Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada.
Julián se mantuvo derecho y bien sentado en su lugar en ese desconocido sofá de esa desconocida casa, de esa desconocida calle y localidad. Casi nunca se mostraba tímido, él era Julián Solo y Julián Solo no era tímido, podía ser serio y calculador, pero no tímido; sin embargo, ahí estaba, sentado con las piernas juntas, tratando de no invadir el espacio a su alrededor, sosteniendo un vaso con agua cuyos hielos ya se habían derretido ante el calor de sus manos.
El lugar era pequeño, pequeño para lo que estaba acostumbrado, los sofás eran viejos pero cómodos, la televisión estaba apagada; había una colección de películas en el estante sobre el que estaba la pantalla, que iban desde clásicos infantiles hasta películas de otros géneros. También había algunas fotografías colgadas y reconocimientos académicos que analizó a la distancia; lo que más le llamaba la atención era la fotografía más grande, de una bella mujer con un sombrero veraniego de ala ancha que sonreía a la cámara mientras abrazaba a dos pequeños gemelos que miraban a otro lado, el trío estaba recargado contra un árbol que les daba la sombra suficiente para que la iluminación de la imagen fuera la indicada.
Curioso, Julián pensó en levantarse y observar la fotografía a detalle. Nunca había estado en ese lugar, sólo había visto la casa desde fuera, y aunque era pequeña, reconocía que no eran nada comparada los pequeños cuartos en los que Io vivía, que cada vez se hacían más pequeños. No obstante, la timidez le ganaba. Nunca había estado en ese lugar, y en el último mes habían pasado tantas cosas que había adoptado una postura hermética y vergonzosa que desentonaba con su verdadera naturaleza debido al temor de que alguien descubriera sus secretos e intentara fracturar sus planes.
—Pasen chicos, Julián está adentro.
La voz del dueño de la casa lo sobresaltó, Julián rápidamente adoptó su postura tensa de nuevo y acercó su vaso con agua a los labios, bebiendo de a pequeños tragos.
Así fue como lo encontró su grupo de amigos. No sólo notando casi de inmediato la postura anormal en él, sino también lo que usaba: pantalones vaqueros y una playera algo rota en las mangas que le quedaba un poco holgada.
Baian fue el primero en reaccionar, sin avisar comenzó a reír a carcajada suelta, amplia, que pronto fue acompañada por Kaza e Isaac, que se sostuvieron entre sí para evitar caer al suelo en medio de sus burlas. Krishna e Io mantuvieron un expresión neutral, intentando no mostrar la sorpresa al ver a su amigo tan cambiado; Sorrento y Thetis, por el contrario, no se molestaron en ocultar su turbación, Julián nunca había usado mezclilla, ropa que evidentemente no costara menos de quinientos euros o que se viera vieja, tanto en sus pantalones como su playera el paso del tiempo era notorio.
—Cuando salgan del asombró tomen asiento, tenemos mucho que tratar.
Kanon, el dueño de la casa (o su padre en realidad) ya había tenido tiempo para acostumbrarse a la nueva vestimenta de Julián, un par de horas atrás en realidad, se había burlado en su cara y ahora estaba en la etapa de aceptación. No era la gran cosa una vez que se superaba
El grupo entró a la sala entre un silencio espectral y risas burlonas. Kaza y Baian se sentaron a ambos lados del heredero Solo para continuar con sus burlas por un par de minutos más mientras los demás esperaban a que los comentarios se terminaran.
—… entonces… ¿Aquí es donde has estado, Julián? —inició Sorrento cuando al fin las bromas terminaron. El músico había pasado en día anterior buscando a su amigo para invitarlo a un almuerzo que pretendía aclarar algunas de sus preguntas con respecto al mes que había pasado lejos del país, había sido una sorpresa enterarse que Julián se había ido tan pronto como había llegado, apenas pasando por su mansión para armar una maleta.
—Algo así…
Kanon apagó la televisión y se paró frente a todos con los brazos cruzados, imponente.
—¿Y qué estás haciendo tú vestido así?
Thetis alzó una ceja, contrario a Julián, Kanon estaba vestido como si fuera a ir a la oficina: pantalones de vestir bien planchados, zapatos brillantes y una camisa azul cielo que tenía las mangas dobladas para poder mostrar los brazos.
