Naruto Y Hinata en:
MAS SALVAJE
LEALTAD
De repente, Naruto se detuvo y Hinata se estrelló contra su espalda. Era irritante con qué frecuencia hacía eso y cómo ella nunca podía detenerse con la suficiente rapidez. No tenía sus reflejos súper rápidos.
—¿Qué pasa ahora?— susurró para que no se quejara de ella. Esa lección había quedado aprendida.—¿El viento? ¿Se tiró un pedo algún animal? Al menos has parado cincuenta veces en la última hora.
—Shhhh.—Naruto inclinó su cabeza. —Alguien viene.
Se acercó a su espalda y le dio un empujón, no demasiado suave, escondiéndola tras un árbol. Hinata no necesitó que la motivara para hacerlo. Se aplastó detrás del grueso tronco, inmediatamente se preguntó dónde habría ido Naruto, cuando él no la siguió. Miró a su alrededor y su boca se abrió por la sorpresa.
Estaba encima de ella, encaramado en las ramas. Era todo un misterio cómo se había subido hasta allí tan rápidamente. Hinata se pegó contra la áspera corteza y le miró fijamente.
De repente, Naruto saltó y ella ahogó un jadeo sorprendido. Tenía que haber sido una caída de cinco metros por lo menos.
Sonó un gruñido desde el otro lado del árbol, y entonces oyó la voz profunda de un hombre.
—¡Maldita sea! ¡Me has asustado, Naruto!
—¡Sasuke! Es muy bueno verte.
Hinata se asomó desde detrás del árbol. Naruto y otro hombre estaban abrazados. No era algo que ella hubiera esperado presenciar. El nuevo tipo era alto, musculoso y parecía atractivo. Se separaron, Naruto se volvió hacia ella.
—Pensé que estabas muerto.
—No debería haber sido raptado, en primer lugar. Los malditos Vampiros no lucharon limpiamente. Se enterraron cerca de nuestra valla, esperaron hasta que se puso el sol y luego atacaron. Esos bastardos me drogaron.
—Y al parecer te cortaron el pelo.
Naruto hizo un sonido aterrador.
—No me lo recuerdes, Sasuke.
—Yo también estaría cabreado. ¿Dónde te llevaron?
—Dentro de una mina. Necesitamos regresar allí y matar a esos 'chupasangres'. El Maestro Vampiro montó un Nido y tiene soldados. Nos han estado cazando desde que escapamos.
Sasuke deslizó su mirada hacia Hinata, mirándola abiertamente.
—¿Quieres presentarme a tu amiga?
Naruto volvió la cabeza.
—Ven aquí, Hinata. Este es Sasuke. También es VampLycan.
Ella caminó lentamente alrededor del árbol.
—Encantada de conocerte, Sasuke.
Él olisqueó, luego miró a Naruto.
—¿Qué sucede?
—Es una descendiente del Maestro que me secuestró. Ese bastardo loco la secuestró de su casa, y luego me atrapó porque quería forzarme a reproducirme con la humana para poder dar a luz a una niña. Quería hacer de mi hija su amante algún día.
Sasuke levantó las cejas.
—En realidad, mi 'pariente-Vampiro' se considera a sí mismo un Rey, y dijo que deseaba que yo diera a luz a su futura reina.— murmuró Hinata. —Delirios de grandeza, si me lo preguntas. Está rematadamente chiflado.
—Estoy de acuerdo.— concordó Sasuke.
Naruto asintió con la cabeza y espetó:—Eso de que me secuestrara para obligarme a criar fue más allá de ser insultante.
Esto enfureció a Hinata.
—Estoy aquí de pie. Lo entiendo. No te gustan los humanos.
Hinata le lanzó una mirada asesina a Sasuke.
—Y sí, Naruto me dijo que sois medio-Vampiro medio-Lycan. Cabalgué en su espalda cuando tenía cuatro patas.
Ella irrumpió hasta ponerse junto a Naruto y le golpeó el brazo.
