Disclaimer: "Harry Potter" no me pertenece, es propiedad de J.K Rowling. La presente historia está hecha por diversión y sin fines de lucro.
…..*….*…*…..
CAPÍTULO 2
Contrario a lo que los demás pensaban, Draco no era un bastardo sin corazón.
Una vez que el Señor Tenebroso se alzó nuevamente, supo que jamás podría ser el miserable sirviente de un genocida; pero tenía que guardar las apariencias. No podía declarar públicamente su repudio hacia Voldemort o de lo contrario su propia vida y la de su familia estarían en juego.
No le importaba mucho lo que pasara con su padre, ya no era el niño que lo admiraba ciegamente. Lucius había tomado malas decisiones que arruinaron a su familia. Gracias a él, el apellido Malfoy estaba por los suelos y su hijo jamás se lo perdonaría. No, lo que a Draco le importaba, era la vida de Narcisa. Ella no fue la mejor madre, siendo estricta y muy fría, jamás demostró abiertamente su cariño hacia él. Pero siempre lo defendía de los duros castigos de su padre y la amó por eso. Draco la protegería a cualquier costo. Por lo que una vez más tendría que sacar a relucir sus habilidades como Slytherin.
Había realizado un plan muy estructurado que garantizaba no solo la continuación de su linaje, sino también la restauración de la reputación de su familia. Tomaría la marca oscura y fingiría ser un niño asustado, de quien nadie sospecharía. Pero poco a poco iría filtrando información al bando contrario. Sabía que si alguien podía acabar con Voldemort definitivamente estaba del lado de la luz.
Aunque no simpatizara mucho con los ideales de Dumbledore, lo apoyaría. Pero por fuera sería el perfecto mago sangre pura elitista y daría un espectáculo con su actuación. Después de todo, era muy bueno siendo el malo.
Y cuando se vio obligado a cumplir con su misión, no quiso tener que cargar con muertes innecesarias. Por ello, antes de que los Mortífagos irrumpieran en la escuela, Draco convenció a los elfos domésticos para que evacuaran de la zona a todos los estudiantes y a su vez proteger las salas comunes. Pero eso era todo, incluso si ahora colaboraba con el bando de la luz, la seguridad de su madre estaba primero. Así que él estaba dispuesto a acabar con la vida del Director.
Pero no pudo matar a Dumbledore.
En el preciso instante en que Draco puso un pie en la torre de Astronomía, todo cambió.
Su mundo tembló.
Su piel se erizó.
Su pulso se disparó.
Su mente se nubló.
Algo despertó en él, lo abrumó por completo y perdió todo control sobre sí mismo. Si no fuera por Severus, que llegó a tiempo y lo puso bajo el Imperius, probablemente se habría derrumbado allí mismo. Recordaba muy poco de ese día, solo supo que el Director no había sobrevivido.
Y desde allí todo se fue cuesta abajo. No sólo su plan se desmoronó, algo en él cambió.
Esa noche cayó enfermo, sentía su piel arder, le costaba respirar y el dolor en su cuerpo era extremo. Pensó que moriría y hasta lo deseó, pero sobrevivió. A la mañana siguiente apenas pudo abrir los ojos, no podía hablar y mucho menos moverse. Como si no estuviera acostumbrado a su propio cuerpo. No sabía lo que le pasaba. Este suceso fue algo extraño y completamente aterrador. Pero no fue sólo eso, había un anhelo agobiante, se sentía incompleto y perdido. Su nuevo yo buscaba algo desesperadamente, pero no sabía qué. Mientras corrían los días, Draco se ponía más irracional y violento. Lo cual irónicamente ocasionó que Voldemort, muy incómodo, decidiera encontrar otro lugar como sede de operaciones y abandonara la casa de los Malfoy.
Draco no asistió a la escuela en séptimo año, no podía controlar su temperamento y quería destruirlo todo. Su madre sólo pudo sufrir por su hijo en silencio y Lucius se negaba a pedir ayuda argumentando que tarde o temprano volvería en sí, pero no lo hizo. Estuvo todo un año así, hasta casi enloquecer.
Pero cuando Harry Potter estuvo frente a él, su mundo de cabeza cobró sentido. Todo había pasado a un segundo plano cuando vio esos ojos verdes. No comprendía cómo tenía la certeza de que era él, incluso con rostro distorsionado sabía que era Potter. Y algo en él le decía que tenía que protegerlo. Así que dejo entrar a Dobby y eso casi le cuesta la vida.
Ahora que lo analizaba detenidamente, todo había cambiado esa noche en la torre de Astronomía. Pero logró sobrevivir junto a su madre y eso era suficiente para él.
