Capítulo 3
Descargo de responsabilidad: BNHA y Tokyo Revengers no me pertenecen
"¿¡QUÉ ACABA DE PASAR!?"
Takemichi no entendía nada de lo que acababa de presenciar. La misma chica extraña acababa de volverse, según las palabras de Mikey, la amiga del presidente de la Tokyo Manji.
No podía estar más sorprendido.
Además de ver cómo Mikey agradece a Draken por estar a su lado y darse cuenta de que el vicepresidente es el corazón de Mikey, supo que si fallaba su misión de proteger a Ken Ryuguji todo se iría a la mierda.
La interacción entre los dos chicos y su profunda amistad solo pudieron demostrarle que era casi imposible que ellos tuvieran una pelea seria.
La muerte de Draken es uno de los puntos de inflexión que sufrirá Mikey, si quiere un futuro mejor debe evitar que suceda.
"Draken morirá el 3 de agosto."
El tiempo era limitado, no podía permitirse descansar.
"¡Será dentro de 14 días durante la pelea con Moebius!"
Al igual que el poco tiempo que posee, también carece de algo importante, el arma más importante de la historia, y si desea cumplir su objetivo debe conseguirlo. La información.
Información, una clave muy importante y útil que necesitas para poder completar con éxito su objetivo.
"¡Voy a aprender todo lo que pueda sobre Moebius!"
Impulsado por una gran determinación de cambiar el futuro para así salvar a su novia decidió averiguar todo sobre Moebius para evitar la muerte de Draken.
Ken Ryuguji nació en la zona roja del distrito de Shibuya. Su madre era una prostituta por lo que nunca conoció a su padre. Su madre era una simple prostituta por lo que no podía encargarse de seguir criando a su hijo y lo abandonó al cumplir dos años, tal vez, aunque poco probable, lo hizo por amor para que el no creciera en un hábitat con el que ella estaba acostumbrada o simplemente no quería seguir haciéndose cargo de él porque no le permitía continuar con su trabajo. Si ella en verdad no quiso hacerse cargo de él, ¿por qué lo crió hasta los dos años, el momento en el que un niño empieza a desarrollar una conciencia y donde empiezan la educación infantil dentro de unos meses?
Tal vez solo fue casualidad o simplemente se cansó, no sabe la respuesta ni tampoco desea conocerla. Ken se sentía en deuda con las mujeres y el dueño del salón de masajes que lo criaron y le ofrecieron educación sin nada a cambio.
Mientras estaba en quinto año de primaria se hizo una reputación y se autoproclamó como Draken. Se dedicaba a golpear a gente fuerte o personas que buscaban problemas con él. Más tarde conoció a Takashi Mitsuya, un chico que se escapó de casa cansado de las responsabilidades. Takashi estaba haciendo un graffiti con aspecto de dragón en una pared que no se dio cuenta de que Ken estaba mirando la obra. Ambos hablaron y empezaron una amistad, se podría decir que es uno de sus primeros amigos.
Draken decidió tatuarse ese dragón en el lado izquierdo de la cabeza y cuando se volvió a encontrar con el joven se sorprendió al ver que él también lo había hecho pero en el lado derecho.
La fuerza que poseía, el tatuaje que tenía y su apariencia de estudiante de secundaria le dieron un aire de autoridad y peligro en la primaria a la que asistía provocando un respeto impulsado por miedo hacia él. Durante sus años en la primaria se podría decir que fue arrogante pero no estúpido. Sabía que podía vencer a personar un poco mayores pero eso no significaba que vencerá contra más de uno a la vez.
Fue entonces que de alguna forma terminó bajo el mando de Sameyama Ippa, la persona que estaba al mando del vecindario en esos tiempos. Podría haber luchado contra ellos pero no era estúpido, sabía que le sería imposible vencerlos a todos ellos.
No le gustó estar bajo las órdenes de Sameyama, pero aun así actualmente agradeció haber obedecido una orden en concreto que le dio porque gracias a eso conoció a Mikey. Al principio subestimó a Manjiro debido a su altura y cara de niño pero se sorprendió al ver cómo le aplastaba la cara a Sameyama en un parpadeo. Sintió admiración. Actualmente él y Mikey eran mejores amigos con una amistad profunda y difícil de romper.
