Capítulo 24
"Papá, ¿Mamá se va a recuperar pronto?" preguntó Kitty un poco nerviosa.
"Estamos haciendo todo lo posible para que se recupere, Kitty. Tu tía está cuidando a tu madre y esperemos que Lizzy pueda mandar un doctor luego," explicó el señor Bennet.
"Papá, Kitty preguntó si nuestra madre se recuperará pronto y tú no has respondido a su pregunta," dijo Lydia casi llorando.
"Lo siento, Lydia, pero yo no soy doctor. Tu madre es una mujer fuerte y confío en que con los cuidados necesarios logrará superar este duro momento."
Mary no quiso preguntar nada porque notó que su padre estaba abatido y se notaba que había dormido bien. Aunque el desayuno era abundante, todos comieron muy poco. En los últimos días la tristeza imperaba en la casa Bennet, que incluso Lydia, no tenía ganas de hacer nada y casi no hablaba.
El señor Bennet siempre se había quejado de su esposa y de lo turbulenta que era su casa. Pero hubiera dado cualquier cosa porque las cosas fueran igual que siempre y que la señora Bennet estuviera sentada en esa mesa haciendo toda clase de comentarios sin sentido mientras sus hijas menores discutían por quién era más bonita y simpática. Él sabía que su cuñado había mandado un mensaje expreso a Elizabeth, y esperaba que ella pudiera hacer algo para ayudar a su madre porque en Jane, sabía que no podía confiar.
P&P
"Lizzy, ¿qué podemos hacer?" preguntó Jane muy preocupada.
"Haré lo que me pide mi padre, buscaré un doctor y en unas horas más viajaré a Longbourn para asegurarme que todo está bien," replicó Elizabeth mucho más tranquila. El impacto inicial de enterarse que su madre estaba muy delicada de salud, dio paso a genuina preocupación y Elizabeth sentía que debía hacer algo lo antes posible.
"Lizzy, por favor déjame ayudarte. No tienes que hacer esto sola, de hecho, iré inmediatamente a casa de los Gardiner a hablar con tío Edward. Él debe conocer a un doctor y puede arreglar ese asunto para que podamos viajar lo antes posible," dijo Jane. Ella se olvidó de todos sus problemas porque la salud de su madre era su única preocupación.
Elizabeth tomó la mano de su hermana y le dijo con mucha emoción, "gracias, Jane. Es una excelente idea. Eso me dará tiempo de conversar con William y explicarle todo lo que está pasando." Elizabeth se sintió feliz al darse cuenta que Jane estaba actuando como la persona amable y caritativa que siempre había sido y no como una copia de Louisa y Caroline.
William y su madre bajaron a tomar desayuno muy contentos. Ambos sentían que las cosas estaban claras entre ellos y no tenían miedo a enfrentar todo lo que se venía. Violet sabía que su hijo la quería como a una madre y eso era todo lo importante para ella.
Cuando William vio a su amada esposa supo que algo no estaba bien. Ella se veía muy preocupada, como si algo terrible hubiera sucedido. "Mi amor, ¿qué pasa?"
"William he recibido muy malas noticias de Longbourn," contestó Elizabeth.
William tomó la mano de Elizabeth e hizo que se sentara en el sofá para luego sentarse a su lado. Violet ofreció dejarlos solos para que pudieran conversar, pero Elizabeth le explicó que no era necesario por lo que ella se sentó en una silla enfrente de ellos.
Elizabeth les explicó lo que decía el expreso que recibió hace unos pocos minutos y que Jane había ido a hablar con los Gardiner. Aunque a William le extrañó escuchar que la señora Bingley hubiera llegado tan temprano, prefirió no desviar el tema de la conversación y se limitó a escuchar lo que su esposa tenía que decir.
"William espero que comprendas que debo viajar y cerciorarme que todo esté bien con mi madre."
"Por supuesto, cariño. Partiremos lo antes posible rumbo a Hertfordshire. Iré inmediatamente a hablar con tío Gardiner para preparar todo," dijo William.
Pero Elizabeth no le permitió que hiciera nada, le tomó la mano y le dijo con mucho afecto. "William, tú debes quedarte en Londres. Hay muchas cosas demasiado importantes que debes solucionar aquí. Primero debes hablar con el coronel Fitzwilliam y averiguar más sobre…" Elizabeth miró a Violet porque no estaba segura si ella estaba enterada de todo.