Así que después de la batalla en Hogwarts, Draco estaba decidido a pagar por los errores que cometió. Incluso si hizo todo lo posible para no involucrar en sus planes a personas inocentes y salvar sus vidas, nadie más que él lo sabía.
Estaba dispuesto a ser condenado en Azkaban y compensar todo el daño que hizo su familia. Pero para sorpresa de todos y de Draco, Dumbledore lo había nombrado en su testamento como uno de sus dos espías que había luchado a favor de la luz, haciendo hincapié en que sin su ayuda no habrían podido ganar la guerra.
Le había impresionado que el Director supiera que él era el informante secreto que ayudaba a la Orden del Fénix bajo un seudónimo. Fue muy meticuloso en no dejar ningún rastro, pero claro, nadie podría engañar a un mago como él. Después de su muerte pensó que sería descartado, por consiguiente, jamás imaginó que la información que daba había hecho la diferencia en las batallas.
Ciertamente lo que Albus aseguró no era una completa mentira, pero tampoco era como lo hacía ver el anciano, él no era un mártir.
Él solo buscaba sobrevivir y si ellos lo ayudaban a quitar del camino a unos cuantos mortífagos, mucho mejor. Voldemort ya sospechaba del hecho de que muchos de sus fieles seguidores encontraran placentero el morir a manos de Greyback. Así que Draco ya no podía deshacerse de ellos de esa forma, por eso había seguido utilizando a la Orden. Nunca tuvo la intención ser reconocido, sólo calmar su conciencia y tener un plan de emergencia para solicitar protección si todo salía mal.
Así que ahora, le debía un favor a Dumbledore, pero eso no era todo. Harry Potter había decidido convertirse en su defensor número uno cuando escuchó el testimonio del Director y vio que la sociedad mágica se negaba a creerlo. Hizo todo lo posible para que su madre y él sean declarados inocentes en sus juicios. Su padre no había corrido con la misma suerte, pero se había librado de Azkaban cuando cooperó con el Ministerio y dio información de otros mortífagos. En resumen debía muchos favores.
Y ahora formaba parte de los héroes de guerra. No era exactamente lo que había planeado, pero estaba satisfecho porque cumplió con sus objetivos.
El permitirle regresar a Hogwarts había sido un alivio. Después de su 'despertar', como había empezado a llamar a aquel fatídico día, Draco había cambiado mucho no sólo físicamente sino también en su forma de actuar y pensar. Así que convivir con su padre, que ahora estaba en arresto domiciliario por tiempo indefinido, se había convertido en un martirio. A pesar de todo su padre no había cambiado, seguía con sus necias ideas de supremacía de sangre. Algo con lo que Draco claramente estaba en contra.
Sí, era un orgulloso mago sangre pura, era un Malfoy, pero sobretodo un Black. Y aunque en el pasado su inmadurez reforzada por su crianza provocó actitudes discriminatorias, ahora sabía que pertenecer a una familia antigua tenía otro significado. No sólo ponía en sus hombros la responsabilidad de preservar costumbres y tradiciones mágicas, sino también la protección de todo su mundo.
Teniendo ideas completamente distintas, su padre y él habían pasado discutiendo todo el verano. Más aún cuando Draco se enteró del porqué de su 'despertar'. Pero lo que más le molestó no fue saber que tenía ascendencia veela, sino que su padre había utilizado un ritual extremadamente oscuro para sellar su herencia cuando era un bebé. Si bien todos los descendientes de su familia se sometieron a ello y fue exitoso, extrañamente no funcionó con él. Más aún cuando la veela en él sintió a su pareja destinada e hizo todo lo posible para romper los sellos de su prisión. Draco inesperadamente aceptó con tranquilidad su herencia y el conocimiento de quien era su pareja.
Harry Potter había sido el elegido, no solo para el mundo mágico, sino también para él aparentemente. Draco ya había superado su etapa de negación, así que ahora solo se limitaba a aceptaba las cosas tal como eran. Lo bueno de todo fue que al no ser un veela por completo no moriría si su pareja lo rechazaba, pues podría realizar el vínculo con otra persona y viviría. Entonces su objetivo de este año era pasar desapercibido y terminar sus estudios sin causar problemas a nadie.
Ahora que estaba en el tren de camino a Hogwarts, se sentía emocionado. No había visto a sus amigos en mucho tiempo, y su veela se encontraba ilusionada por volver a ver a Potter. Sabía que tenía que mantener la distancia de él, pero no estaba seguro de poder hacerlo cuando lo viera. Después de todo, cuando se trataba de Harry Potter no podía controlar sus emociones.
"¡Draco!". En el momento en que se abrió la puerta del compartimiento, Pansy se abalanzó sobre él con una fuerza abrumadora que casi lo noqueó.
