Hojas de otoño

BOKU HERO ACADEMIA © KOHEI HORIKOSHI

Sinopsis: Los días se acortan y el atardecer colorea el lago más rápido. El viento mece las hojas de tonos rojos y anaranjados. Su propio cabello parece acoplarse a la estación, así como Katsuki extendiendo su mano hacia él.

Nota la autora: AAAAAAAAAAAAAA, hace un rato que no escribía de mis mocosos. Ya lo extrañaba. Esto viene cargado de mucho fluff y cosa cursi, no sé, ando media con ganas de escribir puro amor y nada de drama.

Ojalá les guste.


Capítulo único: Hojas de otoño


—Bakugo…

—¿Eh? No te quedes y avanza. Todavía queda mucho por recorrer.

—Ah, claro…

El viento se agitó y Kirishima tuvo que acomodar unos mechones de su cabello rojo, como las hojas que venía pisando, para volver la vista hacia el pronto atardecer. Apenas eran las cuatro de la tarde, pero el otoño se acercaba vigorizante y se cernía sus cambios sobre ellos, sin embargo, la elevada temperatura era señal de que el verano estaba siendo terco a la hora de retirarse. Eijiro carcajeó ante la comparación que apareció en su mente: la terquedad del verano era similar a Katsuki insistiendo en ir al lago antes de que el ocaso los alcanzara.

—¡Kirishima!

—¡Sí, ya voy!

Retomaron rápidamente la ruta que Bakugo tenía trazada de memoria, aunque a veces consultaba un mapa y refunfuñaba contra el pedazo de papel. El pelirrojo no lo cuestionaba, el experto en montañismo era su pareja, y aun con sus ligeros brotes de furia, seguía siendo el mejor cuando iban de campamento. ¿Cuántos habían sido ya? Había perdido la cuenta.

Recordaba los sudorosos que eran en el verano y que no les permitía dormir uno cerca del otro, aunque inevitablemente Katsuki se apegaba a su espalda y lo abrazaba por la cintura con posesividad, murmurando entre sueños que Midoriya no le ganaría esta vez.

No podía creer que pensara que alguien fuera a vencer en lo que profesaba su corazón. Lo amaba a él, no a Deku.

—En algo tenías que ser el número uno sin mucho esfuerzo. Solo siendo tú —solía decirle.

—¡Pues claro, porque yo soy el mejor para ti!

Katsuki Bakugo no era el ser competitivo de la escuela, pero era parte de su esencia, a veces un poco en broma y otras veces con total seriedad, resaltar sus victorias ante otros. Estaba orgulloso de ser dueño de su corazón, como Red Riot de ser dueño del suyo, pero las cosas a veces se tornaban extrañas y Eijiro Kirishima sentía que exageraba cuando potenciaba a ambos en el mismo punto cuando él todavía tenía camino por recorrer.

—Quieres ser un héroe, ¿no? Entonces sigue haciendo esa cosa.

—¿Qué?

—No caer —Bakugo le habría dicho alguna vez en sus momentos de incertidumbre. No lo culpaba si quería dejarlo, su fantasma de la mediocridad todavía podría afligir—. No te dejaste caer por mí, ¿verdad? Llegaste a mí. Significa que puedes llegar aún más lejos.

—Bakugo…

Kirishima lo recordó y se preguntó si el viento era la insuficiencia haciendo caer las hojas de la seguridad en las personas. Las hojas en sus pies eran anaranjadas y rojas, y, en la caída, se iba su pensamiento. Entonces sintió cierta armonía como incertidumbre, ¿por qué correr al atardecer cuando a novio nunca le importaron esos detalles? Y sabía que andaba con prisa, porque las hojas que el otoño tenía como su marca sonaban y crujían en sus botas. Por su parte, sus pisadas eran más torpes porque aún le costaba mantener su equilibrio y no sabía cómo seguir el ritmo.

Pero aun así continuaba porque no se iba a caer.

—¡Imbécil, fíjate por donde caminas! Las piedras son resbalosas —Bakugo lo atajó antes de que se golpeara contra una piedra mientras iba cuesta arriba.

—Lo siento, lo siento —dijo, recuperando el aire.

Bakugo lo ayudó a incorporarse e hizo un escaneo sobre él para revisarlo. Kirishima estaba sacudiendo sus pantalones cuando percibió que todavía estaba siendo observado.

—¿Qué es lo que pasa?

—¿Eh?

—No tengas rodeos conmigo, Kirishima. Desde hace un rato estás mirando el maldito paisaje como si quisieras encontrar la respuesta a algo —Katsuki también estaba mirando, pero él no tenía un tinte melancólico en sus ojos rojizos—. Anda, dime…

—Pero…

—¡Di al menos una mentira absurda o patearé tu trasero hasta el lago!

—¡Ya, ya! Entendí —contestó, suspirando. Eijiro tendía a olvidarse que Katsuki era receptivo, rasgo desarrollado que usaba para superar a sus rivales y que hoy frecuentaba cuando sabía que algo no andaba bien—. Es solo que…—intentó decir, pero no tenía idea de cómo explicarlo sin sonar decaído. Estaban teniendo un hermoso paseo y no deseaba arruinarlo—. ¡El otoño es el problema!

Katsuki enarcó una ceja, confundido. Luego, gruñó.

—¡¿Cómo puede ser una maldita estación el problema?! —explotó. Había conservado la compostura porque tenía planes específicos y quería mantenerse a raya para no levantar sospechas, pero Kirishima siendo imbécil, lo arruinó—. ¡Si tuvieras algún conflicto hubieras dicho algo, además, ya no estamos llegando al lago! Tendré que hacerlo aquí…

—¿Y qué tiene de especial hacerlo allá? —preguntó Kirishima, algo molesto—. Podría entender si fuera verano por el calor o primavera por las flores, ¿pero en otoño? Lo único que hace el otoño es dejar caer las cosas, solo genera melancolía y…

—Pero las ramas siguen en los árboles —interrumpió.

—¿Eh?

—Sí, tienes razón con esa basura de las hojas —dijo Bakugo. Rojo y naranja resonaron en sus botas mientras dejó su mochila en el suelo y buscaba algo—. Sin embargo, tampoco es que sea tan malo. La rama sigue, ¿o no? Eso significa que algunas cosas caerán, pero lo principal sigue y sirve para formar otras cosas. Los pájaros hacen sus nidos allí, ¿no?

Kirishima asintió y vio como Bakugo sacaba una pequeña bolsa de su mochila. La abrió y cayó algo inesperado.

Dos anillos.

—Si no caes, es que eres fuerte, ¿no? —Bakugo le tomó la mano derecha y colocó el anillo con su centro naranja y bordes rojos en el dedo anular—. Eso significa que eres una rama y no te va a importar que caigan unas hojas, unas tonterías, ¿cierto?

—Bakugo…

—¿Cierto? —insistió, pero ahora sonriendo.

Kirishima dejó caer lágrimas, pero se mantuvo firme para dar paso a su futuro.