Fic

Historias de Albert y Candy

Presenta

Besos Robados

Por Mayra Exitosa

Inspirada en imagen de Loren Mont

-No Annie, es que el se irá a New York. - Bueno Candy, pero te quiere, al menos dice que volverá. - Terminó conmigo, dijo que deseaba que fuera libre, porque no quería atarse a una relación a la distancia. - En parte esta bien, pero tu lo amabas. - No, teníamos una bonita relación, pero eso es lo que el alego en mi contra, que nunca le di amor, que solo fuimos como amigos. Annie pensaba que los besos y sostener relaciones no es como amigos. Candy no quería decirle que no era correcto entregarse a un hombre sin estar casada, eso ya lo sabía Annie, solo que Terry era lo que quería sostener una relación más intima y no habían llegado a esas situaciones, primero porque ella se tuvo que ir al curso de métodos y herramientas quirúrgicos y después porque él estaba en una obra y tenía que ir de gira, ahora que se iba a New York, quería despedirse invitándola a su departamento, precisamente para sostener ese tipo de relaciones más ella nunca asistió por esa amiga del teatro que la miraba de forma amenazante, al final no quería continuar con la relación porque nunca se entregó a él como una pareja normal, pero eso no podía comentarlo con Annie, era vergonzoso.

Annie por su parte, sabía que Terry era muy atractivo para ella, lógico era que no la quería para formalizar, por lo que solo fueron pareja para sostener relaciones y ahora la tiraba como lo que era una mujer de mundo, como todas las mujeres que deseaban al chico más atractivo y se lo ganaban de esa forma, como ya se había aburrido pues corto la relación. Ahora venía a su departamento tal vez para compartir los gastos, pero lo mejor era decir que ella se iría fuera de la ciudad también así no aceptaría a una mujer que se va con todos y la tiran como basura, si su madre se enteraba iban a hablar mal de ella, asegurándole que ella le había advertido que no se juntara con Candy.

- Que mala suerte, Candy. Yo también saldré, mi mamá tiene planes para este departamento entregárselo a una amiga de ella. - Que bien Annie. Me entristece no verte por un tiempo, pero con gusto nos llamaremos en cuanto tengas la nueva dirección. - Por supuesto que sí.

Candy se regresaba al hospital, tenía guardia esa noche y solo deseaba devolverle a Annie los accesorios que le prestó para ir al curso bien vestida, de pronto un auto pierde la dirección y ella corre para no estar en su trayectoria, el golpe hace activar los inflables dentro del coche y hay dos hombres, uno de ellos herido y el otro muerto. De forma inmediata, trata de atender al que puede rescatar, mientras el delira y dice "- Nos persiguen, por favor ayuda" Candy lo arrastra fuera del auto, para ver las heridas y un auto viene a toda velocidad, por lo que jala al hombre tapándolo con su bléiser por un camino dentro de un pasillo de escaleras que iba al edifico de Annie. Cierra la puerta y continúa atendiendo al herido, - Tranquilo no se mueva, lo voy a ayudar. Candy continua y él se desmaya, una señora del mismo edificio entra y la ve, - Puede llamar a una ambulancia. Al verla vestida de enfermera asiente y regresa con alcohol y gasas asegurando que ya hablo y que hubo un carro afuera en un choque. Que se llevaron a alguien unos hombres. Candy no dijo nada se quedo en silencio. La llegada de la ambulancia lo subía y ella con él, guardando la cartera con su identificación, así si esos hombres deseaban hacerle daño no darían con él.

Entraba a cirugía y ella esperaba en guardia. - Candy tu familiar ya salió. - Gracias, ¿puedo verlo? - Esta en terapia intensiva, si deseas cuídalo, pero ya sabes el protocolo. - Por supuesto. Todos pensaban que era el novio de Candy, nadie lo conocía y ella no había contado que se había terminado la relación, por lo que no aclaraba nada. Dentro de la cartera traía una identificación oficial como William A. Andrew y otra como Albert Andrew, debía ser de un hermano. Por lo que decidía guardar los documentos hasta que despertara, por ahora lo habían puesto con el nombre de Joseph Brenly un amigo de cuando estudiaba en la escuela básica.