"Hola Pansy", dijo él sin aliento. Draco trataba de mantenerse consciente pese a no poder respirar mientras era abrazado por su mejor amiga.
"Libéralo Pans o lo perderemos". Blaise había aparecido detrás de ella con una sonrisa burlona. "Aún no ha podido alardear lo suficiente de su nuevo estatus en la sociedad ¿Verdad? Nuestro héroe de guerra", dijo haciendo énfasis en lo último para luego echarse a reír a carcajadas.
Blaise junto a su madre se habían mantenido neutrales durante la guerra tal como Pansy y su familia, aunque ella mostró un desprecio abierto por Potter y compañía, lo hizo más por compañerismo hacia Draco, que por apoyar ideas absurdas. Así que no habían tenido problemas para regresar a Hogwarts. Él se sentía aliviado porque ellos lo comprendían y lo protegerían si fuera necesario. No espera lo mismo de los demás miembros de su casa, quienes quizá lo consideraban un traidor, pero tendría que sobrellevarlo de alguna manera.
"¿Vas a empezar con eso, Blaise? Déjalo ya". Draco sonaba exhausto. No quería que le mencionaran sus acciones o lo que no había hecho, en este caso.
"¡Oh querido! Tendrás que aguantar todas sus burlas. Blaise aún está molesto por no ser el primero en saber que eras un espía". Pansy ahora estaba sentada frente a él, de forma tan elegante que su madre estaría orgullosa. "En cambio yo, no soy rencorosa y he madurado lo suficiente para no actuar de forma infantil", lo dijo mandándole una mirada de suficiencia a Blaise que estaba sentado a su lado, quien bufó exasperado. "Así que solo me conformaré con un hermoso collar de E & P Allen Boutique", expresó ella con una sonrisa deslumbrante dirigida a Draco.
"Que amable de tu parte, Pansy", dijo Draco sarcásticamente, acostumbrado a las peculiaridades de sus amigos, pero los quería de igual forma.
"Draco… ¿no luces un poco diferente?", cuestionó Pansy, mirando largamente a Draco.
"Bueno, si te refieres a que ya no es un muerto en vida como lo fue en la guerra, tienes razón". Blaise también lo evaluaba detenidamente, para luego agregar una estupidez. "Pero el que no haya crecido ni un milímetro debe ser un caso severo", seguido de una risita. "¿Esa es la razón por la que no salías en público, Draco? ¿Te sentías avergonzado? Yo lo estaría", dijo él para luego volver a estallar en carcajadas.
"¡Tú, bastardo! ¡Deja de reírte!". Draco se había puesto de pie con intenciones de estrangular a Blaise, pero no contó con que Blaise fuera mucho más alto que él. "¡Y crecí cinco milímetros! ¡Obviamente no seré un gigante como tú! ¡Pero estoy satisfecho con mi estatura!".
"¿Disculpa? ¡Habla más alto! ¡No puedo oírte desde aquí arriba!". Blaise no dejaba de mirarlo con una sonrisa burlona que duró muy poco cuando Draco le propino un golpe con bastante fuerza en la pierna, que lo puso de rodillas y casi sollozando.
"¡Ah! ¡Así está mucho mejor!", Draco no pudo evitar sonreír satisfecho cuando las posiciones se invirtieron. "De ahora en adelante no quiero ningún comentario sobre mi estura, ¿lo has entendido, Blaise?".
"¿Cómo una cosita tan pequeña y tierna como tú, puede golpear tan fuerte?". Cuando notó que Draco estaba a punto de golpearlo de nuevo, Blaise se apresuró a disculparse. "¡Si, lo entiendo! ¿De acuerdo? ¡Lo siento!".
"¡Oh, cariño! No debes tentar a tu suerte cuando Draco está enojado, tu jamás podrás ganarle". Blaise sólo pudo acurrucarse junto a su novia pidiendo consuelo. "Él es demasiado peligroso en su estado natural", dijo ella para luego soltar una pequeña risita.
"¿Qué dijiste?, ¡Pansy!", gritó Draco muy indignado. Sólo para escuchar las carcajadas de sus dos supuestos amigos. "Me rindo. ¡No puedo con ustedes!".
"Lo siento, cariño. No puedo evitar hacerlo", dijo ella, tratando de tranquilizarse y retomar al tema de conversación. "Pero Draco, realmente has cambiado". Pansy volvió a darle una rápida mirada. "Siempre has resaltado pero ahora luces literalmente más radiante. Además de lo que dijo Blaise, tus facciones y piel se han vuelto más delicadas, incluso tu voz es más suave". Entonces ella se volvió seria, enderezó su postura y lo miró inquisitivamente. "¿Hay algo de debamos saber?".