»—También me sedujiste, así que corta ya con esa actitud de 'los seres humanos apestan'. Obviamente, fui lo suficientemente buena como para que te acostaras conmigo. ¡Ya me estoy hartando de oírte!
Los ojos de Naruto se estrecharon a medida que se clavaban en ella.
—Podrías haber reconocido eso, por lo menos.— se quejó dolida.
Naruto miró hacia abajo a su brazo, donde ella le había golpeado, y luego negó con la cabeza.
—Fue insultante que el Maestro creyera que le entregaría a mi hija. No estaba hablando sobre ti.
—Todavía no sé lo que está pasando, pero esto es divertido como el infierno.— intervino Sasuke.
Ambos, Hinata y Naruto, miraron la asombrada cara de Sasuke.
Naruto habló primero.
—¿Ha regresado Pain?
La expresión de Sasuke se volvió seria.
—No. Nunca volverá. Es una larga historia. La mierda golpeó el ventilador después de que fuiste secuestrado.
—¿Qué pasó?
—¿Resumir esa larga historia?— Sasuke suspiró, resignado.—Los Vampiros no sólo te atacaron a ti, sino también a Izumi. Uno de aquellos bastardos la convirtió. Mi hermano la encontró mientras ella se estaba transformando y la llevó a su guarida para que el Clan no la matara. Una historia más larga incluso más resumida, Itachi le dio su sangre.
» A Izumi ahora le están creciendo garras y está bien con la luz del sol. Su sangre VampLycan parece que activó la genética latente que heredó de su padre. Mi hermano tuvo que hacerse cargo del Clan para mantener a Izumi a salvo. Es nuestro nuevo líder.
Hinata alzó la mirada al rostro de Naruto en un intento de juzgar si eso era algo bueno o no. Naruto pareció aturdido.
—¿Itachi asumió el liderazgo del Clan?
—Tenía la ayuda y el apoyo de los otros Clanes. Ahora mismo, tu padre, Kawaki, el padre de Izumi, Konohamaru y yo le estamos ayudando a sostenerlo.
Sasuke mantuvo su atención en Naruto.
—Lord Hashirama está cazando a Pain. Está muerto si intenta regresar. No te sorprendas cuando veas a nuestros 'vecinos' volando sobre tu cabeza en la oscuridad. Están patrullando con el permiso de Itachi, por si acaso Pain intentase un ataque furtivo para recuperar nuestro Clan. También pensamos que él es el responsable de que esos Vamps invadieran nuestro territorio.
—¿Qué demonios?
Naruto levantó la mano y se frotó la nuca.
—Pain envió al Consejo de los Vampiros detrás de su nieta. El cabrón está trabajando con los Vampiros. Averiguamos eso recientemente, después de que Itachi estuvo hablando con los líderes de los otros Clanes desde la noche en que fuimos atacados. Sabíamos que Pain era vengativo.
—¡Joder!— gruñó Naruto. —¡Ese loco bastardo!
—Siempre tan idiota. Así es Pain.
Sasuke bajó la mirada y miró a Hinata con interés.
—¿Y cuál es la historia contigo?
—Sólo quiero irme a casa, mudarme de mi apartamento a algún lugar donde esté a salvo de los Vampiros, y dejar todo esto atrás.— admitió ella.
—No vas a irte a ninguna parte. Tú perteneces a mi lado, donde estás a salvo. No olvides que el Maestro no dejará de intentar recuperarte hasta que le mate.
Apretó los labios, observando a Naruto. Tenía razón en esto, así que no podía discutir con él sobre su pariente chiflado. Naruto se quedó mirando a Sasuke.
»—Ella es mi compañera. O lo será pronto. Sé que no será bienvenida en nuestro Clan, así que la esconderé en mi guarida hasta que destruyamos ese Nido, luego contactaré con Kiba para ver si me puede aceptar en su Clan.
» ¿Puedes aclarar eso con tu hermano? Sólo quiero que Hinata esté a salvo hasta que ese Maestro Vampiro esté muerto, Sasuke. Ese Vamp está decidido a obligarla a reproducirse con alguien de nuestra especie para que nazca una niña fuerte que él pueda criar.
