Cuando Sasuke se despertó, se levantó sin tiempo que perder. Tenía mucho trabajo que hacer, había mandado un mensaje urgente al hokage para hacerle saber que comenzaría con la remodelación del barrio Uchiha.

No tenía grandes conocimientos sobre arquitectura pero más de una vez había conseguido comida o dinero ayudando a varios campesinos a reconstruir sus casas después de la guerra. No se le dio mal, el resultado había sido bastante bueno teniendo en cuenta que siempre trabajó a contratiempo y ahora tenía todo el que quisiera.

Gran parte del suelo se había erosionado, probablemente tendría que poner baldosas nuevas. Lo tenía claro, comenzaría su renovación con el templo. Se metió estratégicamente dentro para comprobar que los materiales utilizados por los Uchiha aún seguían ahí cuando se topó con una siniestra mirada de un hombre de alrededor de unos treinta años sentado en la posición de flor de loto.

Algo extrañado, pensó que sería un enemigo pero al ver el símbolo de la hoja en su cabeza se relajó.

No pensó en acercarse a él de igual forma, no sería un enemigo pero sí era bastante siniestro. Ocultó su chakra y burló la supuesta vigilancia del ninja para adentrarse en el templo como había hecho tantas y tantas veces durante su infancia.

Sin embargo, no pudo quitarse de la cabeza la presencia de aquel hombre, lo había visto con anterioridad pero no conseguía recordar dónde.

Tal y como pensaba, los materiales seguían allí cuando fue al sótano del templo. Los Uchiha nunca se habían caracterizado por su generosidad y altruismo, eran muy celosos de su privacidad y jamás pensaron en compartir sus secretos arquitectónicos, siendo estos protegidos del ojo común. Querían y debían tener la exclusividad, por lo que Sasuke activó su sharingan y comenzó a leer.

Pero nuevamente sintió el chakra del hombre cerca de él.

No tuvo miedo, nunca lo tenía pero se dio prisa y recogió todos los materiales que pudo rápidamente. En aquel lugar había sido testigo de muchas muertes y no le apasionaba la idea de que el fantasma de alguno de los Uchiha se le presentase para que solucionase uno de sus problemas.

Ahora que tenía reservas de chakra suficiente, se teletransportó fuera para burlar la vigilancia de aquel hombre tan extraño que se encontraba en la entrada del templo pero no tuvo éxito en su misión. Ya en el exterior, alzó la vista y le vio subido a una de las ramas. Estaba empezando a enfadarse de verdad, no sabía cuánto tiempo tardaría la confrontación.

─ Sasuke-kun ─ susurró amigable voz detrás de él.

Extrañado, se giró y encontró a una rubia de ojos azules la cual le sonreía.

─ Hola, Ino ─ saludó.

─ ¿Te ocurre algo? Pareces inquieto.

Se puso completamente de espaldas al hombre para evitar que escuchara qué era lo que tenía que decir.

─ Ese ninja tan extraño lleva un rato aquí, no hace nada pero me inquieta mucho que esté mirándome ─ le explicó.

Ino miró confundida a las ramas y después sonrió.

─ Es Yamato-san ─ dijo. ─ Te entiendo, tiene una mirada muy siniestra pero no te preocupes, haré que se vaya.

Él estaba muy confundido pero siguió a Ino con la mirada, la cual se soltó el pelo y comenzó a decir el calor que hacía. Creía que le hablaba a él pero su tono de voz era lo suficientemente alto como para que ese tal Yamato pudiera oírla. Quitó su chaleco de jonin y puso una pícara mirada que pareció afectar demasiado al ninja. Su cara se puso roja como un tomate cuando Ino comenzó a pasearse mientras hacía acto de presencia.

─ Seguramente vendría a ayudarte pero no sabe hacerlo de una forma que no inquiete a los demás ─ rio mientras recogía el chaleco que se había quitado. ─ Es muy inocente también, Sakura y yo nos abrazamos muy amistosamente cuando queremos que se vaya.

Tampoco es que él entendiera qué tenía de sorprendente algo así pero él se había ido y era lo único que le importaba.

─ Fue sensei del equipo siete durante una temporada ─ le explicó.

Así que era de eso de lo que le sonaba.

