¡Hola! mis comentarios al final.
Disclaimer: Zootopia no me pertenece. Las ideas que no reconozcan son mías.
Amanecía en la gran ciudad santuario de Zootopia y con ello iniciaba una nueva jornada laboral.
El leopardo como todas las mañanas ya se encontraba en recepción listo para un nuevo día de trabajo, mientras bailaba al pegadizo ritmo de Gazelle.
-Buenos días Judy!.- saludo entusiasta el leopardo.- ¿Cómo estás?
-Buenos días grandote.- le respondió Judy.- Todo bien. ¿Y tu?
-Todo bien. ¿que tal el fin de semana?
Judy se coloca un poco incómoda.
-Todo bien. ¿sabes que tenemos hoy?
- Bogo dijo que tu y Wilde.- explicaba Garraza.- tienes que actualizar los registros. ¿Y Wilde?.- Ante la mención de su ahora novio ella se siente completamente nerviosa.- Ya se le hizo tarde. Muy tarde.
-¡NO SÉ! .- le grita.- Si lo ves dile que estoy en registros.
Antes que Benjamín pueda responder algo la coneja ya había desaparecido. Y pudo notarla visiblemente nerviosa, sin embargo no puede darle más vueltas al asunto, porque debe atender el teléfono.
-Si aguarde, le comunico.
En ese momento el zorro llega a la recepción y Benjamín le hace señales que lo espere un momento.
-Nick, llegas tarde..¿todo bien? hoy tienes que estar en registros.- le explica Ben.- Judy, ya llegó. ¿Le paso algo? La encontré algo nerviosa.
Nick mantuvo su postura serena y arqueo las cejas, mientras se hacía el desentendido.
-No tengo la menor idea.- le dijo Nick.-
-Que curioso. Porque le pregunte por ti, dijo que no sabía nada de ti y salió corriendo. La dupla estrella. ¿Está peleada?
Ouch. Golpe bajo para Nick. Debía pensar algo rápidamente. Aunque que pensara que estaban peleados les daba más tiempo poder sacar a la luz su relación sin tanto alboroto, debido a la sospecha que hay sobre ellos.
-¿Nick, me estas escuchando?.- volvió hablar Garraza.-
Y en ese momento Nick recordó algo que los podría salvar sin tener que dar mayores explicaciones.
-Debe estar enojada. Me tome unos tragos con un viejo amigo. De mis andanzas del pasado.- le explico Nick.- Ahora me iré a registros.
Una vez en el departamento de registros se encontró con Judy visiblemente nerviosa.
-Mantén la calma.- le dijo a modo de saludo antes de darle un beso breve y rápido.-
-Oh Nick... que bueno que llegaste.- le dijo Judy.- Garraza me puso tan nerviosa.
-Lo sé.- le respondió Nick, mientras se sentaba en un escritorio cercano a ella.- Pero ya lo despiste. Le dije que estabas molesta por mi salida con un amigo del pasado.
Judy arqueo las cejas.
-Pero Nick, eso ni siquiera es cierto, no me enoje por eso.- le respondió inocentemente Judy.- Al contrario... solo me preocupe.
-Torpe coneja. - le dijo Nick, mientras sonríe de lado.- es solo una coartada. ¿O quieres decirle? Si lo sabe Garraza lo sabrá toda la Unidad en cuestión de segundos.
Judy ríe nerviosamente. Y ambos comienzan su trabajo en registros teniendo la gran tentación de besarse como si el mundo se fuera a acabar en ese instante, pero deben controlarse.
El día transcurrió rápidamente y sin muchas novedades. A la hora de la salida Nick aparta a Judy a un lugar más solitario y poco concurrido para hablar.
-¿Estas lista? .- pregunta Nick.-
-¿Para que?.- Contrapregunta Judy.-
-Para nuestra cita.- le explica Nick.- Por eso llegué tarde, estaba preparándolo todo.
-Si lo estoy. Antes debo pasar a mi departamento por mi ropa de civil.- le dice Judy.-
-Vamos.- le indica Nick.-
-¿Luego vamos a tu departamento?
-No, me adelante.- le explica Nick.- al almuerzo me escape y traje unas cosas necesarias.
Los novios hacen una parada breve en el departamento de la coneja para luego continuar hacia el restaurante que Nick reservo en la mañana. Luego de unos viente minutos caminando llegan al lugar
Judy y Nick entran al restaurante, era un lugar muy acogedor, para nada ostentoso un lugar sencillo para una primera cita.
-¿Nombres?.- pregunta una cierva.-
-Reservacion a nombre de Wilde Nicholas.
La cierva en su computador teclea letra a letra el nombre de Nick para buscar su mesa.
-Siganme por acá.- les pide.-
En cuestión de minutos llegan a una mesa preparada para dos, con velas de color blanco sobre un mantel de cuadritos verdes.
-Volveré en seguida a tomar su orden. - le indica la cierva, mientras ambos oficiales toman su lugar en la mesa.-
-Nick.. debo reconocer que estoy sorprendida.- le dice Judy.-
Él le sonríe ampliamente.
