Hola gente de , les traigo una historia despues de casi una decada de inactividad, porque resulta que escribir historias se es dificil cuando se tienen muchas ideas pero eres incapaz de formular un final para estas. En fin he aqui una historia de sus yuristas favoritas que debio estar completada ayer pero no alcanzo el tiempo, y de seguro no iba esperar el siguento año del tigre para publicarla, asi que pretendan que es ayer o lo que sea. Que la disfruten!


"No puede creer que este haciendo esto"

Parada bajo el techo de la entrada del edificio de apartamentos, Reo deambulaba de un lado a otro. Las clases habían terminado por hoy. Aun si no tenia ningún plan para la tarde, cualquier cosa era mejor que esto. Había prometido —forzada a prometer— que vendría aquí. Podría irse ahora y inventar una excusa pero Mai era capaz de levantar cielo y tierra con tal de saber la verdad, y si Mai se enojaba podría quitarle sus dulces ó 'tiempo a solas'. Estaba dispuesta a correr tal riesgo con tal de no pasar tiempo con 'ella'. Levanto su cabeza. Ahí estaba, en la cima de la placa repleta de nombres y números. Reo se quejo entre dientes. Parándose de puntitas, llevo un dedo al botón junto a ese nombre y lo apretó.

BZZZZZZZZZZ

"Espero que esa pechugona no me moleste o juro que-"

"Hola, quien es?" dijo una voz en un tono sacarino a través del portero eléctrico.

Aun en las puntas de sus pies, se acerco al micrófono "Soy Reo, me pediste que viniera"

"Oh Reo! Por un momento pensé que no vendrías, pasa, te estoy esperando"

Reo suspiro y entro al edificio.

Después de un pequeño viaje en el elevador, Reo se encontraba en el pasillo del apartamento. Rogaba que estos no fueran sus últimos momentos de paz.

Reo toco la puerta.

"Ya voy Reo!" anuncio la chica detrás de esta.

"Apurate de una vez"

"Ó que? Te iras y me dejaras sola? A mi? Tu mejor y más querida amiga?" se lamento poniendo un tono dramático.

La ceja de Reo se crispo "Tu sugerencia, no la miá"

"Okay okay! Ya entendí!" con una serie de clicks y clacks, la chica puerta se abrió, revelando a la persona parada tras esta "Welcome to my place Reo!"

Reo soltó un grito estrangulado, su cuerpo congelado contrastaba con su rostro ardiente. La dueña del apartamento, una de sus compañeras de escuela, y su migraña personal, Shitogi Eris, parada en la entrada. Nada fuera de lo común, siempre y cuando ignoraras que estaba completamente desnuda.

"Q-QUE DEMONIOS CREES QUE HACES!?" ladro Reo mientras cubría sus ojos con sus manos.

"Eh? Solo abrí la puerta"

"Sabes a lo que me refiero melones sin cerebro!"

"Mmm?" Eris enrollo un mechón de su platinada cabellera en su dedo.

Reo gruño, su paciencia se aceraba a su limite y ni siquiera había entrado.

"Oh! Ya entendí!" llevo sus manos bajo sus grandes senos y los levanto "Estoy desnuda jaja!"

"Hasta que te diste cuenta! Ahora ponte algo de ropa!"

Eris frunció el ceño "No me digas que hacer en mi propia casa"

Reo separo los dedos de su mano izquierda, revelando un mar carmesí pulsando dentro de su ojo mientras su melena rubia ondulaba "Más vale que cuando ponga un pie adentro, ya tengas algo puesto ó juro que lo próximo vestirás sera con lo que te entierren!

La mirada de Reo clavaba garras en su alma "S-Si señorita" Eris se disparo hacia su habitación.

Unos momentos después. Sentada en el sofa de la sala de estar, Reo mecía sus piernas mientras esperaba.

"Volví!" anuncio Eris. Su desnudez reemplazada por unas bragas negras con un moño blanco en la cintura y una camiseta de mangas cortas que colgaba sobre su cuerpo.

Reo rodó los ojos. Por lo menos ya no enseñaba todo como un gusano.

"Quieres algo de beber Reo?" dijo Eris acercándose al refrigerador.

