Capítulo 2: Ojos azules como el mar
Descargo de responsabilidad: BNHA y Tokyo Revengers no me pertenecen
Avisos: Contiene spoilers del manga de Tokyo Revengers y, posiblemente, también de BNHA.
Ochako y abrió los ojos por quinta vez de lo que lleva de semana, deseando despertar en su dormitorio de la U.A, pero seguía en esa habitación.
Ya habían pasado unos cuantos días, y podía afirmar sin ninguna duda de que estaba en el pasado, en una época sin héroes y Quirks.
Odia la situación en la que se encuentra.
¿Por qué a mí? Se preguntaba a veces.
Ella no eligió quedar atrapada en esa situación. Se sintió mal por P-Ochako, la propietaria original del cuerpo que ella estaba ocupando.
¿Cómo se sentiría que alguien más viviera tu vida?
Ella misma estaba viviendo la vida de alguien más, de alguien inocente que no tenía nada que ver con ella, se sentía mal por eso, le dejaba un mal sabor de boca.
Sus amigos actuales no son sus amigos, ellos formaron amistades con P-Ochako, no con ella.
Su familia actual no es su familia, ellos son la familia de P-Ochako, no suya.
¿Dónde estaba P-Ochako?
No lo sabía. Tampoco quería pensar mucho en eso, solo aumentaría la culpa que ya tiene por haber ocupado el cuerpo de alguien y que ahora esa persona, su conciencia exactamente, hubiera desaparecido o estuviera atrapada en su subconsciente o en algún otro lugar.
Prefería no averiguarlo y solucionar todo esto lo más rápido posible.
Estaba huyendo de las respuestas.
Algunas noches ella lloró, lloró tanto que ya no podía soltar ninguna lágrima más. Lloró por muchas cosas. Sus amigos, su verdadera familia, la culpa, y más cosas.
Pero debe ser fuerte.
Fuerte para poder volver con ellos. Existía esa pequeña posibilidad de que los Quirks siempre hayan existido, desde épocas antiguas. Por muy pequeña que era esa posibilidad, se aferraba a esa hipótesis con toda su alma.
Debe ser fuerte.
Si quiere volver con su familia, amigos, profesores, si quería recuperar su vida original debía ser fuerte. No quería seguir llorando, no se iba a rendir. Encontraría la forma, e incluso si no lo logra estaba segura de que sus amigos la encontrarían a ella, incluso confiaría su vida a ellos.
No se iba a rendir.
Uraraka Ochako puede ser débil, ingenua o cualquier otra cosa, pero tenía una motivación fuerte, tenía personas esperándola. Ese era el motivo que la impulsaba a esforzarse y no rendirse. Seguirá adelante sin detenerse. Si resulta que no existen los Quirks en el pasado encontrará otra forma de regresar, sin importar lo largo que sea el camino que deba recorrer.
Su enfrentamiento con Bakugo Katsuki mostró aspectos suyos que ni ella misma conocía. Ella es una persona que a pesar de saber que no tiene oportunidad, se esfuerza, sin importar la situación. Alguien que quiere esforzarse por cuenta propia sin depender de los demás, alguien que no debe ser subestimado, alguien que no se da por vencido tan fácilmente y luchará hasta el final para cumplir su objetivo.
Ochako regresará sin importar lo arduo que sea el destino, si es que existe.
Las clases eran sencillas para ella debido a que originalmente estaba cursando el primer año de preparatoria en la U.A, una de las academias cuyo ingreso es el más difícil. Por lo tanto iba adelantada un año frente a sus nuevos compañeros en las asignaturas.
Las clases pasan de forma lenta debido al aburrimiento. Y cuando el día finalizó Ochako se dirigió al trabajo de medio tiempo que tenía P-Ochako, al menos quería hacer algo por ella. No deseaba echar a perder todo el esfuerzo que realizó para conseguir ese puesto en un restaurante de comida rápida conocido por la zona en la que se encuentra el establecimiento.
El local se encontraba un poco lejos, por lo que usaba bicicleta para llegar. Era una camarera, según los recuerdos que experimentó, ya que ver era un término erróneo. No vio toda su vida, simplemente lo experimentó, las emociones y conocimiento, como si siempre hubiera estado en su mente, como si insertaras la experiencia de alguien en la mente de otro.
Pedaleaba a un ritmo constante mientras observaba el rio que se encontraba a su izquierda.
Era una gran vista.
Sabe perfectamente que en el futuro ella no podría contemplar esta misma escena, debido a que habían más edificios y no había tanta calma por culpa de los villanos y niños que utilizaban sus Quirks.
