Capítulo 6
Descargo de responsabilidad: BNHA y Tokyo Revengers no me pertenecen
Takemichi Hanagaki corría bajo la lluvia acompañado por Takashi Mitsuya, capitán de la segunda división de la Tokyo Manji.
Ambos conocían la amenaza bajo la que se encontraba Draken, aunque por fuentes distintas.
Empezaron a acercarse y se sorprendieron de lo que vieron.
Alguien estaba defendiendo a Draken, y esa persona era Ochako Uraraka.
Takemichi no sabía que Ochako era tan fuerte y que en verdad supiera defenderse, a pesar de que, según ella, practicaba artes marciales.
Vio cómo derribó a un miembro de Moebius y se sentó sobre su espalda mientras le hacía una llave. Por un momento se sintió aliviado de saber que ella estaba bien, pero logró distinguir como otro se acercaba corriendo.
Quería gritar y avisarla, pero sería inútil, si se levantaba o aflojaba el agarre, la persona sobre la que estaba sentada, lograría liberarse.
Pero en lugar de levantarse para esquivar, Ochako se dejó caer hacia atrás apoyando sus manos sobre el suelo y recogiendo las piernas para darle una patada al recién llegado.
Estaba sorprendido, Ochako no aparentaba ser fuerte, pero lo es.
Takashi Mitsuya nunca antes vio a una mujer luchar con tanta destreza como la chica desconocida que defendía a Draken, parecía tener experiencia.
Logró verla derribar a dos enemigos, pero eso no significaba que podría con todos. Era imposible que logrará tal cosa.
Sabía que tal vez Takemichi no se dio cuenta, pero no importa lo fuerte que seas si no tienes una gran resistencia. Y por naturaleza, las mujeres eran generalmente más débiles.
Sabía que ella usó toda la fuerza que era capaz de reunir para derribar a la segunda persona. Ella no podría aguantar demasiado tiempo. Fue una estupidez que ella permaneciera y luchara, pero a la vez agradece que lo hubiera hecho, así Draken podría recuperar un poco de energía.
Al acercarse vio cómo la chica se giraba hacia él y Hanagaki estaba lista para atacar, pero bajó la guardia al notar a su acompañante.
"Tal vez se conocen"
Ochako comprendió al instante que la persona que acompañaba a Hanagaki estaba de su lado, y que ambos habían venido a ayudar, seguramente, a Draken.
De reojo vio al primer chico que derribó que se estaba levantando y parecía dispuesto a atacar. Levantó su pierna izquierda y le dio una patada giratoria devolviendolo al suelo mientras escupía un poco de sangre.
Las cosas eran distintas a como son en el futuro. Aquí no existen los héroes, nadie vendría a salvarte si alguien intenta matarte. Si necesitabas ayuda tenías que esperar a la policía, si es que logras llamarles o que alguien lo haga en tu lugar.
La realidad era más dura para los ciudadanos en el pasado, después de todo casi nadie podía defenderse por cuenta propia.
La policía era la única ayuda de la que podías depender, entonces comprendió varias cosas.
La policía siempre ha existido y ayudado a los ciudadanos. Entonces, ¿por qué era tan subestimada en el futuro?
Ellos mantenían y hacían cumplir con el orden mientras que los héroes derrotaron a los villanos, pero después de eso la policía se encargaba de los criminales.
La fuerza policial no recibió el mérito que se merecía.
Si pudiera usar su Quirk seguramente sería capaz de vencerlos a todos haciéndolos levitar, pero se prometió que no lo usaría a no ser que se encuentre en una situación de vida o muerte.
Apretó sus manos vendadas sintiéndose inútil. Ella tenía una gran ventaja de la que los presentes no disponían. Deku-kun seguramente no dudaría en usarlo con el fin de proteger a las personas.
Pero ella no es Izuku Midoriya, ella es Ochako Uraraka y nadie más.
Salvaría a los demás sin utilizar su Quirk.
"¿¡Estás bien, Draken-kun!?" Dijo Takemichi mientras se acercaba a Draken tras ver su estado.
"Al parecer veinte es mi límite. Te dejo el resto Mitsuya. Y gracias, Chako-chan, pero deberías irte." Habló mientras se acomodaba en su sitio.
"No me iré." Respondió firme haciéndole entender a Draken que no se retractará de su decisión y no lograría hacerla cambiar de opinión.
"Agh. Lo que sea. Pero después no te quejes."
Ochako vio como uno de los miembros levantaba una vara de metal y la apoyaba en su hombro. "¿Creeis que vosotros dos tenéis una oportunidad? Sin contar que tenéis a una niña salvaje entre vuestro grupito."
"Rodeen a eso cuatro. Y mátenlos." Habló un chico que se encontraba al frente y que vestía un uniforme completamente diferente y de color negro.
El ambiente se tensó y dio a entender que esto dejó de ser una simple pelea a una batalla por la supervivencia.
Y ella era la presa.
Pero iba a sobrevivir, debía sobrevivir.
Será el cazador, y no la presa.
¿Qué pasa cuando escuchas algo demasiadas veces?
Como por ejemplo, una canción.
La respuesta es…
¡La memorizas!
Y cuando memorizas algo eres capaz de identificarlo sin importar las circunstancias.
Y Takashi Mitsuya tiene memorizados los sonidos más importantes para él, entre ellos el sonido de la motocicleta de su presidente, Mikey.
"Ya era hora." Habló Draken.
Porque a pesar de la lluvia y los demás sonidos fue capaz de identificar el sonido del motor de Mikey, al igual que Takashi.
"Es la CB250T de Mikey."
Y allí apareció Sano Manjiro.
Takemichi no entendió qué estaba pasando cuando Mitsuya y Draken sonrieron y se sintieron aliviados cuando se empezó a oír el rugido de un motor.
No fue él único que no comprendió las reacciones. Ochako seguía con la guardia alta y con algo de confusión.
"Es la CB250T de Mikey."
No le dió tiempo a reaccionar o hacer algo cuando de repente apareció Mikey.
Mikey estaba serio, incluso se podría decir que su cara daba miedo, y también enfadado.
Los miembros de Moebius murmuraban y se encontraban inquietos y nerviosos.
No esperaban su aparición.
Seguramente creyeron que todo iría perfecto, que tenía suerte o algo similar. Pero sea lo que sea que pensaron, estaban equivocados. Su suerte se acabó, el destino cambia de opinión constantemente.
