NO TODO LO QUE DESEAS ES LO QUE NECESITAS


CAPÍTULO 1: VERDAD


Los hermanos Todoroki se encontraban en la nueva casa para poder recibir a su madre ya que fue dada de alta del hospital por lo que se organizaron para recibirla con comida en un ambiente tranquilo y familiar, pero su padre no estaba contemplado en ella.

—La casa que construyó papá es muy cómoda y acogedora —comento Fuyumi al momento que acomodaba la comida en la mesa.

—Pensó muy bien todo lo de la casa a nuestros gustos y necesidades —secundó Natsuo.

—No se parece en nada a la vieja finca. Esta es muy moderna —Shouto también dio su opinión sobre ella.

—Gracias, —se escuchó en la entrada la voz de su madre, seguido del ruido de un motor arrancando.

—¡Felicidades por tu alta! —dijeron los tres hermanos al unísono al momento que cruzó la puerta.

—Muchas gracias chicos —agradeció enternecida por la atención de sus hijos, estaba realmente contenta.

—Vayamos al comedor a disfrutar la comida antes de que se enfríe —dijo Fuyumi mientras guiaba a su madre a través de la casa seguida de sus hermanos.

—Te quedó muy rica la comida Fuyumi —dijo su madre en el primer bocado que dio para probarla.

—Mamá tiene razón, muchas gracias —Natsuo le secundó.

—¿Quién te trajo a casa? —preguntó Shouto.

—Enji —respondió tranquilamente.

—¿Papá? —Fuyumi fue la primera sorprendida.

—¿Él manejó? —Natsuo estaba sorprendido por ese hecho.

—Nunca he visto al viejo manejar.

—Sí, su padre fue por mí para indicarme la dirección de la nueva casa, me sorprendió mucho este hecho. Ya que la finca Todoroki ha estado en la familia de generación en generación.

¿Papá no te contó la razón de la nueva casa? —preguntó Fuyumi sorprendida.

—Me dijo que era para que empezáramos de nuevo y viviéramos todos juntos. Pero sus palabras no tienen concordancia pues no se quedó a la celebración…

—Mamá… —Fuyumi no sabía cómo tratar esta situación con su madre recién salida del hospital psiquiátrico—. Papá construyó esta casa.

—Oh, con razón vi mis flores favoritas en el jardín de la entrada.

—Sí, está pensada para que vivíamos todos juntos, —Fuyumi soltó un sonoro suspiro antes de continuar—, pero sin él.

—Oh entiendo, —esa revelación había mermado el ánimo de la recién llegada—. Con razón me dio estos papeles —colocó un folder en la mesa, con cuidado de que no fuera ensuciado por la comida.

Fuyumi al ser la más cercana a ella, lo tomó con cuidado para poder leer el contenido.

—¡Son los papeles del divorció! —exclamó sorprendida después de darle una rápida ojeada—. Cediéndonos el 85% de las ganancias de su agencia. Quedando en los siguientes porcentajes: Shouto 20%, Natsuo 20%, yo 20% y mamá el 25%. Hasta que Shouto sea mayor de edad podrá tocar su porcentaje, de mientras estará en una cuenta de ahorro. Además de que incluye el 100% de esta casa y la finca —leyó en voz alta lo más destacable.

En el rostro de todos se notaba la sorpresa por la noticia.

—¿Vas a firmar mamá? —preguntó Shouto un poco preocupado.

—Reconozco la razón de porque su padre habrá hecho eso, hemos estado separado por más de diez años. Pero después de todo este tiempo, Fuyumi se ha estado esforzando por intentar ser una familia unida por ello le pediré que me explique más a detalle la situación —dijo seriamente mientras miraba a sus hijos—. Pero lo mejor sería cambiar de tema…

—Pronto será el cumpleaños de Shouto —Fuyumi ayudó a cambiar el tema.

—Sí, es cierto. ¿Qué quieres de regalo de cumpleaños? —preguntó Rei sonriente—. Al fin podré ir de comprar yo sola.

—Mamá, ¿por qué preguntas? Si tú siempre das los mejores regalos —dijo Natsuo ante el comentario de su madre.

—¿Regalos? —Ahora la mayor era la confundida—. Desde que me internaron yo no tuve ninguna forma de comprar regalos, a veces ni siquiera sabía que día era.

—Entonces…

—¿De quién eran los regalos que recibíamos año con año en nuestros cumpleaños si no eran tuyos? Y es que en algunas ocasiones venían acompañados de una linda nota de tu parte.

—Siento decepcionarlos, pero no fui yo —reveló la verdad ante un hecho notable.

—Entonces… El libro que recibí cuando empecé a cocinar.

—El suéter de cuello tortuga para los días fríos de enero.

—El juego de bate y guante de beisbol cuando empecé a practicar en la escuela…

Cada hermano nombró el regalo que más le había gustado recibir.

—Me suena a que fue Enji quien se los dio a mi nombre. Él siempre ha sido muy observador y tiene buena memoria, solo una vez le dije de mi flor favorita y veinticinco años después aún la recuerda.

