Universo: Original.
Pareja/Personajes: Sōta.
Palabras: 957
Inspiración: Ninguna específica.


"Accidental Death"
"Muerte accidental"

14.

La pérdida del abuelo había sido el primer golpe fatal en su vida. Superar aquello les había costado mucho a todos, incluso a su esposa, que llevaba apenas un par de años en la familia. Costaba levantarse después de una pérdida que calaba tan hondo, después de percibir que los días grises se hacían cada vez más seguidos, que la soledad se expandía rápido como un virus que infesta todo a su paso y se hace cada vez más grande. La ausencia de su hermana hacía que sobrellevar las cosas fuera más difícil.

Justo en esos momentos de angustia y dolor la odió, la odió desde muy dentro y con un resentimiento agrio hasta ese entonces desconocido en él. La odió porque la creyó egoísta por irse y no ser capaz de vivir esos últimos momentos junto al hombre que prácticamente había sido su padre. La odió y se odió él por sentir aquello tan amargo y destructivo, tan poco común en su apellido. Se odió a sí mismo también porque sabía que la decisión de su hermana había tomado más de tres años y que, aunque amaba a InuYasha con su vida, en un principio, ellos habían estado primero, habían sido la razón por la que el pozo no había vuelto a funcionar.

Por amor a ellos.

Desde su ángulo, observaba en silencio las cenizas de Naomi. Cerró los ojos despacio cuando a su mente volvió el hecho cruel y horrible de que, de su madre, la mujer que había sido su todo en la vida, solo quedaban cenizas metidas en una vasija. El cuerpo se le erizó y trató por todos los medios calmarse. Su esposa había ido por una pastilla para el dolor de cabeza y en la soledad y quietud de aquella funeraria, no contuvo su llanto y se dejó ir.

Solo unas horas antes la había abrazado y ofrecido acompañarla a dar su vuelta de todas las tardes. Su avejentado cuerpo aun así lucía sereno y fuerte, tal como ella siempre había sido. Su dulce mirada chocolate reflejaba cierto aire de tristeza. Había sido así cada día después de Kagome y mucho peor después del abuelo.

Había sido un descuido para responder a su esposa en el celular cuando una maldita moneda de las de su mamá rodó por la calle y ella, como si no fuera consiente del peligro, corrió tras esta cual niña a su juguete. Para cuando había querido reaccionar, un auto había estrellado el cuerpo de su madre de forma violenta.

Ni siquiera había sido consciente de si podía o no, él solo corrió despavorido tras el inerte cuerpo lleno de sangre. Un golpe en la cabeza había acabado con su vida de manera súbita y el shock que aquello le había causado no hacía más que acabar con su estabilidad y volverlo un animal huraño aferrado al cuerpo ahora carmesí de su progenitora, intentando protegerla mientras las personas llamaban a urgencias.

Y gritó, gritó como un loco, maldijo al conductor, al mundo, a las personas… maldijo a su hermana Kagome y a su mente no pudo llegar más que el hecho de que ella no estaba ahí ni siquiera para tocar a Naomi por última vez.

—Mamá… —los recuerdos amorosos de su madre no dejaban de repetirse una y otra vez en su mente, provocando que el dolor cada vez fuera más intenso e insoportable. Con el pasar de las horas, iba siendo más consciente de que realmente la había perdido. Arrodillado frente a la vasija con las cenizas, intentó elevar una oración a los dioses, pero lo único que quería era maldecirlos—. Perdóname, madre, estabas bajo mi cuidado y moriste de una forma tan violenta…

No podía evitar pensar que tenía la culpa de absolutamente todo. No podía parar de pensar en que, de no haber respondido ese mensaje a su esposa, su madre aún estuviera con ellos. Tenía la culpa y el castigo había sido ver la muerte de Naomi acontecer frente a sus ojos, cruda, violenta y repentina. Era su culpa y además de ese castigo, las manchas de sangre en su ropa que jamás se desharían eran un recordatorio de que nunca más estaría, de que la había descuidado. Le había fallado.

Dio un respingo cuando una mano se posó en su hombro.

—No tienes la culpa, Sōta. —Le dijo de forma suave, intentando sonar lo más conciliadora posible—. Al final del día, has sido el único hijo que pudo quedarse a su lado —le dijo Hitomi, apretándolo más. Lo único que sabía de Kagome era que se había casado y ahora vivía muy, pero muy lejos de ellos. Casi nunca se conectaban, ella jamás vio una carta siquiera.

Sōta tomó aire con fuerza y discretamente se secó el rostro. Por supuesto que no podía contarle a su esposa todo lo que realmente había sucedido, ni siquiera se lo iba a creer. Y en realidad, tampoco importaba, después de todo. Naomi siempre miraba las fotos de Kagome y hasta le había hecho un altar para recordarla en sus cumpleaños… con el tiempo fue más difícil tolerar la punzada de dolor en su pecho cuando veía a mamá hablar con la foto de su hermana mayor y preguntarle cosas.

—Te extraño mucho, hija.

Y así cada vez más duro después de su abuelo. Y él también la extrañaba. La extrañaba mucho y ardía no poder darle un abrazo en el día más duro de su vida hasta ese momento.

La madre de ambos se había ido para siempre de forma súbita y violenta. Y Sōta ni siquiera tenía la certeza de si Kagome también se habría ido.

«¿Acaso puedes saberlo, Kagome-nee-san? El abuelo se fue, mamá se ha ido y tú también…»


Quizás ustedes digan: ¿y esto? No es mucho de muerte accidental, es más bien un rencor de Sōta.

Y sí, así es, quiero que sepan que estoy consciente de mis cagadas. La cosa es que el reto se aborda de muchas formas, supongo que lo importante es mencionar el evento, lo que provoque en los personajes y desencadene otros sentimientos puede ser válido también, supongo. No sé qué digan xd, pero yo creo que, al morir sus familiares, Sōta sentiría alguna especie de resentimiento por K, claro, solo por el dolor, pero a la vez la entendería, sin embargo, son sentimientos que a veces los humanos no podemos evitar. Nada, ya saben que modifico la cosas para volverlas más oscuras, pero no creo que sea realmente así.

Por cierto, agradezco mucho todo su apoyo y aviso que el reto continúa aquí, sin embargo, hay un drabble con contexto MUY IMPORTANTE que deben leer antes, en una historia independiente el día de mañana, sino, no tiene sentido. Es que el contexto no puede unirse al corto, no me gusta cómo queda, así que decidí publicarlo aparte. Además de que es un regalo para Iseul ya que he tomado inspiración de ella y de sus fics, específicamente, así que mejor aparte. Me van a leer por ahí mañana, si desean conectar con el corto xDDD