Sasuke miró a Ino, apenas la recordaba pero sabía que su presencia allí traería una larga conversación y no tenía muy claro si él estaba preparado para algo así, sin embargo, debía ser cortés ahora que ella estaba en el barrio Uchiha.

─ Apenas te vi durante la fiesta, Sai no me dejó acercarme mucho, creo que está celoso de ti.

Recogió las tablas de madera utilizadas para repasar el tejado mientras ella seguía hablando. Le sorprendió el hecho de que era muy distinta a Sakura, donde ella se mostraba callada y hablaba de temas que le interesaban, Ino simplemente había ido a contarle cosas que no le interesaban pero se había reformado y debía ser mejor persona. La chica le siguió hasta el tejado mientras hablaba y hablaba.

─ ¿Él es tu pareja? ─ Preguntó intentando ser amable.

─ Algo así ─ respondió sonriente.

Sí que habían cambiado los tiempos, cuando él era pequeño recordó a muchas chicas interesadas en tener una relación con él o con Itachi ahora parecía que no era tan importante para ellas. Aquello le gustó. Que ellas tuvieran la voz cantante en las relaciones era definitivamente algo que llamaba su atención pero sabía que Ino no indagaría en ese tipo de cosas como Sakura haría.

Su amiga siempre estaba dispuesta a explicarle las cosas que él no entendía de una forma muy educativa que no le hacía sentir tonto en absoluto. Miró con cierta pena a Ino, si él tuviera el mismo interés por ella que el que tenía por Sakura hubiera sido una situación ideal pero únicamente estaba siendo molestado por una chica que no paraba de seguirle.

─ Es pintor ─ dijo mientras acariciaba su pelo, ─ es gracioso porque la primera vez que le conocí me llamó "hermosa" y al tiempo me di cuenta de que me estaba llamando todo lo contrario ─ rio. ─ Pero no me importa, tengo la suficiente confianza en mí misma como para no dejarme llevar por ese tipo de cosas. Aún así, tampoco significa que me pueda ofender ─ susurró mientras Sasuke medía el tamaño de los agujeros en el techo. ─ Dicen que tiene amoríos con varias chicas de la villa, no le considero novio como tal, no estoy hecha para llevar cuernos por mucho que me guste, ¿sabes?

Él asintió.

Ino se sentó a su lado a ver como solucionaba la problemática de los agujeros en el techo. Sasuke tampoco lo sabía, sólo sabía que debía responder algo al menos.

─ ¿Qué son "cuernos"? ─ Preguntó.

─ Ay, Sasuke-kun, eres adorable ─ suspiró con una sonrisa. ─ Significa lo mismo que infidelidad, ya sabes, cuando tu pareja tiene una relación a tus espaldas con otra persona. Eso definitivamente no mola aunque… Los tiempos han cambiado, las personas también, ¡somos hijos del tiempo, por Kami-sama! Es que, verás te explico, yo soy muy moderna, me considero así y puede que el modo convencional de las relaciones no sea lo mismo pero tampoco me veo preparada para otro tipo de relaciones. Tú has viajado mucho, ¿has visto parejas extrañas? Mi madre me contó una vez, ¡las cosas que tiene esa mujer! que durante una misión conoció a una pareja que tenían varias parejas, ¿te lo puedes creer? Ese sería mi plan de vida, tener a mi novio o mi marido pero que eso no sea un impedimento para conocer a otras personas interesantes. La vida es muy larga, quiero vivirla como a mí me apetezca pero claro, siempre estará el qué dirán…

Con los ojos muy abiertos, Sasuke pensó que igual Yamato era mucho mejor compañía que Ino. Llevaban juntos cerca de media hora y ya había pensado al menos dos veces en tirarse pero pensó que probablemente ella le seguiría.

─ Por supuesto, hay gente muy interesante ─ respondió a duras penas.

Ella rio.

─ Tú y yo nos vamos a entender muy bien, se nota que tú tampoco sigues lo establecido por la sociedad, vives al margen. Eso sería genial, ¿cómo fue tu viaje? Siempre quise hacer algo así, tal vez lo haga, ¿me lo recomiendas? Quiero recorrer el mundo, centrarme en mí por unos años.

