Les dejo este oneshot de humor - está ambientado dentro de los primeros volúmenes y temporadas del anime, luego sabemos que nuestro kat cambia y así lo amamos -
Suspiró en voz alta para que lo oyeran todos.
- Es una menuda estupidez – Dijo el rubio, casi murmurando, pero lo suficientemente claro como para que llegara a oídos de su profesor.
- Pues, esa es la tarea del día, les guste o no – Dijo, sin mucho ánimo, Aizawa sensei sin hacer particular atención a las quejas de su alumno con menor paciencia de toda clase -y probablemente toda su carrera en la UA – Y si no la terminan para última hora… de más está decir, reprueban.
El suspiro molesto ahora se expandió al resto de los miembros de la famosa 1-A.
No era como si se tratara de una actividad muy difícil, nada comparado a los inconvenientes a los que estaban acostumbrados a enfrentar el particular grupo de jóvenes.
De hecho, la consigna era muy simple… una simple pregunta: ¿Qué opinas de tus compañeros de clase?
Una consigna muy sencilla para cualquier adolescente promedio de 15 años, no para Bakugou Katsuki.
- ¡Oye, Bakugou! ¿Qué vas a escribir sobre mí? – Era evidente que sería el primero hacerle esa pregunta. Aún siendo una obviedad, el rubio no pudo suprimir el fastidio que le generaba el hecho de tener que pasar toda la mañana pensando en qué demonios escribir sobre ese grupo de extras de los que no sabía ni el nombre.
- Que te importa, pelos de mierda – Le responde a su "nuevo mejor amigo", aunque para él no era amigo, ni mucho menos mejor. Pero por alguna razón, la versión optimista potenciada de Midoriya no se alejaba ni con insultos, ni con amenazas.
El chico de pelo rojo le dedicó una mirada de "Qué remedio", para luego salir del salón acompañado de Kaminari y Mina. En ese momento, Katsuki se da cuenta de que la mayor parte de la clase se había ido, como si encontraran mayor inspiración al aire libre, o alguna cursilería de esas.
Los últimos en irse fueron Izuku, junto con Uraraka e IIda. En el salón solo quedaba él, en el primer asiento y Todoroki, en el último.
Bakugou no podía verlo, pero sabía que estaba ahí. Aunque el heterocromático lo reprimiera en el máximo de su poder, a su alrededor siempre emanaba un aire cálido proveniente de su izquierda, aún en las peores heladas, lo cual siempre delataba su presencia.
El rubio giró levemente la cabeza para verlo de reojo. Estaba concentrado y se le veía afligido, no se percató en ningún momento de la mirada fulminante que caía sobre él. – A este idiota le será más difícil que a mí – Pensó. Y no estaba del todo errado.
Volvió la mirada a la hoja que tenía frente a él
¿Qué opinas de tus compañeros de clase?
Suspiró una vez más y comenzó a escribir: Para empezar, la mayoría son extras…
Sabía que al leer esas primeras seis palabras Aizawa sensei dejaría de leer, por lo que el joven explosivo decidió escribir en absoluto lo que se le venía a la mente.
Ese tipo de los animales, no le creo ni mierda. Si tan bien se lleva con las aves debería ser amigo del pajarraco con sombra. Y ese sujeto es tan raro no es amigo de nadie. En fin, dos extras. Luego está el de los dulces, que sí debo admitir que cocina buenos pasteles, pero ¿Qué hace aquí en la UA? ¿Por qué no se fue a una escuela de pastelería? Y sé bien que muchos lo piensan, pero no lo dicen. Salvo las mujeres, a ellas les agrada. Pero a ellas les agrada todo el jodido mundo, en especial a cara redonda… el único que no le agrada soy yo. A ella y a la rana, pero la rana tampoco me agrada a mí.
La que sí me agrada es orejas. Un día Kirishima me preguntó cuál de las chicas me parecía más bonita, le dije que ninguna pero que de todas, orejas parecía la menos extra. Cuando llegué a mi habitación no tenía luz y se había quemado mi televisor.