"Estoy bien gracias" escupió la chica y chequeo la vestimenta improvisada de su amiga " Podrías explicarme que hacías sin ropa? Acaso estabas con una chica que no sea Shizuku?"

Eris jadeo, derramando un poco del jugo que servia en el vaso "Me ofendes Reo! Sabes que jamas traicionaría la confianza y mi amor hacia ella!"

"Entonces?"

"Solo me gusta andar desnuda por casa, me hace sentir libre!"

Reo sacudío la cabeza. Una de las miles diferencias entre ella y Eris. Su optimismo y carisma contra su distante y tímida actitud, su espíritu despreocupado contra su perezosa y casi hedonista disposición, y, los más obvio a simple vista, su diferencia física.

"Hmph, solo una cabeza hueca como tu disfrutaría algo así"

Una sonrisa engreída se desenrollo sobre su cara "Solo lo dices porque te avergüenza mostrar ese cuerpo de niña de primaria que tienes"

"Ja! Como si alguien le gustara pasar todo el día con unas bolas de grasa colgando de su pecho!"

"Por eso existen las tablas como tu, para que las 'menos afortunadas' como yo puedan recostarse en ellas"

Reo apretó los dientes "Mira! Dime para que me llamaste ó me largo!"

Eris tomo un sorbo de su bebida "Tranquila Reo, solo bromeo" le guiño

Se acerco al sofá y cayo despreocupadamente sobre el, sus pechos rebotando bajo la prenda "Te llame por que me necesito que me ayudes"

Reo levanto una ceja.

"Sabes que día es hoy, no?"

"Umm, primero de febrero?"

"Y sabes que significa cierto?"

"Ni idea"

"Hoy se celebra el nuevo año chino!"

Reo parpadeo "...Y?"

"Quiero celebrarlo!"

"...Pero tu no eres china"

Eris apretó sus manos contra sus mejillas "Pero que chica más astuta, sabia que todo ese crecimiento debió irse a algún lado!"

Reo sonrió, una vena palpitaba en su frente amenazando con explotar.

"A lo que quiero llegar es que quiero me ayudes a cocinar unos platillos tradicionales para celebrarlo"

"C-Cocinar!? Hablas en serio!?"

"Por-su-pues-to! Mai-chan me ha dicho que has mejorado mucho!"

"Mai" siseo Reo formando un puño, añadiéndola como segunda en su lista de 'me las vas a pagar', ya sabrán quien ocupaba el primero.

"Por favor Reo! No quiero molestar a Shizuku con esto!"

Sabia que esto no era una simple invitación para pasar el rato. Eris la invito para hacer el ridículo para darle más material para sus burlas. Estaba a punto de verter su enojo con ella.

"Y además esto es una sorpresa para ella y Mai-chan!"

"También invitaste a Mai!?"

"Claro, no seria justo que trabajes y dejarte a Mai-chan y a ti fuera de la diversión"

Reo mordió su labio. A pesar de ser un capricho de Eris, de sus chistes, de su molesta actitud, no podría ser de corazón tan frio para abandonarla. También era una oportunidad para mostrar a Mai que no era tan indefensa como cuando se conocieron, aun si tenia que pasar bochornos, lo valía con tal de hacer a su novia feliz.

Eris cubrio una de las manos de Reo con las suyas.

"Por favor Reo, sabes que no pediría tu ayuda si no supiera que eres capaz de hacerlo"

Un pequeño sonrojo pinto su pálida piel. Apartando su vista, Reo murmuro "Esta bien"

"Eh? Que dijiste?"

Su rubor se expandió por todo su rostro "Que esta bien! Te ayudare!"

"En serio!? Gracias Reo!" Eris se abalanzo sobre ella y la abrazo, su cuerpo voluptuoso aplastando el de ella.

"AAAAAH! ALEJA ESAS TONTAS UBRES DE MI!"

(…)

Ya en la cocina, ambas chicas se colocaron delantales y ataron un paño sobre su cabello, y en caso de Reo, puso su larga y sedosa melena en una coleta. Eris coloco todo lo necesario para su preparar su banquete. La cabeza de Reo le daba vueltas. La variedad de utensilios, carnes, vegetales y otros ingredientes llenaban la mesa.

Eris le dio una palmadita en la espalda "Don't worry Reo, no te preocupes, si repartimos las tareas y terminaremos en un santiamén!"

