Disclaimer: los personajes de Shingeki no Kyojin no me pertenece, son propiedad de Isayama Hajime.

Estoy participando en el Angstruary de la página "es de fanfics", no publicare todos en fecha y forma pero terminaré los 15 capítulos, intento escribir de parejas diferentes. Esto es Yuri. La pareja es YumiHiso. Pensé muchas parejas para este día, al final ganó esta.

Día 2: Soulmates not destined


Dos almas gemelas

...


Ymir tiene ciertas memorias desde que era niña. Sueños extraños en qué era un soldado y se entrenaba para matar gigantes desnudos y una que otra mentira piadosa.

Pero si le preguntaba si creía en vidas pasadas, posiblemente se burlaría por considerar eso como una posibilidad. Nunca lo considero así, incluso cuando vio en los periódicos un rostro conocido, salido de sus sueños; un rostro lleno de dulzura, de amabilidad, y un tumulto de mentira listas para ser adoradas religiosamente como verdaderas.

Historia Reiss era su nombre. Y por lo que sabía, se trataba de una princesa.

Era conocido que hace años hubo un atraco en el palacio real, del cual solo la princesa Historia sobrevivió junto a su padre, pero nadie supo de ella hasta el día de su cumpleaños número 14 que fue su presentación en sociedad, un teatro hecho para que la gente conociera el rostro de su próxima Reina y para que el Rey le buscara un buen prometido.

Ymir sintió pena por la persona que tenía que soportar toda esa mierda vistiendo con una estúpida sonrisa falsa. También se sintió enojada, a pesar de no conocer a esa mujer en la vida real.

Tal vez eso fue lo que la impulsó a aceptar ese trabajo en el castillo, y obviamente esos extraños sueños no tuvieron nada que ver. No es como si estuviera buscando algo más, solo quería saciar esa curiosidad por la persona propietaria de aquel cabello que refleja rayos de sol, y que no dejaba que sus demonios burbujearan desde el interior de sus ojos azules.

Sí. Esa era su intención.

En cambio, terminó enamorándose de ella.

— Ymir, ¿Crees en las almas gemelas? — Preguntó Historia, acostada en su cama completamente desnuda, solo tapada por la sabana sobre las caderas, la morena se vestía para regresar a su habitación porque la última que se quedó a dormir, casi fueron descubiertas.

La sirviente bufó, por supuesto que no lo hacía y no iba a mentir solo para hacer feliz a una niña rica.

Aunque de niña no tenía nada, y todos se lo recordaban al hablar cada vez con más frecuencia sobre ese prometido, con quién la princesa Historia se casará cuando cumpla dieciocho años.

— Vaya, ¿me dices que crees en esas tonterías y aún así estás de acuerdo en casarte? — Preguntó.

Es un tema que le duele a ambas, pero la única que se queja en voz alta es a Ymir. Su relación parece más una aventura de verano a pesar de tener dos años y medio siendo amantes.

— No quiero... tú más que nadie sabe que no — Contesta ella. Y eso era cierto, porque Ymir era la única capaz de ver a la verdadera Historia; la bastarda que nunca en su vida ha recibido amor y que siempre ha soñado con verdes campos en los cuales se pueda ser libre con la persona amada.

Aún así, incluso si no quiere, la rubia decide agachar la cabeza y seguir con la falsa porque era mejor a ser odiada. Después de todo, por primera vez en su vida, parecía que su padre se alegría de que haya nacido.

Por eso, ella siguió su camino. Se casó y tuvo una hija meses después. Por supuesto este no era su cuento de hadas, pero era lo necesario para vivir una vida como una persona amada.

Al menos, esa fue su intención.

Pero tan pronto como su padre dejó el trono, se alejó de ellos para dejarles vivir su vida, una vida que no disfrutaba pero prefería callar, como siempre. Todo empeoró cuando su esposo dejó ver lo mal Rey que era, pero aunque intentaba arreglar las cosas, en una sociedad noble muy machista, una mujer (por más Reina que fuera) no tenía voz ni voto.

Tal vez, si no se hubiera casado, si hubiera levantado la voz y negado el compromiso, ¿Hubiera cambiado algo? Viendo el camino ya recorrido, observó a su hija de dos años.

Se dice que el hubiera no existe, así que no hay que hacer cuando un grupo de pueblerinos para derrocar al gobierno. Historia abraza a su hija y observó a la persona parada a dos pasos de distancia de ellas. A pesar de sus acciones, a pesar de sus decisiones, Ymir no se había ido del castillo.

Después de todo, sin importar que Ymir no lo crea, sí eran almas gemelas. Sin embargo, no todas las almas gemelas están destinadas a permanecer juntas.

— ¡Escapa! — Pide Ymir — Podemos escapar juntas — Vuelve a pedir, tomando en brazos a la niña pequeña. Historia negó.

Después de todo, todo era su culpa. Eso era lo que sentía, por lo menos. Historia no puede tener paz mental sin rendición, y esperaba que Ymir lo entendiera.

— Lucharé — Contestó la rubia — Estoy harta de no manejar mi propia vida, esta vez lucharé por mí y por mi reino... — Ymir la interrumpió, muy dolida.

Es cierto que se enojó con Historia por su matrimonio arreglado, pero el dolor que le originó entonces lo puede perdonar, después de todo sabía él porqué de ello.

Pero no quería que muriera.

— ¿Lucharas por un reino que te está intentando matar? — Intentó hacer desistir a Historia.

Sin éxito.

— Si todo termina bien — Dice la Reina con una gran sonrisa — espero sigas a mi lado, Ymir... — La sirviente llevó una mano al cabello rubio en una caricia afectuosa, por un momento a su mente se asoma el recuerdo de una mano gigante acariciando cabellos rubios en cierto tardecer.

En los ojos oscuros se puede leer cosas inconclusos y una pregunta que no es capaz de hacer en voz alta: "¿Y si no es así...?"

— Por favor, escapen — Dice Historia, contestando la pregunta no dicha por la otra — Y protégela, por favor — Terminó de decirlo cuando su mirada se desvió desde las pecas de Ymir al rostro de su hija. Esa niña fue lo único bueno que salió de ese matrimonio.

Y de ahora en adelante, lo único que tendría para recordar al amor de su vida.

Piensa Ymir, observando aquellos cabellos rubios alejándose de ellas, diciendo adiós a quién consideraba su alma gemela.


Notas: Me gustó como quedó. Al principio iba a usar el nombre de Krista pero dado que en este AU Historia no se estaba escondido pensé que no tenía caso.

Desde ya les diré que el día 3 será de Kimetsu no yaiba pero no creo que alcance a terminarlo mañana.