Antes de comenzara a hablar como había hecho con anterioridad, bajó de un salto a por la pintura pero Ino le siguió.

─ Vaya, sí que pesa esto ─ exclamó con unas barras en la mano. ─ ¿Qué son? ¿Para qué sirven?

─ Ino, déjame que te ay-

La chica hizo un gesto muy rápido y le dio un golpe muy fuerte.

Sasuke se quedó muy parado.

No quiso gritar ni llevarse las manos a la zona afectada pero realmente sentía como si una espada estuviera atravesando sus partes. Casi no podía hablar y lo último que recordó fue escuchar un grito de Ino antes de caer al suelo y darse un fuerte golpe en la cabeza.

Creyó estar en el cielo al encontrarse con la mirada de Sakura. Le sonreía mientras le acariciaba el pelo, casi podía ver pajaritos de papel alrededor de la chica mientras estos cantaban. De repente, la mirada de Sakura pareció asustarse y oyó como gritaba su nombre.

─ ¡Sasuke-kun! ─ gritaba. ─ ¡Sasuke-kun, despierta!

Cuando abrió los ojos, nada se parecía a su sueño. Tan solo encontró a Sakura intentando socorrerle mientras Ino intentaba hacer unos sellos con rapidez.

─ Ino, deja de sellar, estoy muy falta de chakra y tenemos que llevarlo al hospital ─ ordenó. ─ No, no, no te puedes dormir ─ dijo dándole golpes en la cara para despertarlo.

Pero fue inútil, volvió a su sueño donde vio a Sakura correr muy alegre a su lado. Ambos reían cuando ella le cogió su brazo y le arrastró hasta una montaña cubierta por la nieve.

No sabía cuánto tiempo pasó pero fue el suficiente, él mismo se despertó. Cuando abrió los ojos se dio cuenta de que estaba en un hospital. Se levantó para evaluar sus daños, se miró la zona pero no encontró nada fuera de lo común cuando la escuchó despedirse de alguien y entrar.

─ Vaya, por fin despiertas ─ dijo con una sonrisa. ─ Ya venía a despertarte.

Hizo una pequeña mueca pero se alegró tanto de verla que le dio igual.

─ ¿Qué ha pasado?

─ Bueno, Ino pareció darte un golpe muy fuerte en... Tus partes ─ dijo algo sonrojada. ─ Pero no te preocupes, está todo bien. Tuve que cargar contigo porque volvía de una misión y tenía muy poco chakra para curarte. Quédate aquí esta noche, al menos.

Sasuke se quedó callado.

¿Para tanto había sido?

Tocó su cabeza, se había dado un buen golpe en la cabeza? Supongo que eso le preocupó a Sakura y por eso se encontraba en el hospital. Miró a la chica, la cual se sentó en la silla que había a su lado y le sonrió. Le quitó un mechón de su cara tal y como él hacía, cosa que le pareció encantadora. Más aún después de haber conocido a Ino en profundidad.

─ Evita la actividad física por unos días y ponte ropa interior ajustada. Si te duele a pesar de todo, no dudes en decírmelo.

─ ¿Qué tan grave es?

─ No, es que te has dado también un golpe en la cabeza al caer y puedes delirar un poco ─ sonrió. ─ Una cosa más, tu zona se puede "descontrolar" un poco pero no te preocupes, es normal.

Pero en aquel momento sí que sintió vergüenza.

No es que tuviera conversaciones de ese tipo con otros hombres, Suigetsu acostumbraba a ser bastante vulgar cuando de esos temas se trataba y él no quería que Sakura pensase que él era igual y que su "cosa" se "descontrolaba" como si fuera un animal.

Sasuke Uchiha estaba avergonzado, muy avergonzado.

─ De verdad que me da mucha vergüenza… ─ susurró apenado.

Sakura se rio.

─ Soy médico, veo cosas peores todos los días, no te preocupes ─ dijo con el pulgar levantado.

Ambos se miraron con cierta complicidad, no era una persona especialmente afectiva pero sintió unas ganas terribles de abrazarla como la noche en la que su amistad había comenzado.

La miró con una mezcla de fascinación y admiración mientras ella comía una onza de chocolate con los pies apoyados en su cama. Vestía un uniforme azul marino que contrastaba con el verde de sus ojos, su casi deshecha coleta rosada le hacía ver que llevaba horas trabajando.