"Estoy de acuerdo con Elizabeth, hijo. Debes hablar con el coronel pero también con el señor Darcy. No debes seguir alargando este tema porque tendrás que tomar muchas decisiones y necesitarás tiempo para saber qué hacer," dijo Violet mirando a Elizabeth.
Elizabeth comprendió que su suegra sabía todo lo que estaba ocurriendo y suposo que William le había contado. Ella no tenía idea que Violet había descubierto la verdad por sus propios medios.
"No puedo hacer algo así, querida. Qué clase de esposo es capaz de dejar a su esposa sola cuando ella más lo necesita. Mis asuntos pueden esperar," dijo William categóricamente.
"William, yo sé que eres el mejor esposo que podría tener y te pido que te quedes aquí solucionando todo lo importante que está ocurriendo en tu vida. Prometo que si te necesito, que si algo inesperado pasa, te enviaré un mensaje expreso y podrás viajar para estar conmigo."
"Hijo, si te quedas más tranquilo y si Lizzy me lo permite, yo puedo viajar con ella y apoyarla en todo lo que necesite," agregó Violet para calmar a su hijo.
"Gracias, mamá Violet. Sin duda alguna tu ayuda será muy bienvenida."
Elizabeth y Violet estuvieron por varios minutos dándole buenos argumentos a William para convencerlo de que era vital para él quedarse en la ciudad y hacerse cargo de todos aquellos secretos que aún rondaban su vida.
"Está bien, me quedaré en Londres pero sólo si mi madre te acompaña y si me prometen que me avisarán si algo ocurre y si necesitan mi ayuda," concluyó William resignado.
Él no deseaba separarse otra vez de Elizabeth, pero asumió que sería sólo por dos o tres días. Además, él tenía tantas cosas que hacer que aunque Elizabeth estuviera en Londres, probablemente él tendría muy poco tiempo para estar con ella.
Uno de los mejores amigos del señor Gardiner era doctor y aceptó ayudarlo y viajar con ellos a Hertfordshire inmediatamente. El señor Gardiner le pidió a William que se hiciera cargo de cualquier emergencia que hubiera en su negocio y se encargara de ayudar a la señora Gardiner si es que necesitaba algo.
Por su parte, Jane envió un mensaje a casa para que su doncella le preparara una maleta de viaje y la enviara lo antes posible a casa de los Gardiner. Pero además, le escribió a su esposo para contarle todo lo que estaba ocurriendo con su familia. Como era de costumbre con toda la correspondencia que llegaba para Charles, Caroline y Louisa leyeron el mensaje y decidieron entregárselo al señor Bingley sólo en la noche, cuando Jane ya estuviera Hertfordshire. Ellas querían evitar que él quisiera acompañarla porque querían mantener a su hermano lo más lejos posible de la familia Bennet y Netherfield.
Pasado el mediodía estaba todo listo para partir rumbo a Longbourn. El señor Gardiner viajaría en su carruaje con el doctor Turner, mientras Elizabeth, Violet y Jane lo harían en el carruaje principal de la familia Dalton.
William se despidió con fría cordialidad de su cuñada porque aunque lo intentaba, le costaba mucho confiar en ella. Después, se despidió con mucho afecto de su madre y le volvió a repetir lo mucho que la quería y le agradecía por ayudar a Elizabeth. Finalmente se despidió de su esposa y no pudo evitar recordar lo mucho que la extrañó la última vez que se vieron obligados a estar separados.
"No olvides nunca lo mucho que te amo, Elizabeth. Te voy a extrañar mucho, pero sé que tu madre te necesita. Espero sinceramente que todo se resuelva lo antes posible para que puedas regresar conmigo pronto."
"Espero lo mismo, William. Te amo."
"Y yo a ti, querida."
William se olvidó de todo el mundo alrededor de él, tomó a su esposa en sus brazos y la besó apasionadamente. Cuando terminó de besarla, y pensaba ayudarla a subir al carruaje, él se dio cuenta que Jane los había estado observando. Finalmente, Elizabeth abordó el carruaje y partió rumbo a Hertfordshire. William se quedó en la calle mirando como su querida esposa se alejaba una vez más y rogó que fuera la última vez que no podían viajar juntos.
