Capítulo 10. Dejar de huir
Antes de decir algo que pudiera perjudicar a Sakura, le pidió a Naruto que se fuera a su casa con la promesa de que cuando se encontrara mejor, retomarían la conversación donde la habían dejado.
Cuando cerró la puerta, se sentó en el suelo muy confundido.
¿Naruto había estado en la aldea todo el tiempo que él había estado haciendo cosas con Sakura? No estaba enfadado, sólo sorprendido cuando un golpe en la ventana le sacó de sus pensamientos.
Se acercó y la abrió para que ella pudiera pasar a su apartamento.
- Supongo que tendrás preguntas - dijo a modo de saludo.
Pero Sasuke negó con la cabeza.
- Lo cierto es que no, tus motivos tendrás - respondió. - Tampoco es que te haya preguntado directamente si Naruto estaba en la villa o no.
- No quería perder la amistad que tenía contigo ni hacerle daño a él pero creo que me ha salido mal - confesó un poco decaída. - Debes tener una imagen de mí horrible.
Él la miró un poco triste.
- Siento haberte besado… - se lamentó. - No debí hacer algo así sin tener tu consentimiento, no obré bien.
Sakura se rió, cosa que hizo el ambiente menos tenso.
- Quién me iba a decir que las cosas contigo serían así.
- ¿Así cómo?
- Sencillas - dijo acercándose. - Te propongo algo: dejemos este mal rollo para otro momento en el que estemos en nuestros cuerpos.
- De acuerdo - respondió con una sonrisa.
Sakura terminó de meterse en el apartamento y cerró la puerta de la ventana tras ella.
- Supongo que debería irme yo también, ha sido un día demasiado intenso y supongo que querrás estar sola - empezó a decir.
- ¡No! - Exclamó ella. - Bueno… quiero decir, si es lo que quieres… Pero no me importa que estés aquí.
- ¿Quieres que me quede? - Preguntó sorprendido.
Ella asintió.
- Ya que tú me enseñastes tu mundo, quería agradecértelo - sonrió.
Siempre había visto a las mujeres de su clan tomar mucho tiempo en arreglarse y echarse productos en el pelo, aquella era una forma de relajarse que no parecía ser muy bien vista por los hombres, incluso por él mismo, pero su hermano había hecho un gran labor en su crianza.
Le había explicado en más de una ocasión que no debía sentirse avergonzado de las cosas que a él le hacían feliz siempre y cuando no dañase a nadie. Le costó pero finalmente entendió la fascinación y el interés de Itachi por el mundo que le rodeaba fuera cual fuera su origen.
Por ello, cuando Sakura se acercó por detrás y comenzó a aplicarle una extraña líquido de color rosa en el pelo, el cual olía a ella no se extrañó y siguió todas sus instrucciones. Le gustaba sentir las manos de la chica en él mientras le daba pequeños masajes en la cabeza.
- ¿En qué piensas?
- En mi hermano. Él me enseñó que no debía tener rechazo por este tipo de cosas - respondió.
- Me hubiera gustado conocerlo de tú a tú, aunque bueno, él me ayudó.
Sasuke se quedó parado y la miró.
- ¿A qué te refieres?
La chica se recostó en el sofá y apoyó una mano en su cabeza.
- Mucho antes de la guerra, Naruto y yo nos vimos teletransportados a otro mundo parecido al nuestro donde nuestras personalidades habían cambiado - le explicó. - El Itachi de ese mundo seguía formando parte de Akatsuki pero no eran un grupo terrorista como el de este mundo - le explicó. - Realmente vuestros ojos son impresionantes, me dan miedo pero son fascinantes a nivel médico.
- ¿Quieres comprobarlo?
Ella le miró curiosa.
- Lo cierto es que siempre había querido comprobar cómo sería tener un sharingan - confesó sonrojada. - No he hecho nada raro con tu cuerpo, sólo me duché… ¡Pero no miré nada, lo juro!