"Si, claro" Rezongo.

"Yo me encargare de las empanaditas y tu del pescado"

"Pescado!?" Reo ya se lo imaginaba. El pez revolcándose por todas partes, desesperado por aire, quizás mirándola con piedad, y entonces rebanar y cortarlo en pedacitos como un psicópata "No quiero quitarle la vida a un pescadito!"

Eris resoplo "No seas tonta, compre filetes de pescado"

"O-Oh" Reo agacho la cabeza.

La platinada contuvo su risa "Ay Reo! De todas formas tienes que preparar el caldo primero" Tomo una cacerola, coloco un par de papas, zanahorias y otros vegetales adentro y se la presento a Reo.

"Que se supone que haga?"

"Cortarlas en rodajas por supuesto"

La cara de la joven se torno pálida "Cortar?"

"Sabes como usar un cuchillo, no?" una sonrisa maliciosa se dibujo en su rostro "Ó acaso Mai-chan solo te deja usar los de mantequilla?"

"Grrrr! Ya veras! Los cortare tan bien que morirás de la impresión!" Reo gruño y se dirigió a una encimera.

"..." Eris aclaro su garganta "Reo…"

La rubia regreso y tomo un cuchillo dentro de uno de los cajones "Callate"

"Tres, dos, uno…" la rubia platinada golpeo su pie contra el suelo.

Reo corrió de vuelta y saco un pelador del mismo lugar "Solo callate!"

El escenario estaba listo. Solo faltaba que Reo cumpliera su rol. Sentada sobre la tablilla, la papa se mantenía inmóvil y protegida por su cascara. Por que Reo se estaba tomando esto tan serio? Ese tubérculo, simplemente un tope en su camino a refregarle a Eris sus dotes culinarios. Solo debía recordar lo que Mai le había enseñado en todo este tiempo.

Tomando el pelador con una mano y la otra ocupándose de la papa, Reo presiono la hoja del utensilio contra su superficie y la deslizo. La cascara poco a poco se desprendía de su base y revelaba su blanco interior. La tira de papa se achicaba mientras continuaba su paso, y entonces, salio volando y se estrello contra la pared. Éxito! Se encontraba más cerca de su meta! Envalentonada, Reo siguió pelando. Pequeños pedazos volaban por todas partes como saliendo de una ametralladora. La confianza rebalsaba de su ser. No había forma de detenerla!

"Que?"

La papa que sostenía desapareció. Su mirada revoloteo. Quizás se le resbalo?

"Ah!" su ceja tembló. Trozos de papa decoraban la pared y fregadero. Reo miro sobre su hombro. Eris meneaba sus anchas caderas mientras seguía trabajando en su plato. Bien, podía ocultar esto y no morir de vergüenza. Juntando los restos, formo una bola y los tiro a la basura.

Reo tomo otra patata. Esta vez se lo tomaría con calma.

Una vez pelada, se preparo para el siguiente paso. Algo de verdad moraba en las palabras de Eris. Mai aún no le confiaba el uso de cuchillos con filo normal. Pero debía demostrarles a ambas lo contrario! Envolvió sus manos alrededor del mango del cuchillo, como una espadachína lista para el ataque. Levanto el utensilio sobre su cabeza. Reo trago saliva y cerro los ojos, si había un dios, este le guiaría a su objetivo. Arrojando sus brazos para abajo, dejo el cuchillo caer en picada. Un clack reboto contra sus oídos. Reo levanto los parpados con cuidado. Sus ojos se llenaron de brillo. Entre la cuchilla y la papa, yacía una rodaja de esta sobre la tabla. Una vez más la confianza y valentía se apoderaban de su ser.

Reo sonrío y repitió el proceso. Arriba y abajo, el cuchillo se movía mientras rebanaba. Si Mai estuviera aquí le aplaudiría por su rápido progreso mientras que Eris se moría de coraje. Arriba y abajo. La rubia rio, esto de cocinar se estaba volviendo divertido. Arriba y abajo. No podía esperar a probar lo que cocinaba. Arriba y…

Alzando sus brazos, el mango del cuchillo se resbalo de sus manos y voló por la habitación.

"Ay no" Reo grazno.

La chica giro lentamente la cabeza. Rogando que no haya aterrizado en cierta persona. Sus pupilas se achicaron.

