Capítulo 9. El beso que no debió ocurrir
Cuando vio a su antiguo equipo despedirse de él pensó que tardaría más en superarlo pero, para su sorpresa, le dio igual. Quería sentirse culpable por el estado de Karin pero lo cierto es que en el cuerpo de Sakura ella parecía haber entendido lo que siempre había le había repetido. Volvió a encontrar a Yamato mirándole extraño, así que rodó los ojos y fue en busca de su amiga.
Se prometió que volvería a verles, al fin y al cabo, ellos también habían sido su equipo durante mucho tiempo. Arrugó la frente al pensar que lo más probable es que ellos también se escabulleran de la guarida de Orochimaru tal y como él hacía.
No estaban retenidos allí pero veían en el sannin una figura paternal de la cual les costaba despedirse. Sintió cierta arrogancia al pensar que su maestro había sido el mejor que había tenido el equipo siete, probablemente si no desapareciese de forma aleatoria de seguro que habría solucionado la situación en un abrir y cerrar de ojos.
Encontró a Sakura, o a él mismo, subida a lo alto de la torre hokage intentando ocultarse como podía. Quizás fuera por la obsesión que había tenido con él pero no supuso un gran problema encontrarla siguiendo el recuerdo de su chakra.
─ Lo siento ─ dijo cuando subió. ─ Karin puede llegar a ser desesperante y muy invasiva pero no es tan mala como parece.
Después de un silencio que se le hizo eterno, Sakura apoyó la cabeza en sus rodillas y suspiró.
─ Sé que no lo es ─ respondió con un hilo de voz. ─ Discúlpame tú a mí, empecé a sentir que sobraba allí y que sólo empeoraría las cosas.
Él la miró.
Probablemente ella también era capaz de sentir lo mismo que él y lamentó que fue Sakura quien se hubiera llevado la peor parte de ese intercambio. Se acercó un poco más a ella, necesitaba hacerle saber que la única mujer que le importaba era ella pero Sakura no parecía muy receptiva.
─ ¿Es sólo eso o hay algo más?
─ Como si no lo supieras ─ bufó ella.
Lo cierto era que no.
Fantaseó con la idea de que se hubiera puesto celosa pero ella estaba saliendo con Naruto, ya no tenía pensamientos románticos por él y eso era algo que le apenaba más desde que estaba en el cuerpo de la chica.
─ No pasa nada si has tenido algo con Karin pero me sentó mal que quisieras evitar que la viera ─ suspiró. ─ Como si no quisieras abrirte del todo conmigo y después de lo que ocurrió anoche, yo… Pensé que eso había cambiado.
─ Créeme que no es por eso.
─ ¿Y por qué es?
Sasuke respiró hondo y cerró los ojos bruscamente.
─ Quiero que me conozcas, Sakura, de veras que sí ─ dijo mientras jugueteaba con sus manos. ─ Pero tengo miedo.
─ ¿De qué?
─ De que veas todo lo que he hecho y te horrorices de tenerme a tu lado.
Ella se quedó callada.
─ Tengo miedo de que me tengas miedo… ─ susurró. ─ Karin no hubiera dudado en contártelo con tal de alejarte de mí y yo… ─ dijo con la voz cortada. Sentía que de un momento a otro comenzaría a llorar y, de hecho, así fue. ─ No me importaría mantenerme lejos de ti si es lo que tú quieres pero no porque me temas…
Su garganta empezaba a picarle, con sumo cuidado cogió la cara de su amiga y apoyó la frente en la suya.
─ Te quiero, Sakura… ─ susurró entre lágrimas.
Ella abrió mucho los ojos ante su confesión.
─ Sasuke, yo…
─ Lo sé ─ la interrumpió.
Entrelazó sus dedos entre las orejas, en aquel momento únicamente era capaz de verla a ella tal y como era; no como un reflejo de sí mismo. Cerró los ojos y, por primera vez en su vida, rompió todas sus reglas. El cuerpo de Sakura funcionaba por impulsos y se ponía muy nervioso cuando estaba a su lado pero esos sentimientos también eran compartidos por él de una forma totalmente distinta. Acarició los labios de la chica con su pulgar y los abrió lo suficiente como para unir los suyos.
Necesitaba tocarla, saber que estaba allí de verdad.
Pero ella no reaccionó, se quedó quieta en aquel rápido beso.
Lo más seguro era que se arrepentiría de haber hecho algo así pero no pudo evitarlo, sabía que a partir de aquel momento sus caminos comenzarían a separarse pero pensó que tenía que intentarlo, al menos una vez.
