N.A: Debo admitir que estoy deprimida por no tener todo el tiempo que disponía para escribir. Han pasado tantas cosas y aquí estoy tratando de recuperar mi vida y mis hobbies. Amo escribir y espero hacerlo más seguido. A todo esto me gustaría informar que nos acercamos al final de esta historia. ¿Cuántos capítulos quedan? No tengo idea cuanto tiempo me tome escribir la etapa final de este fic pero espero lo disfruten tanto como yo. Dejen reviews ^^


―¿Otra vez vas a salir a solas con Nigel?― le pregunta Fanny con el ceño fruncido a su amiga Rachel.

―¿Qué tiene de malo?― dice sin cuidado mientras mira sus uñas con el esmalte color rosa recién aplicado.

―Te comportas como una adolescente― observa como la rubia cierra el pequeño tarro de esmalte, con cuidado de no dañar su recién terminada manicura.

―Somos adolescentes― le recalca sonriendo de lado.

Fanny odiaba cuando su mejor amiga se comportaba de esa manera y maldecía por mucho el hecho de crecer y dejar de ser una niña. Las cosas eran mucho más fáciles, al menos para ella así lo eran.

―Basta, detesto cuando te pones así.

―¿En serio? Entonces, ¿Ya me vas a contar qué fue lo que pasó contigo y Patton después del baile o me vas a evadir como siempre?

La pelirroja entrecerró los ojos para ver a su amiga meticulosamente. Pensó un momento sus palabras antes de soltarlas pues cualquier cosa que insinuara que ella estaba estrechando algún tipo de relación con su compañero significaba que no podría quitarse a Rachel de encima.

―Estamos a mano― respondió.

―Sabes Fanny, si empiezas a salir en serio con algún chico y resulta ser Patton no me voy a enojar en lo absoluto― comentó hablando con seriedad ―En todo caso eso me pondría muy feliz, podríamos tener citas doble.

―Ni se te ocurra pensarlo― se acomodó en su silla mirando hacia otra dirección ―Bueno cambiando de tema, ¿Escuchaste en qué quedó lo de Abigail con Wally?

―¿En serio crees en esos tontos rumores? Tanto tú como yo sabemos que Wally es de Kuki y Kuki es de Wally, no hay otra fórmula en esa ecuación.

―Si lo se es solo que… los sentimientos cambian― suspiró pesadamente.

―No te pongas sentimental ahora Fanny― le dijo Rachel mientras sacaba un pequeño espejo de su bolso y rubor para colocarse en las mejillas ―Se que cuando eras niña él te gustaba pero ahora las cosas cambiaron, ¿No es así?

La pelirroja se quedó pensativa mirando hacia abajo. Durante una temporada se había ilusionado con Wallabee Beatles pero su enamoramiento pasó bastante rápido al darse cuenta que su corazón le pertenecía a Kuki. Es bastante obvio que ellos no poseen recuerdos de esa época pero aún así, sus corazones de alguna forma se encontraron y siguen estando juntos. No podía negar que tenía un poco de envidia. Quería sentirse de la misma manera.

―Rachel― suspira profundamente ―Hay algo que me gustaría preguntarte.

La rubia sonrió. Sabía muy bien a qué dirección iba la conversación.

―¿Cómo sabes si lo que sientes por alguien es amor o solo es porque no quieres estar sola?

Rachel se acercó a su amiga y la abrazo. Por fin estaba pasando y se sentía feliz por ello.

―¿Qué sucede contigo?― Fanny se sentía incómoda con el abrazo. Dar muestras de afecto no iban para nada con su personalidad.

―Déjate llevar Fanny― le habló con dulzura y a la pelirroja no le quedó de otra más que aceptarlo.


Los rumores entre los estudiantes del supuesto triángulo amoroso entre Kuki, Wally y Abigail se hacían cada vez más intensos. Kuki de por sí era distraída por lo que no le tomaba mucha importancia. Wally era perseguido por las ,preguntando cosas personales a lo que él solo respondía con un gruñido y se alejaba, haciendo que de alguna forma, las chicas siguieran derritiéndose por el australiano. En cambio Abby, se sentía un poco frustrada por los interrogatorios constantes de parte de sus amistades que hacía en los baños durante clases, las miradas encima de ellos cuando estaban juntos en los pasillos o en las cafeterías, las risitas, los comentarios, todo eso la tenia de mal humor. ¿No tenían otra cosa que hacer como por ejemplo, ocuparse de sus propias vidas?

―Hoy me pasó algo raro Abby, ¿Por qué la gente me pregunta si Wally o Ace?, ¿Tú sabes qué es lo que está pasando?― Se sienta la pelinegra al lado de su amiga en la cafetería. Estaba sola en una mesa y le pareció raro que sus demás amigos aún no se aparecieran. Nadie quería saltarse la hora de la comida, prácticamente era su hora favorita.

―En serio Kuki eres demasiado distraída― se metió una cucharada de pudín de vainilla antes de continuar ―¿Qué fue lo que respondiste?