P&P
Richard estaba muy ansioso esperando la llegada de William. Tenía tantas preguntas que hacerle, pero además estaba curioso por saber qué tenía que decirle. Aquello que le había dicho sobre cuando ellos estaban jugando a arrojarles manzanas a Roger había sido un recuerdo tan preciso, que era imposible que nadie más que los involucrados lo conociera. Incluso por algún momento pensó que tal vez Wickham era parte de todo aquello y que Dalton era su cómplice, pero ni siquiera ese canalla podía conocer aquella historia.
Además estaba el hecho de que Dalton se parecía mucho a los Darcy, sin duda alguna eran demasiadas las coincidencias como para no ver la realidad. Pero la gran pregunta era qué había pasado en ese río y cómo su primo Fitzwilliam Darcy había terminado siendo criado por los Dalton. Lo peor de todo, era que Dalton siempre era muy puntual y debería haber llegado hace casi media hora. Él pensaba que tal vez se había arrepentido de conversar con él o que no se sentía listo para hacerlo.
"Buenas tardes, Fitzwilliam," dijo jo William a su primo que estaba absorto en sus pensamientos. "Siento llegar tarde, pero ocurrió una emergencia en casa."
Richard notó a su amigo Dalton muy nervioso y le dijo que no se preocupara. "Espero que esté todo bien con tu esposa y la señora Dalton," dijo Richard con sincera preocupación.
"Mi MADRE y Elizabeth están bien. Es mi suegra la que está delicada de salud y por eso mi esposa tuvo que viajar de emergencia a Hertfordshire." A William no le gustó que su amigo se refiriera a Violet como la señora Dalton y no como 'tu madre' por eso quiso ser enfático en aclarar quien era Violet Dalton en su vida.
"Lo siento, y sinceramente espero que se recupere pronto," replicó Richard que estaba cada vez más impaciente.
"Gracias por tus buenos deseos, pero creo que es mejor que por ahora nos enfoquemos en la verdadera razón por la que estoy aquí. Me gustaría aclararte, una vez más, que yo no tengo claro que significan la mayoría de los recuerdos que tengo y por eso te pedí que nos juntáramos a conversar."
"Comprendo perfectamente, y quiero que sepas que estoy dispuesto a ayudarte en todo lo que necesites," dijo Richard sinceramente. Luego ordenó que les trajeran dos brandis e invitó a William a sentarse en un lugar más privado donde nadie los interrumpiera.
Cuando ambos estuvieron cómodos William no quiso esperar más y comenzó a relatarle a su amigo todo aquello que hace tanto tiempo lo atormentaba.
"Mi madre me encontró a la orilla de un río, aferrado al tronco de un árbol. Yo casi no tengo recuerdos de ese episodio, pero sí destellos de recuerdos de cuando estaba en ese río y como el agua me llevaba de un lugar a otro. Aunque gran parte de mi vida, estos recuerdos han venido como sueños mientras duermo."
"Mi primo Fitzwilliam Darcy se cayó a las aguas de un torrentoso río y su cuerpo nunca apareció. Después de lo que me dijiste el otro día en casa de mis padres, creo que está más que claro quien eres, ¿o tienes alguna duda?"
"Supongo, aunque hace un año atrás hubiera tenido mis dudas. El punto es que desde que conocí a la señorita Darcy, comencé a tener sueños con una señora muy parecida a ella que me leía cuentos antes de dormir. Una señora de una voz muy suave y cariñosa pero muy pálida y frágil. Lo que no comprendo es por qué sólo recuerdo eso y nada más."
"La mujer de tus recuerdos es tía Anne, que antes que tú cumplieras cinco años estuvo muy enferma después de perder el hijo que estaba esperando," explicó Richard.
"Entiendo, supongo que esa es la razón por la que se ve tan triste en mis pensamientos," dijo William con sincero pesar. "Pero hay otra persona a la que he visto en mis sueños, o más bien dicho en mis pesadillas, desde que era un niño. Una mujer que está conmigo cerca del río y me dice que me odia. Incluso, en alguna de mis peores pesadillas, es ella quien me arroja al río."
"¿En serio? La única persona que estuvo allí cuando caíste al río era Edith Wickham, la madre del canalla que tienes la desgracia de conocer. Pero supuestamente, ella se ahogó junto con mi primo en el río tratando de salvarlo."
"Mis recuerdos son tan confusos que no podría decir que es cierto o falso de lo que me dices, pero por mucho tiempo pensé que ella era mi madre y había tratado de deshacerse de mí. Me alegra saber que no es así."