Su corazón se aceleró cuando ella le sonrió, necesitaba saber que ella era real, que estaba de verdad con él así que alargó su mano para coger la suya. Sakura no se sorprendió, entrelazó sus dedos y le apretó fuerte. Quizás pensó que se debía a una alucinación por el golpe, quizás pensaría que simplemente se sentía solo en aquella habitación de hospital o millones de excusas por las que él cogería su mano.

─ Por cierto ─ susurró Sakura, ─ hemos ingresado a Ino también. Se veía muy nerviosa cuando llegué y, según los resultados de sus análisis, tiene una sintomatología que no habíamos visto antes. Así que gracias, sin ti no lo hubiéramos sabido.

─ Un poco rebuscado ─ dijo. ─ ¿Qué le ocurre?

─ Siente mareos y unos niveles de chakra alterados ─ le explicó.

─ Ah ─ fue lo único que dijo.

─ ¿Notaste algo cuando estuviste con ella?

Sasuke la miró evaluando su reacción, no parecía molesta, sólo curiosa y después de todo lo que Ino le había contado no sabía si eso era una buena o una mala señal.

─ No, yo sólo… quería que se callase ─ respondió.

─ ¡Sasuke! ─ Exclamó Sakura intentando contener la risa.

─ Me gusta cuando es sólo "Sasuke" ─ dijo entrecerrando sus ojos. ─ Según me dijiste, el nombre a secas es… ─ añadió mientras bostezaba ─ cuando tienes mucha confianza con alguien… ─ murmuró.

Cuando se quiso dar cuenta, había caído en un profundo sueño pero sintió como Sakura le ponía una manta por encima y le daba un beso en la frente. Sintió el olor a su perfume, ella se quedó más tiempo del necesario junto a él.

─ Baka… ¿Por qué tardaste tanto en volver? ─ Susurró.

Tal y como una vez le dijo, Sakura pareció recordar lo mucho que le gustaba sentir la suave brisa cuando dormía, por lo que abrió la ventana de la habitación pero no se fue.

Se sentó en el borde de la ventana y encendió un cigarro. El sonido del mechero fue lo que le despertó, la vio allí sentada y sonrió. Estaba profundamente enamorado de Sakura, siempre lo estuvo y siempre lo estaría. Vio como improvisó un cenicero, después sacó un pequeño frasco de colonia que se echó en exceso y para terminar se comió un chicle.

Agitó un poco la cabeza para comprobar que todo estuviera bien y se levantó sigilosamente para colocarse detrás de ella. Levantó el brazo para aferrarse al de la chica y apoyó la cabeza en su cuello.

A modo de respuesta, Sakura apoyó la cabeza encima de la suya. Probablemente no fuera mucho, era una ninja médico excepcional, lo más seguro es que los hombres también se sintieran fascinados por ella pero sintió que era lo máximo que podía hacer pero necesitaba sentirla.

─ Sasuke… ─ susurró. ─ Yo…

Quería oír lo que ella tenía que decir pero un golpe muy fuerte hizo que se separara de él rápidamente. Aquello era indiscutible, no había nadie con un chakra tan notorio que no fuera él. Después de escuchar el grito de reproche de una enfermera, escucharon un "déjame pasar, es mi hermano, dattebayo" y se miraron con una sonrisa.

Naruto abrió la puerta de golpe cuando salió disparado en su dirección.

─ Dobe… ─ susurró con lágrimas en los ojos.

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¡hola de nuevo! ¿qué tal el capítulo? Yo misma me estoy emocionando mucho de lo que escribo, siempre me ha parecido un poquito cursi eso de "la historia se escribe sola" pero es que LITERAL que se escribe sola. Le estoy cogiendo mucho cariño al Sasuke que estoy escribiendo, y no es para menos, es que le veo como muy inocente para el mundo actual.

Quiero destacar que no le pasa nada, simplemente es así, no es como Naruto que tiene déficit de atención como le dijo Sakura. Él simplemente lo ha pasado muy mal y se siente vacío.

Me siento muchas veces en una encrucijada porque es que adoro el SasuSaku pero el NaruSaku también :(