- ¡Sakura! - Exclamó a carcajadas.
Ambos se rieron descontroladamente cuando le pidió que se levantara y salieron siendo lo más sigilosos posibles al bosque.
- ¿Cómo lo hago? - le preguntó.
- Tan sólo concéntrate.
Se puso los guantes que Sakura guardaba en su pequeña bolsita alrededor de la cintura para protegerse los nudillos y se dispuso a atacarla.
- ¿Lista?
Sakura asintió y procedió a concentrarse pero la fuerza del rinnegan lo atrajo hacia ella a gran velocidad. Lo cierto es que fue capaz de frenar en una fracción de milisegundo y simplemente se chocaron, no fue mucho pero dejó a Sasuke sorprendido del control de chakra que tenía. Frotó su frente con algo de molestia cuando la vio haciendo lo mismo.
- ¡Lo siento! - se disculpó. - Quería ver tus movimientos pero se activó el violeta - dijo.
Antes de que se hubiera ido a su viaje de redención, Sakura se había tomado la molestia de ir a hablar con él cuando rechazó su oferta para que le implantasen el brazo con las células de Hashirama. Ya que iba a estar algo desprotegido, no le dejó salir de Konoha sin haberle enseñado algo de ninjutsu médico para que, en caso de que fuera atacado, pudiera curarse él mismo.
Sakura simplificó sus enseñanzas para que él pudiera hacerlas con una sola mano, cosa que siempre le agradecería. Quizás si no hubiera estado tan concentrado en alejarse de la villa hubiera visto el gran potencial que tenía su amiga.
Con tan sólo una mano, destinó su chakra a bajar la inflación de ambos, dejando a Sakura sorprendida.
- Así que te acuerdas - dijo con una sonrisa.
- Me costó unos días acostumbrarme a tener un solo brazo - rió.
Ella le sonrió.
- De igual forma, lograste detener el intercambio y sólo chocamos, no es que te saliera tan mal - susurró. - ¿Estás bien?
Sakura asintió y se levantó del suelo.
- No te contengas - le dijo muy motivada.
Él le sonrió de vuelta.
- No lo haré.
Acto seguido desapareció dejándola sola en el bosque y se subió a una de las ramas mientras ella se quedó quieta. El silencio reinaba en aquel momento cuando sintió un gran subidón de adrenalina, hacía mucho que había dejado de entrenar arriesgando su vida en ello, pero al final del día Sasuke seguía siendo un ninja y como tal tenía inquietudes como todos de luchar contra otros simplemente para probarse; no para matarse.
Apareció en su espalda sorprendido de la velocidad que el cuerpo de Sakura podía lograr y dio un gran golpe en el suelo que provocó que esta saliera por los aires.
Ella pareció molesta sacando de él una pequeña risita.
Se puso de pie y suspiró, tomó aire y activó su sharingan. Pese a que estaba viéndose a sí mismo, realmente se asustó cuando la vio corriendo en su dirección muy decidida.
- ¡Katon: Goukakyu no Jutsu!
Sasuke se vio con muy poco de tiempo de reacción y la bola de fuego casi le rozó los pies, saltó a gran velocidad pero ella había anticipado sus movimientos y la encontró a su misma altura con una sonrisa y a punto de propinarle una patada. Él levantó el brazo y frenó su ataque con el brazo empujándola. Creyó que eso habría sido todo, aunque Sakura fuera una jounin de Konoha llevaba muy poco tiempo con el sharingan en su poder.
Ella cayó al suelo de una forma muy elegante.
Una vez en el suelo, se preparó para otro posible ataque pero ella se había esfumado. Sacó dos shurikens y los lanzó para localizar su posición a través del sonido tal y como su maestro una vez le enseñó cuando vio una sombra en el suelo, levantó la cabeza creyendo que iba atacarle.
- Nada mal - fue lo único que dijo ella.
