¡Hola!

Okeeeeeeey. Esta es la primera vez que escribo algo así, por lo que debo hacer muchas aclaraciones antes de dejarles con la lectura.

Esta historia es un trío no smut. ¿Qué quiere decir esto y cómo demonios surgió?

1) Básicamente hice una relación poliamorosa con mi OTP (SasuGaa) y Neji, para unir el NejiGaa que Mary-sempai ama tanto. Llevamos bastante tiempo haciendo headcanons ShiItaSaso/SasuNejiGaa que me aventé a escribir esto (por Mary y por el cumpleaños de Sasuke).

2) No abordo el plano sexual, porque si no me sale en una relación monógama, menos en trío (pero está implícito que sí se dan).

3) Esta es la primera vez que escribo a Neji. Sin embargo, traté de ser equivalente en el amor que se tienen SasuGaa, NejiGaa y SasuNeji.

Advertencias: Yaoi, terrible OoC, y… vamos, todos sabemos que el SasuGaa y el NejiGaa son parejas bien crack. Pero para la imaginación no hay límites y si a alguien no le gusta, es mejor que no lean uwu

Disclaimer: Naruto no me pertenece, sino todas mis parejas tendrían más contenido.


In Threesome

~* SasuNejiGaa *~

Forever is a long time

But I wouldn't mind spending it by your side

Tell me everyday I get to wake up to that smile

I wouldn't mind it at all

[ He is we, I wouldn't mind ]


A

Alturas

Neji siempre ha tenido una templanza inquebrantable, y esa cualidad es solo una de las que Gaara está tan enamorado. Le basta una mirada de esos ojos perlados para enternecer su corazón incluso si el mundo tras sus espaldas estuviera desmoronándose.

A simple vista, el Hyuuga es imposible de perturbar. Lee y Tenten han persistido en sus intentos por sacarle un susto al castaño, pero nada parece funcionar. Al menos nada que esté bajo el control de ellos o de cualquier otra persona.

«¿Las alturas?», piensa Gaara con una pequeña sonrisa.

Este tres de julio, están en el extraordinario restaurante que Naruto sugirió para ir a celebrar el cumpleaños de Neji (Gaara se siente un poquito molesto por tener que compartir a su novio con sus otros amigos). El concepto es ingenioso, claro que sí; pero como nadie sabe que Neji le tiene pavor a las alturas, no se molestaron en decirle que el sitio está en la cima de un rascacielos, sobre una plataforma giratoria que cada cuanto acerca las mesas al borde del vacío.

¡Y por dios, cada que eso sucede, el rostro de Neji se vuelve el de un niño asustado! Gaara guardaría todo su enternecimiento para entregárselo cuando estuvieran a solas, de no ser porque…

—¡Hump! —Se escucha la voz casi sarcástica de él—. No sabía que le tienes miedo a las alturas, Hyuuga.

Gaara frunce el ceño. Ve cómo su novio se aferra involuntariamente al brazo de Sasuke Uchiha, como si eso fuese a impedir que cayera desde las alturas.

La piel blanca de Neji no puede evitar tampoco un fuerte sonrojo. Sasuke echa una risa a medias y Naruto hace un mal chiste para romper el hielo. Pero es demasiado tarde.

Gaara no va a reírse.

—¿Pasa algo? —pregunta Neji, pues Gaara de ha desecho del agarre en el que el otro lo envolvió.

Están solos, en casa.

—¿Por qué no me dijiste que le tienes miedo a las alturas?

«¿Por qué te aferraste a Sasuke en lugar de mí? Yo estaba a tu otro lado.»

—Me dio vergüenza.

Neji desvía el rostro y Gaara piensa que tal vez está exagerando un poco la situación.

B

Bálsamo

Su corazón late con fuerza.

Probablemente está equivocado.

Probablemente no es tan difícil entender a Neji.

O quizá, solo está dopado por la distancia que, poco a poco, Sasuke Uchiha hace más corta.

El juego de esta noche es simple y parejo para todos los presentes, Sakura se encargó de explicarlo con claridad: «La botella te indica a quien debes besar, no importa la situación amorosa de ninguno de los dos.»

Gaara entrecierra los ojos. Las risas de Naruto y Lee (ebrios hasta la médula) es apenas un cosquilleo en sus oídos. ¿Puede sentir otra cosa que no sea el calor en sus mejillas, el cálido aliento que viene desde la boca de Sasuke y la terrible necesidad de buscar con la mirada a Neji para decirle que lo que está por suceder no significa nada?

