Hola a todos! He aquí he regresado con un nuevo one-shot. Espero que les guste tanto como yo disfruté escribiéndolo porque sonreí al hacerlo. Así pues ya tenemos lista de capítulos, les espera grandes retos a nuestros héroes en la pronta S5 que sería como el final oficial de la serie y las S6 y S7 serán más agregados. Pero ya puestos y esperando más noticias a futuro… COMENZAMOS!
…..
Segundo nombre.
Capítulo único.
Emma Agreste no estaba de humor ese día, pero no tenía otra opción, y ahora tenía que usar su tarde libre para buscar entre montones de papeles su certificado de estudios de primaria.
-No me puedo creer que la escuela haya perdido mis papeles y justo unas semanas antes de mi graduación.
-Lo sé, lo sé, cariño. Pero necesitas ese papel que acredite que cursaste primaria.- le dijo Marinette e tono tranquilo.
-¡Tengo fotos y mis calificaciones! ¿Qué más quieren? ¡Yo no fui la que perdió el papel!- exclamó molesta más se arrepintió de inmediato.- Ugh, l-lo siento mamá. Es que hoy quería pasar tiempo con mis amigos…
Marinette sonrió a su hija y acarició su cabeza siendo lo más comprensiva posible. Por supuesto, sabía que su hija quería pasar tiempo con sus amigos después de pasar tardes enteras ayudando a su abuelo en modelar sus últimos diseños, en entrenar con su padre, y por supuesto cuidar de sus hermanos. Su hija tenía demasiadas responsabilidades y sumándole al hecho de portar el anillo del gato negro… Entendía perfectamente por lo que estaba pasando su hija, y más porque había notado cierto interés en Tristán Couffaine, el hijo de su mejor amigo.
-Lo entiendo bien cariño. Mmm, hagamos esto. Busquemos por los siguientes quince minutos, y en caso que no lo encontremos hablaré con tu escuela y para pedir un certificado nuevo.
-¿En serio?- se lanzó a los brazos de su madre.- ¡Gracias! ¡Eres la mejor mamá del mundo! Muy bien, manos a la obra. Pondré todo de mí en estos quince minutos.
Marinette rio a lo bajo, Emma se parecía mucho a ella pero era más parecida a su padre.
Siguieron su búsqueda de aquel certificado hasta que Emma se topó con una carpeta donde venía su acta de nacimiento. Abrió la carpeta igualmente pero se detuvo de golpe cuando vio lo que estaba escrito en su acta.
-Mamá… ¿por qué en mi acta de nacimiento tengo dos nombres?
-¡Oh! Ah, vaya pues…- se cubrió la boca y desvió la mirada.- Mmm, no pensé que llegaría este día tan pronto. Te juro que no es lo que parece.
-Mamá… ¿Tengo un segundo nombre?- Marinette suspiró a lo bajo.
-Sí… tienes un segundo nombre. Pero culpo a tu padre por ello.
-¡Oh por mi amor al camembert!- gritó roja de la vergüenza cubriendo su cara con el documento.
-Te juro que tu padre no lo hizo de mala fe. Bromeó con ello pero el del registro pensó que hablaba en serio y bueno, tu padre pensó que se escuchaba lindo.
-¡¿Emma Chatonette Agreste?!- gritó señalando el nombre en su acta.
-T-Tienes que admitir que es lindo.
-¡Siempre pensé que era mi apodo! ¡No mi segundo nombre! ¡Argh! ¡No lo puedo creer! ¿Y tú no le dijiste nada?
-Eh… oh, mira. Ya pasaron los quince minutos. Tengo cosas por hacer, sal con tus amigos cariño. Nos vemos.- dijo escapando de la escena mientras que Emma apenas y podía creerlo. Ya sola escuchó la risa de Plagg sobre su cabeza.
-Oh, vaya. Parece que tienes el pelaje erizado.
-No empieces, Plagg. Ugh, pero qué vergüenza… ¿te puedes imaginar que me llamen así en público? Emma Chatonette Agreste, pase a recoger su diploma. O, ¿aceptas a Emma Chatonette Agreste como tu legítima esposa? ¡¿QUIÉN SE VA A QUERER CASAR CONMIGO?! ¡MI VIDA ESTÁ ARRUINADA!- hundió su rostro en el acta de nacimiento.
-Ya, ya, toda una dramática. No es el peor nombre del mundo. Aunque yo hubiese propuesto como segundo nombre Mimolette o Maroilles, o tal vez Coeur de Neufchâtel.
-Tienes razón, hay peores nombres que Chatonette.- admitió más tranquila.
-¡Oye! Y yo que intentaba levantarte el ánimo.- la joven suspiró.
-Mejor nos vamos. Ven Plagg. Quiero olvidarme de mi agonía al menos por un rato.
Plagg entró en su bolso y salieron a con sus amigos a divertirse, aunque no podía evitar pensar en ello. Es decir, casi había vivido engañada toda su vida pensando que sólo tenía un nombre cuando en realidad eran dos. ¿Cómo sería su vida ahora co este descubrimiento?
Sus amigos estaban pasando un buen rato cuando de repente sintió una mano cálida posarse sobre su hombro. Tristán Couffaine le miró a los ojos con ese hermoso azul que tanto le fascinaba.
-¿Todo bien?
-¿Eh? Oh, ¡claro! ¿Por qué no estaría bien?