Eris temblaba como gelatina en un terremoto. El cuchillo rozaba su cabeza mientras la hoja se enterró en la pared.

"E-Eris lo siento y-yo"

"N-No hay problema Reo, solo... solo deja que tome un descanso y seguiremos" dijo temblorosamente. Mientras se alejaba, un rastro de liquido se escurría por su muslos.

Unos minutos, y cambio de ropa interior, después.

"Lo siento Eris" lamento Reo cabizbaja.

"Descuida, solo procura tener más cuidado la próxima vez, que te parece si cambiamos? Yo preparo el pescado y tu los gyozas?"

Reo asintió.

"Bien, solo tienes que poner relleno en la masa y pellizcarla para que se cierre"

"Entendido"

Reo se acerco a la mesada. Una pila de discos de masa, tan finos como papel, y a su lado un bol con relleno la esperaban. Cerca de estos una sartén con varias empanaditas ordenadas perfectamente en un circulo, de seguro obra de Eris. Entrecerró los ojos. No era hora para dudar, ya metió la pata una vez, no habría una segunda.

Agarro una envoltura de la pila y la colocó sobre la mesa. Tomando una cuchara, sacó un poco de relleno del recipiente, la deposito sobre la masa y mojo el borde con un poco de agua. Todo bien hasta ahora. Pincho un lado del disco y lo levanto. El material se desgarro en un instante.

"Que!?" Reo chilló.

"Tienes que ser cuidadosa Reo, esa masa es como la seda"

"Y-Ya lo sabia"

"Tenle tanto cuidado como cuando estas toqueteando a Mai-chan" se burlo Eris.

La bajita se quedo callada, conformándose con insultar a la otra chica en su interior.

Segundo intento. Reitero la serie de acciones. Esta vez tomo los lados con sus pequeñas uñas. Su pulso se acelero. Ese diminuto disco separaba la linea entre el fracaso y el éxito. Deberia escuchar el 'consejo' de Eris y tomar esto con igual cautela que sus arrumacos con Mai? No, lo ultimo que quería era inundar su cabeza de pensamientos sucios. Sus dedos se agitaban. El material poco a poco se doblaba. Si podía con esto, el cielo era el limite.

La masa se quebró.

Reo dio un pisotón y gesticulo un sinfín de groserías sin importarle si Eris se daba vuelta.

Tercer intento. No podía darse lujo de fallar. Ya no se trataba de lucirse ante Eris, era una prueba de su determinación, procurar su honor, que Mai se enorgullezca de ella. Una vez más, y con el máximo cuidado, tomo otra masa.

La masa se quebró de nuevo.

Reo lanzo un rugido que se extendió por todo el edificio.

"Aaaah! Reo, que sucedió!"

"Esto-Esto es imposible!" su cara hervía a rojo vivo, lagrimas temblaban sobre las esquinas de sus ojos.

Aunque le hubiera gustado soltar un comentario burlón, Eris suspiro y esbozo una tierna sonrisa "Tranquila Reo, te diré que, tu encargate de las mandarinas y preparar la mesa, de acuerdo?"

Reo asintió y esnifo. Solo pedía hacer algo bien al final del día. Después de lavar las frutas, las coloco en una pequeña canasta que encontró. Este era su momento, no existía forma de que fracasar esta vez. La mesa del comedor se encontraba a unos pasos más de su lugar. Paso seguro y tranquilo. Sus brazos y piernas se estremecían, solo un poco más.

"AH!" la chica perdió el balance y se desplomo en el suelo.

"Reo!" Eris dejo lo que hacia y se apresuro a su lado "Estas bien?"

Reo se levantó lentamente y se sentó sobre sus piernas. Enfoco la vista. El minúsculo dolor en su cuerpo no se comparaba con la imagen frente ella. Las mandarinas que transportaba, esparcidas por el suelo. Ya no podía más. La chica bajo los hombros y sollozo, lagrimas brotaban sus ojos y corrían por su cara tal cascada.

Eris puso sus manos en los hombros de Reo "Tranquila Reo, no paso nada, solo hay que recogerlas!"

"No es eso!"

"Eh?"

"No puedo hacer nada bien! No es justo que a ti te salga todo perfecto! No es justo! No es justo!"