"Bueno…". Draco tenía planeado decirles a sus amigos sobre su herencia mágica. Este momento era tan bueno como cualquier otro. Confiaba en ellos y tenía la certeza de que jamás revelarían su secreto. Así que procedió a narrarles todo lo ocurrido desde el verano de quinto año: sus planes, su incursión como espía, la misión que se le dio, el fatídico día de su despertar y todo lo sucedido después, incluido quien era su pareja destinada.
"Vaya, eso explica tu obsesión por Potter desde primer año", dijo Blaise muy seriamente. "Siempre has tratado de llamar su atención, y no de buena forma. Pero conseguiste estar siempre en su mira, así que es un logro". Para luego ser golpeado por una rana de chocolate directamente en el ojo izquierdo. "¡Ay! ¡Draco!".
"¡Yo no estoy obsesionado con Potter! ¡Nuestra rivalidad era natural!", expresó un Draco muy sonrojado y agitado. Pero se alteró aún más después de escuchar el balbuceo de 'natural mi trasero' por parte de Blaise, y le aventó otra rana de chocolate pero esta vez hacia el ojo derecho.
"¡Ay! ¿¡Cómo puedes tener tan buena puntería y ser rápido!? ¡Maldición! ¡Te has vuelto un salvaje, Draco!" Lloriqueaba Blaise, pero agradecido internamente por ambos chocolates.
"¡Blaise! Vuelvo a escuchar una sola palabra más de tu parte y te juro que…" Pero Draco no pudo terminar la frase cuando Pansy le preguntó algo inquietante.
"¿Y qué harás?", dijo ella, provocando un silencio incómodo en el compartimento.
"¿A qué te refieres?". Draco se puso muy nervioso, y trató de fingir no saber del tema.
"A Potter por supuesto. Tengo entendido que él tuvo una corta relación con Ginebra Weasley en sexto año, pero terminaron. Así que tienes una posibilidad con él". Pansy dijo esto muy tranquilamente y esperó la respuesta de su amigo.
"No haré nada". El tono amargo con que lo dijo inquietó a sus amigos. Pero Draco había tomado la decisión de mantenerse alejado de Potter. Después de todo lo que había hecho en el pasado dudaba que pudiera tener una oportunidad con él.
"¿¡Por qué!? Draco, espero que no estés compadeciéndote de ti mismo y pensando que no eres digno de él porque ¡estas equivocado!", dijo Pansy muy alterada. "En primer lugar, ¡eres una veela, por Merlín!, ¡cualquier persona mataría por tenerte!; en segundo lugar, Potter es la personificación de la nobleza, ¡jamás te rechazaría si se lo dices!; y por último, Draco ¡eres malditamente hermoso, rico e inteligente!, ¡nadie es más prefecto que tú y lo sabes! Por lo que espero una muy buena explicación del porqué no harás nada". Ella pocas veces exponía un discurso como este, y los otros dos estaban más que asombrados.
Nuevamente había un silencio ensordecedor, donde Draco estaba cada vez más tenso y Pansy menos paciente.
"Draco…". Cuando ella intento hablar fue interrumpida por Blaise, quien se había mantenido callado todo este tiempo, cogió tiernamente su mano y habló.
"Pans amore mio, no creo que este sea el momento adecuado para…", pero Draco había decidido dejar de guardar silencio y confesó.
"No quiero que se sienta obligado a estar conmigo", dijo él en un susurro, pero los otros dos lo oyeron claramente. "Por eso no se lo diré, porque es tan malditamente noble que estaría dispuesto a sacrificarse por mí, y no lo dejaré hacerlo". Esta vez su voz sonaba muy triste y rota. "Si Harry está enamorado de alguien más, no puedo arruinar su felicidad. No, puedo soportar estar sin él, mientras esté vivo y feliz, yo también lo seré". Y rompió a llorar.
"Oh, Draco". Inmediatamente sus dos amigos se lanzaron para abrazarlo y consolarlo. "Todo saldrá bien, ya lo verás". Pansy acariciaba su delicado cabello rubio mientras Draco lloraba desconsoladamente.
Él había podido mantener la compostura en la mansión, no quería preocupar a su madre. Pero ahora que estaba con sus amigos, pudo liberar toda esa tensión y preocupación que había estado guardando. Era muy doloroso saber que su amor no era correspondido. Porque si, ya había aceptado que amaba a Harry con o sin herencia veela.
Después de media hora, Blaise vio a sus amigos dormidos, acurrucados y con rastros de lágrimas en las mejillas. Por lo que se limitó a cubrirlos con una suave cobija y observarlos con tristeza en los ojos.