Entonces, Sasuke le levanta el mentón y quiebra la distancia. Sus labios son suaves sobre la piel del taheño; estáticos, pero lanzan chispazos por todo su cuerpo. Luego, Gaara cae en cuenta de que Sasuke no lo está besando en la boca, sino en el pequeño espacio entre sus labios y la nariz.

Al separarse, el juego continúa como si nada hubiese pasado. Ahora es el turno de Kiba y Sai para besarse.

—En realidad no querías que te besara, ¿verdad? —pregunta Sasuke en algún punto de la noche, cuando todos los demás están disfrutando el karaoke.

Gaara aferra la mano de Neji. El Hyuuga corresponde el gesto mientras escucha con emoción a Tenten y Sakura cantando un dueto.

—No—responde Gaara, bajito—. Gracias.

Sin embargo, se lleva la mano ahí donde Sasuke lo besó y siente la textura suave del bálsamo neutro que el Uchiha utiliza para tratar su problema de labios resecos.

Sakura había añadido una regla extra antes de empezar el juego de la botella: «Todo lo que suceda esta noche, mañana quedará en el olvido.»

Bueno, eso ya no sería tan fácil para Gaara.

Ni para Sasuke.

Ni siquiera para Neji.

C

Caos

Desde aquella vez, el caos dentro de su cabeza se ha vuelto mucho más grande. Si Gaara piensa en Neji, quiere abrazarlo, fundirse en el hueco de su cuello y escuchar los latidos de su corazón hasta quedarse dormido (porque esa es su mejor medicina contra el insomnio).

Su amor por el Hyuuga creció como una semilla plantada en el jardín, regada con cuidado y con las cantidades perfectas de luz, agua y sombras. Se conocieron gracias a Lee, por lo que Gaara esperaba toparse con alguien demasiado enérgico y parlanchín para su gusto. Pero Neji no es nada de eso y, sin embargo, es todo lo que a Gaara le hizo falta alguna vez.

A pesar de sus personalidades calladas, hablar con él nunca fue difícil. Que Neji le hiciera preguntas no le provocaba el deseo de retraerse o huir. Lentamente, los monosílabos entre ellos se volvieron largas conversaciones que culminaban a las dos en punto de la mañana, cuando el castaño se disculpaba por robarle al pelirrojo tantas horas de sueño.

¿Hubo un momento clave en el que Gaara se diera cuenta de su amor? No, en realidad, la primera vez que le dijo "te amo" fue tan natural como espontáneo. Sucedió unos días después de su primer aniversario.

Aquel día, Neji había recogido un ruiseñor herido. Cuidaba de él con tanta devoción que Gaara no podía hacer más que contemplarlo, preguntándose qué fue lo que hizo en su vida pasada para merecer a un novio como Neji.

«Te amo. De verdad estoy enamorado de ti». Neji le había devuelto la más hermosa de las sonrisas y Gaara supo que nada podría nunca marchitar ese sentimiento.

Sin embargo, cuando piensa en Sasuke, todo lo que hay es caos. Así fue desde la primera vez, cuando Naruto se lo presentó a los doce años y lo único que vio en sus ojos fue arrogancia y orgullo; nada más que un niño mimado creyendo tener el mundo a sus pies.

Sasuke es el tipo de persona con la que Gaara evita relacionarse. Lastimosamente, el Uchiha es amigo de su mejor amigo, es cuñado de su primo, amor platónico de su novio y, al parecer, culpable del caos dentro de su cabeza.

¿Por qué no puede olvidar el bálsamo para labios partidos sobre su piel? Oh, los ojos magnéticos de Sasuke Uchiha que para nada son tan atractivos como las perlas de Neji.

—¿Puedo preguntarte algo?

Sasori detiene el pincel y observa a su primo pequeño. Gaara no lo mira a la cara, sino que se concentra en la pintura en la que el Akasuna ha estado trabajando durante los últimos veinte minutos.

—Claro.

El de ojos aguamarina frunce el ceño, escogiendo las palabras correctas. Diez, veinte, treinta segundos. Sasori comienza a exasperarse, pero Shisui e Itachi le han enseñado que debe ser más paciente.

—¿Cómo sabes que estás enamorado de dos personas?

Esta vez Sasori es quien se reserva un momento para contestar. Su cara se ha vuelto roja.

—¿Te estás burlando? —mustia, casi incrédulo.

—No—se defiende el menor—. Es en serio. Si te enamoras de dos personas, ¿cómo sabes que no has dejado de amar a la primera?

La cara de Sasori es un poema. Por un momento, Gaara duda que el Akasuna tenga la respuesta.