Eris bajo su mirada. Los llantos de la joven llenaban la habitación. Su plan tomo una agria dirección. La platinada se arrodillo y presiono a Reo contra su cuerpo.

"Fueh?" sus sollozos cesaron a la vez que su cabeza era recostada sobre el busto de Eris.

"Perdoname Reo, todo es mi culpa" suspiro la chica, pasando su mano sobre el sedoso cabello de la menor.

A pesar de la situación en que se encontraba, Reo se mantuvo calmada.

"A decir verdad, sabia que aún no tenias mucha experiencia cocinado, pero quería ayudarte, no solo para que consiguieras más pero para demostrarle a Mai-chan lo que eres capaz, jamás fue mi intención que las cosas terminaran así" se separo de ella y levanto su rostro con las manos. Piscinas de azul cristalino se encontraron con de esmeralda "Lo siento"

Sus comisuras se extendieron hacia arriba "Descuida Eris" dijo Reo limpiando sus lagrimás.

"Que tal si esta vez trabajamos juntas, y si tienes alguna duda ó problema te ayudare, yes?"

"Crees que pueda hacer las cosas bien esta vez?"

"Si no lo haces por mi, hazlo por quien amas"

"Y...eso sirve?"

"Como crees que estoy haciendo todo esto sino por mi amor hacia Shizuku?"

Esta revelación cubrió a Reo de un manto de determinación.

La bajita formo unos puños "De acuerdo, estoy lista!"

"Bien" Se levanto y ayudo a Reo a ponerse de pie.

"Y una cosa Eris"

"Dime"

"Si le cuentas a alguien que llore..." un aura amenazante emanaba de su pequeño cuerpo "Te haré sufrir"

Los labios de la platinada temblaron "C-Claro"

Con nuevas energías, el dúo trabajo arduo y pusieron todo su esfuerzo en cocinar el mejor banquete de año nuevo chino. A pesar de sus muchas diferencias, siempre encontrarían un punto de acuerdo, dar lo mejor de si para satisfacer a novias. Al terminar, tendieron la mesa y decoraron el cuarto con lamparas de papel y pancartas. Antes de que se dieran cuenta, el resto de la tarde siguió su curso y la noche se adueño del cielo.

"Y listo" anunció Eris mientras cerraba la puerta del lavavajillas.

"Estoy exhausta!"

"Vamos Reo, no me dirás que no te quedan fuerzas para poder celebrar con Mai-chan"

"N-No dije eso, tonta!"

"Esa es la actitud" llevo su mano al bolsillo de su delantal y saco su teléfono "Ambas deberían llegar aquí en media hora, nos da tiempo para bañarnos"

Los ojos de Reo se abrieron de par en par "Que!? Eso apenas es tiempo, de seguro te tomara una hora limpiar ese cuerpo de vaca que tienes!"

Eris forzó una sonrisa "Y tu debiste meterte al lavavajillas, tabla con patas!"

"Que dijiste!?"

La más alta sacudió la cabeza "Mientras más peleemos, menos tiempo tendremos para prepararnos, ven…" Se acerco a Reo.

"Oye, que rayos haces!?"

Eris la levanto del suelo y la coloco bajo su brazo "Vamos a bañarnos juntas"

"Ni loca!"

"Sin peros! El tiempo apremia, y ya quiero que veas la sorpresa que tengo para nosotras!" canto la platinada y se dirijo al baño.

"AAAAAAAH!" Reo se retorció "SUÉLTAME TETAS DE GLOBO! BOLAS DE CEBO! TONTAAAAAA!

Después de un largo baño, las chicas fueron a la recamara de Eris. Ambas chicas estaban paradas frente a la cama de la platinada. Eris extendió su brazo y presento unas prendas a Reo.

"Que te parecen Reo? Lindos, no?" dijo Eris sin molestarse de sostener su toalla.

"D-Debes estar más fumada de lo que pensé si crees que me voy poner eso"

"Porfa Reo! Es el ultimo detalle!" rogó Eris juntando sus manos.

"EN. TUS. SUEÑOS!"

La chica cruzo sus brazos sobre sus pechos y ladeo sus caderas "Muy bien, como quieras, de seguro a Mai-chan le gustara ver como la recibes con esa ropa sucia que estabas usando"

Reo gruño.