"Si el sujeto en cuestión no fuera Potter, hubiera disfrutado torturarlo hasta el cansancio. Pero no soy lo suficiente valiente para enfrentar nuevamente a un Draco enojado", dijo mirando con cariño a su amigo. No temía tener a toda la comunidad mágica tras su cuello por lastimar a su niño dorado. Blaise estaba seguro que hacer eso lastimaría a Draco y así que sólo podía observar. "Ah, este año será una locura". Estaba seguro que pasarían muchas cosas antes que pudieran graduarse tranquilamente.
Cuando el tren llegó a Hogsmeade ya era de noche y hacía un poco de frío. Los tres se apresuraron a tomar un carruaje para evitar que alguien no grato los interceptara. Fueron uno de los primeros grupos de alumnos en ingresar y ver un castillo completamente renovado después del daño que sufrió en la batalla de Hogwarts.
Harry Potter era uno de los pocos alumnos que habían decidido quedarse en el castillo y ayudar en su reparación, por ello no lo había visto en la estación y tampoco en el tren. Así que Draco, sin poder evitarlo, lo buscó silenciosamente con la mirada pero no lo encontró y esperó.
Entonces, poco antes de iniciar la cena de bienvenida, su veela despertó. Sintió la magia de Harry, muy poderosa, vibrar en el aire y solo él podía reconocerla con exactitud. Levantó la vista, esperanzado, solo para ver su amado con alguien más.
Draco sintió como su corazón se rompía en mil pedazos cuando Harry y Ginebra interpretaron un reencuentro de ensueño en medio del gran comedor. Obviamente muchos lo celebraron, ver a la pareja perfecta reunirse después de una trágica separación era muy conmovedor. Incluso si ya había renunciado a él, aún dolía mucho pero lo soportaría si Potter era feliz.
"¡Que repugnante! ¿No pueden ser menos cariñosos en público?". Blaise no dejaba de lanzar miradas venenosas a la feliz pareja.
"Entonces deja de mirarlos y podrás terminar tu cena", dijo Pansy con tranquilidad ignorando a todo el bullicio que había. "¡Oh Draco! ¡Hay trufas de Chocolate, tus favoritos! ¡Pruébalos, están exquisitos! Luego enviaré una carta a mamá para que me envíe esos deliciosos dulces franceses que tanto te encantan". Ella hacía todo lo posible para que Draco apartara la mirada de la mesa de Gryffindor y cuando no obtuvo respuesta continuó. "Y quizá también pueda convencerla de hacer un pequeño viaje a Italia y te pueda traer un Tiramisú hecho por la señora Zabini. ¿No es así, Blaise?". Pansy le dio un pequeño golpe en el hombro a un Blaise que estaba distraído.
"Eh… ¡Si-i, es cierto! Mamá estará encantada de prepararte uno en cualquier momento, sólo debes pedirlo y lo tendrás". Blaise rápidamente había salvado la situación y ahora también estaba ayudando a distraer a su amigo. Este último, apartando los ojos de un Harry que sonreía radiantemente, se centró en sus amigos y vio ansiedad en sus ojos.
"Gracias chicos", dijo Draco. Él comprendió los grandes esfuerzos que sus dos amigos hacían para poder alegrarlo un poco y eso lo conmovió. "Bueno, si tanto insisten, me gustaría comer uno esta semana".
"Genial, enviaré la carta apenas terminemos de cenar", dijo Pansy muy alegre de ver a su amigo un poco más sonriente.
Draco había sobrevivido a una guerra, era fuerte. Así que también sobreviviría a un corazón roto. Después de todo no estaba sólo y tenía un futuro por el cual luchar. Sólo podría lograrlo si se olvidaba de Potter, sería duro, pero lo lograría.
…*...*…
Había pasado ya varios meses y estaban a pocas semanas de tomar sus EXTASIS. Draco se había superado así mismo y tenía las mejores notas de todo séptimo y octavo año. Granger obviamente se había sentido indignada y lo había tomado como un reto personal. Pero pese a sus esfuerzos no había podido superarlo, ya que él era bueno no solo en teoría sino también en la práctica. Y no estaba seguro de agradecérselo a su 'querida' tía. Bellatrix lo había ayudado a ser extremadamente bueno lanzando hechizos de todo tipo, Draco no era muy fan de recibir Crucios cada vez que fallaba, por eso había practicado día y noche hasta lograr la perfección.
Lo curioso es que nadie lo juzgó y no pasó más allá de una mirada molesta. Ser declarado como uno de los héroes de guerra por el mismísimo Harry Potter en el diario El Profeta había marcado una gran diferencia. Él tampoco se metía en problemas y sólo salía de su sala común para dirigirse al Gran comedor o a la biblioteca. Hizo todo lo posible para desaparecer del radar de Potter y lo logró. Bueno, esto en parte se debía también a que Harry estaba en una feliz relación y no bajaba de su nube.