El tiempo pasó y ambos se volvieron el presidente y vicepresidente de una de las más grandes y famosas pandillas conocida como la Tokyo Manji Gang. Poseyendo el segundo puesto más importante ganó más fama, e incluso respeto, en el mundo de la delincuencia juvenil.
Pero cuanto más alto subas, mayor será la caída. Estar al mando de más de cien personas, controlar a las pandillas que se metían en su territorio y causaban disturbios y luchar contra pandillas enemigas podía ser agotador y peligroso. Sabía que tenía enemigos ya sea por rencor o envidia, también sabía que podía ganar en una pelea contra ellos, pero eso solo era si jugaban limpio.
Últimamente han incrementado de forma notoria la cantidad de problemas con los que lidiar. Había algo extraño. Siempre existieron los problemas entre pandillas pero últimamente son más extrañas. Casi todas, de forma directa o indirecta la ToMan se veía afectada.
Sabía que había algo detrás pero era incapaz de saber el qué.
Mientras los problemas parecían surgir de la nada apareció Ochako Uraraka. Al verla supo por qué Mikey sintió curiosidad, había algo raro en ella. Tal vez sea por esa aura misteriosa y extraña que la rodea, o tal vez el por qué tiene las manos vendadas una joven como ella. No la conoce por lo qué no sabe el por qué usa vendas, pero aun así era extraño que una jovencita cubra sus manos. No parecía mostrar dolor o signo de que estaban heridas, tal vez es una nueva moda, sí su memoria no fallaba juraba haberla visto en bici por lo que tal vez sea para que sus manos no resbalen por el sudor. No lo sabe, ni tampoco era de su incumbencia aunque admitía que tenía una pizca de curiosidad, pero tal vez simplemente los use para sujetar bien la bicicleta.
¿La suerte de que haya problemas cerca también la acompañó al pasado?
Después de volverse amiga de ese chico llamado Mikey e intercambiar números porque eso es lo que hacen los amigos, si así puedes llamar a alguien al que acabas de conocer literalmente en ese mismo instante.
Al día siguiente le tocaba turno en el trabajo, deseaba poder descansar pero sabe lo mucho que se esforzó P-Ochako para conseguir un trabajo de medio tiempo en ese restaurante algo conocido por la zona. Se sentía culpable por sustituir al verdadero dueño del cuerpo que ella posee y vivir su vida mientras quién sabe qué está haciendo la dueña original, tal vez incluso esté muerta. También se sentía culpable de hacer que su P-Familia comparta momento importantes con ella creyendo que es su hija.
Recuerda que justo esa misma mañana se cruzó con el mismo chico que acompañaba a Mikey con otro adolescente con el pelo teñido. Pero esta vez no sintió nada extraño proveniente de él. Ninguna corriente eléctrica ni nada por el estilo. Él tampoco pareció reconocerla o sentir curiosidad como aquella vez, por lo tanto asumió que él solo se giró a mirarla porque sí.
"¿Al final sí habrá sido imaginación mía?"
Takemichi volvió del futuro y se encontró a sí mismo compartiendo la bicicleta de Akkun con él. Su viaje en el tiempo resultó útil, consiguió poca información y limitada, pero importante que podría ayudarle a cambiar los sucesos y a impedir la muerte de Ken Ryuguji.
Deseaba saber quién estaba moviendo los hilos para dividir la Tokyo Manji. Quería saberlo y así tal vez encontrar la forma de acabar con todo de raíz. Era imposible obtener algo más por parte de Osanai por lo que debía buscar alguna otra fuente de información, lo que sería algo casi imposible y aunque fuera capaz de lograrlo le llevaría demasiado tiempo, algo que él, por desgracia, no tiene de sobra.
Mientras trabajaba con Naoto pensó en la posibilidad de preguntarle si podía conseguir información sobre Ochako Uraraka pero lo encontró irrelevante e ignoró su curiosidad para concentrarse en evitar la muerte de Osanai. Tenía prioridades más importantes.
Tenía una misión que cumplir y no quería involucrar a nadie, mucho menos a personas cercanas a él para no llevarlas a un destino trágico como el que sufrió Akkun por culpa de Kisaki.