"Ó quizás..." se inclino hacia ella "Le gustara que estés vestida con solo una toalla, o nada-de-nada"

La bajita grito entre dientes "Esta bien, tu ganas!"

"Sabia que aceptarías"

Reo tomo una de las prendas y la colgó sobre su pecho, encajaba perfecto "A todo esto, como conseguiste mis medidas?"

"Fue fácil" le saco la lengua "Solo pregunte si lo tenían en talles para niños"

"Hija de-!"

"Ya, ya! Menos charla y más acción, ya no deben de tardar mucho" Eris se despojo de su toalla.

(…)

Dos chicas estaban paradas en un ascensor.

"Espero que Reo no se haya metido en muchos problemas" dijo una joven de pelo corto oscuro.

"Descuida Mai-san, lo que si tendrías que preocuparte es si Eris la molesto mucho" respondió otra, su cabellera negra llegando hacia sus caderas y rozaba su cuerpo vestido en un kimono.

El ascensor dio un ding, indicando el fin de su viaje. Ambas se bajaron de este y caminaron por el pasillo.

"Aún no puedo creer que Eris-san haya organizado esto de la nada"

La chica del kimono suspiro "Si, a veces se me olvida lo excéntrica que puede ser, debo pedirle perdón a Reo-san por involucrarla en esto"

Mai dejo escapar una risita "No hay problema, al fin al cabo a Reo le gusta pasar tiempo con ella, aunque no lo quiera admitir"

La chica bajo sus cejas "Si tu lo dices"

"Hmm? Que sucede?"

"La verdad es que…" gimoteo "Llamalo instinto, pero algo me dice que Eris tiene algo extra planeado"

Mai rodó los ojos "Te preocupas demasiado Shizuku-san! Ya veras que todo saldrá bien"

Se detuvieron en frente de la entrada del apartamento de Eris "Tienes razón, solo debo calmarme" Shizuku toco la puerta.

"Pasen!" chillo Eris detrás de la puerta.

Shizuku entorno la puerta y ambas entraron al lugar.

"Feliz año nuevo!" voceo Eris.

"F-Feliz año nuevo…" murmuro Reo.

Mai y Shizuku se endurecieron. La decoración era hermosa, el lugar estaba impecable, por un momento fueron sido transportadas a un autentico hogar chino. Pero quedaba chico comparado con las anfitrionas.

Ambas rubias vestían para la ocasión. Eris llevaba un top de bikini, la tela cubría poco de sus suculentos senos mientras se sacudían con el más mínimo movimiento. Una larga tira de tela envolvía y tapaba los diminutos pechos de Reo, dejando su vientre, hombros y brazos al descubierto. Los bordes de ambas prendas adornados con pelaje blanco sintético. Las dos llevaban puestas unas medias que desembocaban en sus muslos y unas tanguitas que cubría sus caderas y partes intimas, la banda sosteniendo la tela parecía un hilo dental. Un estampado naranja con rayas negras presente en toda su, escasa, ropa. Y el toque final. Una vincha con orejas puntiagudas de tigre completaban su atuendo.

"Bienvenidas chicas nyaa!" dijo Eris, doblando las muñecas como si fueran patas de animal.

Shizuku cerro los ojos y apretó el puente de su nariz "Mi instinto nunca falla"

Mai se ruborizo, un hilo de saliva se escurría por su comisura "Reo...te ves...bien"

Reo se cubrió con los brazos "C-Cierra el pico"

"Eris!" grito Shizuku "Dijiste que seria una celebración tradicional!"

"Y lo es, nyaa"

"Donde en la tradición dice que debes vestirte de...de esa forma!"

"Solo le estoy dando mi toque personal nyaa"

Shizuku suspiro y froto sus sienes.

"Ven Shizuku nyaa" Eris rodeo su brazo alrededor de la cintura de su novia "No es hora de quejarse, es hora de celebrar, nyaa!"

"Muy bien, solo deja de terminar tus oraciones con 'nyaa'"

Las chicas guiaron a sus parejas hacia el comedor y les presentaron la diversa variedad de platillos. Pescado al vapor, empanaditas, rollos primavera, entre otros.

"Ta-ra! Que les parece?" pregunto Eris.

"Es-Es impresionante!" exclamo Shizuku.