-Bueno, porque a pesar de intentar reírte de los chistes de Marissa pareces algo distraída, como si algo te molestase.
-N-No es nada. En serio.- dijo con una sonrisa tensa en su rostro pero el joven músico no le creyó. Suspiró derrotada.- ¿Puedes guardar un secreto?
-Por supuesto. Lo que me digas me lo llevaré a la tumba.
-Ya… digamos que hoy descubrí que tengo un segundo nombre secreto.
-Oh, vaya. ¿Es tan malo?
-De lo peor. Y me da vergüenza pensar que la gente pudiera saberlo. Mi familia está mucho en los medios, ya sabes como es. Si alguien supiera mi segundo nombre sería el hazme reír de todos. Ni siquiera sería capaz de mostrar mi rostro en las pasarelas, ni qué decir de la escuela.
-Mmm, ya veo. Pero no creo que sea tan malo.- ella le miró con ojos entrecerrados y él rio.- Lo digo en serio, en realidad te entiendo.- habló con esa voz tranquila que a veces le daba escalofríos de los buenos.- Sabes, yo también tengo un segundo nombre. En realidad mi abuelo me lo puso.
-¿En serio? ¿Y… es bueno o malo?- él rio entre dientes.
-Es algo extraño. Pero mi abuelo tenía las mejores intenciones, o al menos eso quisiera pensar.
-Ya veo…- apretó sus puños ansiosa, quería preguntarle pero tampoco quería ser una cotilla, ¿y si no le gustaba su segundo nombre como a ella? Prefería morderse la lengua antes que preguntarle.
-Rock'Alligator.
-¿Qué?- pensó ella tras pensar que escuchó mal.
-Como escuchas. Mi nombre completo es Tristán Rock'Alligator Couffaine. Aunque debo admitir que mi abuelo sí que se lució.
-Oh, cielos…- Tristán rio al ver su reacción.
-No debes sentirte acomplejada por tu segundo nombre. Míralo como algo bueno, o divertido en mi caso. Yo pienso que es fuerte en cierto sentido.- Emma al fin rio de forma sincera.
-Supongo que tienes razón. Tu nombre sí que es original.- pareció mucho más tranquila y Tristán estaba feliz de haberla ayudado a superar su complejo.- Chatonette.- confesó al joven que dejó de sonreír mirándole sorprendido.- Mi nombre completo es Emma Chatonette Agreste, ¿a qué te suena eso?- Tristán exhaló una pequeña risa.
-Pienso que te calza perfecto. Es… simplemente adorable, como tú.- Emma se sonrojó hasta las orejas.
-¿D-De verdad lo crees?
-Por supuesto que sí. Nunca te mentiría.- Emma ahogó un grito desde lo más profundo de sí misma. Tristán le había dicho que era adorable. ¡Podía ver el mundo se volvía color de rosa! Y corazones alrededor del joven músico que la miraba con un cariño que esperaba fuese algo más grande de su amistad.- Oh, los demás se están yendo sin nosotros, ya veo al heladero del amor, vamos.- tomó su mano para darle alcance a sus amigos y sentía que caminaba sobre nubes. Ese el mejor día de toda su vida…
…
Adrien pasó sus manos por su cara y suspiró abatido.
-¿En serio no le gustó? ¿Cómo no puede gustarle? ¡Es el nombre más hermoso de la vida!- revolvió su cabello un poco. Marinette le sirvió un par de croissants de chocolate y un café para que se tranquilizara.
-Mi amor, tranquilo. No es para tanto si lo piensas bien. Sólo tendrá que hacerse a la idea o sino simplemente seguiremos inscribiéndola con su primer nombre como siempre.
-Ya… sabía que este día llegaría pero no pensé que reaccionara así.- parecía un tanto desilusionado.- Mon petite chatonette. De niña le hubiese de seguro gustado, ¿por qué no se lo dijimos cuando era una pequeña? ¡¿POR QUÉÉÉÉÉ?!
-Porque cuando la inscribimos en la guardería el director pensó que bromeábamos y decidimos inscribirla con su primer nombre. No tuvimos opción.- Adrien masculló a lo bajo al morder el primer croissant, Marinette no le entendió aunque estaba segura que maldecía al sistema educativo.
Escucharon la puerta de entrada abrirse y Emma apareció en el umbral de la sala. Adrien se levantó de la silla.
-Princess, cariño, mi vida, yo…- la joven corrió hacia él y lo abrazó.
-¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! Por darme el mejor nombre ¡DE LA VIDA! ¡Eres el mejor, papi!- besó su mejilla y luego se fue tarareando feliz, dejando confundidos a sus padres.
-¿Qué fue eso?- preguntó Marinette más casi saltó de su sitio cuando vio a su esposo comenzar a llorar.- Oh, Adrien…
-Mi pequeña princess… ¡Es tan lindaaaaa!
Marinette suspiró y le tendió a su marido unos pañuelos. No tenía idea de qué le había picado a su hija pero le alegraba mucho que aceptara su segundo nombre.
Mientras tanto, Emma no paraba de imaginarse en su futura boda diciéndole que sí a Tristán Rock'Alligator Couffaine, aunque claro, ambos pensarían en nombres más normales para sus hijos o al menos no tan raros, quizás podrían volverlo tradición.
…
Y... espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer. Dejen review, nada de tomatazos, acepto dulces y bebidas de temporada, más que nada chocolate. Y sin más qué decir... UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
