NO TODO LO QUE DESEAS ES LO QUE NECESITAS
EPÍLOGO
Realmente nunca creyó que pudiera tener esta felicidad después de lo que le hizo a su familia, pero estar refugiado en los brazos y alas de Hawks le hacían olvidar, por breves instantes, sus problemas anteriores y se permitía ser feliz.
Él se encargó de organizar una cena familiar para finalmente enfrentar a su familia sobre lo que había pasado con él en este tiempo que se alejó de ellos y su autocastigo.
Hawks había salido por unas cosas, pero le sorprendió que el timbre fuera tocado, todavía no era la hora que habían acordado.
Limpiando un poco de restos de comida de sus manos en el mandil que usaba, fue a abrir la puerta, pero se encontró con alguien que no esperaba ver todavía.
—Rei… —murmuró su nombre al verla.
—Hola Enji, ¿me dejas entrar?
—Claro, —se apartó con brusquedad de la puerta—, después de todo la finca te pertenece.
—Nos pertenece Enji… —respondió mientras se adentraba.
—Es un poco temprano… —mentiría si dijera que no estaba nervioso, además de que desvío el tema de la finca—, los niños no tardarán en llegar.
—Es gracioso como te sigues refiriéndote a ellos como niños cuando el menor de ellos ya tiene dieciocho años —dijo con una sonrisa.
—Creo que como me perdí su infancia, es la forma en que yo los sigo viendo como niños…
—Creo que tienes razón.
—¿Te ofrezco algo de tomar en lo que esperas a los demás?
—Sí, pero antes de eso, vine a ti porque necesitamos hablar.
—Está bien. —Ambos tomaron asiento alrededor de la mesa tradicional que pocas veces habían utilizado para cenar todos juntos—, lo siento, tú insinuaste que había alguien más y yo me enoje mucho por ello, cuando al final terminó siendo cierto —dijo mientras hacía una dogeza.
—Enji no, por favor levántate. justo de eso quería hablarte, yo también quería disculparme por ello. Quise aferrarme a nuestro matrimonio como una forma de poder ofrecerles a los niños la familia que siempre le negamos, tal vez porque era la única forma que yo conocía. Pero estos días que estuviste lejos, la forma que Hawks se alió con Shouto y All Might para poder enfrentarte, supe que él te merecía más que yo, él es fuerte y determinado, todo lo que hizo para poder hallarte yo creo que yo no lo hubiera hecho. Me alegra que después de todos estos años te permitas ser feliz, para ver felices a los demás debes empezar a serlo tú para que lo puedas compartir…
—Rei… —Estaba sorprendido por las palabras no sabía que decirle, era la segunda vez que la veía tan decidida y fuerte frente a él, la primera vez fue en el hospital cuando Dabi había revelado ser Touya.
—All Might no mentía cuando te dijo que todos en la familia te habían perdonado, creo que debo ser la primera en decirlo. Enji Todoroki, todo este tiempo que estuvimos supe que eras una persona de carácter duro, que no se rinde con lo que desea, me lo dejaste claro desde la primera vez que nos vimos; lamento que ninguno de los dos encontramos la forma de enfrentar la mayor adversidad de nuestro matrimonio, es una culpa que sigo teniendo hoy en día porque empezó con la quemadura de Shouto y terminó con los asesinatos que Touya cometió. No me arrepiento de haberme casado contigo, no sientas culpa por ello y para librarte un poco de esa cadena que tienes quiero decirte que te perdono.
Ambos soltaron un sonoro suspiro que no sabían que estaban conteniendo, las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos, él que nunca se había permitido mostrar debilidad, nuevamente se estaba rompiendo frente a la primera persona que le confesó tácitamente la debilidad de su poder con su matrimonio por quirk.
Extendió su mano y ella la tomó, como muchas veces en el pasado lo hizo, utilizó su quirk para poder enfriarlo un poco y así calmar sus emociones, por un instante le pareció ver que ella también soltó algunas lágrimas.
—Enji, ya llegué con las bebidas. —Una voz que anunciaba la llegada de alguien más.