"Todo se ve delicioso, no se con que empezar!" dijo Mai.

Reo formo una sonrisita, los cumplidos de ambas chicas hacían su corazón latir felizmente.

"Vengan siéntense que se enfriá"

Sentadas en la mesa, Eris agarro unos palillos y tomo una gyoza.

"Shizuku, di 'aah'"

La pelinegro se sonrojo y aparto la vista "Eris, aquí no"

"Porfis Shizuku" dijo Eris poniendo su mejores ojos de cachorro.

Curvo sus cejas hacia abajo "Cielos, sabes que no puedo decir a eso" bajo sus parpados y abrió la boca.

Reo imito las acciones de Eris "Tu también Mai!"

Mai sonrió satisfecha "Reo, esa no es la forma de pedir las cosas"

La bajita frunció el ceño y respiro hondo "Por favor Mai, di 'aah'" arrullo.

Su sonrisa creció al igual que su rubor "Así esta mejor!"

Eris y Reo colocaron sus bocados gentilmente. La comida lleno las bocas de sus novias. Sus ojos se ensancharon, estrellas volaban dentro de estas.

"Es más delicioso de lo que imaginaba!" dijo Mai.

"Es simplemente suculento!"

Las rubias rieron.

"Vamos, que hay mucho más que probar!" Eris tomo una bolita amarilla de un tazón y la sostuvo con los palillos "Ten Shizuku, alguna vez has probado el tangyuan?"

"No jamás, que es?"

"Son bolitas de arroz con relleno dulce, ten toma una" acerco el utensilio a la boca de su novia.

Shizuku sonrío y abrió su boca "Aah"

"Aquí vien-ah!" la bolita se resbalo de estos.

"Eris ten-" la chica del kimono trago saliva, el bocado cayo entre el amplio escote de Eris "Ten cuidado, mira, deja que me encargue"

Shizuku extendió su mano al busto de Eris. La platinada aparto sus pechos de ella.

"Eris, deja de jugar, te estas ensuciando"

"No lo creo Shi-zu-ku" entrecerró los ojos "Si quieres limpiarlo, ya sabes la forma correcta de hacerlo"

Su novia pensó por unos segundos. Su cara se baño de un color carmesí "E-Eris n-no estarás p-pensando"

La joven respondió con una risita.

Shizuku gimoteo. Empujo un largo mechón detrás de su oreja y bajo su cabeza al pecho de la platinada. Centímetro a centímetro, se acercaba a sus grandes mamarias. El calor que radiaba de su voluptoso cuerpo acariciaba su tersa y pálida piel. Shizuku enterró sus dientes en la suave esfera de masa descansando sobre las 'otras' esferas suaves.

"Ah~" un fragil gemido se filtro por los labios de Eris.

Perlitas de sudor caían por la frente de la pelinegra. Deshaciéndose de la cautela, se lanzo hacia atrás. Con la bolita en su boca, Shizuku jadeo, corazón martilleando contra su pecho.

"Yo también quiero!"

"Mmm!?"

Eris se inclino hacia su novia y mordió el bocado. El dulce se partió, el gelatinoso relleno creando un puente entre sus bocas que se corto poco después.

La rubia mastico "Que rico! Quieres otra Shizuku?"

"Eris" se quejo, la habitación dándole vueltas en la cabeza.

"Reo, deja que te devuelva el favor" Mai tomo un rollito primavera y lo mojo en un recipiente de salsa de soja "Aquí viene el avioncito!"

Reo ignoro el comentario y separo sus labios.

Mai acerco los palillos a la boca de su novia. Unas gotitas de salsa gotearon sobre el abdomen de Reo.

"Mai, ten cuidado!"

"Lo siento Reo" una idea broto en su cabeza, una sonrisa picara se propago por su rostro "Deja que me encargue"

La morena descendió su cabeza al vientre plano de la bajita.

"O-Oye que haces!?"

"Que no es obvio? Voy a limpiarte"

"T-Tonta, usa una servilleta!"

"No hay tiempo Reo, hay que actuar rápido! Sino la salsa podría llegar a...'otros sitios', jeje" Mai saco su lengua y la recostó sobre su piel.

"Mai!" sus cachetes ardían.

