Naruto Y Hinata en:

MAS SALVAJE


Prologo


Naruto gruñó bajo, evitando la cabaña. Odiaba las ceremonias de emparejamiento. Tomar una compañera nunca sería para él. Un olor llamó su atención y su cólera aumentó mientras giraba, viendo movimiento por el camino.

Fûka se apresuró hacia él, con una sonrisa en sus labios.

—Sabía que usarías el camino más alejado del evento para evitar correr con la gente.

Ella no le gustaba, pero trató de ocultar su desagrado. Siempre le molestaba.

—¿Qué necesitas?

Se detuvo, su expresión cambió a una de frustración.

—Pensé que podríamos ir juntos, ¿por favor?

—Sabes que odio esas cosas. No.

—Entonces ven conmigo a casa.

—No voy a probar un emparejamiento contigo, nunca. No es nada personal.— se volvió.

—Haríamos buena pareja.

Naruto se dio la vuelta.

—No quiero una compañera.

—Soy la encargada del Clan, y tú eres tan fiel a Pain como yo. Últimamente los tiempos han sido difíciles, desde que tuvo que irse. Creo que cuando vuelva, estaría complacido de encontrarnos juntos.

La estudió de cerca, preguntándose si le estaba poniendo a prueba. ¿Había demostrado sus verdaderos sentimientos? Odiaba a Pain y trabajaba secretamente con algunos de su Clan para derrocar al bastardo.

—Hidan ha estado bromeando con sus amigos sobre que si algo le sucede a Pain, él liderará el Clan. ¿Estás preocupada?

—Por supuesto que no.

Sin embargo, el miedo se reflejaba en sus rasgos.

—Pain encontrará una manera de tratar con Lord Hashirama y volver con nosotros.

Probablemente era cierto. Pain era astuto. El bastardo no moriría fácilmente o se iría simplemente para siempre.

—Necesito salir de patrulla. Izumi está ahí fuera y es una inútil.

—Debería morir.— siseó Fûka. —¿No hay manera de qué te deshagas de ella? No sé qué influencia utiliza su padre para evitar que Pain la mate.

De alguna manera, Naruto logró forzar una sonrisa.

—Siempre estoy buscando oportunidades.— mintió. —Ve a cumplir tu deber y representa al Clan en la ceremonia.

—Eso es lo que debes hacer tú también. Por eso te buscaba. Hidan no nos está haciendo ningún favor, es demasiado inmaduro y deja que el poder se le suba a la cabeza. Enfadó a algunos Ancianos anoche ignorando su consejo. Me temo que no querrá renunciar cuando Pain regrese, hay rumores de que está planeando un golpe. Necesitas liderarnos en su ausencia, Naruto. Hidan te teme.

—Hidan es un idiota pero no es tan estúpido, Pain le enterraría. Te preocupas sin ninguna razón.

—Bien. Al menos librémonos de Izumi. Hazlo y ganarás lealtad.

—Lo pensaré.

Naruto se giró, corriendo lejos antes de gruñirla. Fûka era una zorra. No había honor en querer matar a Izumi, era en su mayoría humana y nunca traicionaría a su padre VampLycan exponiendo al mundo lo que eran.

También llevaba años enamorada del hermano mayor de su amigo Sasuke, e Itachi sentía lo mismo por ella. El VampLycan amenazó con desmembramiento y muerte a cualquiera que mirara mal a Izumi. Por supuesto, le estaba prohibido estar con ella. Pain los vería muertos antes de permitir que se emparejaran.

Naruto se dirigió hacia la sección en la que ambos habían sido asignados a patrullar y recogió el olor del humo, así como de humanos que no eran Izumi. Rápidamente liberó sus garras, trepando al árbol más cercano para obtener una mejor vista de la zona. Vió el humo y se mantuvo en los árboles para acercarse.

Sacudió la cabeza, mirando a Izumi y a los hombres humanos que habían violado el territorio VampLycan. Era demasiado blanda para matarlos, en su lugar, los amenazó. Sin embargo, no la atacaron. Si lo hubieran hecho, habría saltado desde donde permanecía escondido en los árboles destrozándolos con sus garras. Más bien, se quejaron y gimotearon.

—Hay como dos millas hasta donde estaba la valla.— protestó uno de ellos. —Es casi de noche.

—Entonces sugiero que recojan rápido y corran. ¿Te has olvidado de los otros Rangers de camino? El humo viaja por kilómetros. Ellos no son tan fáciles de llevar como yo, chicos. Nosotros hemos llamado a uno de ellos 'Ranger Rabia'. Se pone muy molesto sobre el inicio de tontos incendios.

Izumi agitó una mano hacia las llamas.

—Eso lo define a lo grande. ¿Sabéis cómo de seca ha sido la temporada? Los incendios forestales son un peligro real. Este tipo abatió al 'mierda-viviente' de la última persona que inició uno. Dijo que era merecedor de la suspensión de tres días porque consiguió romper la mandíbula de aquel individuo. Le hacía mucha gracia pensar en ese pobre diablo necesitando una pajita para comer durante unos pocos meses.

Naruto sonrió

«Ranger rabia»

Tenía la sensación de que se refería a él. Se puso furioso cuando le habían asignado a entrenar a esta pequeña 'humanita' pero se había ganado su respeto.

Consiguió que el grupo de humanos empaquetara y se moviera sin perder tiempo. Naruto se quedó entre los árboles, saltando de uno a otro, siguiéndoles para asegurarse de que no volvían hacia ella. Los humanos engañaban de esa manera.

