hola hola, aquí la octava parte de mi fanfic, ahora sobre cómo mi husbando Aioros describe su amistad con Milo
¿Describirte con una palabra? Sí claro, esta sería energía, y es que tú, pequeño Milo eres energía pura, eres incansable y dinámico, muchos piensan que eres travieso y maloso, pero en lo de maloso se equivocan, en realidad te mal interpretan, y mucho.
Y es que desde que llegaste, siempre estuviste dispuesto a mostrar que eres un ser de superación constante, exigiendo más cada día de ti mismo, y de los demás solo exiges lo que tú mismo das, ni más ni menos, eso te convierte querido escorpión en alguien justo, analítico y muy leal.
Recuerdo esa insistencia en querer que los demás hagan algo que tú dices, creen que lo haces por imponerte pero no, lo haces porque quieres que otros disfruten de hacer algo, tal y como tu disfrutas de hacerlo, mientras otros ven a alguien impositivo en ti, yo te veo como un ser que quiere compartir con tremenda pasión su felicidad y plenitud, y es que así eres tú, lo disfrutas todo al máximo, y crees que las personas a tu alrededor deben ser igual, no es que estés equivocado, es que simplemente todos somos distintos pequeño Milo.
¿Cómo lo aprendí de ti?
Cambiaste tu forma de entrenar en cuanto supiste que la armadura dorada te aceptaría como su portador, no aceptarías más entrenamientos menores a los del rango que aspirabas, ni por error, cansancio, u otra circunstancia. Pediste saber las técnicas propias de tu constelación, ya no entrenarías con ninguna otra, exigirías de ti mismo y de tus instructores la superación continua, retroceder no es una opción para ti, no es orgullo, así eres y todos tenemos que aprender a aceptarnos y trabajar como equipo con todos, para lograr una armonía en el ejército de Athena. Esa forma de exigirte a ti mismo y a otros, nos enseñó a superarnos más cada día.
Y algo más importante, aprendimos a aceptar y comprender a otros, ¿recuerdas la pijamada en Leo? Yo sí, fue el quinto atardecer tras la salida de su ilustrísima, llegaste con otros pequeños aspirantes a armadura dorada, nuestro gusto de verles se transformó en terror al ver que habías llevado a tu alacrán mascota, el pobre Aldebarán se puso tan pálido que pensé que se desmayaría, Camus ya estaba acostumbrado a tus bromas, mi hermanito solo se alejó asustado al verlo, si no hubiera sido por la intervención de Shaka y Mu, no hubiésemos aprendido algo muy valioso como es la aceptación a otros seres.
Shaka y Mu mencionaron que en sus creencias, todo ser es parte del todo, y que tu "amigo" mascota, merecía respeto y cuidado, por lo que te preguntaron sobre sus hábitos de vida, tú procediste a presentárnoslo y hablar de él, lo que le dabas de comer, cada cuanto, como limpiabas su entorno y cuidabas de ese ser vivo, es impresionante ver como la bondad de tu alma y sentido de responsabilidad se reflejaba en la forma de cuidar de ese arácnido, aprendiste mucho de el para cuidarlo de la mejor manera posible, lo veias como un amigo y gracias a eso, aprendimos otra faceta del sentido de responsabilidad y la aceptación a otros seres, fue una exposición magnifica Milo, tu pasión por todo lo que haces la transpiras por cada poro, sé que querías seguir hablando toda la noche sobre "Antares" y todo lo relacionado con él, pero me alegro que comprendieras que otros también tenían derecho de hablar y hacer las cosas que les gustan por turno, te adaptas muy bien.
Me agrada tanto cuando podemos convivir todos, no solo en entrenamiento, y que decir de tu amistad con Camus, es una amistad diferente sí, tu tan parlanchin y el tan callado, creo que hacen buen equipo, ambos se benefician de esa amistad tan peculiar, ese dinamismo y alegría tuya son contagiosas, sé que serás un caballero justo.
El tiempo pasa volando, tras la noticia de que nuestra diosa a encarnado, te ofreces a cuidarle, los demás siguen tu ejemplo pero, son muy pequeños para eso todavía, de momento la prioridad es que entrenen en diversos lugares, así que te vas prometiendo regresar más fuerte y certero.
Quien diría que estos viajes los protegerían de los sucesos que acontecieron poco después de su partida, ustedes merecen vivir y salvar a este mundo de la ya tan cercana guerra santa, sé que lo lograran, tengo confianza en todos y cada uno de ustedes…