"Tengo la impresión que los Dalton te criaron como a un hijo y que te sientes muy apegado a ellos," dijo Richard algo preocupado. Él sabía que cuando su tío George se enterara de la existencia de su hijo, iba a querer que él comenzara a aprender todo lo que el heredero de los Darcy debía saber.
"Así es, Aaron y Violet Dalton me criaron como a su hijo y yo me siento orgulloso de serlo. Son los mejores padres que cualquier niño huérfano hubiera podido tener," explicó William.
"Me alegra mucho que hayas tenido una infancia feliz porque las cosas fueron muy distintas en Pemberley y toda nuestra familia. Mi tía Anne nunca pudo superar la pérdida de su querido hijo, y pese a que le recomendaron no tener más hijos, ella no quiso que el legado de los Darcy muriera con tío George y por eso dio a luz a mi querida prima, aunque al poco tiempo falleció. Por su parte, tío George estuvo sumido por muchos años en una profunda depresión, que en cierta forma, nunca logró superar. Él ha dedicado su vida a trabajar y a Georgiana, manteniéndose alejado del resto del mundo."
Mientras Richard le contaba a William lo que había sido de la vida de sus padres biológicos, él no pudo evitar sentir pena. Él jamás había pensado en ellos porque de cierta forma siempre creyó que no lo querían y que por eso jamás lo habían buscado. Finalmente, él comprendió que se habían dado una serie de acontecimientos que llevaron a sus padres a creer que efectivamente su hijo había muerto en aquel río, y que nunca podrían haber siquiera imaginado que había sido adoptado por una familia de Manchester.
"Fitzwilliam, tengo una pregunta más. Sé que te va a sonar absurdo lo que te voy a preguntar, pero siempre he tenido una duda. Mira, detrás de mi oreja tengo un lunar con una forma muy peculiar…"
"¿Tienes un lunar con la forma de una media luna?"
"Sí"
"Es una marca de nacimiento que la mayoría de los Darcy tienen. Si tenías alguna duda de que eras mi primo, espero que eso aclare todo," dijo Richard sonriendo. "Pero por favor, dime, ¿qué piensas hacer ahora?"
"Por lo pronto, creo que debo ir a hablar con el señor Darcy. Después de eso, decidiré qué debo hacer."
Los primos siguieron hablando por casi media hora más. Richard le contó un poco más sobre la familia Fitzwilliam y sobre los Darcy y William escuchó con mucha atención. Él deseaba tener la mayor cantidad de información posible sobre su familia biológica para poder determinar qué hacer, y qué decisiones tomar.
P&P
El señor Darcy estaba ansioso por hablar con su querido Fitzwilliam. Él tenía todas las pruebas que requería para estar seguro que ese muchacho que había conocido meses atrás en la oficina del señor Gardiner, era su amado hijo. Aquella mujer le había asegurado que antes del fin de la semana, su amado niño iría a verlo. Pero si eso no pasaba, él estaba dispuesto a ir a casa de los Dalton para decirle a su hijo que ya no necesitaba vivir allí porque era el legítimo heredero de una de las mansiones más hermosas que existía en Londres.
Pero él sabía que para poder disfrutar de todo lo hermoso que le estaba ocurriendo, primero debía cerrar el doloroso capítulo de su ahijado, y sacarlo para siempre de su vida. Por eso, le había pedido a su procurador que lo citara a su oficina.
En cuanto Wickham llegó, el señor Price le leyó el documento con las instrucciones expresas de su cliente. Allí se estipula la suma que él recibiría mensualmente, y que debía retirar el dinero en aquella oficina los primeros días de cada mes. Wickham pensó que su padrino lo había citado allí porque pensaba incluirlo en su testamento, por lo que se llevó una gran sorpresa después de escuchar que era sólo para asignarle una misera cantidad mensual con la que se suponía debía conformarse.
La verdad era que la suma de dinero que el señor Darcy le había asignado a Wickham era suficiente para poder pagar un lugar confortable para vivir, tener para todos sus gastos e incluso para seguir usando ropa elegante y darse uno que otro lujo. Pero Wickham no estaba dispuesto a conformarse con tan poco, tomando en cuenta que siempre había pensado que la casa Darcy, Pemberley y la inmensa fortuna de los Darcy le pertenecían.
El señor Darcy le pidió al señor Price que lo dejara a solas con Wickham por un momento para decirle unas últimas palabras. Wickham se alegró al ver que se quedaba a solas con su padrino porque pensaba que era la oportunidad de usar todos su poder de persuasión para demostrarle lo equivocado que estaba."
"Padrino, creo que estás siendo extremadamente injusto conmigo. Esta no es forma de tratar a tu ahijado, especialmente después de lo que mi madre hizo por tu hijo," dijo Wickham fingiendo estar muy triste y aproblemado.
"Todo lo contrario, George. Durante muchos años he sido muy injusto con mucha gente a la que le has hecho daño por protegerte, precisamente por la promesa que le hice a tu madre de siempre protegerte. Después de lo que intentaste hacer a mi hija, debería haberte abandonado a tu suerte, pero es sólo por tu madre y por su heroica acción, que pienso seguir apoyándote económicamente. Pero eso es todo lo que haré por ti. No deseo volver a verte, y espero que te mantengas lejos de mí y mi familia," concluyó el señor Darcy tajantemente.
"Pero padrino, no puedes olvidarte así de un momento para otro de mí. Yo no sé qué mentiras te habrán dicho, pero sinceramente espero que no te dejes llevar por intrigas y chismes. Nosotros siempre hemos sido muy unidos y tu sabes que te quiero mucho."
"Si me quisieras, no habrías intentado hacerle daño a Georgiana por tu desmedida ambición. Por favor no vuelvas a hablarme de cariño porque tú sólo te quieres a ti mismo."
"No sé cómo pude pensar que realmente sentías cariño por mí, padrino. Porque si fuera así, jamás hubieras dudado de mí." Wickham no pensaba darse por vencido, él siempre había logrado hacer que el señor Darcy hiciera lo que a él le daba la gana. "Además, no sé cómo quieres que mantenga mi nivel de vida con la miseria de dinero que me has asignado mensualmente."
"George, yo te envié a una de las mejores escuelas de toda Inglaterra. Después te pagué tus estudios en Cambridge y no aprovechaste ninguna de esas oportunidades. Podrías haberte dedicado a la iglesia o al derecho y tener ingresos estables que te ganaras con tu trabajo y esfuerzo, pero siempre preferiste la vida fácil. Además, hay familias enteras que viven con el dinero, que sólo por respeto a tus padres seguiré dándote. En todo caso, no tengo nada más que decirte. Hasta nunca, George," dijo el señor Darcy y se fue de la oficina.
Wickham quedó furioso y prometió que las cosas no se quedarían así. Él no pensaba renunciar a la fortuna de los Darcy tan fácilmente.
P&P
El señor Darcy almorzó muy poco porque el desagradable encuentro con el señor Wickham lo había dejado muy tenso y preocupado. Él se había ido a la biblioteca de la casa para intentar leer, pero sin darse cuenta, se quedó dormido en frente a la chimenea soñando con su querido hijo Fitzwilliam.
Mientras tanto en la parte trasera de la casa, Wickham hablaba con su contacto en la casa Darcy para intentar encontrar una explicación a lo que estaba pasando. Por lo que su cómplice le dijo, Wickham llegó a la conclusión de que el maldito Richard Fitzwilliam, y muy probablemente, Caroline Bingley, estaban detrás de todo lo que estaba pasando.
Su amigo le contó que el patrón había despedido a la señora Annesley, y que después de que el señor Darcy se encerró en su estudio a hablar con el coronel Fitzwilliam, había visitado a los Bingley para finalmente recibir a esa señora en casa una vez más.
"Wickham, quiero que esta sea la última vez que me vienes a buscar aquí. El patrón dio la orden de que no eras bienvenido en ninguna de sus propiedades, y yo no quiero perder mi trabajo."
"Yo tampoco quiero que lo pierdas, Jackson. Eres mi único contacto que tengo en esta casa y necesito enterarme de lo que pasa aquí para saber qué hacer. En todo caso, el viejo Darcy está enojado conmigo pero pronto se le pasará," dijo Wickham para no perder el respeto del lacayo que lo mantenía bien informado. "Antes que me vaya, ¿ha pasado algo que tenga que saber?"
"No, nada importante, sólo que una señora vino unos días atrás a hablar con el patrón y estuvieron más de una hora encerrados en su estudio."
"¿Me estás queriendo decir que el viejo tiene una querida?" preguntó Wickham con una sonrisa maliciosa.
"No creo, la señora parecía una dama respetable. Creo que es la madre de la amiga de la señorita Darcy."
"¿Qué amiga?"
"La señora Dalton"
"¿La señora Bennet vino a conversar con el viejo?"
"No, la señora Dalton."