Le parece imposible pensar que un lugar tan tranquilo cambiara dentro de varias décadas, llenándose de risas y gritos de alegría, de héroes paseando y villanos atacando. Parecía un sueño.
Recordó momentos en los que paseo cerca del rio con sus padres.
Volvió a concentrarse en seguir su camino.
Mientras avanzaba vio que se acercaban otras dos bicicletas, en una iba un tipo alto y en la otra dos chicos compartían la misma bici.
No les prestó mucha atención, pero cuando pasó junto a ellos sintió como algo parecido a una corriente eléctrica iniciaba desde sus dedos de la mano izquierda y se distribuía por todo su cuerpo. Una sensación difícil de explicar, como si fuese un hormigueo pero más intenso, rápido y poco duradero.
También era incapaz de explicar por qué o cómo sabía que venía de alguno de esos chicos.
Se giró apresuradamente y sus ojos se fijaron en los de uno de los chicos que también la miraba confundido.
Sus ojos son de un color azul como el mar.
Ambos se distrajeron observándose mutuamente que estuvieron a punto de tropezar. Apartó la mirada cuando sintió que su bicicleta vacilaba.
Volvió su vista al frente y decidió continuar con su camino incapaz de olvidarse de este reciente encuentro.
[...]
Hanagaki Takemichi estaba confundido, cuando se cruzó con esa chica sintió la misma sensación que experimentó al darle la mano a Naoto.
Sin perder el tiempo se giró apresuradamente para mirarla, ella también se giró. Pero cuando sus ojos se posaron en los de ella, una imagen extraña le vino a la mente.
Era el mismo río que había a su derecha, pero se encontraba rodeado de edificios más modernos y abarrotado de niños jugando, pero estaba borroso y no podía distinguir mucho, ni siquiera podía diferenciar las caras de las personas.
Era extraño, estaba confundido.
¿Por qué le vino esa imagen a la mente?
Se convenció a sí mismo de que debía de ser solo una imaginación suya, cómo sino habría visto algo que no existía.
Pero el sentimiento de inquietud no desaparecía.
Mantuvo contacto visual durante unos segundos más hasta que sintió que casi tropezaba. Rápidamente recuperó el equilibrio y volvió a mirar al frente intentando olvidarse de ese extraño momento.
Sintió cómo Mikey se giraba también para observar qué le llamó tanto la atención. No tardó mucho en volver su atención a Takemichi y burlarse de lo patético que era Hanagaki al estar a punto de tropezar con nada.
[...]
Los días seguían pasando y Ochako usaba su tiempo libre para investigar en la biblioteca usando uno de los ordenadores disponibles. Buscaba cualquier avistamiento, historia o leyenda urbana que contaban acontecimientos paranormales.
Encontró varias historias y algunos videos e imágenes. Pero no podía confiar ciegamente ya que podrían haber sido editadas, por lo tanto solo seguía la pista a las historias que contarán o tuvieran que ver con super poderes o sucesos paranormales pero a veces se encontraba con la misma historia pero el lugar de los hechos eran diferentes, o a veces era la misma historia pero con cambios notables.
También leyó sobre las teorías conspirativas de que en el área 51 habían extraterrestres, era una historia famosa en el pasado.
Luego un pensamiento pasó por su mente.
¿Y si lo que habían eran personas con peculiaridades y no alienígenas?
Todo rumor tiene una parte de verdad, al igual que las mentiras. O eso se dice.
Sí resultaba que era cierto lo que suponía, tal vez los gobiernos ya eran conscientes de la existencia de los Quirks desde mucho antes del nacimiento del bebe que emitía luz. Eso la ponía en una situación aún más difícil, además de la decisión de no usar su peculiaridad para evitar ser descubierta, ahora existía la posibilidad de que fuera buscada porque el gobierno japonés podría investigar algún rumor en el que había una chica capaz de hacer flotar objetos y personas.
Debía tener más cuidado del que ya tenía.
Evitaría zonas concurridas por si llegaba a una situación en la que estuviera obligada a usarla. Usara vendas en sus manos a partir de este mismo día para evitar que alguien se de cuenta de las almohadillas que tenía en sus dedos, cosa que afortunadamente nadie se dio cuenta por ahora, o que acabase usando su Quirk sin darse cuenta.
Todo eso era un dolor de cabeza para ella. Tenía que soportar una gran carga y preocupaciones ella sola, si sus amigos estuvieran con ella tal vez no sería tan pesada la situación.
Quiere volver con todos.
Con su familia y amigos.
Estaba decidida y nada la haría cambiar de opinión.