Él abrió los ojos y encontró a una sonriente Sakura a su lado.
- ¿Cuánto tiempo te quedarás? - preguntó cuando decidieron descansar en el césped después del entrenamiento.
Aquella pregunta le había cogido por sorpresa, no era consciente de que ella pudiera saber algo así pero recordó la forma en la que a él le afectaban los sentimientos y los estímulos externos. Probablemente ella se hubiera encontrado nostálgica, como si quisiera salir al exterior.
- No lo sé - respondió con sinceridad.
- ¿Te gustaría ser sensei de los niños de la aldea? - Preguntó ella con los ojos muy abiertos.
- No creo verme capaz de eso, no entiendo a los adultos y menos a ellos.
- Bueno, puedes escogerles, Maito Gai escogió a los suyos.
Sasuke miró al horizonte.
- Si hubiera alguna sabelotodo con una fuerte determinación igual podría planteármelo - respondió. - De esas que se pasan el día en la biblioteca intentando ser lo suficientemente buena para su equipo aunque lo sea.
Sakura se sonrojó.
- ¿Y serías algo así como una figura paterna de esa niña? - bromeó.
- Qué asco - respondió entre risas.
- Serías un gran sensei, estoy segura. Ella te adoraría.
Con aquellas tiernas palabras, le abrazó y volvieron al apartamento de Sakura con cuidado de no ser descubiertos entrando juntos.
- Tengo que ir a hablar con Tsunade-sama - le informó. - Puedes quedarte aquí, te dejo privacidad y… ¡Ah! Ponte esto - dijo poniendo un pequeño tubo en sus manos. - Es para que se fije el producto que te puse.
Él asintió.
Se sentó en el suelo nuevamente para leer las instrucciones y fue colocando esa crema en el pelo con cuidado de no mancharse porque la textura no era de su agrado. Como ella le había dado plena libertad para utilizar su cuarto de baño, apartó la mirada mientras se desvestía y siguió los consejos que ella le había dado para relajarse.
El cuello empezaba a dolerle pero estaba sin ropa y no quería faltarle el respeto a Sakura y más aún después de haberla besado. Para su consuelo, ella no se había alejado de él e incluso le había permitido quedarse en su casa mientras no estaba.
Pensó en lo que le había dicho acerca de convertirse en sensei, la idea no le desagradó. Igual sus viajes podían esperar una temporada, se había sentido demasiado bien entrenando con ella.
Sasuke se había convertido en ninja con el objetivo de impresionar a su padre y superar a su hermano, llegó un momento en el que no disfrutaba de lo que hacía. Lo que empezó siendo algo divertido se convirtió en la mayor de sus frustraciones, cada vez que conseguía algo sentía que no era suficiente y eran pocas las veces que se sentía satisfecho con el trabajo que realizaba.
Quizás ese podría ser el motivo por el que huía de la vida tradicional en la villa, quería alejarse de todo aquello que le causaba frustración. Fue una metedura de pata de Ino pero gracias a estar en el cuerpo de Sakura pudo ver dentro de su corazón todo lo que sentía.
Siempre había huido y repudiado todo lo que tenía que ver con su camino ninja, nunca se había parado a pensar que él realmente quería ser un ninja porque le gustaba serlo.
Echó la cabeza hacia atrás en la bañera de Sakura y chasqueó con la lengua. Le había gustado demasiado sentir esa adrenalina que siempre había echado en falta en su vida, necesitaba una pausa, no podía estar arriesgando su vida tontamente. Haría más por su redención demostrándole a los demás que había cambiado que vagando por el mundo como un completo desconocido, quería ver a su villa evolucionar y dejar de huir de aquello que destrozaba su corazón.
No se había sentido solo en ningún momento.
Su familia ya no estaba a su lado y, para lo bueno y lo malo de tan desagradable noticia, se dio cuenta que no tenía que ser el mejor siempre. Cuando Itachi le arrebató la vida a sus padres, en cierta forma le había liberado de la presión de tener que superarle.
