Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
Mi persona Favorita
Por Mayra Exitosa
Imagen de Kitten White
- Si Albert, estaré ahí a las cinco de la tarde. No creo poder llagar más temprano. - Candy sabes que puedo enviarte un taxi para traerte. - No es necesario, te cubriré esta noche solo espérame a que salga del consultorio - Cuídate.
Albert tenía bajo su cuidado a sus sobrinos y la cita con el inversionista de su proyecto era esa noche, Candy salía de su turno como asistente del consultorio dental y pedir la salida antes de las seis era todo un dilema temía que no se lo dieran, más lo hacía por Albert, los niños no podían quedarse solos y él anhelaba desde hace mucho tener su proyecto listo para sacar adelante a su familia. Candy sabía de los muchos esfuerzos que había realizado y quedarse con tres niños de ocho, diez y doce años era mucho para él. Vivían en el mismo edificio desde hacía tres años cuando llegó triste por una situación familiar que tuvo que enfrentar, dejar a sus sobrinos en otras manos no era conveniente así que Candy que estaba de vecina suya en el piso, le ayudaba a cambio de comida. Si, leyó usted bien, nuestra asistente compraba comida todo el tiempo, no sabía mucho de hacer alimentos y Albert la convencía con las comidas que preparaba para los chicos, considerándose fascinada por tener un vecino cocinero, ella aceptaba cuidarlos, llevarlos ala escuela, en ocasiones recogerlos y en otras muchas como esa noche, cuidar de ellos.
- ¡Ya llegué! - ¡Candy! - ¿A que jugaremos hoy? - ¡Te hice esto!
Albert miraba como los tres adoraban a Candy, no era la mujer más hermosa, pero los trataba con respeto, les ayudaba en sus tareas y era la única en la que confiaba el cuidado de los tres, estaban creciendo muy rápido, Anthony era el menos el mayor Stear, cada uno tan distinto de los otros que sentía en ocasiones desfallecer, pero desde que apareció con su sonrisa y la suerte de ser la vecina glotona del edificio, fue como sacarse la lotería, ella trabajaba a medio tiempo en un consultorio dental, era enfermera, había trabajado de secretaria y capturista, más no se le daba la cocina ni por golpe de suerte, así que cada que necesitaba de ella, tenía que dejar listo algo de comer, desde sopas, pasteles, guisos, postres, ella no le ponía ningún pero a sus comidas. Y ahora que su proyecto iba a ser aceptado estaba pensando que, si todo salía bien, podía contratarla de manera definitiva para que lo ayudara con los tres si tenía que trasladarse a otra ciudad.
- Candy tratare de volver temprano. - Si llegas tarde, déjame dormir en el sillón, es más difícil volver a tomar el sueño. - Esta bien, no te despertare, ellos ya avanzaron en sus tareas, solo que te las muestren. - Bien. Ten cuidado y suerte.
Candy había pasado por algunos problemas económicos, trabajaba en muchos lugares desde hacía tiempo, el único trabajo pro el que no cobraba era ese, cuidar de ellos, a suerte su tío sabía cocinar y a cambio de comer ahí, ella aceptaría hasta quedarse a vivir con ellos, más eso era imposible, todos eran hombrecitos y el tío estaba muy bien dotado en todos los aspectos, así que no era fácil ver el manjar y dejarlo ir, pero no estaba disponible, tenía novia bastante asediado, su noviecita era precisamente hija de uno de los hombres más importantes que influía para ser tomado en cuenta en los proyectos y gracias al padre de Elizabeth tenía trabajo y podía cuidar de sus sobrinos.
Para Albert tener la bendición de contar con Candy era genial, verla llegar y saber que los chicos con ella se sentían bien, era suficiente, pues su novia no tenía tiempo para cuidarlos, ella pertenecía a otra clase de chicas, de esas que les gusta la vida costosa, las salidas, vestirse elegante, verse preciosa y parecía una modelo cada que se veían era un tormento, porque ella lo deseaba comprometer a matrimonio, más no podía aceptar sin tener con que mantenerla y darle un hogar el cual incluiría a sus sobrinos y personal para que cuidara de todos ellos. Con Elizabeth era todo fácil, había noches apasionadas, tardes de escapadas, más siempre tenía que pedir ayuda a Candy para poder salir, cada proyecto lo hacía más lejos su padre y eso le estaba costando porque su novia cada que podía estaba ahí y no lo dejaba volver temprano. Elizabeth era de esas mujeres imposibles de rechazar, sabía hacer de todo lo que un hombre necesitaba, desde anfitriona para conocer a los mejores inversores, así como su relacionista publica, gracias a ella tenía el mejor trabajo, y el que su padre lo apoyara era más por ella que por el interés en los proyectos que estaba realizando.
En el departamento Candy se divertía jugando dominó, cartas, de todo un poco, había merienda, cena y ellos siempre le ganaban, pero la trataban con cariño, eran geniales, no les permitía que se compadecieran y que la dejaran ganar solo por ayudarla a que no se sintiera derrotada, ellos lo habían hecho en varias ocasiones y ella los descubría. El más listo era Stear, deseaba ser piloto y quería llevarla a Europa a conocer varios países. Archivald era muy dedicado, un genio del arte y la belleza sabía de colores y siempre sacaba lo mejor de los demás. En cambio, Anthony era el niño más lindo del mundo, un defensor de las causas perdidas cuidaba la vegetación y tenía afición por la justicia, siempre era el policía, el juez, el abogado, el general, el que daba la última palabra y a pesar de que los otros dos eran mayores que él, lo respetaban y tomaban en cuenta sus puntos de vista. Ya era muy tarde, Albert no se veía que llegaría temprano, los metió a bañar y se cambiaron, cenaron, lavaron sus dientes y cayeron rendidos, ella termino por apagar el televisor, ver que todo quedara limpio, acomodaba todo en su lugar y sacaba las basuras. Eran más de las doce y tomaba una almohada y una cobija para tomar su lugar en el sillón, de pronto ya a eso de la una, los golpes la despertaron, él estaba feliz, al parecer su proyecto fue aceptado por un inversor nuevo, sonreía y ella se levantó para cerrar bien la puerta, lo ayudo para acompañarlo a su habitación y él le dio tremendo beso que la hizo perder por momentos el piso.
Continuará…
Gracias por leer y comentar esta historia espero completar esta y otras más que faltan por llegar durante el mes de mayo
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar de ningún medio o plataforma alterna,
los personajes son solo como inspiración sin fines de lucro y pertenecen a sus creadores,
Con sincero aprecio
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