—Este es el plan —inició el abogado, tomando detrás suyo un par de hojas de papel que ayudarían a ilustrar su exposición—. Caballeros, y dama, este es el inicio del plan maestro: "Hacer que Julián Solo deje de ser el candidato perfecto a casarse con una de las señoritas Kido", abreviado por sus siglas H.J.S.D.S.C.P.C.S.K, mejor conocido como "La cancelación definitiva de la boda Solo-Kido", bautizado por mi como "El final de la bruja y el ogro malvado".
—¿Quién inventó todos esos nombres?
Murmuró Sorrento con una ceja levantada, al igual que todos, estaba sorprendido por la cantidad de hojas que Kanon había arrojado con su largo título.
—Shijima —contestó Kanon mientras arrojaba la hoja que sostenía para mostrar otra llena de dibujitos y palabras— ¡Fase uno!
La fase uno consistía en la sustracción del heredero griego de su hogar. Julián Solo debía alejarse de su hogar, no sólo para pensar un poco en él, sino para crear un aire de misterio en torno a por qué no estaba en el país mediterráneo, de nuevo. Los rumores, que no habían tardado ni veinticuatro horas en aparecer, sugerían que Julián había viajado a China, a sellar tratos y fortalecer alianzas; otros decían que había subido en el continente, a Francia, donde según tenía algunos familiares a los que debía visitar.
Mientras el mundo de los negocios se inventaba rumores, Julián ni siquiera había salido de la ciudad.
Era importante que todos, principalmente la señora Solo y Mitsumasa Kido, pensaran que Julián estaba lejos haciendo una misión de negocios súper importante y secreta.
—Y todos deben de creer que Julián está lejos porque…
Por toda respuesta Io recibió una hoja con el dibujo del rostro de Julián orbitando alrededor del mundo como si fuera la Luna.
—¡Fase número dos! —anunció Kanon— Está se divide en dos y necesita de nuestra intervención directa.
¡Fase dos!
La primera parte de la fase dos se sustenta en un método visual. Mientras Julián Solo está fuera, la clase alta de Grecia sufrirá un gran cambio, empezando con la ropa. La moda cambiaría, ser elegante y refinado sería lo actual. El plan se sustentaba en la premisa de que toda la clase alta sacará a relucir sus finos modales y refinado (estirado para algunos) sentido de la moda.
—¿Quieres… quieres que usemos traje? —Baian alzó un ceja, confundido.
—No se trata de usar traje, se trata de ser elegante, vestirse bien, nada de mezclilla, playeras que no sean tipo polo, adornos innecesarios y extravagantes.
—¿Por qué deberían ser elegantes? —dijo Io, levemente confundido.
—Kaza, ¿recuerdas la fiesta de San Valentín? ¿Qué te dijo Mitsumasa Kido cuando vió tu corbata mal puesta.
—Nada, me miró y después se la pasó fingiendo que no existía —contestó Kaza frunciendo el ceño—. Sólo me saludó cuando Baian la acomodó.
—¿Y recuerdan lo que dijo Julián en el club campestre?
—No —respondieron Krishna, Baian y Kaza.
—¿Cuál club? —preguntaron Thetis e Io.
—¡Fueron al club sin mi! —recriminó Isaac.
—¿Y de qué ocasión estamos hablando con exactitud? —Sorrento cerró la ronda de respuestas, dejando a Kanon con una expresión de fastidio, su exposición estaba perdiendo el brillo.
—Mitsumasa Kido es un hombre superficial —respondió Julián, dejando su vaso a la mitad en la mesa del centro, sobre una de las hojas de exposición de Kanon como un improvisado portavasos.
—Mitsumada Kido es un hombre superficial —repitió el abogado—. Si ve que todo el mundo está vistiéndose elegantemente su loca cabeza creerá que así es como tiene que verse un heredero multimillonario.
—¿Y cuál es la fase tres?
Krishna comenzaba a sospechar cuál era la fase tres, pero necesitaba esperar a que Kanon lo confirmara.
¡Fase tres!: El regreso del hijo pródigo.
Pero no sería un regreso dulce, sería uno amargo. Para su regreso, Julián Solo dejaría de ser el heredero elegante y anticuado que siempre había sido para convertirse en alguien diferente, sin sentido del gusto o modales; el tiempo lejos de la ciudad lo convertiría en alguien completamente diferente a lo que todos habían conocido y visto de él hasta ese momento.
—El regreso de Julián desentonará con lo que se fermentará aquí, a ojos de Kido, Julián será un hippie, no podrá aceptar que sus nietas contraigan matrimonio con alguien que no se baña, y todo se cancelará…
—¿No crees que le das demasiado crédito a la superficialidad de Kido? —cuestionó Thetis, el plan era demasiado simple a su parecer.