―Pues como no sabia de que hablaban solo dije que cualquiera está bien. Me miraron super raro y ahora pienso que dije algo malo― agachó la cabeza.

Abby se dio en la frente con su palma, y vaya que lo hizo con ganas. ¿Por qué Kuki tenía que estar tan distraída en temas tan importantes?, ¿Acaso ella sabría lo que su respuesta haría que piensen ahora? Las cosas parecían ir de mal en peor.

Ace se acercó a la mesa donde estaban sentadas las chicas y saludo a ambas, en especial a Kuki que no le quitaba la mirada de encima. Abby no podía negar que se sentía un poco incómoda, no quería formar un mal tercio. El chico invitó a Kuki a tomar una malteada el sábado y luego de considerarlo por unos minutos y la insistencia del chico, ella accedió y él se retiró.

―¿Seguirás saliendo con Ace?― pregunta extrañada la morena.

―Voy a aclarar las cosas con él este sábado. Estoy segura que él lo entenderá.

―¿Y qué le dirás?

Kuki no respondió pues al levantar la vista, vio que Wally las miraba con su bandeja a la distancia. ¿Acaso él no se acercó porque Ace estaba con ellas? Sus miradas se cruzaron a lo que el australiano respondió quitándole la mirada. Kuki iba a llamarlo para que se acercará pero Chad se acercó al chico y prácticamente lo jaló a la mesa del equipo. Vaya que si era su favorito.

―No quiero crear controversia entre ustedes dos pero algo me dice que las cosas entre tú y Wally no están bien― Kuki se sonrojó al escuchar el comentario de su amiga. ―Entonces no me equivoco. Solo te diré que hables con él.

Nigel y Hoagie aparecieron en la mesa poco después con unos volantes.

―¿Qué es eso que traen en la mano?― pregunta Abby acomodándose su gorra que había llevado ese día.

―En serio Abby me sorprende que no lo sepas― Nigel le paso el volante a la chica ―Por lo general siempre eres tú la que está enterada de todo.

―Ey, yo también me merezco un descanso de vez en cuando. No puede ser que me dejen el trabajo de ponerlos al día con todos los chismes y acontecimientos escolares a mi.― le echo un vistazo al volante y alzó una ceja ―Creo que esto explica porque Wally no está comiendo con nosotros.

―¿Por qué lo dices?― pregunta Kuki.

―Habrá un partido amistoso de práctica el miércoles de la otra semana con otra escuela. Si querías hablar con Wally creo que tendrás que esperar.

―¿Qué hizo Wally ahora?― preguntó Hoagie antes de morder su hamburguesa.

―¿Ustedes dos no pueden vivir sin pelearse todas las semanas?― agregó Nigel haciendo que Kuki se levantará abruptamente de su silla, tomará su bandeja y se alejara de sus amigos.

―¿Pero cuál es su problema?― Hoagie recibe una patada por debajo de la semana por parte de Abby como respuesta a su comentario. ―¡Auch! ¿Por qué fue eso?

―Si no dicen nada bueno mejor cierren la boca― la morena se levantó también de la mesa dejando a los chicos de mal humor.

El equipo fue obligado a entrenar a diario para que estuvieran listos para el partido amistoso. Casi no vieron a Wally durante esos días pues estaba ocupado en el campo o con Chad y el resto del equipo. Ni siquiera fue a la casa del árbol luego de clases.

Llegó el sábado y Kuki se alistaba para salir con Ace a tomar una malteada. No quería arreglarse demasiado pero tampoco quería ir como si se mostrará desinteresada por lo que optó con un poco de maquillaje brillante en sus párpados y un poco de rubor para no parecer tan pálida. Al final parecía que su cara tenía bastante brillo y color por lo que se dio por vencida y decidió salir así.

Tenía que admitir que llegó antes de la hora acordada. El lugar estaba vacío y se sentó sin querer en la misma mesa donde ella y Wally se habían sentado la última vez que él la invitó y cuando se percató y quiso levantarse, Ace apareció enfrente de ella.

―Llegaste temprano Kuki― se sentó Ace en la mesa y llamó al mesero para pedir las malteadas ―Me alegro mucho que aceptaras mi invitación. Kuki le sonrió y conversaron un rato de cosas triviales mientras llegaban las malteadas.

Por la puerta entraron muchos adolescentes y Kuki se percató de la chaqueta de la multitud. Era de su escuela. Era el equipo de fútbol americano y el último que entró por la puerta fue Wally.

"¿Es en serio? ¿De todos los lugares donde ellos pueden ir tenía que ser aquí? Por favor Wally no mires al fondo, no mires al fondo. Oh no por favor." pensó la chica nerviosa.

―¿Qué pasa Kuki te quedaste callada de repente?― Ace voltea hacia atrás y se da cuenta que el equipo había entrado al local. ―Oh, ya veo que sucede.

―¿Qué?

―No quieres que tu amigo te vea conmigo, ¿No es así? Supongo que debí escoger un lugar menos concurrido que este.

―Yo… no es eso es que… Ace…― suspiró profundamente, empezó a sentirse mal por haber aceptado la invitación ―Tenemos que hablar.