—No te precipites. — respondió Sasuke. —Algunos de los miembros de nuestro Clan podrían tomarse mal esto de que tengas una compañera humana, pero Itachi está enamorado de Izumi. De hecho, se ha emparejado con ella. Necesitamos que nos ayudes a mantener el Clan. No todos están realmente felices con el cambio, como puedes imaginarte.
—Itachi me odia.
—Te odiaba, sí.— estuvo de acuerdo Sasuke. —No voy a negártelo, Naruto. Pero ya le conté que estábamos conspirando en secreto juntos para hacernos cargo del Clan. Ahora Itachi sabe que tú también odias todo aquello que Pain defendía. Sabe que quieres cambiar las cosas tanto como nosotros.
—El Clan le presionará para que me expulse por tener una compañera humana. —Naruto hizo una pausa.—No voy a arriesgar la vida de Hinata.
El corazón de Hinata se aceleró. Ahora Naruto le aseguraba a su amigo que ella era su compañera. ¿Podría decirlo en serio? No. Tenía que estar jugando con ella. Se aclaró la garganta.
—Voy a señalarte de nuevo que yo no he accedido a eso.
Naruto volvió la cabeza y tuvo el valor de sonreír.
—Hinata todavía está en fase de negación... pero... es mía.
Hinata le golpeó de nuevo, palmeando su brazo.
—Eres un matón, y también muy grosero. ¡Yo tengo algo que decir sobre esto!
Naruto ni siquiera se inmutó.
—¿El golpearme te hace sentir mejor?
—Ligeramente. Sería de ayuda si actuases como si te doliera.
Sasuke se rió entre dientes.
—No pegas fuerte, Hinata. Estás de mal humor y cansada. Golpéame si eso te hace sentir mejor, pero sigues siendo mi compañera. No volverás a Oregón.
—Estamos en Oregón.
—Estamos en Alaska.
Hinata se quedó boquiabierta ante Naruto, sorprendida.
—¿Qué?
—Alaska.— repitió. —No Oregón.
Sasuke se aclaró la garganta.
—Um, odio romper esto porque es extraño, pero debemos comenzar a dirigirnos hacia el albergue. El sol está bajando. Eso normalmente no sería ningún problema, pero me dijiste que estáis siendo cazados. Necesitamos estar a cubierto o internarnos más profundamente en nuestro territorio antes de que los Vamps salgan.
Naruto rompió contacto visual con ella y se dirigió hacia su amigo.
—¿No trajiste un vehículo?
—No esperaba dos personas. Conduzco un quad. No tendrá capacidad para tres.
—Dime dónde está y conduciré a Hinata a mi guarida.
Sasuke sacudió la cabeza.
—De ninguna manera, Naruto. ¿Me escuchaste cuando te conté que Pain está asociado con los Vampiros? Probablemente les contó todo sobre nuestro Clan. Atacaron una sección remota para llegar hasta ti y hasta Izumi, justo donde los guardias patrullan más separados. Tu guarida está en esa misma área.
» ¿No dijiste que el Maestro querrá recuperarla? No seamos fáciles con ellos. Ese es el primer lugar donde la buscarán. El albergue es donde hemos establecido la sede. Ella estará más segura allí. Además, no pienso perderme presenciar cuando tu padre y el resto del Clan os echen un vistazo a ti y a tu compañera humana.
El tipo tuvo el valor de sonreír.
»—El alberge es donde tenemos que ir.— insistió.
—No soy su compañera.— murmuró Hinata, molesta.
Ni siquiera podían tomarla en serio, probablemente porque era una humana.
—Lo eres.
Naruto se quitó la mochila y la desechó a un lado. Se giró rápidamente y la agarró, recogiéndola en sus brazos.
—Vámonos, Sasuke. Hinata camina despacio y está cansada. Y ya no tengo que preocuparme por defenderla yo solo. Tenemos humanos con pistolas de dardos llenos de drogas que están buscándonos.