Ese era otro punto, ahora cuando lo veía sólo sentía tristeza, ya no dolía tanto como antes y su veela estaba cada vez más callada. Así que no perdía la esperanza de graduarse sin problemas y ser feliz con alguien más. Pues pretendientes no le faltaron, ahora que era famoso, todas las familias antiguas estaban ansiosas por concretar tratos con los Malfoy. Pero él los había rechazado a todos, a pesar de las protestas de su padre. Draco quería tomarse tiempo para él y su carrera como elaborador de pociones y alquimista.
"¡Señor Malfoy! Buenos días, ¿Cómo le va?". Un primer año de Slytherin e hijo de muggles era irónicamente su fan número uno. Estaba deslumbrado por su historia como espía y como todos lo respetaban. Iba acompañado de otro niño pequeño de la casa Gryffindor, quien también lo veía con gran admiración.
"Hola Harper, me va muy bien, gracias". El niño casi salta de emoción al ver que Draco recordaba su nombre sin problemas. "Hola Frank, ¿Se dirigen hacia la biblioteca?". Después de un rápido asentimiento por parte de los niños, Draco les dio palmaditas en la cabeza. "Eso es muy bueno, deben estudiar mucho para sus exámenes ¿De acuerdo? Y no olviden alimentarse bien".
"¡Lo haremos! Gracias Señor Malfoy" Ambos niños estaban muy contentos y se fueron dando pequeños saltos. Draco sólo esperaba que Madame Pince no los regañara.
Ahora esta situación era muy común, especialmente si venía de los niños más pequeños, que no habían experimentado la guerra. Pero no lo hostigaban, sólo le daban pequeños saludos y miradas de admiración cada vez que lo veían. No sólo se limitaba a niños de su propia casa, sino también provenía de alumnos de Ravenclaw, Hufflepuff e increíblemente de Gryffindor. Supuso que ahora Dumbledore estaba feliz, donde quiera que esté, pues su objetivo de unir las cuatro casas estaba cumpliéndose. Ahora, durante las comidas en el Gran comedor había una gran combinación de colores en cada mesa. Y eso era bueno.
En Slytherin las cosas no habían sucedido como supuso. Pensó que habría muchos que le guardarían rencor, pero se equivocó. La primera noche en el castillo, todos y cada uno de los alumnos de su casa habían venido hacia él con un agradecimiento en los labios. Muchas familias habían sido obligadas a tomar la marca oscura como él. La participación de Draco como espía en la guerra, facilitó un juicio justo y se les permitió dar declaraciones sobre las amenazas que recibieron por parte de Voldemort, además de muchas cosas más. Esto había marcado un precedente para juzgar a otras familias de forma imparcial y sin prejuicios. Gracias a ello muchas personas evitaron ir a prisión y se les dio otra oportunidad. Incluso los hijos de mortífagos que actualmente residían en Azkaban habían hablado con él asegurándole que no le guardaban rencor y que hizo lo correcto para defender el mundo mágico. Así que su plan egoísta de sobrevivir y convertirse en un héroe de guerra, sorprendentemente había ayudado a muchas familias a ser tratadas con dignidad, respetando sus derechos. Y ahora era una especie de Rey en Slytherin.
Aprovechando su nuevo estatus en su casa, había hablado con cada uno de sus compañeros sobre su nueva forma de ver el mundo mágico. No había sido fácil cambiar el pensamiento de muchos, pues habían sido educados desde niños de esa forma en sus respectivas familias. Pero poco a poco y con paciencia, pudo quitar esos malos hábitos y convertirlos en magos respetados y con una mente abierta. Y pidió que sus ideales llegaran a las otras tres casas. Draco esperaba que esto fuera suficiente para saldar la deuda que tenía con Dumbledore y quitarse un peso de encima.
Entonces se podría decir que le iba de maravilla. Bueno, obviando su amor no correspondido. Pero estaba tranquilo, había aprendido a vivir con ello.
Se dirigía tranquilamente a la lechucería para enviarle una carta a su madre, cuando sintió una fuerza extraña que tiraba de él hacia otra dirección. Y en el momento que reconoció la magia de su compañero destinado provenir de ese lugar, el pánico se apoderó de él rápidamente. Corrió a toda velocidad hacia el lugar, pero antes de llegar escuchó una fuerte explosión proveniente del baño de niñas del tercer piso. Sin importarle su seguridad se adentró en el lugar sólo para encontrar al trio dorado en el suelo, dos de ellos inconscientes y el tercero, Harry Potter, gimiendo de dolor. Draco al punto de la histeria levantó a Harry en brazos.
"¡Harry! ¡Por Merlín! ¡Harry!". Pudo ver una extraña sustancia de color verdosa que le cubría los ojos y gran parte de todo el rostro. Inmediatamente sacando su varita de deshizo de la poción.