La imagen de Mikoto Uchiha pareció estar al lado suya.
- Sasuke-kun, te vas a acabar arrugando tanto tiempo en el baño.
Sasuke sonrió al recordar las bellas palabras de su madre así que se levantó, aún le faltaba cerca de media hora con aquel producto en el pelo; por lo que cogió una toalla y la anudó a su cintura.
Salió del cuarto de baño y paseó por el apartamento de Sakura mientras miraba con detalle la decoración del mismo. Su amiga le había dicho que llevaba tres años viviendo allí pero este se veía como si se hubiera mudado hacía una semana. De hecho, aún había cajas de la mudanza; ella no parecía haber echado raíces allí.
Abrió con cuidado la ventana mientras veía el atardecer con una sonrisa en su cara. Apoyó los brazos en la baranda y respiró satisfecho cuando oyó unos silbidos a los que no dio importancia.
Pero a lo que sí dio importancia fue a un gritó que le hizo sentir verdadero miedo por todo el cuerpo.
- ¡SASUKE, NO! - Gritó Sakura desde la calle.
La vio correr y subir de un salto a la ventana con la cara muy sonrojada.
Fue empujado torpemente al interior del apartamento cuando sintió algo en un sitio que no debería sentir. Su corazón se aceleró a gran velocidad en el momento en el que vio a Sakura abalanzarse en su dirección.
Sintió un extraño cosquilleo en un lugar que no debería sentir, ella no le estaba mirando, tenía la cabeza agachada mientras su mano y el resto de su brazo cubrían los pechos del cuerpo de Sakura.
Muerto de vergüenza miró hacia abajo y se dio cuenta de que había enrollado la toalla alrededor de su cintura, no más arriba como las mujeres acostumbraban a hacer. Observó a Sakura en su cuerpo con las manos ocupadas, se quedó muy quieto. Por la incomodidad del momento no dijo nada, ella tampoco.
Cuando Sakura levantó la cabeza fue en el momento en el que dejó de ver a su propio cuerpo y únicamente la vio a ella. Pensamientos claramente inapropiados comenzaron a pasar por su mente consiguiendo sacar un rubor de sus mejillas.
Se imaginó besando la espalda de Sakura que siempre había visto pero que no se había detenido a observar mientras ambos compartían el espacio en la bañera. La imaginó besándole apasionadamente en el césped después del entrenamiento mientras acariciaba sus muslos y todos y cada uno de los lugares de su cuerpo.
Estaba demasiado inmerso en pensamientos que estaban haciéndole sentir vergüenza de sí mismo cuando el sonido de una tos hizo que ambos desviaran la mirada, encontrándose con un chakra rojo emanando del cuerpo de Naruto. Parecía muchas cosas pero para nada sereno, jamás le había mirado con tanto odio como en aquel momento.
- ¿Puede alguno de los dos explicarme qué está pasando?
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¡hola~! Espero haber solucionado el problema de los guiones, sé que marea mucho, yo misma me hice un lío y me dolía la cabeza. Pido perdón por haber hecho algo así, intenté cambiarlo pero creo que ya es tarde. Es la primera vez que escribo en esta plataforma y me ha llevado mucho entenderla D:
me sabe muy mal pero esta historia está llegando a su fin, no sé cuántos capítulos quedan pero pocos pero es que me está dando mucha pena porque estoy ADORANDO al Sasuke que escribí jajajajajajaja.
Me inspiré en la pelea de Sakura y Sarada en Boruto porque siento que es un robo que no lucharan entre ellos, quiero coger cosas de Boruto pero es que es superior a mí y no puedo verlo. Así como funfact, escribí este capítulo escuchando "just do it" de H-el-ical porque me da vibes de que es así como se siente Sasuke.
Un saludo 3