―Si, eso ya lo veía venir― tomó un sorbo de su malteada ―Al menos las malteadas aquí son realmente buenas.

―Espera, ¿Ya sabes lo que voy a decir?― preguntó nerviosa Kuki mientras jugaba con sus dedos nerviosa. Sus mejillas estaban rojas de la vergüenza, que tonta había sido.

Kuki estaba tan ensimismada mirando a Ace tratando de mantener la calma que no se dio cuenta que estaba siendo observada por un decepcionado Wally que nunca se imaginó que la chica estuviera en alguna especie de cita con ese sujeto. En ese lugar. En esa misma mesa. Wally sintió un vuelco en su corazón que no supo describir.

Sentía dolor.

Sentía celos.

La estaba perdiendo y no estaba haciendo nada para que se mantuviera a su lado.

Pero su mente debía estar enfocada en el partido, así deben ser las cosas. Quizás, era lo mejor. Ace disponía del tiempo y la dedicación que ella se merecía.

El equipo junto varias mesas para que se acomodaran todos en el mismo lugar y pidieron el especial deportivo con proteínas pues necesitaban recuperar las energías perdidas en el campo. Las prácticas del entrenador eran algo difíciles. Lastimosamente donde se sentaron, era bastante cerca de donde se encontraba Kuki y él no podía evitar quitarle la mirada de encima. Sus mejillas estaban rosadas y sus ojos brillaban, obviamente llevaba maquillaje, ¿Acaso ella estaba sonrojada por estar hablando con él?

"Maldita sea Kuki, ¿Qué diablos está pasando? ¿En serio te gusta de verdad ese tipo?"

Se sentó de espaldas a ellos pues realmente no quería observar nuevamente esa escena. Ya se había impregnado lo suficiente en su cerebro como para fastidiarlo por completo.

―¿Te gusta tu amigo rubio no es cierto?― le susurra Ace haciendo que Kuki se sobresaltara por la pregunta ―No hace falta que mientas conmigo, soy tu amigo y quiero que confíes en mí.

―Pero tú…―

―Que si tengo sentimientos por ti― la interrumpió ―Sí, es cierto. Pero reconozco que aunque he intentado conquistarte siempre estás más pendiente de él aunque tu no quieras reconocerlo― la chica bajó la cabeza.

―Yo… lo siento mucho Ace. Eres muy agradable y dulce conmigo pero yo… quería darte la oportunidad pero no puedo yo… Wally es…

―Esta bien lo entiendo― posa su mano encima de la suya en señal de apoyo y Kuki levanta la cabeza y ve la sonrisa de Ace haciendo que ella también se contagiara de su buena energía y sonriera de igual forma ―Deberías decírselo.

Kuki toma un mechón de su cabello y empieza a peinarlo de forma nerviosa. Nunca había hablado de ese tema con nadie que no fuera Abby.

―Siempre he creído que él lo hará algún día.

―¿Estás segura? ¿Qué pasaría si no lo hace? ¿Te vas a quedar esperando por él para siempre?

―Nunca lo había pensado de esa forma.

―Solo hazlo y estoy seguro de que las cosas entre ustedes prosperaran.

―Pero Ace, ¿Estarás bien con eso?

―Si tu eres feliz Kuki, yo también lo seré aunque no me agrade mucho Beatles pero si él es el que te gusta no puedo hacer nada para evitarlo― Ace se levanta de la mesa y le extiende la mano. ―Vamos a dar un paseo, creo que lo mejor será salir de aquí y continuar la conversación en otro lado.

Kuki se levantó igual tomando su mano y salieron así del local, una vez afuera se soltaron de las manos y juntos rieron. Se sentía feliz y motivada.

Mientras tanto en la casa del árbol, Abby se encontraba tomando unas gaseosas de naranja que Wally no se tendría que molestar si ella las tomaba pues debido al partido, tenía prohibido ingerir bebidas muy azucaradas. Escuchó un ruido y cuando se asomó a mirar, solo era Hoagie que entraba a la casa del árbol.

―No esperaba encontrarte aquí― le dice Hoagie a la chica.

―No tengo nada mejor que hacer― siguió tomando su bebida.

―¿Quieres hacer algo?― la invita Hoagie con bajas expectativas.

Abby consideró rechazar su oferta pero realmente estaba tan aburrida que pensó que algo de esparcimiento le vendría bien.

―¿Y adonde iremos?― se levantó la chica del sofá donde se encontraba muy cómoda.

―Emmm, no sé. No espere llegar tan lejos― admitió.

―¡Hoagie!

―Bueno pero no te enojes― dice tratando de relajar a la chica. ―Te parece… ¿El cine? Hay una película de terror que estrenó ayer y pensé en verla con los demás pero ya sabes, todos parecen tener vidas ocupadas.

―Me parece un buen plan― le sonríe y ambos se dirigen al cine.

Ambos acordaron que sería una salida secreta si nadie se cruzaba con ellos en el camino y durante la función, la chica se recostó en su hombro como si nada hubiera pasado y lo de Alice hubiera solo sido un mal sueño.