—Entonces, todo este tiempo fue el viejo. Recuerdo mi primer cumpleaños después de que te internaran, yo quería verte y lloraba por ello, claramente no se podía, él se acercó a mí con una bolsa de papel y dijo que tú lo habías mandado —externó Shouto la primera vivencia del regalo de su madre.

—Parece que él solo desvió el odio que pudieran sentir hacía mí, hacía él.

Los tres hermanos bajaron la mirada, pues recordaron su actitud hacia su padre aun cuando él siempre estuvo observándolos y cubriendo sus necesidades.

—Reconozco que lo que pasó con su hermano fue culpa de ambos, como padres primerizos no supimos sobrellevar la situación ni su perdida y cada uno lo externo de la peor manera posible. Aunque en cierta forma yo fui la que peor acabó. Debo confesar que mi odio nunca fue hacia su padre, fue contra el fuego ya que él se llevó a Touya. —Al escuchar eso Shouto instintivamente se llevó la mano a su cicatriz—. Pero si a mí me han perdonado e incluso estamos comiendo juntos, ¿por qué a su padre no? Él se hizo cargo de ustedes tres, tal vez no fue de la mejor manera, pero ahora ustedes lograron ser seres independientes.

Las lágrimas empezaban a emanar de sus ojos, pensando en las acciones que su padre hizo por ellos que en su lenguaje de amor significarían te quiero y me preocupo por ti.

—El cariño que él siente por ustedes es más grande que las ganas de que él tiene para que lo personen, pues sabe de su rechazo hacia él que prefirió su comodidad viviendo en otra casa a seguirlos incomodando con su presencia. Tal vez el divorcio sea inevitable y esto rompa tus sueños Fuyumi, lo cual yo también lo siento, quería recuperar un poco del tiempo perdido que estuve lejos de ustedes, pero creo que es buen comienzo que empecemos a ser felices de manera individual.

—Pero mamá…. —Intentó interrumpir Natsuo.

—También quiero que piensen en lo que su padre hizo por ustedes todos estos años que estuve internada y reconsideren su relación con él. Puede que Enji este también trabajando para sanarse y poder cambiar, si él logra hacerlo se convertirá en un gran héroe número uno, tengo fe en ello.

Los tres hermanos se voltearon a ver entre ellos.

—Yo siempre rechacé el fuego porque pensaba que era su poder, hasta que alguien me hizo entender que también era mío y otro se enojaba conmigo porque no peleaba con él usando todo mi poder. Desde que empecé a usarlo papá se intentó acercarse más a mí. Creyó que al fin había dejado mi etapa de rebeldía, pero en realidad lo seguía odiando. En estos momentos solo uso el fuego y lo uso a él porque quiero convertirme en el héroe que deseo ser y para ello necesito utilizar todo lo que este a mi alcance, eso incluye utilizar al héroe número uno. Cuando le externe todo este sentir pensé que él se molestaría o me gritaría, pero solo sonrío y empezó a entrenarme.

—Le alegró que entre líneas le dijeras que no quieres cometer los mismos errores que él.

—Yo realmente quiero a mi papá y trato mucho con él, pues a pesar de lo que pasó con Touya yo si tengo buenos recuerdos siendo una buena familia. Siempre quise que mis hermanos hubieran vivido esa etapa con mi papá, creí que ahora que está cambiando sería más fácil lograrlo, pero si te entregó los papeles del divorcio es porque esta resignado y decidido a alejarse de nosotros. Aunque se rompa mi sueño, si creen que es lo mejor, adelante. Yo seguiré viendo a mi padre como lo he hecho todos estos años.

—Primero le pediré que su padre me dé una explicación, también quiero saber su opinión. Si se rindió con nuestra relación familiar y si firmo ya no habrá vuelta atrás…

—Yo odio a mi padre —ahora era el turno de Natsuo de hablar—, no soy tan amable como ustedes. Ya lo había dejado claro en la cena antes de mudarnos, en el último intento de Fuyumi por intentar tener un encuentro familiar. Mi odio es por como trató a Touya y Shouto…

—¿Seguro que es por eso? —interrumpió Rei—. Shouto a pesar de lo que pasó está conviviendo más con él, pero eso es entendible porque tienen una meta en común, pero no será que estas enojado porque él nunca te prestó atención a ti o a tu poder.

—¿Qué? —Estaba confundido por la conclusión de su madre.

—De los cuatro eres el que más se parece físicamente a Enji. Al odiar a tu padre estas odiando una parte de ti. Sé que tú y Touya eran muy unidos y que su accidente nos afectó a todos, su padre no es el único culpable. Pero comprendo y respeto tu sentir, está bien odiarlo.

—Sí, él me dijo que está bien si nunca lo perdonaba.

—Entonces no tienes que preocuparte más, no digas que no eres amable, todo este tiempo que estuviste con él lo hacías por Fuyumi y eso es lo importante…

—¿El viejo te lo dijo? —interrumpió Natsuo.

—Hemos estado en contacto por poco tiempo, por medio de cartas, y solo habla de ustedes de lo que han logrado, aún sin él y está orgulloso por ello. Así que considero que se deben replantear la relación que tienen con él, es lo mejor para todos —dijo con una sonrisa la peliblanca que solo causo que los hermanos se voltearan a ver entre ellos y soltaran un suspiro colectivo para luego empezar a comer.