Sasuke volvió a la aldea con la firme promesa de no entrometerse en la felicidad de su amiga y apoyarla en todas las decisiones que esta tuviera pero no contó con la idea de que un sentimiento de egoísmo florecería en su pecho. Ese feo sentimiento que quería mantenerla a su lado, contraponiéndose a todo lo que él creía de la vida.
Cuando se separaron, se miraron a los ojos, podía oír como su propio corazón también se habría alterado después de aquel beso. Al no encontrar respuesta evidente, le sonrió, se levantó y se fue.
Todo parecía empezar a desmoronarse mientras corría por los bosques de la aldea. No sabía dónde ir, quería morirse de la vergüenza de saber que la primera vez que había besado a la chica que amaba, ella se había quedado sin palabras y ni siquiera había reaccionado al mismo.
Sus pies le llevaron al campo de entrenamiento del equipo siete cuando sintió una gota caerle en la frente.
Incluso el clima acompañaba a la situación, con los ojos llenos de lágrimas, se refugió bajo un árbol y lloró como hacía años que no hacía. No supo cuánto tiempo pasó pero era incapaz de pensar en alguien más que no fuera Sakura y él.
Lloraba de impotencia, de saber que jamás podría estar con la persona que amaba porque, internamente, era consciente de que no podría darle a Sakura lo que ella necesitaba.
Lloraba porque sentía que lo había perdido todo una vez más, si Naruto llegase a enterarse de lo que había hecho acabarían peleando una vez más y eso provocaría un daño irreparable en Sakura.
Cuando la lluvia amainó, un gran sentimiento de tristeza se había quedado dentro de él, enterró la cabeza entre sus rodillas como Sakura acostumbraba a hacer cuando una voz le sacó de sus pensamientos.
─ ¿Sakura-chan?
Sasuke se sobresaltó cuando vio a un preocupado Naruto acercarse a él a gran velocidad. El chico no podía haber escogido un mejor momento para aparecer. Apareció como si de un dios se tratase iluminado por los últimos rayos de sol del día.
─ ¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?
No quería buscarle ningún problema a Sakura, tendría que fingir.
─ S-sí ─ respondió muy nervioso.
Su corazón latía muy rápido al ver lo cerca que se encontraba el Uzumaki de él. La mano en su mejilla estaba resultando muy desagradable pero tenía que controlarse o él empezaría a sospechar.
Ya era bastante malo que tuviera celos y estuviera pesado con él pero es que además él había intercambiado el cuerpo con Sakura y la había besado; se había besado a sí mismo más bien. Menudo día había escogido para ser egoísta.
Sin embargo Naruto pareció ver que debía respetar su espacio, le ofreció la mano. Juntos volvieron a la aldea en silencio, cosa que él agradeció.
─ Sea lo que sea, no te preocupes, Sakura-chan, verás como se solucionará con un buen batido de chocolate ─ dijo sonriendo.
─ ¿Un batido? ─ Preguntó extrañado.
Pero más extrañado parecía Naruto.
─ Creí que era tu favorito, ¿prefieres el de fresas?
─ N-no, no, no, el de chocolate está bien ─ respondió muy atacado.
Claramente se lo merecía.
Estar en una cita con Naruto era algo para lo que Sasuke no estaba preparado, intentó reírse en varias ocasiones pero él se estaba dando cuenta de que algo no iba bien.
─ ¿Qué tan grave es lo que te pasó? Siempre te ríes con mis chistes… ─ dijo dramatizando con la mano en la frente.
No se sentía capaz de fingir algo así y mucho menos con él. Ni siquiera sabía cómo debía dirigirse a él, no sabía cómo lo hacía Sakura y tampoco quería estropear nada. Pero antes de que le diera tiempo a responder, el batido de chocolate extra grande que había tenido que tomarse a pesar de lo poco que le gustaba, habló por él.
Se llevó cerca de quince minutos vomitando en el baño de la cafetería en la que estaban mientras tenía a Naruto detrás de la puerta muy preocupado por "Sakura". Estaba cansado y enfadado, se encontraba mal y no había forma humana de quitárselo de encima.
─ Lo siento mucho, Sakura-chan... ─ dijo mientras le acompañaba a su casa a pesar de su negativa.
Se giró y le miró intentando sonreír pero no le salía.
Él intentó pasarle el brazo por encima pero se zafó para irse a su apartamento cuando Naruto volvió a llamarle la atención.
─ ¿A dónde vas? ─ le preguntó cogiéndole del brazo. ─ Tu casa está por el otro lado.
Por un momento pensó en noquearlo pero lo más probable sería que todo acabase descubriéndose y que Sakura se acabara enfadando con él. Tenía que pensar algo rápido antes de que se diera cuenta de que se dirigía al barrio Uchiha.
─ Yo...
─ ¿Te encuentras bien? ─ preguntó poniéndole la mano en la frente. ─ Llevas muy rara toda la tarde y… Oh, hola, Sasuke.