—Porque sabes que no buscas a uno en el otro—responde el mayor. Su voz ha ganado seguridad—. Y no importa si estás con uno o con los dos, sientes que no puedes ser más feliz.

Lo primero le provoca a Gaara una sacudida en el corazón. Lo segundo, sin embargo, le hizo mirar a Sasori con amargura.

—Pero eso último solo sucede cuando estás en un trío, ¿no?

Por supuesto que el artista estaba hablando desde su experiencia.

D

Dormir

«Solo para tríos».

Si alguien se lo hubiera preguntado antes, Gaara diría que eso no es para él.

Pero ahora, esperar a que el insomnio se desvanezca se ha vuelto mas ameno con la vista que tiene en frente.

Sasuke y Neji, Neji y Sasuke. ¿Quién diría que el Uchiha fuese tan protector?

Sasuke tiene al castaño contra su pecho, de espaldas, descansando el mentón sobre el cabello achocolatado mientras su mano rodea al Hyuuga y alcanza la mejilla de Gaara, donde sus dedos se hunden en los mechones bermejos.

La mano del taheño está firmemente entrelazada con la de Neji. Sus ojos aguamarina no pueden apartarse de Sasuke.

—Gaara—ronronea el Uchiha con ojos cerrados, acariciando juguetonamente la mejilla del menor—. ¿Podrías dejar de hacer eso?

El ojiverde siente un tirón en el estómago.

—¿Qué?

—Deja de verme mientras duermo— murmura Sasuke—. Me harás sonrojar.

De pronto, entre sueños, Neji exhala una pequeña risita.

E

Expectativas

Gaara ama a Sasuke y a Neji. Eso está claro, pero a veces esos dos tienen expectativas muy altas.

Un sábado por la mañana, Sasuke se encuentra en el invernadero con Gaara, contemplando al pelirrojo cambiar a una maceta más grande el cactus que el Uchiha le regaló hace unas semanas.

Es fácil para Sasuke entregarse a los movimientos de Gaara. Si alrededor del joven todo estaba en llamas, al moreno no le importaría.

—Gaara—busca llamar su atención—. Oye.

—Hm.

—Te amo.

—Lo sé.

El ojiverde sigue concentrado en su cactus.

—¿Tú me amas? —Sasuke observa que Gaara asiente—. ¿Me amas igual que a Neji?

—Te amo tanto como amo a Neji—responde, curvando un poco los labios.

Sasuke está complacido.

—¿Me amas más que a todos tus cactus?

Gaara detiene su labor, se gira hacia el moreno y lo rodea con los brazos para sembrarle un beso casto.

Sasuke se siente en los cielos.

—Tampoco te pases.

Esa misma tarde, Neji también se da cuenta de que hay cosas con las que es imposible competir.

El Hyuuga ha estado tomando clases de corché (al principio fue incitado por sus primas, pero poco a poco le agarró el gusto). En su último proyecto, decidió hacer un pequeño suéter tejido para Teddy, el osito de peluche de Gaara.

Gaara viste al peluche con la prenda mientras Neji lo observa con una sonrisa. No obstante, cuando abre la boca para decir algo, el pelirrojo se adelanta.

—Sí, sí te amo—le dice—. Te amo tanto como a Sasuke. Pero no me preguntes si te amo más que a Teddy, ¿de acuerdo?

Los colores se encienden en las mejillas de Neji.

—Yo no… no iba…

Gaara le interrumpe con un beso en los labios.

—Sí ibas, cariño—repone—. Te conozco.

Neji exhala un suspiro y envuelve al Sabaku entre sus brazos.

F

Flores

En sus cinco sentidos, Sasuke jamás permitiría que nadie lo viera así. Odiaría que la gente lo confundiera con el uke de la relación, aunque esa es justo la impresión que tiene Gaara en este momento.

—Neji te está dando flores—dice el taheño, serio—. Acéptalas.

Sasuke abre y cierra la boca. El corazón se le va a desbocar si Neji continúa extendiéndole ese gran ramo de tulipanes.

—Significan amor sincero—dice Neji—. Sé que el color no va contigo, pero es acorde a lo que siento por ti. Feliz cumpleaños, Sasuke.

Sasuke traga saliva. Finalmente acepta las flores. Gaara los ve sonreírse de esa manera que ama tanto y, acto seguido, el Uchiha y el Hyuuga comparten un beso.

—Te amo—murmura Sasuke.

—Yo más.

—Neji, yo te amo más.

—No, yo…

—Dije que yo te amo más.