"¡Tergeo!". Draco se horrorizó al observar la piel destrozada y corroída en los lugares donde había tocado la poción. "¡Harry! ¿Puedes escucharme? ¡Harry! Por favor responde", suplicaba él. Potter estaba cada vez menos consciente. Entonces su veela, que había despertado, le dijo desesperadamente: ¡Son sus ojos, haz algo! Al escuchar esto, Draco empezó a recitar de memoria el hechizo que su padrino le había enseñado.
"Damnum solve, morbum removere". Una luz blanca salió disparada de su varita, yendo directamente a los ojos de Harry, quien nuevamente empezó a retorcerse de dolor. "Damnum solve, morbum removere". Ahora el aspecto de la piel dañada mejoró rápidamente, como si se regenerara, pero sabía que no era así. Con su magia estaba obligando a que las células destrozadas de la piel volvieran a un estado previo al daño. Sabía que este hechizo rayaba en lo oscuro y peligroso, alguien inexperto haría más daño que bien. Pero Draco lo había practicado cientos de veces en el mismo, nunca fallaría y menos si se trataba de Harry. "Damnum solve, morbum removere". Cuando terminó el cántico la persona en sus brazos cayó dormida. Las heridas habían desaparecido, la piel solo estaba ligeramente rojiza por el hechizo. Aun así la magia de Harry era inestable.
Entonces Draco se puso de pie rápidamente y alzó en brazos a Harry, pero cuando estaba a punto de partir hacia la enfermería, recordó los otros dos cuerpos caídos. Quería dejarlos porque su prioridad era su pareja, sin embargo sabía que Harry no soportaría ver dañados a sus amigos, por lo que los levitó y consiguió llevar a todos a su destino.
"¡Madame Pomfrey! ¡Por favor, necesitan ayuda! ¡Es Harry! ¡Por favor, cúrelo!" Irrumpió en la enfermería bruscamente. Fue un milagro que allí sólo se encontrara Pomfrey.
La enfermera casi se desmaya del susto al verlos. Pero logró recuperarse al notar el mal estado de Potter y la desesperación de Draco.
"¿Que ha pasado?" Decía Pomfrey mientras los guiaba hacia las camas y los acomodaba. "¿Por qué se encuentran en este estado?". Ella empezó a lanzar rápidamente hechizos de diagnóstico y a su vez analizaba las funciones vitales.
"No lo sé. Los encontré en el baño del tercer piso, luego de escuchar una fuerte explosión. Había un caldero destruido y Harry tenía una sustancia verdosa que le cubría los ojos". Draco estaba muy preocupado y con el corazón en la garganta. "¡Son sus ojos, hay algo mal, lo sé! ¡Su magia también es inestable! ¡Por favor, cúrelo!", le rogó. Draco pocas veces perdía la compostura, y en esta situación se encontraba casi al borde del llanto.
Fue entonces que su magia explotó, un par de hermosas alas blancas surgieron de su espalda, y le crecieron garras en los dedos. Se abalanzó sobre Harry tratando de cubrirlo con su cuerpo y protegiéndolo del exterior.
En ese momento Madame Pomfrey descubrió lo que pasaba y rápidamente se alejó y trato de calmar a la veela.
"Señor Malfoy, cálmese por favor. Necesito evaluar el estado del señor Potter, es preciso hacerlo. De lo contrario temo que el daño pueda ser irreversible" Draco al escuchar ello, sólo pudo emitir un chillido angustiado y dejar que ella se acercara a su pareja.
"No se preocupe, no voy a alejarlo de su compañero. Sólo necesito que se calme y me diga si conservó restos de la poción que causó todo este lío". Draco al escucharla rápidamente asintió, agitó su varita e hizo aparecer un pequeño vial con la poción en su interior.
"Solo pude traer muy poco de la poción, el resto se quedó en el caldero", dijo el rubio y procedió a entregárselo a la enfermera.
"Excelente. Con eso será mucho más rápido". Pomfrey había estado revisando detenidamente los ojos de Harry con una expresión de preocupación. Cuando obtuvo la poción, siendo la mejor en su trabajo, realizó varios hechizos y aun así no pudo identificarla. "Muy extraño", dijo. "Jamás había visto algo así, hay varios ingredientes que no logro precisar, como si se hubieran adherido entre sí a tal punto de no reconocerlos". Draco sabía que eso era muy malo, no saber la causa del mal significaba que no podrían remediarlo por completo. "Además el daño que tiene el señor Potter no se compara a nada que haya visto en mi carrera. Su núcleo mágico está inestable, y lo que lo causó está relacionado con sus ojos y esa poción", dijo con un suspiro. "Aún hay magia curativa trabajando allí. Sólo por eso puedo asegurar que el daño era mucho mayor ¿no es así?" Después de observar el leve asentimiento de Draco, le dio una pequeña sonrisa y lo felicitó. "Es claro que Severus le enseñó muy bien. Gracias a usted Harry Potter no siente dolor, no tiene cicatrices y no tendrá que ser sometido a una intervención quirúrgica para extirparle los ojos, sólo para no poder ser candidato a una prótesis por la magnitud del daño acumulado en la zona". Draco sólo pudo estremecerse al escuchar lo que pudo haber pasado si no hubiera llegado tiempo. "Supongo también que el factor veela ayudó bastante."