—¡Hawks! —se sorprendió por verlo ahí, quieto, con los ojos en la mano que su ex esposa sostenía.
—¿Ya hicieron las paces? —preguntó con un tono inocente mientras ladeaba su cabeza.
Rei soltó una pequeña risa que intentó contener con su mano libre
—Sí, así es Hawks —dijo con una sonrisa, mientras lentamente separaba su mano del pelirrojo.
—¡Me alegro! —respondió con una gran sonrisa, mientras mandaba con unas plumas las bolsas que traía a la cocina y él se inclinaba entre ellos dos, para poner sus brazos sobre sus hombros—. Los niños estarán muy felices por ello.
—Cierto los niños estarán pronto aquí, hay que terminar la comida. —Rápidamente se levantó de su lugar, aun con la frescura que Rei dejó en él, y corrió a la cocina.
—Realmente estoy feliz de que hayan hecho las pases —dijo Hawks, mientras le extendía a Rei una bebida.
—Y yo también estoy feliz de que finalmente haya alguien a su lado para apoyarlo, en las buenas y en las malas —dijo con una sonrisa—. Oh, té helado —se sorprendió al ver la bebida frente a él.
—Pensé que te gustaría, recuerdo que Enji lo hizo para ti el día que estuvimos los tres juntos.
—Así es, gracias.
—¿Papá hizo soba? —preguntó alguien más, que sorprendió a los presentes en el comedor.
—Shouto kun, con ese sigilo podrías ser un gran espía —dijo con una sonrisa—, aunque personalmente no lo recomiendo.
—También huele a yakitori. Mamá, Hawks, ya llegamos —anunció la única hija.
—Bienvenidos —dijeron ambos al unísono.
—Me alegra tener una cena familiar con todos los que podemos estar —comentó Rei.
—Sí. —Natsuo entendió que el comentario de su madre era por él.
—Eso pondrá muy feliz a Enji. —Hawks se levantó de su asiento y fue a la cocina.
Después de unos minutos más, ambos salieron con la comida para todos, algunos platos fueron colocados en la mesa con la ayuda de unas plumas rojas.
—Me hace muy feliz que estén aquí —dijo Enji con una leve sonrisa que sorprendió a sus hijos, pues pocas veces habían visto a su padre sonreír de manera sincera—. Lamento lo que les hice pasar, tanto estas últimas semanas como todo lo demás —Ahora hacia una dogeza frente a sus hijos.
—Papá por favor levántate. —Fuyumi se acercó para ayudarlo a ponerse de pie.
—El pasado no puede ser apagado —empezó a hablar Natsuo.
—Pero no hay que dejar que el humo impida ver el presente y el futuro —le siguió Shouto.
—Lo importante, es que hay que seguir juntos, como la familia que somos, con los miembros actuales y los que se vayan sumando —exclamó Fuyumi mientras veía a todos los presentes.
—Muchas gracias niños, Rei, Hawks —agradeció mientras se limpiaba las lágrimas que empezaban a emanar de sus ojos.
—Comamos, la comida se enfría —dijo Hawks sonriente desde su lugar.
—Claro. —Finalmente Enji se sentó en la cabecera de la mesa, con Rei y Hawks a cada uno de los costados, Fuyumi a lado de Rei y Shouto junto a Hawks, frente a él estaba Natsuo—. Empecemos a comer.
Después de haber dicho eso, cada uno empezó a tomar comida de los platos frente a ellos y poco a poco se animaron a platicar entre ellos, ocasionando algunas risas entre todos, Hawks participaba activamente y Enji sonreía en silencio.
—¿Es como en tu sueño? —En algún momento Hawks se dirigió a él.
—En mi sueño yo no estaba con ellos…
—Eso es porque tú eras quien veía lo que estaba pasando —comentó como si fuera lo obvio.
—Aunque es mejor, porque tú estás aquí —dijo con una sonrisa mientras tomaba su mano que se encontraba sobre la mesa.
N/A: Realmente lamento la demora con la actualización del capítulo, empecé a trabajar y apenas me di el tiempo para poder escribir el final de esta historia.
Muchas gracias por llegar hasta aquí y acompañarme.
Nos leemos luego.
