NO TODO LO QUE DESEAS ES LO QUE NECESITAS
CAPÍTULO 2: CONFRONTACIÓN
Rei salió de la nueva casa por voluntad propia, aprovechó que sus hijos no estaban, pues creía firmemente que no la dejarían ir a su destino.
Al llegar soltó un suspiro, realmente no creía que se sintiera como una extraña, pero había pasado más tiempo en el hospital que en esa casa. Antes de ir a su destino llamó a la agencia para verificar que él de encontrará ahí.
Estaba a punto de tocar, cuando escuchó los ruidos de la puerta abriéndose.
—¿Enji?
—¿Rei?
Se nombraron ambos sorprendidos.
—Es una sorpresa tenerte por aquí —dijo mientras se quitaba de la puerta para dejarla pasar.
— Necesitaba hablar contigo, por eso vine. Respecto a …
—¿Quién es grandote? —Una tercera voz se escuchó desde adentro de la casa.
—¿Tienes visitas? Lo siento no sabía, me voy.
—No, —la tomó de la mano—, no hay problema con que te quedes.
—¿Grandote? … ¿Endeavor san? —la voz se escuchó más cerca y es que ya los estaba viendo desde la puerta hacia el pasillo que daba a la entrada principal.
Al ver al rubio cerca, se soltaron como si se hubieran quemado por ese contacto.
—Rei él es Hawks, Hawks ella es Rei.
—Oh, pero si es la señora Todoroki —dijo con una gran sonrisa—. Mucho gusto en conocerla.
—Él fue quien te sintió por eso estaba en la puerta antes de que tocaras —explicó.
—¿Me sintió?
—Bueno yo no, mis plumas. Son sensibles a vibraciones. Mi quirk es "alas rígidas".
—Si, lo sé. Estoy al tanto del mundo de los héroes. Hablando de eso, muchas gracias por cuidar a Enji en Kyushuu —para darle énfasis a su agradecimiento añadió una reverencia.
—No, tiene que ser tan formal. Es parte de mi trabajo, además como número dos mi deber es apoyar al número uno a ser una espalda donde la sociedad se pueda apoyar —dijo con una gran sonrisa.
— Bueno, pasemos. Hawks y yo estábamos tomando el té. Nos puedes acompañar.
—Me encantaría Enji —respondió a la invitación con una sonrisa.
—Aunque con este clima ya se ha de haber enfriado —comentó Hawks mientras los dejaba pasar.
—No hay problema yo lo puedo calentar. Aunque tal vez Rei lo prefiera así —comentó mientras la volteaba a ver.
—Oh, la particular de hielo es muy conveniente. En verano puedes enfriarte y en invierno soportar las altas temperaturas. Soy un ave, debería migrar al sur para calentarme. Por eso me conviene estar junto a Endeavor san —comentó con una sonrisa.
—Si, ya sé que me utilizas como calentador de ambiente personal —dijo con un leve tono molesto, ante ello la sonrisa de Hawks creció—. Pónganse cómodos en un momento regreso con el té.
Hawks y Rei tomaron asiento uno enfrente del otro en la pequeña mesa estilo tradicional de Enji. Hawks se deshizo de unas cuentas plumas para poderse sentar sin que ellas se maltrataran por estar cerca del piso.
Se quedaron callados, evitando el contacto visual, pues ambos se sentían intrusos.
—Enji, noté que ya no tienes personal contigo —hablo en un tono más alto para que él escuchara.
—Conforme los niños fueron creciendo, menos tiempo pasaban aquí. Por lo que vi innecesario el personal. Algunos están en la otra casa, yo solo me quedé con el chófer —respondió, ante eso la mirada de Rei decayó, miro la mesa como si fuera lo más interesante del mundo.
Hawks sintió el cambio de ánimo, pero realmente no sabía cómo ayudar. Estaba al tanto de la situación familiar, por lo que se abstuvo de comentar.
—Aquí están las bebidas —dijo el anfitrión y como su quirk, su presencia iluminó el ambiente del lugar.
—Endeavor san, esto no es té —hizo la observación Hawks.
—El mío es un té frío por capas con base de butterfly —dijo emocionada—, mi favorito —murmuró—. Tenía tiempo que no lo tomaba, gracias Enji.
—El mío es un café, con leche y lo endulzaste con miel. Grandote.
—Sí, lo sé. Soy el único aburrido que toma té. Pocas veces tengo visitas, por eso los consentí.
—Gracias —dijeron ambos al unísono.
—Hawks, ¿qué te trae por aquí? —preguntó Rei más animada.