-¿Esto? no es nada.- le respondió Nick.- Pide lo que quieras.- y agregó al ver la expresión de Judy.- Y no. no puedes pagar tu parte. Yo te estoy invitando.
-Pero Nick.- comenzó Judy.- No me gusta ser así. Sabes que creo en la igualdad.
Nick tomo sus patas entre las de él.
-Lo sé Judy.- le hablo serio Nick.- te conozco, pero quiero hacerlo. Déjame cortejarte
Ella accede en algún momento le hará la jugada al revés y espera que él acepte. Obviamente lo hará, porque sabe que Judy tiene su carácter y verla enojada no tiene nada de adorable y tendría que colocarse una advertencia: No me quieres ver enojada.
Comparten una agradable cena, riendo, compartiendo anécdotas y pensando en el futuro, que desde ya se veía prometedor.
-¿Judy?
-Dime Nick.-
-¿Te molesta si te beso?
Judy arquea las cejas. No entiende el motivo de la pregunta. Ya la había besando en público antes. A la salida de su edificio, pero en ese momento lo medita, era de noche y no los vio ningún otro mamífero.
-Por supuesto que no.- le dice Judy, antes de cortar la distancia entre ambos.
El beso entre ambos cada vez se hace más profundo, más apasionado al mismo tiempo que sus corazones laten desenfrenadamente, es primera vez que se besan en un lugar público, pero un grito los interrumpe sin piedad alguna, temerosos se separan y abren lentamente sus ojos esperando lo peor, pero...
-¡NO PUEDE SER!- grita emocionado Benjamín Garraza.- ¡AL FIN SUCEDIÓ!
Nick y Judy abren mucho los ojos, se sonrojan brutalmente los dos a la vez, aunque él tiene una ventaja su pelaje es rojo por lo que se disimula un poco, mientras que en Judy se hace muy notorio al ser gris su pelaje.
Garraza estira su pata para tomar una silla de la mesa contigua para acompañar (o incomodar desde la perspectiva de Nick y Judy) a la pareja.
-¿Cómo pasó esto? ¿por eso estabas nerviosa hoy? .- hablaba rápidamente Benjamín.-¡Cuéntenmelo todo!
Nick podía sentir como sus patas comenzaba a transformarse en puños, bajo ninguna circunstancia pensaba golpear al leopardo, pero ¡Estaba arruinado su cita! Judy quien parecía ser la pacífica de la pareja le hablo (o grito según Nick) a Garraza.
-Garraza, porque no te vas .- sugirió Judy en tono poco cortés.-
Nick miro a Judy pidiéndole calma con sus ojos, mientras Garraza no se había dado por enterado que estaba arruinado e interrumpiendo todo.
-Ben.-comenzó Nick.-.no quiero que pienses que te estoy echando, pero ¿puedes dejarnos solos? Estas interrumpiendo nuestra cita.
El leopardo solo río incómodo y se retiro.
A la mañana siguiente Nick espero a Judy a la entrada de la unidad, sin meditar ni aviso saludo de beso a su novia, ella se descolocó un poco debido que habían quedado en guardar discreción en el trabajo.
-¿Y que paso con la discreción?.- cuestionó Judy.-
El zorro simplemente le sonrío mientras acomodaba sus lentes oscuros.
-¿Discreción? Pelusa a esta hora sabe toda la Unidad lo nuestro. Seguro Garraza ya les contó a todos. El leopardo no es él mamífero más discreto en la ciudad.
Judy suspira profundamente y espera que este cambio entre ellos no los afecte, le encanta tener a Nick como su dupla laboral. Con él siente seguridad, estabilidad y que incluso sin hablar logran comunicarse y hacer bien su trabajo. Esperaba que Bogo no se enterará.
-¿Vamos?.- le pregunta mientras que con galantería le entrega su pata en apoyo.-
-Claro que si.- le responde mientras entrelaza su pata con la de Nick.
Ambos entran al recinto tomados de las patas, son recibidos con gritos, aplausos y silbidos definitivamente Benjamín Garraza no habían sido discreto y había hablado más de la cuenta, además de las reacciones de euforia se escuchan comentarios:"Yo sabía que iba pasar" míralos si son tiernos" "Él es el único que puede calmarla" "y ella hace que él sea más impulsivo". Ellos trataban de alejarse de todo, de la algarabía, de los comentarios, de los gritos, porque querían evitar a toda costa que tal euforia llegara a la oficina de él Jefe Bogo, pero de la nada escucharon un grito que los paralizó a todos.
-¡HOPPS! ¡WILDE! ¡PARQUÍMETROS AHORA!
El zorro y la coneja sonrojados salen de la unidad en búsqueda de ese pequeño auto para comenzar a multar a quienes no cumplan con las normas de tránsito. Y tenían que hacerlo rápido y sin errores si querían tener alguna misión compleja de nuevo. Pero algo estaba claro para ellos novios o no, el jefe Bogo continuaba pensado que eran un buen equipo.
Si queda una parte más. Cuando iba por la mitad de esta ya tenia la idea de una cuarta y última parte.
Pd: Me encanta que garraza sea tan entrometido.
Nos vemos en otra oportunidad.
Cari