La chica no presto atención y deslizo su lengua sobre el hilo de salsa que continuaba su viaje al sur.

"Boba, deja eso!" gimió Reo.

Su velada continuo pacíficamente, charlando y riendo. La felicidad inundaba a las rubias, los frutos de sus trabajos disfrutados por la persona que más amaban. Antes de que se dieran cuenta, habían terminado con la comida.

"Aah, estoy llena~" Mai froto su panza "No creo que haya probado comida así de rica en mi vida"

"Igualmente" asintió Shizuku "Ustedes hicieron un magnifico trabajo"

"En realidad…" Eris jugueteo con sus mechones platinados "La mayoría del trabajo lo hizo Reo"

"Que!?" gritaron Mai, Shizuku y incluso la mencionada.

"Se que es difícil de creer pero es cierto, yo ayude por supuesto pero casi todo lo preparo la enana"

Las pelinegras voltearon hacia Reo.

"Es en serio Reo?" pregunto Mai.

"Yo…" la bajita chocaba la punta de sus dedos entre si, esperaban una respuesta y rápido. Eris se inclino a un lado y le guiño. Reo puso sus manos en las caderas y levanto el mentón "Claro que si, y hubiera sido aún más rico si el plátano con melones no me estuviera molestando con sus chistes a cada rato"

"Increíble Reo-san, realmente has avanzado bastante" elogio Shizuku.

Reo froto su brazo "Gracias"

"Reo!" Mai lanzo sus brazos alrededor de su novia y la apretó contra ella.

"Mai!"

"Estoy tan orgullosa, sabia que podías hacerlo"

"B-Bueno yo" presiono su rostro contra el busto de Mai "Lo hice por ti"

"Hmm? Dijiste algo Reo?"

"N-No, nada! Ahora suéltame!"

"Ni hablar, te ves tan linda Reo que te quiero como postre" farfullo la joven.

Shizuku resoplo "Compórtense ustedes dos""

Unas manos agarraron sus caderas "Ah!"

"Shi-zu-ku~" ronroneo una voz detrás de ella.

"Eris!"

"No seas así con ellas, solo quieren demostrar cuanto se aman, y hablando de eso..." la platinada apretó sus senos contra su espalda "No seria hora de que hagamos lo mismo?"

Sus pupilas temblaban "B-Bueno yo"

"Please Shizuku" beso su cuello "La sangre de tigresa en mi interior ruega por tu cuerpo"

"N-No seria rudo h-hacerlo mientras hay gente presente?"

"Nosotras no tenemos problema" comento Mai mientras frotaba su mejilla contra la de Reo.

"Mai-san!? P-P-Pero justo aquí!?"

"No, iremos a mi habitación" levanto sus cejas y sonrió coquetamente "A no ser que realmente querías hacerlo en frente de ellas"

"NO! Vamos a tu habitación!" soltó Shizuku.

"Eso quería escuchar! Y arriba!" Levanto a su pareja en sus brazos.

"Kyaa!"

"Sabes Shizuku, leí que los tigres son capaces de aparearse más de doscientas veces, que tal si intentamos batir su récord?" dijo Eris mientras se dirigían a su recamara.

"Ay! Kami-sama, tenme piedad!"

"Nos vemos chicas, que lo disfruten!" dijo Mai sobre el hombro "Ahora…"

"Mai..." gruño Reo "No me obligues a morderte!"

"Vaya, la tigresita tiene hambre" la morena acostó a su novia en el suelo de la cocina. Colocando sus brazos y piernas a los lados de su pequeño cuerpo, Mai inclino su rostro hacia Reo.

"Pero yo tengo más" paso su lengua sobre la unión de sus labios.

Reo se estremecía ante la lujuria de su novia "S-Si tienes hambre hay postre, que tal una mandarina?"

"Que buena sugerencia Reo" Mai engancho un dedo bajo la cintura de su tanga y tiro de ella "Podría comer una sobre tu cuerpo una vez que te quite la ropa"

"M-MAI IDIOTAAAAAAAAAAAA!"


Y eso es todo, espero que le haya gustado, like, comment, subscribe, activen la campanita y todo eso.

Un saludo a nadaoriginal, Saori-Nee, yurichan y el resto de la comunidad que mantiene viva esta serie a traves de fics.

Hasta la proxima!