—Oye, no empieces por favor… —el Hyuuga suspira—. ¿Quieres ir al cine conmigo?

—Está bien, pero invito yo.

Gaara sabe que Neji se está esforzando para no caer en provocaciones.

«Número de días que Sasuke y Neji llevan sin competir por algo: 0».

G

Gusto

Aunque a Gaara no le gustan las aglomeraciones, está seguro de que la fiesta será un éxito.

Neji ha llevado a Sasuke a ver una película. Mientras tanto, Gaara se encarga de preparar la sorpresa junto con todos los demás.

Suigetsu, Karin y Juugo se ocupan de las decoraciones. Shisui ha preparado un monumental pastel de chocolate, con el aroma más delicioso que Gaara ha olido en su vida. Sasori le ayuda a colocar las bolitas de betún mientras Itachi ordena los platos y cucharas alrededor de la mesa.

—Hey, Gaa-chan—le llama Naruto. Ellos están conectando las bocinas a la televisión de la casa para cuando llegue la hora del karaoke—. A que no adivinas qué le compré al Teme como regalo de cumpleaños.

Con lo impredecible que es el rubio, Gaara no se hace ninguna idea.

—No lo sé. ¿Tomates?

—Oh, no. Eso fue el año pasado, ¿recuerdas? —el rubio lo sacude por el hombro, riéndose—. Le regalé un gran peluche de tomate relleno de latas de sopa de tomate.

Gaara sonríe.

—Lo recuerdo. Te dijo que era ridículo, pero durante meses solamente desayunaba y cenaba sopa de tomate.

Naruto hizo una expresión triunfante.

—Conozco bien a mis amigos, Gaa-chan. Por eso el regalo de este año le gustará más.

—¿Y qué es? —pregunta el taheño, curioso.

No debió haberlo hecho.

—Mira, mandé a hacer estas camisetas para ustedes tres—Naruto le enseña las fotos en su celular, pues el regalo ya está envuelto en papel celofán (cortesía de Sakura) —. Esta es la de Sasuke. Como él es el que da, tiene una flecha apuntando hacia sus bajos que dice "Propiedad de Neji y Gaara". La de Neji tiene una flecha hacia su trasero que dice "Propiedad de Sasuke", y otra flecha a sus bajos para marcar la "Propiedad de Gaara". Mientras que en la tuya solo hay una flecha a las pompis que dice-

—¡Cállate, Naruto! —Gaara se cubre el rostro con el dorso de la mano—. ¿Cómo se te ocurre suponer que yo soy el único que no hace eso?

—Oh, ¿lo haces? —la cara de Naruto era de duda genuina.

Gaara guarda silencio.

—Es de pésimo gusto—mustia—. No le gustarán.

—¿Cómo sabes, ttebayo?

—¡Solo lo sé!

Bueno, tampoco es que Gaara tenga intención por hacer las cosas diferente. Pero es vergonzoso que loa demás asuman los roles de su relación con solo verlos (¿debería preguntarle a Sasori cómo lidia con ello?).

Una hora más tarde, Neji le manda un mensaje avisando que llegarán a la casa en cinco minutos.

Todos se preparan para la sorpresa.

El corazón de Gaara palpita bajo las penumbras. En el silencio, recuerda la pregunta que le hizo a Sasori, hace ya tanto tiempo.

«¿Cómo sabes que estás enamorado de dos personas?».

La respuesta ahora parece tan fácil. Se siente tan fácil, en el palpitar de su corazón y el anhelo de verlos a ellos dos cruzando la puerta. A ellos, que son tan diferentes, que no se complementan, que son dueños del corazón del taheño hasta el fin de los tiempos.

—¡Feliz cumpleaños, Sasuke!

Y sí, se supone que esta fiesta sorpresa es un regalo para el joven Uchiha. Pero cuando llega el momento de soplar las velas del pastel y Sasuke toma al pelirrojo y al castaño de la mano, Gaara siente que, más bien, tenerlos en su vida es un regalo para él.

«Yo ya sé qué deseo pediré para mi cumpleaños», piensa Gaara, mientras Naruto hace acto de presencia y hunde media cara del Uchiha en el pastel. «Quiero que esto dure para siempre».

FIN


Tenía pensado llegar hasta la letra F de mi nombre. Pero como seguía la G de Gaara, ¿por qué no?

Si alguien se quedó con dudas, sí: Shisui, Itachi y Sasori también están en trío XD ¿Por qué? ¿Pues por qué no? Y para hacer honor a los maravillosos headcanons de sempai y yo :3

¡Gracias por leer!