Notas de QueenEvilBlood

Cómo dije en el resumen, esta historia está inspirada en el trabajo del maestro del dibujo erótico de cartoon, en especial los adorables furries en situaciones muy subidas de tono y sin respeto, como debe ser: me refiero a Arashidrgn, si quieren conocer su trabajo y apoyarlo, busquen su y apoyen a un artista para que siga dibujando más hermosos y sexys dibujos.

El trabajo en cuestión es conocido con el nombre que le he puesto a este fic, es una serie de ilustraciones con globos de diálogo, todos conectados, todos mostrando a la sexy, curvilínea y descerebrada Judy Hopps, todo por culpa de la malvada oveja Bellwether, quien para vengarse ha convertido a nuestra heroína en una callejera con cerebro de many. Es una historia sencilla, pervertida, malévola, pero tiene su encantó. A pesar de que sabes que la vida de Judy Hopps está arruinada, una parte de ti siente que es una conejita boba y tierna. Este fic es un homenaje a esta pequeña historieta de unas cuantas páginas, que esperamos siga creciendo.

Esta historia es sobre drogas borra memoria y prostitución, así que habrá lenguaje fuerte, escenas muy subidas de tono y espero que disfruten de las desventuras de la pobre conejita oprimida por el imperio del servicio sexual.


Capítulo 1: Compuesto NH: DESIRE

Judy ha sido capturada por esa oveja sociópata, ella no debió buscarla sola, pero después de que Nick terminara en el hospital, podríamos decir que la oficial Hopps a tomado una serie de decisiones impulsivas, he aquí las consecuencias, le han despojado de sus armas, su radio, su celular y hasta su uniforme. Ahora solo está en ropa interior y atada a una mugrosa camilla.

Bellwether está ahí, con ese aire de suficiencia, como si solo con su presencia le estuviera restregando a Judy su estupidez, había mil formas de que esto pudo evitarse, el Jefe Bongo tenía razón en que ella debía tomarse unas semanas de descanso, que su compañero terminará en coma no era poca cosa, todos se habían dado cuenta de que Judy ya no era la misma, su mente estaba en ese bucle de como había sido todo, el chasquido al abrir la puerta, Nick gritando "Zanahorias" mientras se abalanzaba sobre ella y la cubría con su cuerpo, sus cuerpos volando por el impulso de la explosión, el olor de piel y pelaje quemado, el olor de la piel de Nick. Ella no podía escapar de ese maldito bucle, creyó que atrapar a Bellwether le ayudaría a escapar al fin, pero todo había salido tan catastróficamente mal, ahora ella es su prisionera.

-¡Cuando escape, pateare tu maldito trasero de regreso a la cárcel!- Judy le ladro a Bellwether. Si, una coneja le ladro a una oveja racista y bastante malvada, una sociópata confirmada.

-¡Pues me sorprende que aún sigua sin rendirse, oficial Hopps!- dice la oveja sonriendo con hipocresía, en ese momento uno de sus carneros acerca un soporte para una bolsa de intravenosa, la oveja lo mira y le dice -¡No, no, no, aún no, aún tengo que hablar con ella un poco más!

Judy recordó algo importante sobre el perfil del asesino serial, que ellos pueden tener un apego patológico a cierto modus operandi, tal vez ella no había llegado a asesinar a nadie con los aulladores, pero no por falta de ese empuje, esa oveja hubiera bailado de felicidad si su plan hubiera causado varias muertes, ya que eso habría creado un daño permanente en la población, esa oveja le tiene demasiado cariño al compuesto aullador. Tanto como para crear una red de cultivo clandestino y tráfico de esa planta. Ella planeaba seguramente un ataque, posiblemente con una bomba que lo arrojará al aire, tal vez una máquina que sirviera de aerosol.

-Dime, ese pequeño cerebro de conejo está seguramente ideando posibilidades de que es lo que estamos haciendo. ¿No?

-Sabes, estoy segura de que no soy la única, mis compañeros seguro están siguiendo mi rastro, no dudo que van a encontrarnos, cuando pase, seguro que volverás a lucir tu uniforme naranja tan fashion en la moda carcelaria.