—¡Joder!
Sasuke olfateó el aire, mirando alrededor.
—Vamos a movernos.
Hinata envolvió sus brazos alrededor del cuello de Naruto. No pensaba quejarse, si tanto quería llevarla. Apoyó la cabeza en su torso y cerró los ojos.
—Puesto que crees que está bien ser tan mandón, también yo puedo serlo. Quiero comida. Comida de verdad. Cocinada. Y también un baño.
—Hecho.— dijo Naruto.
—Pronto.
—Increíble.—Sasuke se rió entre dientes.
—Cállate. — gruñó Naruto.
Eso hizo vibrar su pecho.
—Tú también te reirías si yo me presentase trayendo una compañera humana, amigo.
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Había pasado mucho tiempo después del anochecer antes de que las luces del albergue aparecieran a la vista. Naruto miró a Hinata. Se había quedado dormida en sus brazos una hora antes.
Sasuke hizo una pausa, echó un vistazo alrededor y olisqueó el aire. Se volvió para mirarle fijamente.
—¿Quieres que vaya yo primero? Les dije que estábamos cerca tan pronto como recibí señal en mi teléfono. Todo el mundo sabe que te he encontrado. Puedo avisarles.
Su mirada se posó en Hinata, luego volvió a subir hacia Naruto.
—No pienso quedarme mucho tiempo una vez que destruyamos ese Nido. Sé que no seré bienvenido aquí por tu hermano o por el resto del Clan, no con ella.
—Puede que te sorprendas. Deja de esperar lo peor.
—Kiba tiene en su Clan algunos hombres que se han emparejado con humanas. Sé que me aceptará. Mi padre era de ese Clan y se mantiene en contacto con él.
—No descartes a Itachi, Naruto. Nunca han sido enemigos.
—Nunca hemos sido amigos tampoco. No puedo verlo dejándome quedarme.
—Fingiste que te gustaban Hidan y esos otros cabrones, porque así podrías avisarnos de antemano sobre las putadas que planeaban hacer. Hemos salvado vidas. Eso es por ti, amigo. Itachi lo sabe. Le conté todo.
—Está bien, pero todavía no aceptará a mi compañera.
—En realidad, deberías emparejarte con ella.
—Planeo hacerlo, pero no pude mientras estábamos siendo cazados. Era demasiado peligroso.
—Entendido.
—Vamos a enfrentar esto. Quiero que termine. ¿Apoyará Itachi que vaya a por ese Nido? Necesito ayuda, y quiero que mi padre se quede para proteger a Hinata. El Maestro es una amenaza para ella. Tiene que morir.
—Este Maestro envió su Nido para invadir nuestro territorio y también atacaron a Izumi. Puedes apostar tu culo a que iremos detrás de esos hijos de puta.
—Bien.
Naruto hizo una pausa, mirando hacia abajo a Hinata. Debería despertarla antes de que se enfrentaran a quien les esperaba dentro.
—¿Hinata?—No se movió entre sus brazos. Naruto habló más alto.—¿Hinata? Despierta.
Sus ojos se abrieron y al instante el miedo contorsionó sus rasgos.
—Está bien. Te estoy sosteniendo. Estás a salvo.
Hinata se agarró más fuerte alrededor de su cuello.
—Está oscuro.— susurró ella.
—Lo está, pero estamos en medio del territorio VampLycan. Estamos casi en el albergue. Mira.
Naruto la giró en sus brazos para que ella pudiera ver las luces en lo alto de la colina. Su cuerpo tenso se relajó.
—¿Es un hotel?
—No. Es el lugar de reunión de nuestro Clan.
La puso suavemente sobre sus pies.
—Sé valiente. —Naruto le cogió la mano.—No demuestres miedo. Nadie va a hacerte daño.
—Estás totalmente a salvo.— añadió Sasuke. —Terminemos con esto.
Naruto no estaba precisamente deseando encontrarse con el nuevo líder de su Clan. No odiaba a Itachi, pero nunca habían estado muy unidos. Sabía que a Itachi no le había gustado cuando había estado entrenando a Izumi para que luchara.
