El primo Bufus

Cierto día apareció en la casa de los Plantar un sapo casi de la edad de abuelo Hop, de piel café clara del tamaño del abuelo también, golpeó la puerta sin vacilaciones.

-Sprig, están golpeando la puerta!- gritó Anne que estaba en la cocina preparando dulces de azúcar dura o caramelos tal y como lo hacía Barry para vender en el puesto y así ayudar en algo en la casa.

-no puedes ir tú?- le replicó

-…no!, es tú casa, anda, no seas flojo!-

El abuelo Hop suspira al escuchar la pelear mientras la puerta seguía siendo golpeada se levanta y va él mismo a abrirla.

Al abrir la puerta ve de pie a su primo el gran Bufus que hacía años que no sabía nada de él

-hola primo Bufus tanto tiempo que no te veo!- le dice emocionado por la visita -por favor pasa!-

El primo entró muy contento al ver la bienvenida saluda al abuelo y luego pregunta por el pequeño Sprig

-donde está el pequeño, tiempo que no lo veo-

Sprig sale de su recamara y lo ve y lo saluda

-mírate que grande estas, la última vez que te vi eras sólo un renacuajo- le dice

También le presentan a la pequeña Molly y por último a Anne

Se saludan y luego el abuelo pregunta

-qué haces por estos lados?-

-ho veras en el desierto en donde vivo comenzaron todos a esconderse bajo tierra ya sabes nuestro ritual exclusivo de nuestra especie y pensé, qué rayos, todos los años haciendo lo mismo, pensé en por lo menos una vez escaparme y decidí visitarte, sólo serán una o dos semanas máximo-

El abuelo aceptó y lo llevó donde dormía Anne y a ella la puso a dormir con Sprig en su cuarto

Anne también se presentó con Bufus y al verlo notó que algo en él le sonaba de alguna parte, sobre todo el nombre de, pero de todas formas no pudo acordarse qué era, en todo caso no le dio mucha importancia y siguió con lo suyo.

Los días pasaban y Anne ayudó en el negocio del abuelo vendiendo las verduras, pero además el dulce de caramelos que no la hicieron hacerlos millonarios, pero sí que se vendían.

Una tarde Anne debía bajar al sótano donde dormía vio sobre una mesa unos cristales eran muy parecidos a los dulces que hacía, pensó:

-qué raro, esa azúcar se me debe haber cristalizado…-

Y que de alguna manera se le habían quedado allí abajo, tomó algunos y se los llevó a la cocina.

Por otro lado el primo Bufus visitaba el pueblo le gustaba ir a la taberna de Stumpy a beber jugo de insectos y comer galletas de hongos del bosque comida que no muchos pedían, pero que le preparaba con placer ya que pagaba el doble por eso y a Bufus parecía no importarle gastar dinero. La verdad es que no hablaba mucho con nadie era más bien un solitario o eso al menos parecía dar la impresión a los demás.

En una Stumpy estaba con la duda de saber algo de su cliente y se acerca

-he notado que siempre vienes por el jugo de insectos y las galletas, pero quisiera saber más de ti, no me lo tomes a mal, pero nunca te he visto por el pueblo-

Bufus lo mira con una mirada seria y tras un silencio dice:

-me llamo Bufus Alvarius, soy un sapo de los desiertos y ahora es tiempo de "enterrase" para esperar las temporadas de lluvia y así poder salir de nuevo, pero yo ahora quise escapar, aunque sea una vez de eso y decidí venir a ver a mi primo-

Stumpy lo escuchaba y al escuchar de donde venía le pregunta

-oye amigo asi que esto es como una vacación para ti?-

-se podría decir que sí- dice mientras le da un sorbo a su batido.

Anne, antes de salir al puesto de AbuHop, pasó su lengua por los "cristales de azúcar" para probar que tan dulce estaba porque al menos creía que eran los caramelos, pero se dio cuenta que no eran dulces y lo segundo era que eso no eran caramelos si no que era la sustancia que soltaba el primo Bufus y no era más que "DMT" una sustancia alucinógena para los humanos, pero que para los batracios no era nada peligrosa ni alucinogena.

Anne al probar dice:

-puaj, esto no es azúcar, ni siquiera es dulce!- dice con cara de asco

y tras algunos minutos su lengua asimiló la sustancia que había introducido a su cuerpo sin querer y comenzaron los síntomas; sus pupilas se hicieron grandes y su cara quedó con una expresión de desconcierto, su cuerpo cayó al piso como si fuera un saco de "patatas", cuando pasó eso estaba sola, pero llegó Sprig de casualidad.

-Anne, me puedes dar una…- al verla en el piso con los ojos dilatados y babeando en el suelo -Anne, que te pasa!- le da unas palmaditas en su cara y al verlo ella le dice:

-…Sprig, por qué tienes diez ojos?...- le pregunta mientras lo mira de cerca

Sprig desesperado fue a buscar ayuda y encontró a Abu hop

-Abu hop, ven a Anne no sé qué le pasa!- dice desesperado

Abu Hop va a verla y se acerca a preguntarle

-qué te acurre?-

Anne lo mira y responde

-no sé, pero tu piel está cambiando de colores…- mientras lo mira con detenimiento.