-Viniste sola y no tenías tu placa, además es seguro que esa arma no te la dieron en la jefatura de policía, sabes, creo que ya no confían en que estés cuerda, no después de que casi los mate a ti y al zorro estafador convertido en policía. Zootopia está peor de lo que creí si un malviviente como ese llegó a graduarse de la academia… ¡Aaah!- Bellwether se sorprende al sentir el escupitajo de Judy en su presuntuosa cara. -¡Sabes, ese orgullo siempre ha sido tu perdición, Oficial Hopps, la primera coneja policía de la academia, la coneja policía que arruinó mi proyecto para unir a todos los mamíferos en un frente común contra los carnívoros, pero claro, sabes, he descubierto que hay más modos de despellejar a una coneja!-Bellwether sonreía, pero era una expresión apretada, ella se estaba conteniendo, pero su mirada era asesina.

-¡Cuando escape de aquí, yo me encargaré de que pagues todo lo que haz hecho! -Judy está realmente furiosa. Los carneros empezaron a inmoviliza su cabeza, necesitaban conectar la intravenosa a su arteria.

-¡Oooow, no creo que pueda, Oficial Hopps! – dijo con un cierto tono dulce en su voz que realmente podía convencer a cualquiera de su sinceridad, pero entonces dijo algo que en definitiva es una sentencia de que la vida de Judy de ahí en adelante estaría arruinada. – Para cuando te deje ir, digamos que tendrás "otras" cosas en tu mente.

-¡Aaaaagk!- Judy sintió la aguja en su cuello.

-Intenta relajarte, Oficial Hopps.

Judy vio la bolsa que estaba conectada a la intravenosa, ella pudo ver qué tenía una etiqueta que decía NH: DESIRE, era un compuesto "aullador", trato de sacarse la aguja sacudiéndose, pero es inútil.

-¡Sé la buena conejita que realmente deberías haber sido!

Todo en la visión de Judy se estaba poniendo borroso, se sentía mareada y confundida, Bellwether le parecía más alta, más aterradora, más poderosa.

-¡No, no, es la… es la droga!- Murmura mientras trata de mantener el control de sus pensamientos.

-Veamos que tanto puede alguien ser despersonalizado con el NH:Desire, veamos que será de la valiente y disciplinada Oficial Judy Hopps después de que Desire haga su trabajo.

En ese momento Bellwether salió de aquel quirófano improvisado.

Judy empezó a sentir que todo a su alrededor se derretía, las paredes, las correas, ella misma, todo se estaba derritiendo.

-¡No es real… no, no, no!

En medio de ese desastre digno de un cuadro de Dalí, había una mosca zumbado, su zumbido que creaba una estela de colores y sabores, esto era una distracción para Judy, quien se sentía hipnotizada por esos colores espectaculares, en ocasiones ese zumbido era muy similar a una voz masculina, la cual repetía "Zanahorias, Zanahorias, Zanahorias."

-¡Cállate, Nick, ya se, ya se, debo… debo… escapar, si, yo debo escapar!- Eran los murmullos de la coneja idiotizada por esa potente droga, estaba fracasando en moverse de esa camilla.

Había unas luces frente a sus ojos y podía escuchar unos gemidos, acompañados de aparentemente bofetones, tuvo que esforzarse para enfocar frente a ella, lo que estaba frente era una pareja de osos teniendo relaciones sexuales, ellos se veían tan felices y una voz angelical le estaba susurrando en los oídos una especie de mantra:

-No hay mayor felicidad que el sexo, sexo mañanero, sexo a medio día, sexo en la tarde y en la noche. Las mujeres aman lamer los penes, que se los metan por cada agujero es el cielo. Es la felicidad perfecta.

-¡Yo soy policía!-Grito Judy.

Entonces frente a Judy apareció una gacela usando un diminuto uniforme de policía, ella se fue desvistiendo y bailó alrededor de un tubo de metal cromado, escucha a los hombres vitorearla.

Todo en la mente de Judy está revuelto, no hay nada que tenga sentido y siente que hay cosas importantes que se le están escapando de su cabeza.

Después ve a un par de chicas conejo, ellas bailan tuerking solo usando ropa unos diminutos shorts y cinta de aislar negra en unas equis sobre sus persones, ellas en verdad tienen unas curvas abundantes.

Ellas están bailando con un reggaeton que tiene la siguiente letra:

A mí coneja le encanta que se la meta, ella salta que salta, a mi coneja le encanta que se la meta, duro, duro, duro, duro.

Entonces algo raro pasa, Judy se ha dado cuenta que ambas conejas son ella, bailando y moviendo esas curvas de forma tan lasciva que es duda que esos clones no estén húmedas. Judy empieza a estarlo.

-Quédate quieta y no te muevas.- Escucha una voz que le parece atractiva y siente que debe hacer caso, no se va a mover.