- Hola que tal ¿cómo te sientes? - Dolorido, y mareado. - Si, tuviste una cirugía, te incrustaste un metal en un costado, te ayudé y traje aquí. - Gracias, ¿mi… compañero? - Cuando estabas en el auto pediste ayuda, dijiste que te seguían y te saque de ahí, para atenderte, tu amigo, ya no tenía signos vitales. - ¿murió? - si. - ¿Dónde está? - Un auto llegó y una mujer vio que se llevaron el cuerpo del auto, llegaron los policías y ya no vieron a nadie, escondí tu identificación, hasta que despertaras. - ¿me ayudaste? - No es bueno que te ataquen sin saber porque lo hacen. - Gracias. Puedo hacer una llamada. - si, solo que si lo haces se enteraran que mentí te puse el nombre de Joseph Brenly. - oh, muy bien, diré que vengan a pagar la cuenta. ¿a quién le debo que me haya salvado? - el Dr. Leonard fue quien te intervino. - No, ¿Cuál es tu nombre? ¡Tú me salvaste! - Candy White y trabajo aquí, algunas compañeras piensan que eres mi novio, no saben cómo te llamas ni te conocen, pero como vine contigo, lo dieron por hecho. - Comprendo, ¿quieres que te trate como mi novia. - No, quiero que no digas nada que asegure que mentí, puedo perder el trabajo. - Ahora lo entiendo, ¿tu novio se puede molestar? - No, no tengo novio, solo…

La interrupción del médico detuvo la conversación. - Veo que se siente mejor, Señor Brenly. -Si, un poco mareado. - Ha estado convaleciendo por dos días, lo bueno es que la señorita Candy no se ha despegado de usted. - Doctor Leonard va a llamar a un familiar para que venga a pagar. - Le hare llegar una línea telefónica para que no tengan problemas, ¿me permite ver la herida? - Si.

La revisión estuvo vigilada por Candy, gracias a que le dieron permiso para atender a su familiar, tres hombres llegaron y liquidaron todo, sin mencionar ningún nombre extra. Candy le dio sus pertenencias y se despedía, a lo que él le decía que lo cambiarían de hospital, pero podía dejarla en su departamento de pasada, para que no se viera sospechoso, ella asentía pues no había dormido ni comido bien. Al llegar el lugar donde ella residía, notaban que era muy humilde, una habitación simple en una casa de renta local, ella intentaba despedirse, uno de sus hombres aseguraba que lo mejor era que se fuera con él para que no la siguieran si alguien la identificaba,

- Señorita Candy, mi compañero dice que las personas que se llevaron a mi amigo pueden identificarla, por el auto y la ambulancia que llegó, puede traer sus cosas y le cambiare de lugar a otra parte más segura. - No es necesario yo… - Usted me salvó y es mejor hacerles caso a ellos, tal vez tienen más información que nosotros. - Esta bien, gracias.

La casa de seguridad a donde fue llevado tenía una sección separada y le dieron ahí alojamiento, comida y un trato excelente; el llanto de una mujer al saber que no había llegado el otro hombre que iba con él, fue claro que era su familia, uno de sus compañeros le comentaba que era su novio y el cuerpo lo habían tirado en un lago, ya había sido localizado. – Porque los querían lastimar. - El señor Andrew es el dueño de esto y de muchos negocios, su fortuna estaba en riesgo y una persona intentó quitarlo para quedarse con el puesto, pero ya estábamos advertidos y él se protegió, nadie puede tocar su fortuna en falta suya. Se dieron cuenta de que estaba a salvo, pero lo estuvieron buscando sin encontrarlo gracias a ti, ahora todos estamos a salvo con él aquí. - Yo no, si ellos saben de mí. - No salgas y aquí te cuidaremos, su casa esta rodeada, este lugar es desconocido para todos sus familiares. - ¿es seguro estar aquí? - Si, muy seguro. - Puedo dormir. - Si, cuidare afuera, descanse, todo estará bien.

Continuará…


Gracias por continuar leyendo y apoyando nuevas historias. También agradecer las imágenes de Loren Mont.

Así como agradezco por el respeto a los escritos al no copiar ni adaptar parte o completa de mis historias

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa