— ¿Qué esta pasando? — la ansiedad de la pequeña Eri solo aumento cuando una persona con un arma comenzó a gritarles cosas que ella no entendió. Rápidamente fue sujetada por Shoto y el chico de cabellos celestes dio un paso enfrente de aquella persona que le apuntaba con aquella pistola, un arma que según Aizawa era peligrosa, pero poco tiempo paso, fue casi en un instante cuando la mano desenguantada del peliceleste desintegro aquella arma.
Ella había olvidado que estaba con shoto, un fututo héroe y que este sabría que hacer, pero el pánico de que el asaltante dañara a la persona que parecía ser igual que ella, parándose y dirigiéndose al asaltante, cuando el deseo de que no dañaran a esta persona era bastante fuerte trato de detenerlo agarrándole del brazo. Pero el alivio no llego al ver como el arma desaparecía y el ladrón se iba corriendo, sino que su pánico se desato al sentir la familiar sensación de su quirk envolviéndola y liberándose.
Tanto Shigaraki Tomura y Todoroki Shoto sintieron como algo extraño comenzaba a recorrerlos antes de que sus mentes se desconectaran y cayeran presa de la inconciencia.
Eri quería llorar, no quería eso, no quería hacerle daño a nadie. Su peculiaridad había dañado a alguien mas, de nuevo, estaba triste y a punto de derrumbarse al ver como los dos jóvenes a su lado pasaron a ser dos pequeños niños no muy distintos a ella. El peliceleste con quien había estado mas en contacto directo había terminado en una edad igual a la que termino Shoto, a pesar de que originalmente era mayor que este.
Las lagrimas gruesas comenzaron a brotar de sus ojos rojos con fuerza, su garganta se comenzó a cerrar y el llanto fue inevitable.
Ella no sabia que hacer mas que sacar su frustración con lágrimas, el shock era muy grande y realmente se maldecía por haber perdido el control tan fácilmente.
Cuando Eri entro en razón lo suficiente como para mirar alrededor por ayuda, miro que todo estaba vacio, la gente con Shoto ya no estaba y el del puesto parecía haberse retirado. La niña apretó sus pequeños puños mientras trataba de contener sus lagrimas, debía conseguir ayuda.
Cuando trato de abrazarse a si misma noto su pequeño bolso que le había regalado Izuku, era un bolso amarrillo con temática de All Might. Ella había recibido un celular de Aizawa con su numero y el de varias personas por si llegara a necesitarlo en alguna emergencia, sabia que Aizawa estaba muy ocupado con su trabajo de héroe y por eso ella se quedo con Shoto, la idea de marcarle a Deku le pareció buena, el era amable e inteligente, el sabría que hacer y como solucionar sus errores.Izuko corría rápidamente, había recibido una llamada de Eri, ella tenía un teléfono exclusivo para marcar cuando estuviera en problemas, lo que obviamente preocupo a izuku. El contenido de la llamada y las casi inentendibles palabras de Eri, las cuales estaban llenas de hipo y jadeos le denotaban la gravedad del asunto, por lo que había entendido: ella se quedó al cuidado de Todoroki ya que Aizawa sensei tenia trabajo que hacer como héroe, salieron al parque, ella hablo con alguien mientras shoto hablaba con un grupo de personas y cuando el fue con ella y esa persona, un asaltante les amenazo y ella de los nervios uso su particularidad con ese chico y Todoroki.
La situación era desesperada y la pequeña Eri estaba llena de pánico, lo cual era peligroso porque podría volver a desatar de nuevo su peculiaridad sin nadie para evitarlo debido a su estado mental.
Mientras se dirigía al lugar llamo a Tenya y Uraraka para contarles la situación, los cuales rápidamente entendieron la situación y decidieron comunicarse con los profesores en lo que Izuku llegaba al lugar.
Cuando finalmente llego al parque corrió buscando por todos lados a Eri, encontrándola hecha un ovillo al lado de dos niños inconscientes.
—¡Eri! — Grito Izuku al verle, ella levanto sus ojos rojos por las lagrimas para verle con esperanza.
Ella quería abrazar a izuku, pero el miedo a tocarle y que pasara lo mismo que con los otros dos le aterro, se limito a mirarle con ojos suplicantes para que ayudara a los otros dos.
—Por favor, ayúdalos— Eri suplico mientras dirigía su mirada a Izuku sin retirarla de el por nada.
Izuku levanto a ambos niños envueltos en ropas demasiado grandes para ellos, cuando Izuko recogió a Todoroki decidió levantar también al otro niño, pero antes de hacerlo algo le detuvo.
El había reconocido esa ropa desgastada, el pánico le dio de lleno al recordar aquellos dedos posándose sobre su cuello, la vivida amenaza de muerte cerniéndose encima suyo, miro entonces la cara del niño, se veía más joven y menos demacrada, pero era el, era Shigaraki Tomura.