"Entiendo, pero esa no es la madre sino la suegra de la exquisita Elizabeth."
"Sin duda alguna, la señora Dalton tiene todo lo que una mujer debe tener para hacer a un hombre feliz," agregó Jackson con una sonrisa libidinosa. "Lo siento, Wickham, pero debo ingresar a la casa. Recuerda, si necesitas hablar conmigo mándame un mensaje, de otro modo, nos vemos en mi día libre en la cantina de Joe."
Jackson entró a la casa y Wickham se quedó intrigado pensando en la visita de la madre del insufrible William Dalton al señor Darcy. ¿Qué razón podía tener esa mujer para visitar a su padrino a la hora de la cena y cuando no había nadie en la casa?
Pero Wickham se llevó una sorpresa aún mayor cuando dio vuelta a la esquina, y vio que por la puerta principal, William Dalton hacía ingreso a casa Darcy. Él inmediatamente se escondió detrás del tronco de un árbol para evitar que ese hombre lo viera. "¿Qué está haciendo este desgraciado aquí? Espero que el imbécil de Jackson pueda averiguar qué está pasando," pensó el señor Wickham lleno de rabia. Él presentía que la presencia de ese hombre en esa casa afectaría significativamente todos sus planes.
William respiró bien hondo cuando el mayordomo le pidió que esperara en el recibidor mientras le avisaba al señor Darcy que había llegado. Él estaba un poco nervioso porque no sabía muy bien cómo enfrentarse a ese hombre, que al parecer era su padre. La figura de Aaron Dalton había sido tan determinante en formar su personalidad, los valores en los que creía y defendía, y en la forma como debía actuar, que no lograba siquiera visualizar cómo podría considerar a otro hombre como su padre.
"Señor Darcy, disculpe que lo moleste, pero el señor Dalton está aquí," dijo Gibson. El no quería despertar a su patrón, pero él mismo le había dado instrucciones de avisar inmediatamente cuando ese joven viniera a verlo.
El señor Darcy se despertó inmediatamente muy emocionado y dijo, "Gibson, hazlo pasar inmediatamente." A él no le gustó escuchar que su mayordomo se refiriera a su hijo como 'el señor Dalton,' pero sabía que debía ser paciente porque muy pronto podría contarle a todo el mundo que su hijo estaba vivo, y había regresado para asumir el lugar que le correspondía.
El señor Gibson le dijo a William que el señor Darcy lo estaba esperando, lo acompañó hasta la biblioteca y luego se retiró.
"Si estás aquí es porque la señora Dalton te explicó todo… Me imagino que debes estar muy abrumado por todo lo que has descubierto recientemente, pero es verdad. Bienvenido a tu casa, mi querido Fitzwilliam," dijo el señor Darcy con la voz quebrada por la emoción.
"Le agradezco sinceramente sus palabras de bienvenida, señor, pero mi nombre es William," respondió William lo más sereno que pudo. Él deseaba que el señor Darcy comprendiera que veintidós años de una vida feliz no se podían olvidar de un día para otro.
P&P
Gracias a todos los que dejan comentarios y siguen la historia con entusiasmo.
Ya hemos comenzado la última etapa y creo que deben quedar no más de ocho capítulos de esta historia.
Me gustaría dejarles una reflexión sobre cómo yo veo algunas cosas según lo poco que Jane Austen nos contó de los padres del señor Darcy. Ella nos dijo que aunque le habían enseñado buenos principios a su hijo, nunca habían corregido su carácter, y que incluso habían estimulado a que fuera orgulloso y arrogante. Entonces, el señor Darcy de esta historia es un buen hombre, pero como buen hombre de clase alta, tiene una visión de cómo debe ser el mundo y de las divisiones sociales. En fin, aclaro eso para que entiendan lo que pasará en el próximo capítulo.
En el próximo capítulo, sabremos lo que pasa en Longbourn con la señora Bennet y todos sabrán que el desaparecido hijo de George y Anne Darcy ha regresado a ocupar el lugar que le corresponde.
Finally, for all those who have read and left reviews on my new story, "The Return," I want to let you know that while I am writing this story, I will only be able to post one chapter a week. I didn't plan to write anything until finishing "Extraviado." Still, I was so surprised by your support that I want to be able to share some of the story, even if it's only every seven days. Thank you very much for always supporting me, especially when I write in English, which is much more difficult for me.
¡Nos vemos pronto!
Saludos,
Yo