—Oh, vine personalmente a invitar a Endeavor san a una sesión de fotos para promocionar una marca, esta quiere que modelemos su ropa. Después de ello habrá una cena de gala para promocionar la colección con las fotos que nos hayan tomado. Además de que a la gente le gusta ver trabajar juntos al héroe número uno y dos, por eso aproveche para llevarlo conmigo.
—¿Modelaje? —pregunto Rei sorprendida.
—¿Verdad que es mala idea? No entiendo porque quisieran verme así.
—No, es una magnífica idea. Nunca hiciste eso en tu juventud. Pero aún eres atractivo, tu rostro es bellísimo, también tienes buenos músculos… —cuando Rei se dio cuenta de lo que había dicho, el nerviosismo la atacó.
—¿Ves? Te lo dije. Ese cuerpo merece ser presumido. Tu esposa coincide conmigo. —Hawks secundó lo dicho por Rei con mucho entusiasmo.
—No es necesario hacer labor de convencimiento, ya te dije que sí.
—Lo sé. Solo quiero que te sientas seguro con esto, grandote. Vine a la finca porque me pidió sugerencia de equipaje. Ya armamos las maletas —dijo emocionado.
—¿Cuándo te vas?
—En diez días. La sesión y gala son en fin de semana, pero antes patrullaremos juntos porque a la sociedad nos gusta vernos juntos.
—Buena estrategia.
—Si, pero ya es hora de que te vayas —dijo mirando el reloj de su muñeca.
—Enji, no lo corras.
—No se preocupe Rei san, el grandote tiene razón. Debí haberme ido desde la mañana, pero me pidió un favor y no podía decirle que no. Mi ciudad no puede quedarse sin su héroe principal —dijo con un guiño mientras se terminaba la bebida de su taza para luego levantarse y colocar sus plumas en su lugar—, fue un placer conocerla Rei san.
—El gusto es mío —respondió.
—Te veo en diez días Endeavor san.
—Si lo sé, te quejas de dejar tu ciudad, pero tu si quieres que deje la mía por casi cinco días.
—Tu agencia, tu hijo y sus amigos mantendrán las cosas en calma. No te preocupes.
Solo recibió un gruñido como respuesta.
—Bye ~
El alado salió hacia el jardín y de ahí emprendió vuelo.
—Me alegra que tengas amigos héroes, de joven nunca lo hiciste. Siempre mantuviste una imagen de autoridad que poca gente se animaba a acercarse y si lo hacía, lo hacía con miedo.
—Si… amigo… —dijo algo melancólico—, Hawks ha sido muy insistente con eso. Hasta la fecha lo es, pues ya me arrastró a modelar con él.
—Me sorprende que hayas aceptado a eso.
—Bueno desde lo de Kyushuu me di cuenta que la imagen que la sociedad tiene de uno es importante, además el mismo Hawks me lo dijo cuando lo conocí. Por eso es que he intentado parecer más abierto.
—Estoy feliz de que te animes a nuevas cosas.
—Si, pero eso no fue a lo que viniste. ¿Verdad?
—Siempre tan directo, Todoroki Enji —soltó un suspiro—, tienes razón. Vine porque quería hablar de nosotros —tomo su mano más cercano a él.
—¿Nosotros?
—Si, como familia y como pareja, —de su bolso saco los papeles de divorcio que había recibido de él la vez pasada—. Los niños me hablaron de que estuviste dándoles regalos a mi nombre…
—¿Lo descubrieron? —preguntó preocupado.
—Sí, yo les dije la verdad al no estar enterada de la situación.
—Entiendo…
—Enji, no mereces ser el único que tenga el odio de nuestros hijos. Yo también tuve la culpa de lo que pasó con Touya. Yo fui quien le hizo eso a Shouto.
—Si, pero fui yo quien te arrastró a esta situación… Fui yo quien te buscó para cubrir mi debilidad… Si desde un principio yo…
—No, no lo digas. Tú fuiste claro conmigo desde que nos conocimos. Acepte el compromiso por mi familia. Además, fui yo quien sugirió tener más hijos. No mereces estar solo, si nuestros hijos me dieron una oportunidad a mí, quien estuvo recluida en ese hospital por más de diez años. Tú que estuviste con ellos siempre también mereces una.
—Me ven como el malo de la historia y estoy bien con ello. —Rei sentía la temperatura de Enji elevarse a su tacto, por lo que ella se encargó de enfriarlo un poco—. Ustedes merecen ser feliz lejos de mí.
—¿Por eso la casa? ¿Por eso el divorcio? —preguntó Rei
—Si, merecen ser libres de ese pasado que les causó tantos tormentos.