Bellwether entra nuevamente a la habitación, encuentra a Judy sentada en la camilla, sin ataduras y viendo fijamente una pantalla donde aparecen una chica conejo haciéndole sexo oral a unos gatos salvajes. Dentro de poco esa película porno mostrará a los felinos teniendo la Triple P con esa conejita. Ve a Judy, quien está murmurando algo, es posible que sea el mantra sexista y desmoralizador que ideo especialmente para ella. Es el mismo que está escuchando por los audífonos pegados con cinta a la cavidad de sus oídos.

-¿Cómo está mi conejita?- pregunta la oveja con voz con exceso de sacarina.

Judy voltea a verla, ladea la cabeza y con una voz insegura le dice – Yo… mmm… tú… tú no te saldrás con la tuya.

-Oh- Bellwether se lleva la mano al corazón como si se sintiera conmovida – sí lo estás haciendo muy bien, conejita.

Judy puso una expresión confundida, movió la cabeza como si buscará despejarla y después dijo con esa misma inseguridad.

-¿Haciendo bien? Yo… No, no, tengo que escapar.

-¿En serio? Pues deberías haberte ido hace horas, pues mira.- Bellwether sostiene una de las muñecas de Judy, la cual a pesar de las marcas de ligadura, está libre, la oveja hace notar lo obvio. – Hace rato que te quite tus ataduras.

-M… Mis ata-ata… Uhhhh…¿Qué?- Los ojos de Judy se ven inseguros, confundidos, pero no asustados.

-Jejeje, no te esfuerces cariño, es porque no pensaste en eso, no puedes pensar por ti misma ahora, en verdad. ¿Sabías que hay muchas variedades de Aullador Nocturno? La que te inyectamos es muy especial, te hace decir, hacer o pensar lo que sea que te digan.

-Aullador…-Judy recordaba esa palabra, sabía que había algo importante con esa palabra, pero no tenía ningún entusiasmo para moverse, era libre de moverse, arrancar la intravenosa de su arteria y escapar, pero no tenía el estímulo de hacerlo.

-Nosotros te dijimos que no te movieras y como una buena y obediente conejita, sigues sentada viendo televisión. Así que sigue escuchando tus audios, cariñito, eso es todo lo que necesitarás saber.

Judy sigue sintiendo aquellos efectos extraños de la sustancia. Todo le parece tan complicado, tan difícil de entender, Bellwether hablaba mucho, pero de todo lo que ella decía, Judy apenas podía entender una tercera parte de eso, la coneja está olvidando cosas, está olvidando rostros y los nombres que acompañan esos rostros, Bellwether es una oveja, la reconoce como la oveja, la Señorita Lanuda. Porque eso es más fácil de recordar que ese nombre, algo en el fondo le decía la oveja es alguien a quien debe recordar, alguien importante, pero no por más que se esfuerza, su mente es incapaz de conectar a la oveja con algún recuerdo.

La mosca con una estela arcoiris que tiene sabores que a Judy le gustan, ella puede saborear la menta, como unos dulces que ella solía disfrutar, bueno, no está segura cuando es que disfrutaba de estos dulces, pero sabe que fue hace mucho tiempo, también hay otro sabor que ella reconoce como arándanos, este sabor es agradable, puede recordar que se come en un pastel, pero aún así no puede ahilar el recuerdo que une la experiencia de comer pay de arándanos.

-"Zanahorias, Zanahorias, Zanahorias."- el zumbido de la mosca sigue repitiendo lo mismo, alguien le decía así, sí, pero quién.

Entonces un olor invadió su olfato, era el asqueroso olor de piel y pelo quemado, ese dolor era insoportable, la hacía tener miedo, la hacía sentir enferma y muy cansada, no quería recordar de dónde venía ese olor.

-Basta, Aaaaah, no maaaas, no, no, no, no.- Recordar se ha vuelto en especial muy angustiante. Fue entonces cuando Judy se rindió, se rindió al compuesto NH: DESIRE, se rindió a las palabras desmoralizadoras del mantra de Bellwether, se rindió a las imágenes y videos donde se estaba mostrando ese mundo de erotismo extremo y constante. Judy se rindió a la excitación que esta sintiendo. Ella en verdad se sentía caliente. Ese estado de bienestar es tan grande que le es imposible concentrarse en cualquier otra cosa. Su cerebro se declaró en huelga de pensar.

Las cosas le están saliendo mejor a Bellwether de lo que ella habría esperado.