Abu Hop sin saber que le pasaba decidió sacarla de la casa para ver si el aire fresco quizá le quitara lo que sea que le estaba ocurriendo, pero afuera no ayudó mucho que dijéramos, ya que empezó a ver todo a su alrededor con fractales de muchos colores y formas

-por qué todo es tan cuadrado, triangular, circulaaarrr!- mientras camina tratando de tocar las formas que obviamente no estaban allí

-veo la música y huelo los colores!- empezó a gritar mientras giraba de aquí por allá

Los demás del pueblo no podía si no verla y no saber si sentir lástima o simplemente reírse de la pobre chica, pero eligieron lo segundo, por todas partes en donde pasaba ella las risas no paraban y el pobre Abu Hop y Sprig la seguían como si siguiesen a un animal que se había escapado del zoológico

-Anne, a dónde crees que vas?- le decían entre los dos

En una ella llegó a un claro del bosque y se encontró con un árbol gigante ella dejó de correr y girar y lo quedó mirando y decía:

-wooow, ésta Arbol ondula y me habla- ella ya estaba en las alucinaciones auditivas creía que el árbol le hablaba

-qué dices árbol, si me subo a tu frondoso tope y saltó al vacío volveré al mundo real, con mi familia y amigos?- se quedó mirándolo y tras un rato empezó a escalar el árbol

Los chicos escucharon lo que ella había dicho y dijeron al unísono:

-va a saltar de ese árbol!- mientras se tocaban la cabeza el abuelo desesperado le dice a Sprig:

-agárrala con tu lengua y bájala yo iré por algún colchón si es que salta de todas formas-

El muchacho hace caso y trata de agarrar a Anne, pero ella cuando veía los lengüetazos pensaba en su alucinación que eran serpientes malvadas que no querían que volviera a casa y empezó a pelear con ellas

-malditas serpientes no me impedirán ir a mi casa- tomando una rama del mismo árbol que escalaba golpeaba la lengua de Sprig.

Mientras eso pasaba Abu Hop fue al pueblo a conseguir ayuda un colchón o algo para poder contener la caída de Anne si es Sprig no lograba bajarla, justo estaba pasando el primo Bufus él lo ve le explica lo sucedido y el primo toma aire y le dice:

-vamos por la chica, si es que llega a saltar la atajaremos entre los dos y esta colcha que estiraremos abajo- los dos van hasta donde Anne

Al llegar ven a la niña muy alto subida sobre el árbol y casi a punto de salta cuando de repente el efecto de la droga se empezaba a disminuir y sus alucinaciones bajaban muy rápidamente

-voy a…, qué rayos estoy haciendo? - se preguntaba cuando por fin retomó algo de cordura y dejó de escuchar las voces en su mente, mirando hacia abajo y viendo que estaba sobre una rama muy delgada que no era posible que aguantara el peso de ella por muy poco que pesara.

-Anne, sostente, aguanta!- le gritó el Abu Hop mirando la copa del árbol donde ella estaba parada.

En la chica los efectos desaparecían cada vez más rápido y cada vez más estaba en sus cabales, pero eso no significaba que no tuviera miedo, sobre todo porque al mirar hacia abajo veía la gran altura y le venía un vértigo que la mareaba. Finalmente, la rama no soportó más y cayó Bufus y el Abu Hop sin vacilar estiraron la colcha con la que pretendían amortiguar la caída de ella.

Anne se tapó los ojos esperando lo peor, pero sorpresivamente cayó justo en la colcha y para más buena suerte justo abajo también había una gran cantidad de hojas del mismo árbol sueltas que actuaron como colchón. Tras lo que pasó y al ver que la chica estaba bien el abuelo le dice:

-qué suerte que tienes…- le dice mientras la abrasa

-pensé que te morías- le decía Sprig.

Pasado eso en la tarde al otro día el primo debía irse, pero antes esa noche se pusieron a conversar

-qué habrá sido lo que te sucedió Anne?- le pregunta Sprig

-no sé, lo único que recuerdo es que vi en el sótano unos cristales que yo pensé eran de azúcar y les pasé la lengua para probar y ahí vinieron, buenos, las cosas que pasaron- le dice algo desconcertada

Bufus que estaba sentado y escuchando todo suspira y dice:

-lo que te pasó es en parte culpa mía, escucha nuestra especie secreta un veneno que se cristaliza muchas personas nos buscan por eso por eso nos escondemos, hace que quien lo consuma entre en un estado muy extraño de conciencia, que tenga alucinaciones visuales y auditivas, etc.-

Anne piensa un rato y le dice:

-claro, creo que en nuestro mundo hay personas que buscan eso que llaman DMT, creo, pero para mí lo que vi y experimenté no fue horrible, excepto por la parte en que casi me mato…-

Al día siguiente llevaron al primo a las afueras del pueblo y se despide de todos y se disculpa de nuevo por lo pasado, Anne le dice que no se preocupe que toda está bien y él se marcha a su desierto natal.

Pasado un par de días todo vuelve a la normalidad, la chica siguió con sus caramelos caseros y to y en una al Bu Hop le pregunta:

-Anne, estás segura de haberte desecho de todo el cristal de DMT?, no es por nada, pero no te queremos vuelta loca otra ves- le dice Abu Hop, a lo que ella responde

-sip, no queda nada, no es que quiera volverme loca… de nuevo…- mira hacía todos lados como escondiendo algo.