"Hermana, escuchaste las últimas noticias." Dramáticamente dijo la Sra. Phillips, "Netherfield Park se alquiló. Y el nuevo inquilino, el Sr. Bingley, es amigo del Sr. Darcy."
"¿En serio? Elizabeth no le comentó nada a Mary en la última carta que le escribió." Fanny sonrió, "Cuentame más detalles, ¿es soltero?"
"Si, es soltero y tiene 5.000 libras al año. Va a llegar el lunes próximo con su hermana, y quizás vengan unos amigos con él."
"Que buena noticia para mis hijas." Sonrió ampliamente, "voy a escribirle hoy mismo a Elizabeth y a Jane para que regrese a Longbourn."
"Pero me dijiste que Jane tiene un pretendiente en Londres…"
Fanny la interrumpió, "Querida hermana, el Sr. Pratt es comerciante y tiene menos de 1.000 libras al año, y por lo que tu me dices el Sr. Bingley tiene al menos 5.000…"
Las dos hermanas siguieron hablando sobre el Sr. Bingley, y lo maravilloso que sería que se casara con Jane y vivieran en Netherfield Park.
Esa misma tarde, Fanny escribió dos cartas, la primera a Elizabeth para preguntarle más detalles sobre el Sr. Bingley, y la segunda a Jane para que regresara a Longbourn… No había tiempo que perder, el Sr. Bennet estaba cada día peor.
PPP
Después de la cena en casa de los Gardiner, en el correr de las siguientes dos semanas, Jane y el Sr. Pratt se vieron cuatro veces. La segunda vez fue en casa del Sr. Pratt, y tuvieron oportunidad de seguir conversando sobre Boston y Londres. Después se vieron en casa de un asociado del Sr. Gardiner y por último nuevamente en casa de los Gardiner.
En la medida que se iban conociendo mejor, Jane comenzó a cuestionarse varias de sus antiguas creencias y a prestar mayor atención a su alrededor. El Sr. Pratt la intrigaba, y la obligaba a pensar en su futuro desde otra óptica. No se parecía en nada al caballero sin rostro que había ideado su imaginación, pero reconocía que disfrutaba de su compañía.
Esa noche, iba a ver al Sr. Pratt por quinta vez, pero no estaba de buen humor. Había recibido un par de horas atrás una carta de su madre donde le decía que debía volver a Longbourn porque un amigo del Sr. Darcy – al que no conocía - había alquilado Netherfield Park.
La Sra. Gardiner que era muy observadora, había notado el cambio de humor de su sobrina después que leyó la carta de su madre. Con cautela le comentó, "Jane, no has dicho nada desde que recibiste la carta de tu madre. ¿En qué piensas?"
"Perdóname, tía, pero la carta de mi madre me dejo muy sorprendida." Suspiró, y dijo con ironía, "ni siquiera conozco al Sr. Bingley, ni él me conoce a mí, y mi madre ya está planeando la boda."
La Sra. Gardiner la miró muy sorprendida; era la primera vez que su sobrina era tan crítica con su madre, "Estoy parcialmente de acuerdo con lo que dices; pero ¿estas segura que solo eso lo que te sucede?"
"La verdad no sé exactamente que me sucede." Miró a su tía a los ojos, "y el Sr. Pratt es parcialmente responsable de todas las dudas que tengo en este momento."
"¿El Sr. Pratt?" la Sra. Gardiner sonrió levemente, "las últimas tres veces que nos vimos con él, me dio la impresión que te agradaba y viceversa."
"Si, me agrada mucho el Sr. Pratt; es inteligente, instruido y disfruto de su compañía. Pero las conversaciones que tuve con él, me han hecho preguntarme que es lo que realmente deseo en el futuro; y llegué a la triste conclusión que no lo sé."
"¿No sabes que deseas en el futuro?"
Jane asintió, "Hasta hace unas semanas, pensé que era mi destino casarme con un caballero amable y considerado, tener una casa bonita con algunos sirvientes y varios hijos… Pensé que quería tener una vida muy similar a la que tiene mi madre; pero ahora tengo serias dudas si realmente sería feliz solo con esa vida." Meneó la cabeza, "Mi madre no es feliz…, pero tú que tienes una vida mucho más activa que mi madre estás siempre de buen humor y son felices con el tío Gardiner."
"Jane, sabes bien que no todas las personas somos iguales." La Sra. Gardiner sonrió, "es cierto que tu tío y yo tenemos un matrimonio feliz, pero eso se debe principalmente a que nos complementamos muy bien. Quizás otro tipo de mujer no sería feliz con tu tío, y viceversa. Respecto a tu madre y tu padre, son dos personas que no tienen absolutamente nada en común y es muy difícil que un matrimonio sea feliz en esas circunstancias."
"Tienes razón tía; no me hagas caso…"
Una hora más tarde, el Sr. Pratt y su madre los vinieron a buscar para ir al teatro a ver "Sueño de una noche de verano."
