y de paso mi horóscopo dice que tú deberías pasarme tu número celular Utahime — le giño el ojo
Utahime río levemente
—¿Eso dice tú horóscopo? O ¿Solo quieres mi número celular? ¿No se te ocurrió una mejor excusa?—
Gojo río por eso
—¡Me atrapaste! Pero si— su sonrisa era encantadora
— Te estoy pidiendo tu número celular para que podamos hablar más, claro si eso no te causa alguna molestia o problema— rasco su cabeza
Utahime se sintió curiosa por aquello, era la primera vez que un hombre le pedía de aquella manera su número telefónico y como dijo Mei, quizás solo debía conocerlo mejor
Y así fue, esos dos se pasaron los números telefónicos y de paso se agregaron con apodos como:
~El latoso del 512
~Mi vecina favorita del 511
Y así esos dos siguieron conversando por un rato más
Estaban pasando un agradable momento sentados en aquel capo del auto que hasta el frío no era ya un problema
Incluso hablaron de sus trabajos, donde Gojo dijo que el trabajaba mayormente en casa, ya que trabajaba como caricaturista
Y ella le contó que trabajaba como maestra de canto en una escuela particular y como cantante en un bar cerca de ahí
Después de eso, Gojo le pidió que cantara para él, cosa que Utahime hizo con pena, pero se sintió bien cantarle a un hombre como él... no como al idiota de su novio que le molestaba oírla cantar en algunas ocasiones
Inclusive, él le prometió que iría a escucharla algún día a aquel bar
Y así esos dos se fueron conociendo un poco más
Un buen rato después se descubrió que, dentro de uno de los apartamentos, había empezado a salir algo de humo causado por un cigarro y por eso fue que se activó la alarma contra incendios de todo el lugar
Fue hasta cerca de las dos de la mañana que por fin todos podían regresar a sus apartamentos
En estos casos, el elevador siempre se atasca de gente que querían subir por aquel medio
Así que a Utahime y a Gojo no les quedó de otra que subir por las escaleras
—Vaya... que noche— decía Utahime caminando a su lado mientras iban subiendo aquellas escaleras
—Ni que lo digas, sino hubiera llegado a tiempo de seguro te hubieras congelado nueva vecina — dijo Gojo sonriendo
Utahime le miro con una mueca
—Qué diga "Utahime"— se corrigió Gojo sonriendo
—Quizás, Aunque aún me estoy muriendo de frío — Utahime junto sus manos y soplo un poco de su cálido aliento para calentarlas — Igual una bebida caliente ayudará—
Gojo noto aquello, seguía haciendo frío a pesar de ya estar dentro de edificio
En ese momento este se detuvo delante de ella y puso sus manos sobre las manos de esta
—Una bebida caliente o quizás una cita podría hacer que ya no sientas frío en las manos — empezó a decir Gojo tomándola de las manos
—O Quizas tomar una bebida caliente con alguien que está interesado en ti y que no sabe cómo llamar tu atención y que por eso te molesta demasiado, haga que este frío en las manos se te quite... Utahime — Sonrió Gojo sujetando sus manos
Utahime se puso roja ante aquel gesto y por todo lo que dijo Gojo... sentía su corazón latir demasiado rápido
Verlo comportarse así con ella después de varios meses de ser insoportable era extraño pero agradable
Pero no lo iba a negar, se sentía atraída por él
Gojo sonrió y con una de sus manos acaricio la mejilla de Utahime... la cual se sentía querida y con atención ya que su novio no daba señales de vida
Tal vez las palabras de Mei eran ciertas, quizás era momento de conocer a alguien más y de abandonar a aquel hombre
Pero lo malo es que Utahime aun lo quería...
En ese momento Gojo fue acercando su rostro al de Utahime
—Yo...— las palabras no le salían
En aquel momento, Gojo acercó sus labios a los de Utahime para darle un beso
Pero en ese instante escucharon a alguien bajar por las escaleras
—¡Lo siento!—
Ambos se separaron rápidamente y miraron a aquella persona que estaba ahí
—No quise interrumpirlos vecinos... — era la doctora Shoko, la cual quería ir a fumar un cigarro en aquellas escaleras después de todo el caos
No le bastó con fumar afuera durante la evacuación
Además de que ella pudo haber sido la causante de todo ese caos
—Yo no vi nada... que tengan bonita noche — dijo prendiendo su cigarro y bajando rápidamente a la planta baja
En ese momento Gojo y Utahime se rieron por lo ocurrido
—Creo que no entienden que no deben fumar dentro del edificio — sonrió Utahime
Gojo también sonrió
—Cierto... y... ¿En que estábamos?—
Volteó a ver a Utahime
La cual de nuevo se puso roja al verlo cerca suyo ya que este acercó sus labios a los de ella
—No... No podemos hacer esto... hablo de besarnos ... no podemos— dijo Utahime poniendo su mano en medio de sus bocas
Gojo levanto una ceja ante eso —¿Y Por qué No?—
—Es que... nuestros novios no merecen que les hagamos esto...— decía Utahime apenada
En ese momento Gojo río un poco
—¿Nuestros novios?
—Si... lo digo porque yo tengo novio y... y tu vives con tu novia ¿No?— decía Utahime muy nerviosamente
Gojo solo beso la mano de Utahime
—Jajaja No sé de qué hablar con eso de "mi novia" pero— Sonrió y dio unos pasos hacia atrás
— Si quieres descubrir de que hablo, luego ve a mi apartamento —
Utahime se quedó extrañada con esas palabras
—Descansa Utahime, buenas noches — le giño el ojo
—¡Ah! Y cuando quieras salir conmigo o te enfades de tu "novio" podríamos salir, yo siempre estaré disponible para "mi vecina favorita"— decía sonriendo y entrando a su apartamento
Aquello dejo pensativa a Utahime
Después de ponerse cómoda en su cama, Utahime le mandó un mensaje a su novio
Él cual contestó hasta unos días después
También le mandó un mensaje a Mei y dijo que mañana le contará todo lo sucedido aquella caótica pero linda noche ...
Aquella noche Utahime se quedó dormida con el suéter de Gojo puesto... que hasta soñó con él