—Me niego —Rei alzó la voz—. Yo tuve una oportunidad, los niños me perdonaron y me aceptaron.
—Tú ya tuviste tu tiempo de sanación —contestó con total calma—, yo tuve mis oportunidades para que me perdonaran, Fuyumi se esforzó por dármelas, pero todas terminaban en ella llorando, Natsuo yéndose a la primera que había oportunidad o gritándome y Shouto simplemente observando. Reconozco que no merezco su perdón, por eso, les di la oportunidad de empezar nuevamente sin mí. Los niños no dudaron en irse a la nueva casa, se esforzaron por crear un hogar en ella. Aprovéchalo —dijo con una sonrisa, mientras lentamente se iba deshaciendo del agarre de Rei. Ella no se dio cuenta hasta que él se levantó—. Siempre he tenido un sueño, mi familia feliz comiendo juntos.
—Se puede lograr ese sueño —le siguió.
—Estoy luchando por él…
—¿Alejando a tu familia?
—En ese sueño, ustedes son felices yo nunca aparezco en él —Mientras lo decía estaba parado en donde instantes atrás salió Hawks.
—Hay alguien más…
—¿De qué hablas Rei?
—Amas a alguien más. Por eso el divorcio.
—Estoy aceptando que me equivoque en el pasado, que estoy buscando la manera de que mi familia sea feliz y tú relacionas todo esto con que hay alguien más. Por favor Rei, te estoy dejando todo a ti y a los niños.
—La finca Todoroki ha estado en tu familia por generaciones…
—Sí, los niños no la aceptarán si viene de mí, pero si tú se las das su actitud sería diferente. Lo del porcentaje de la agencia es para que puedan solventar sus gastos y si es que Shouto quiere trabajarla, cuando yo fallezca deberá compartir en porcentaje con sus hermanos.
—Aún se puede luchar por nuestra familia —seguía insistiendo.
—Rei —volteo a verla y la sostuvo de los hombros—, yo ya hice mi lucha por integrarme en ella. Mis pecados son el impedimento para ello, lo reconozco y por eso los dejo en libertad a ellos y principalmente a ti, con el divorcio. Sé feliz con alguien que no te quiera solo por tu quirk.
—Pero…
—Nuestra relación fue solo por conveniencia y tenemos más de diez años separados, no te voy a forzar nuevamente a acostumbrarte a mí.
—No pongas sentimientos en mí. ¡Hay alguien más! —Nuevamente estaba gritando y se soltó del agarre con fuerza.
—¿Sabes que Rei? Piensa lo que creas. Pero si crees que es eso entonces firma el divorcio.
Rei se quedó callada, nuevamente veía la espalda de su todavía esposo.
—Tienes razón nuestra familia y nuestro matrimonio no tiene salvación —gritó orgullosa, mientras caminaba hacia donde estaba el folder y su bolsa, de ella sacó una pluma y firmó donde decía su nombre—. Nos vemos luego Todoroki Enji.
—Sean felices juntos, Rei. Lo merecen —respondió con un tono tan calmo que a ella le sorprendió, pero no dijo nada y siguió caminando hacia la puerta.
Regresó a su nuevo hogar.
—Mamá —fue recibida por Fuyumi.
Al momento que cruzo el portal, cayó en el genkan de rodillas y se puso a llorar.
—¡Mamá! —corrió a alcanzarla y el grito alertó a sus hermanos.
—¿Qué pasó? ¿A dónde fuiste? —se acercó preocupado Natsuo.
—Fue con el viejo. Llamó a la agencia para saber sobre su paradero.
—¿Papá? —Fuyumi estaba sorprendida.
—¿Qué te hizo ese bastardo? —preguntó molesto.
—Natsuo —dijeron ambas peliblancas al unísono—, no hables así de tu padre. Él no hizo nada.
—Firmaste el divorcio —dijo Shouto calmado.
—Lo siento Fuyumi, lo arruine. Ya no podremos ser una familia normal.
—No te preocupes mamá. Aún podemos convivir con él —dijo con una sonrisa.
Pero Rei sabía que eso era una mentira. Por el tono de su voz se sentía que se estuviera despidiendo, pero no le diría eso a su hija, por el momento aprovecharía de su consuelo.
Fue una tonta al decirle eso. Ella lo conocía y respeta mucho el honor, él nunca hubiera tenido un amante, aunque tuvieran tanto tiempo separados, incriminarlo de eso había roto completamente su relación entre ellos, pues la confianza ella la puso en duda