Estúpido Kaminari.
Luego está ojos de mapache, que… simplemente está. Y si no fuera por Kirishima que suele hablar sobre ella, no la recordaría. Veamos, quién más… la que está y no está, o sea, la que es invisible, de quien no tengo realmente nada para decir.
Y por último de las mujeres, la vicerepresentante de la clase. Esa que es como la versión mujer del cuatro ojos, que es el representante de la clase. Son tal para cual, dando órdenes como si fuéramos idiotas o tuviésemos cinco años. De verdad que harían buena pareja, aunque a ella se nota que le gusta la jodida edición humana del aire acondicionado.
¿Quién más? Ah si. El chico mono, del que lo único que tengo para decir es que es el más extra de los extras. Y bueno, el enano con bolas en el cabello que… realmente no vale la pena que diga nada.
Hasta ahí, los extras.
Luego vienen los que no son extras, pero son unos imbéciles. ¿Por qué son imbéciles? Porque tienen el quirk para ser los mejores, pero se conforman con ser unos segundones.
El rey de los imbéciles es el pelos de mierda. No entiendo por qué me sigue a todas partes como si me hubiese adoptado como líder. Bueno, sí entiendo. Aún no se dio cuenta de que tiene el carácter y el don para ser él mismo un líder, y por eso es que decide seguirme. No me quejo, tener a alguien así de fuerte siguiendo tus pisadas… es digno de un héroe.
Y también está la rata eléctrica. Joder, si entrenara su quirk, si aprendiera a dominarlo, sería tan bueno como el mío. Pero le gusta ser mediocre. Y eso me molesta. Si tuviera su don dejaría sin electricidad a medio Japón por mero capricho.
Estúpido Kaminari.
Por último está el cinta adhesiva. Que sí, su don no es para nada impresionante. Pero es un buen segundon, y lo cierto es que es de los que menos me desagradan.
Hasta ahí, los imbéciles.
No puedo simplemente dejar al nerd en el medio de la descripción de todos. Por supuesto que no. El nerd no es un extra porque es el maldito centro de atención donde quiera que vaya, y no es un imbécil porque está haciendo todo lo jodidamente posible para dejarme en ridículo con ese quirk que le apareció de la nada. Es al que menos le creo de todos. Es un farsante. Un farsante que me desafía, que dice que se convertirá en el héroe número uno. JÁ. Sobre mi cadáver, nerd.
Y las cosas estarían más sencillas para ambos, si esa lucha se tratara solo de nosotros dos.
Sería pan comido, el nerd nunca va a superarme. Pero no estamos solos en esto.
Y es que, joder, ¡Teníamos que compartir clase con el maldito hijo prodigio del héroe número dos! O más bien, el odioso hijo del odioso héroe número dos. El desgraciado que me humilló en el festival deportivo, que trató de vencerme con solo la mitad de su poder… JODER, cada vez que lo recuerdo me dan ganas de dejar sin electricidad a medio Japón.
Estúpido Kaminari.
- Vaya, ¿Eso piensas de mí? – Escucha una voz inmutable, justo detrás de él. Se había olvidado de que también estaba en el salón.
- QUE MIERDAS TE IMPORTA MITAD MITAD, REGRESA A LO TUYO – le responde el rubio a los gritos por haberse sentido expuesto.
- Yo escribí esto sobre ti – Dice Todoroki y le muestra su hoja.
- Es lo que menos me interesa en todo el maldito mundo – Le responde Katsuki y se da la vuelta, no sin antes ojear disimuladamente para leer "Creo que Bakugou va a ser un gran héroe con un muy mal carácter".
Y bien eso fue todo. Eso es lo que pienso de mis compañeros.
P.D.: Agrego esta nota extra sobre el tipo del rayo laser. Pues, me acabo de enterar de su existencia.