—¡Oh! Mi querida Thetis, es solo que aún no han escuchado toda la fase dos, nos adelantamos.
¡De regreso a la fase dos!: Segunda parte.
—Mientras la moda griega cambia y nos volvemos una versión moderna del siglo XIX, Shijima se encargará de hablar con la señora Solo y Kido; él será la serpiente en el paraíso que les susurrará en el oído —Kanon mostró su plan ilustrado con orgullo, había pasado la noche anterior iluminando y dando detalles a una extraña imitación del pasaje bíblico de la serpiente en el paraíso y su encuentro con la primera pareja del mundo.
—¿El primo de Shaka? —cuestionó Krishna con una ceja levantada.
—El… supremo… señor de la Tierra Media… sí, el primo de Shaka —Kanon suspiró, aún no sabía exactamente como debía dirigirse a Shijima considerando todos los pomposos títulos de su familia, después le preguntaría a Milo—. Él es más rico que Julián y Kido juntos, lo que diga será considerado palabra sagrada, ya lo vimos cuando llegó la carta de su abuelo, hizo cambiar a la bruja.
—Es sencillo —murmuró Sorrento—, demasiado sencillo.
—Y por eso funcionará —Baian se levantó y pasó un brazo sobre los hombros de Kanon antes de mirar a sus amigos con una expresión de victoria—. La bruja debe sospechar que nosotros nos movilizamos, Sorrento, dijiste que te sugirió mantenerte de acuerdo con las decisiones de Julián —Sorrento asintió al recordar—. Ella esperará que hagamos algo grande y escandaloso, esto es silencioso, un trabajo por lo bajo.
—Y mientras eso ocurre los abogados alargaran el proceso y nos darán tiempo. Nuestro trabajo es aprovechar y convertirnos en la elegancia en persona.
—¡Un momento! —interrumpió Isaac, sintiendo que su vida peligraba con esa sola palabra— ¿"Nuestro"?
—Claro, tú también lo harás, y le dirás a tu amiga que también lo haga.
—¿¡Por qué?! —exclamó Isaac, sin saber si estaba molesto, preocupado o impactado.
—Porque eres adolescente, empezamos en la clase alta y tú eres parte de ella, si incluso los adolescentes siguen nuestra moda entonces la aceptación será más rápida, nos vamos con los chicos, y después seguimos nosotros, Io, también tendrás que hacerlo, conozco a un grupo de ineptos que también nos ayudarán.
—¿Quieres que toda la ciudad se transforme? —dijo Tethis con una sonrisa ante el loco plan que sugería Kanon.
—Hombres y mujeres, así es, también quiero verte con ropa formal —Kanon señaló a Thetis y comenzó a hablar sobre cómo debían vestirse, exhalando optimismo ante su idea por cada uno de sus poros.
Julián se mantuvo en silencio mientras Kaza comenzaba a fastidiar a su amigo sobre los tipos de ropa que podía o no usar, enumerando todo tipo de prendas que el abogado ni siquiera sabía que existían. Era alucinante, pero al igual que Baian, tenía las sensación de que, tan estúpido como sonaba, el plan funcionaria; no sólo porque Mitsumasa Kido sí era extremadamente superficial, sino porque era la mejor salida y la menos obvia. Podría sólo convencer a su madre y sus abogados harían su trabajo, claro, pero eso dejaba libre a Kido para buscar otro idiota con quién pudiera casar a sus nietas y para desgracia de Julián, le había prometido a Saori que también la sacaría de todo ese embrollo, a ella y su hermana.
El heredero se mantuvo en su lugar, sin escuchar los comentarios de sus amigos hasta que Kaza le dió un codazo.
—Te estamos hablando señor Solo —dijo, provocando que Julián lo mirara fastidiado.
—¿Qué?
—Entendemos el plan —mencionó Sorrento, mirando a Julián con una ceja levantada—, pero… ¿qué rayos estás haciendo tú aquí?
¿Qué estaba haciendo ahí? Cielos, ¿por dónde debía empezar su explicación?
Comentarios:
¡Gracias por leer!
¡Oficialmente han regresado las publicaciones semanales!
Para compensar el tiempo perdido hice algunas historias de varios capítulos que ocurrieron más o menos en el mismo periodo; todas sobre este universo.
De nuevo, y cómo siempre, gracias por leer!
