El Sr. Gardiner llegó a Longbourn el día y a la hora estipulada. Louis y el Sr. Phillips lo estaban esperando con una serie de propuesta para discutir con él y la Sra. Bennet.

Antes de escuchar las propuestas, pidió unos minutos para hablar a solas con su hermana ya que quería que Fanny fuera razonable en sus exigencias.

"Hermano, por suerte has llegado. Sabía que no nos ibas a dejar desamparadas. Es muy triste lo que me está pasando, nunca me imaginé que iba a ser tratada de una manera tan horrible por el propio hermano del Sr. Bennet…"

"Fanny, tranquilízate y vamos a hablar sobre tus opciones."

"¿Mis opciones?"

"Si, tus opciones. El Sr. Bennet está dispuesto a pagar hasta £300 para que alquiles una propiedad."

"Ese hombre estoy segura que no va a pagar nada y voy a quedar en la calle."

El Sr. Gardiner suspiró, "Fanny, nuestro hermano el Sr. Phillips se va a encargar de hacer el contrato de alquiler y se va a especificar claramente que el Sr. Bennet va a pagarlo. No debes preocuparte por eso."

Fanny abrió muy grande los ojos y suspiró aliviada, "Gracias hermano, estaba tan preocupada…"

"No te preocupes más, ¿Has pensado donde te gustaría vivir?"

Fanny negó con la cabeza.

"Una opción es que te quedes a vivir en Meryton, cerca de la casa de nuestra hermana. Otra opción puede ser que vivas en Londres, aunque la renta aquí es más barata y además Londres es un lugar peligroso para que vivas sola con tus hijas. La otra opción que pensé podría ser que vivas en Lambton ya que Madeleine tiene familiares allá. ¿Qué opción prefieres?"

"No lo sé."

"Si te parece, puedes quedarte a vivir en Meryton por un tiempo mientras decides. ¿Te parece buena idea?"

"Si, estoy de acuerdo. Capaz que podría alquilar Purvis Lodge, hace unos meses que está en alquiler…"

"Fanny, recuerda que tienes un presupuesto limitado. Purvis Lodge no está dentro de ese presupuesto."

"Pero, tengo que alquilar una casa con cinco dormitorios y además preciso tres o cuatro sirvientes…"

"Probablemente tengas que conformarte con una casa de tres dormitorios y tengas solo una sirvienta o a lo sumo dos. Con Madeleine decidimos que vamos a invitar a Jane o a Mary para que viva con nosotros. Tengo algunos conocidos solteros que están en condiciones de casarse."

"Pero Jane tiene la cara marcada, ya nadie la va a querer y Mary no es muy bonita. ¡Lydia, tienes que invitar a Lydia!"

"No, Fanny. Lydia es muy joven aún. No he visto aún a Jane, pero si está muy desfigurada irá Mary en su lugar. Ahora vamos a la oficina del Sr. Bennet que nos están esperando. Déjame a mi negociar y por favor no pidas más de lo que está dispuesto a dar."

Fanny asintió y estuvieron casi una hora discutiendo las diferentes opciones. Finalmente decidieron alquilar una casa de dos plantas que estaba en las afueras de Meryton que tenía tres dormitorios principales y uno muy pequeño. Los gastos de la propiedad incluida una sirvienta que iba a vivir con ellos y una cocinera que iba a ir tres veces a la semana eran £230 al año.

El Sr. Phillips ya había hablado con los dueños y una vez firmado el contrato podían tomar posesión inmediatamente. Prometió armar el contrato y tenerlo pronto para firmar al día siguiente.

A la hora de la cena, el Sr. Gardiner tuvo oportunidad de ver a Jane por primera vez. Efectivamente tenía algunas cicatrices en la cara, una sobre la ceja de media pulgada, otra en la mejilla derecha de una pulgada, otra en la mejilla izquierda más pequeña y una última en el mentón. Pero a pesar de lo que decía Fanny, Jane seguía siendo una muchacha bonita y con un poco de maquillaje y tiempo las cicatrices iban a pasar bastante desapercibidas. Estaba seguro que en Londres algún caballero iba a fijarse en ella. Era cierto que no iba a ser el tipo de caballero con que soñaba su hermana, e incluso la propia Jane, pero tenían que aprender a ser realistas…

Por otro lado, era claro que John Bennet no tenía una buena relación con sus primas y estaba deseando que se fueran. No lo culpaba ya que a raíz de la imprudencia de Jane y su hermana había perdido su caballo y se había arruinado el carruaje.

PPP

Finalmente, dos días más tarde, la Sra. Bennet y sus hijas se mudaron a la casa de las afueras de Meryton. La mudanza fue muy simple ya que la casa estaba completamente amueblada, y en tres viajes con uno de los carros de Longbourn, lograron llevar todas sus pertenencias. Incluso Louis les dejó llevar un juego de vajilla que rigurosamente pertenecían a Longbourn y varios juegos de sábanas.

Además, si bien no era estrictamente necesario, Louis pagó por adelantado el año completo de la renta en lugar de los primeros seis meses. La sirvienta era una jovencita huérfana de unos veinte años muy simpática, y la cocinera era la misma que tres veces a la semana iba a casa de la Sra. Phillips.

Luego que Fanny y sus hijas estaban ya completamente instaladas en su nueva casa, el Sr. Gardiner volvió a Londres junto con Jane…