Izumi dejó de seguir a los cazadores, pero él siguió con ellos hasta que subieron por la valla. Permaneció allí un rato, observando, hasta que quedaron totalmente fuera de la vista.

Suspiró, sentándose en una rama. No importaba cuantas veces le había enseñado a Izumi cómo manejar a los intrusos, no tenía corazón para matar.

Los humanos inocentes no ignoraban las señales de violación de su territorio. Siempre traían armas. Eso significaba que eran cazadores furtivos, asesinos de unos animales que no deberían cazar.

Algunos del Clan sentían que ella era demasiado peligrosa para que viviera.

«Idiotas.»

Se recostó, apoyando la cabeza en el tronco y viendo cómo se ponía el sol. Izumi estaría limpiando cualquier evidencia de la invasión en su territorio. No tenía ganas de gritarle, diciéndole una vez más que debería haberlos matado en su lugar. Ella solo le miraba y esperaba hasta que terminaba, luego rodaba los ojos. Había oído sus excusas muchas veces, ella simplemente diría que eran idiotas pero no merecían morir.

También tendría que informar del a transgresión si hacía saber a Izumi que él lo sabía. Lo que solo conseguiría poner a algunos del Clan más irritados sobre Izumi. Hidan se había nombrado reemplazo de Pain, ya que su líder y sus Ejecutores de más confianza habían huido para evitar la cólera de Lord Hashirama.

No confiaba en que ese estúpido hijo de puta no intentara matarla. Descubriría su tapadera si arrancara la cabeza a Hidan. Todo el mundo tenía que creer que era leal a Pain.

Un extraño sonido le hizo bajar la mirada, mirando fijamente la valla. Su boca se abrió cuando vió cómo se levantaban algunos cuerpos que salían del suelo. Reconoció sus signos de calor apagado.

«Jodidos Vampiros. ¿Qué demonios?»

Salieron de la tierra, después se tomaron un minuto para esconder el rastro de donde se habían enterrado. Seis de ellos saltaron la valla, entrando en territorio VampLycan. Los estúpidos bastardos pasaron justo por debajo de él, pero después se detuvieron. Se preguntó si le verían o serían conscientes de él.

—Huelo a humano.— susurró suavemente uno de ellos.

—Yo también.

«Mierda.»

Izumi debía estar todavía en el campamento, el viento venía de esa dirección. Uno de ellos se rio.

—Tengo hambre.

—Vamos a comer. Podemos ir a cazar con el estómago lleno.

Se fueron, moviéndose en la dirección de Izumi. Naruto saltó del árbol, aterrizó con un ruido sordo y los bastardos se volvieron, escuchándole. Gruñó, desgarrando su ropa para sacarlos del camino. Los vampiros le miraron con asombro, o bien se sorprendieron de que estuviera desnudándose o tal vez solo de que estuviera allí.

Cambió a medias para liberar sus garras y colmillos, atacando mientras aún tenía la sorpresa de su lado. El más cercano se congeló, había terror en sus facciones. Naruto le arrancó la cabeza, el bastardo se convirtió en ceniza. Se lanzó contra otro, pero el Vampiro evitó que le arrancara la garganta. Podían moverse rápido cuando estaban motivados. Vio que dos de ellos se daban la vuelta y corrían.

Sin embargo, no se dirigían hacia la valla, sino hacia Izumi.

Necesitaba matarlos a todos con rapidez y llegar hasta ella, no sería rival para los Vampiros. La había entrenado bien, pero le faltaba fuerza y velocidad.

Uno de los Vampiros se le acercó de frente, los otros dos se movieron por la espalda. Los bastardos nunca peleaban limpio, pero eso estuvo bien. Las probabilidades no estaban a su favor, tres contra él, casi hacían reír a Naruto.

Siguió al que estaba frente a él, le agarró y le dio un puñetazo al hijo de puta en la garganta con sus garras. Le desgarraron y torció la muñeca con fuerza, quitándole la cabeza al bastardo.

El cuerpo sólido se convirtió en ceniza y Naruto se giró, gruñendo de nuevo. Las pistolas que apuntaban hacia él le molestaban.

—Cobardes.— escupió.

Las balas le dolían pero no le hacían caer. Se precipitó hacia ellos y dispararon, luego saltaron fuera del camino para evitar sus letales garras. El dolor era menor de lo que esperaba, miró hacia abajo, atónito ante la visión de los dardos que sobresalían de él. Volvieron a disparar, esta vez dándole en el brazo y en el costado. Gruñó, arrancándose los dardos. Para su horror, sus rodillas cedieron. Se estrelló contra el suelo.

«Drogas.»

Se dio cuenta muy rápido. Los chupasangres le habían disparado con tranquilizantes o con veneno. No estaba seguro de qué, pero golpeó su sistema con fuerza.

Otro dardo se le incrustó en el culo. Trató de gritar una advertencia a Izumi pero su boca no se abrió. Todo su cuerpo se negó a moverse cuando trató de empujar hacia arriba la necesidad de atacar.

Uno de ellos se inclinó sobre él.

—Eso ha sido más fácil de lo que pensaba que sería encontrar y capturar a un mestizo.

—Nuestros dos polvorientos compañeros estarían en desacuerdo.

—Mejor ellos que nosotros. Maldición, es grande. ¿Quién puede llevarlo?

—Soy más antiguo. Hazlo tú.

—Eso te hace más fuerte.

—Los dos lo haremos.

La oscuridad se llevó a Naruto.