Habían intercambiado palabras muy duras e Itachi había amenazado con matarle si algo malo le pasaba a ella. Se preguntó si Itachi le culparía de que Izumi hubiese sido atacada por los Vamps.
Caminaron por la colina, Naruto ayudando a Hinata. Ella realmente tuvo problemas para poder ver, tropezando unas cuantas veces. Era tentador llevarla en brazos pero no quería herir su orgullo. A él le molestaría que tuviesen que llevarle en brazos hasta su casa. Ella podría sentir lo mismo.
Sasuke subió primero las escaleras, abriendo la puerta principal.
Naruto le siguió, manteniendo cerca a Hinata.
La primera persona que vio fue a su padre. Estaba paseándose por delante de la chimenea, pero se detuvo y se giró cuando ellos entraron, sus miradas se bloquearon.
—Naruto.
Su padre avanzó a grandes zancadas, abrazándole. Tuvo que liberar a Hinata para envolver sus brazos alrededor de su padre.
—Estoy bien. Me drogaron o jamás me hubieran capturado. Su padre aflojó su agarre y estudió su rostro.
—Pensé que te habían matado.
—Tenían otros planes. Nos escapamos.
Naruto se estiró hacia atrás, agarró a ciegas el brazo de Hinata y tiró de ella hacia adelante. vio sorpresa en la cara de su padre mientras bajaba la mirada, mirándola fijamente.
Su padre le devolvió la mirada, con una ceja arqueada.
—Esta es Hinata. Ella me ayudó a escapar... y va a ser mi compañera.
Naruto se preparó, esperando una mala reacción. La boca de su padre se separó, inhaló, volvió a mirar a Hinata... y entonces sorprendió a Naruto sonriendo abiertamente.
—Ya veo. Hola, Hinata
—Hola.—Hinata se apretó contra la parte delantera de Naruto, haciendo frente a su padre.—Encantado de conocerte. Ya que te pareces tanto a Naruto, supongo que... ¿eres su padre? Me ha hablado mucho de ti.
—Lo soy. Mi nombre es Minato. Encantado de conocerte.— Minato le lanzó una mirada interrogante a Naruto.
—Ella lo sabe todo.
Naruto trató de adivinar dónde podrían estar los pensamientos de su padre.
—El Maestro que me secuestró también raptó a Hinata. Es una pariente lejana suya. Quería que tuviéramos una hija juntos, para que después él pudiera criarla hasta que fuera su compañera.
—Dijo que quería hacer de ella su reina.— murmuró Hinata. —Está completamente loco.
—Esta es una historia que quiero escuchar.
Un movimiento y algo de ruido atrajeron la atención de Naruto hacia las escaleras. Itachi e Izumi estaban bajando.
Notó inmediatamente los cambios en Izumi. No sólo su tez era más pálida. Había una gracia en sus movimientos que antes le faltaba. Izumi sonrió cuando le vió. Itachi no lo hizo.
Se detuvieron al pie de la escalera y Naruto acercó más a Hinata.
—Gracias a Dios que estás vivo.
Izumi trató de acercarse a él, pero su compañero le agarró el brazo, manteniéndola a su lado. Izumi frunció el ceño hacia Itachi.
—Él no es una amenaza para mí.
—Eso no está establecido todavía. Tu olor ha cambiado desde la última vez que te vio.
—Le puse al día con los acontecimientos.—Diciendo eso, Sasuke se movió hacia un lado, situándose en medio de ambas parejas.—Naruto ya sabe que Izumi se está volviendo más VampLycan que Vampiro.
—¿Quién es la mujer?
El ceño de Itachi se profundizó mientras estudiaba a Hinata.
—Mi compañera, o lo será pronto. No te preocupes. Ella ya lo sabe todo. Y planeo dejar tu Clan tan pronto como sea posible.
Naruto respiró hondo y exhaló.