Él se giró rápidamente y encontró a Sakura en su cuerpo sentada enfrente de la puerta de su apartamento. No estaba gestionando demasiado bien el estrés, estaba a punto de confesar cuando ella le interrumpió.
─ Creo que olvidé dónde dejé las llaves ─ respondió acercándose rápidamente hacia ellos. ─ No quería romper ninguna ventana ─ añadió con una media sonrisa. ─ ¿Qué hacíais?
─ Pensaba invitar a Sakura a cenar pero le sentó mal el batido así que iba a acompañarla a casa ─ respondió Naruto.
Sakura le miró, cosa que él no pudo soportar.
─ ¿Puedo acompañaros? ─ Preguntó tímidamente.
─ Claro, Kakashi-sensei estaba en una reunión cuando llegué, seguro que tendrá unas llaves de repuesto cuando termine.
Sintió como el brazo de Naruto rodeó el cuello de ambos.
─ ¡Al fin el equipo siete se reúne de nuevo! ─ Vitoreó.
Aquellas palabras fueron como un dolor punzante en su pecho, le había traicionado a él también; nuevamente se había dejado llevar y estaba haciendo daño a las personas que él apreciaba. Los tres caminaron en dirección a la casa de Sakura, no sabía qué hacer, quería confesar pero cuando Naruto se paró a saludar a Shikamaru, ella le miró.
─ Mejor no le digamos nada, toma ─ dijo entregándole la llave de su apartamento disimuladamente. ─ Se verá raro si ambos hemos perdido las llaves ─ dijo en voz baja.
─ Sakura, yo… ─ empezó a decir.
─ Aquí no ─ le interrumpió muy seria. ─ Shikamaru lleva sospechando que algo ocurre entre nosotros desde que llegaste.
Sasuke miró hacia la dirección de Naruto y saludó con la mano a Shikamaru para disimular pero estaba muy nervioso, no podía ocultar sus sentimientos ahora que parecía haberlos recuperado.
─ Intenta que no se dé cuenta, por favor ─ le rogó.
Él asintió y los tres se despidieron de Shikamaru.
Cuando llegaron al apartamento de Sakura, ella no tuvo más remedio que despedirse y dejándoles a solas nuevamente. Naruto parecía sonriente mientras agitaba la mano pero tan pronto como ella desapareció, un rostro de molestia apareció en su cara.
─ Sé que te encuentras mal pero necesito hablar contigo de algo.
─ De verdad que me encuentro muy mal, Naruto… ─ insistió.
─ Por favor, es importante.
Intentaría memorizar cada palabra que él dijera para que Sakura no tuviera problema en saber de qué habían hablado así que metió la llave y abrió la puerta. Aquello también era una situación violenta, quizás si Naruto no hubiera estado tan preocupado se hubiera dado cuenta de que él no tenía ni idea de dónde se encontraban las cosas puesto que era la primera vez que estaba allí.
─ ¿Y qué ocurre?
─ Kakashi-sensei me ha ofrecido un nuevo trabajo en el ANBU ─ anunció.
Sasuke abrió los ojos, ¿tanto había mejorado Naruto como para entrar en la organización privada del hokage?
─ Estaré una temporada lejos de la villa ─ añadió.
─ Oh, vaya, ¿cuánto tiempo?
Encontró los ojos azules de su amigo en mitad de la oscuridad, parecían tristes por su respuesta pero él lo estaba haciendo lo mejor que podía.
─ Unos dos años ─ dijo muy serio. ─ Creo que esto vendrá bien para nuestra relación así que…
Acto seguido se sentó en el sofá dejándole muy sorprendido.
─ ¿Qué quieres decir con que irá bien para nuestra relación?
─ Seamos sinceros, Sakura-chan, desde que Sasuke volvió has estado actuando rara. No soy tonto, puedo ver cómo le miras y cómo sonríes cuando estás con él.
Sus palabras sí que le molestaron, no entendía quién se creía que era para utilizar ese tono condescendiente con Sakura cuando ella era claramente superior a él.
─ Nunca estás en la villa, no puedes saber algo así ─ respondió.
─ ¿De qué hablas? Si he estado contigo todo este tiempo.
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¡hola~! siento que se ponga todo tan dramático pero estoy pasando una mala racha y mis pensamientos me impiden escribir finales felices pero prometo que tendrá uno y cerrado.
me he enterado de algo horrible porque he visto esta novela desde la aplicación del móvil y no veo los guiones "-" cada vez que habla un personaje. LO SIENTO MUCHÍSIMO porque no me he dado cuenta, en el ordenador no me salía así :(
aún no sé cómo pero tenerlo, lo tengo jajaja