"¿Entonces, usted cree que Harry estará bien?", preguntó Draco, volviendo a su estado natural. Estaba angustiado y ansioso por recibir noticias alentadoras.
"Por el momento, no puedo decirlo con certeza, aún necesito hacerle otros análisis. Pero al menos su vida no corre peligro." Pomfrey tenía el ceño fruncido. "Sólo nos queda esperar a que el señor Potter despierte y ver las secuelas que tiene. Si su memoria no está alterada nos podrá decir más de esta poción. Pero hay algo más que me preocupa" Y ahora mirando directamente hacia Draco habló. "La Directora tiene que saber esto, así que no creo que quieras que ella ni nadie más sepa de tu herencia ¿no es así?"
Draco sólo pudo asentir lentamente. Había sido descuidado, tuvo mucha suerte que sólo Madame Pomfrey haya sido la única en descubrir su secreto. Y aunque confiaba en McGonagall, mientras menos personas lo supieran era mejor.
"Bien, Señor Malfoy" Pomfrey lo aceptó. Supo rápidamente que Harry Potter tampoco sabía del asunto, y eso la entristeció. Si el rumor sobre la relación que el muchacho mantenía con una de sus compañeras era cierto, entonces comprendió el actuar de la veela. "Si es así, me temo que tendré que pedirle que se retire, por favor". Ella pudo ver la tristeza en los ojos del rubio. "Es mejor para ambos".
Draco asistió tristemente y le dio una última mirada a Harry, que aún se encontraba dormido en una de las camas de la enfermería.
"Haré una excepción con usted señor Malfoy, le mantendré informado de la recuperación del señor Potter, así que puede irse tranquilo a su dormitorio". Draco le dio una tímida sonrisa a Pomfrey y se marchó. "Pobre muchacho, que destino tan cruel", susurró. Y luego de un largo suspiro, se fue a revisar con más detalle el estado de los otros dos alumnos que habían llegado con Potter. "Solo espero que esto no sea el inicio de una historia trágica".
…*...*…
Draco no recordaba cómo llegó a su dormitorio en las mazmorras. Pero al cruzar la puerta y encontrar a sus amigos se derrumbó y empezó a llorar.
Pansy y Blaise entraron en pánico y corrieron hacia él tratando de saber lo que pasaba. De los balbuceos de Draco, sólo pudieron entender que algo malo le había pasado a Potter y que se encontraba en la enfermería.
Esa noche tanto el trio dorado como el de plata no asistieron a la cena, pero nadie lo notó. Y aunque estaban separados en lados opuestos del castillo, ambos grupos compartían el mismo dolor.
Los profesores presentes estaban inquietos, no dejaban de susurrarse entre sí. Habían sillas vacías en la mesa principal, que le pertenecían a cuatro maestros: Flitwick, Sprout, Slughorn y la Directora McGonagall. Pero una vez más nadie relacionó los hechos.
Al día siguiente, la Directora dio una noticia que dejó a todo el alumnado en shock. Hubo quienes se negaron a creerlo, por lo menos hasta que Ronald Weasley lo aseguró.
Harry Potter estaba ciego.
.
..
…
N/A: Muchas gracias a las personitas que le dieron una oportunidad a esta historia. Perdón por no actualizar seguido, la inspiración no venía mí. Pero estoy nuevamente activa.
Continuaré con la historia, sof77 no te preocupes y te aseguro que verás un final feliz ;). Espero que sean pocos capítulos, aunque conociéndome, quien sabe.
Con respecto al hechizo que utilizó Draco, no estoy muy segura si "Tergeo" también puede utilizarse para limpiar una poción corrosiva, pero lo puse porque en general elimina una sustancia de cualquier superficie.
"Damnum solve, morbum removere" puede ser interpretado como "deshaz el daño, elimina la enfermedad". Tenía la intención de ser un cántico más largo, pero hubiera sido más tedioso exponer todo el efecto. Así que lo simplifiqué, pero este hechizo sólo elimina el daño físico más no el daño causado por la magia. Lo explicaré mejor en los siguientes capítulos.
Dicho todo esto, nos vemos más adelante. Bye