»—Me gustaría pedirte permiso para que mi padre cuide de ella mientras rastreamos y destruimos el Nido que nos secuestró. El Maestro quiere que sea capturada de nuevo. No estará a salvo hasta que todos estén muertos.
Itachi encontró su mirada.
—¿Te vas porque tienes un problema conmigo dirigiendo el Clan o por lo que es ella?
—Me alegro de que hayas tomado el control del Clan.
Itachi no era como Pain en nada. Era una gran mejora.
—¿No quieres desafiarme?
Naruto sacudió la cabeza.
—No soy un líder. Sólo quiero acabar con la amenaza de ese Nido y mantener a mi compañera a salvo.
Itachi inhaló.
—No has completado el vínculo.
—Hemos estado huyendo durante días. No era el momento... pero Hinata es mía.
Itachi se acercó, deteniéndose a unos cinco palmos de distancia. —Yo también quiero a esos bastardos convertidos en polvo. ¿Tregua?
—No estamos en guerra, Itachi.
Naruto soltó a Hinata y se inclinó, bajando la mirada como señal de respeto. Entonces, se levantó en toda su altura mirando al nuevo líder del Clan.
—Te acepto hasta que sea hora de que nos vayamos.
—¿Es tan desagradable prometerme lealtad?
—No.
—Entonces... ¿por qué estás planeando dejar el Clan?
Naruto echó un vistazo a Hinata, luego miró de nuevo a Itachi, pero no dijo nada.
»—Algunos no estarán contentos, pero ya están enfadados por que yo haya tomado el relevo y me haya emparejado con Izumi.
Itachi le sonrió.
»—Ya tenemos enemigos aquí. Tienes mucho para luchar y defender con una compañera humana, si te quedas con nosotros. Me gustaría que te convirtieras en uno de mis Ejecutores.
Su ánimo se desvaneció.
»—Eso no significa lo mismo que implicó una vez bajo el gobierno de Pain. No busco verdugos ni asesinos. Sólo mataremos si no queda otra opción. Me gustaría que finalmente viviéramos en paz con los otros Clanes.
—¿Me dejarías mantener a Hinata?
Naruto quería que quedara claro que eran un paquete. También le gustó que le pidiera que se convirtiera en un Ejecutor. Sabía que Sasuke había soñado con la paz entre los Clanes, y era agradable comprobar que su hermano mayor tenía los mismos objetivos. Todos estaban de acuerdo.
Itachi asintió con la cabeza.
—Es posible que desees mantenerla alejada del Clan al principio. Pero con el tiempo, van a entrar en razón. Esa es mi esperanza. El cambio será lento de aceptar, pero como ya te he dicho... tengo esperanzas. Me sentiría honrado si estuvieras con nosotros, en lugar de estar contra nosotros, Naruto.
Él asintió con la cabeza.
—Hecho. Tienes mi lealtad. ¿Quieres un juramento de sangre? Te lo daré.
—Tu palabra es lo suficientemente buena para mí. El albergue es el lugar más seguro en este momento. Cuando nos vayamos, mi suegro defenderá a tu futura compañera y a mi Izumi. Vamos arriba. Tenemos un mapa en mi oficina. Muéstrame dónde está escondido este Nido. Tenemos 'chupasangres' para cazar.
Naruto esperó a que todos subieran las escaleras, luego se encontró con la mirada de Hinata. Ella le fruncía el ceño.
—¿Qué pasa?
—No estuve de acuerdo en ser tu compañera. Tengo una vida propia en casa.
—Tuviste una vida hasta que los Vampiros te raptaron. Ahora tienes una nueva. Discutiremos por esto más tarde. Cada momento que vive el Maestro, corres el riesgo de ser capturada de nuevo.
Hinata sopló un suspiro y asintió.
—Prioridades. Lo tengo. Vámonos.—Entonces, se dio la vuelta, subiendo las escaleras.
Naruto la siguió. Tal vez Hinata quisiera marcharse... pero él no pensaba dejarla ir. Ella era su compañera. Sólo tendría que enseñarle eso.
Continuará...
