Prólogo

El destino de un omega siempre está decido por un alfa; ésta es una triste realidad que a diario deben enfrentar cientos de personas nacidas bajo este subgénero.

Sin embargo, ante organizadas protestas y cada vez mas omegas al poder y tanto alfas como betas deseando igualdad en su nombre, surgió un sistema de "pago" por la independencia total de un omega por sobre sus familiares alfas.

Esto le dio a los nacidos bajo este subgénero la chance de trabajar para pagar a sus familias una especie de indemnización de forma monetaria y así, básicamente, "comprar" su libertad.

De esta forma, el omega ya no estaría bajo la tutela de ningún alfa y se lo consideraría como emancipado.

Sectores predominantemente alfas siguen fuertemente en contra de la nueva legislación y las empresas, grandes y pequeñas, les niegan constantemente un sin numero de empleos a los omegas que se rebelan contra sus familias en busca de la libertad.

Y por eso mismo surgen en el barrio rojo de Tokio locales de entretenimiento adulto que contraen la deuda de los omegas en fuga, la pagan por ellos y los esclavizan hasta que devuelvan cada centavo.

La prostitución es ilegal en Japón desde los años cincuenta, aunque la definición de prostitución como tal sólo contempla el contacto de genitales.

Tokio es una gran ciudad y como tal, ofrece una variedad de servicios que se ajustan a las necesidades de cada individuo.

Kabukichō es un barrio dentro de Tokio que ha encontrado lagunas legales para ofrecer servicios sexuales sin quebrantar la ley.

Esta es la historia de aquellos que luchan contra este nefasto sistema y van tras su deseo de libertad.


Sin paraguas, inmóvil, un joven que portaba una marca en el rostro contemplaba la persiana baja de un local nocturno en el barrio de Kabukichō.

Era una lluviosa tarde, típica del clima de septiembre en Tokio. Casi parecía que esperaba a alguien en particular pero no, no era ese el caso.

Imágenes difusas de lo que parecía una fuerte - y violenta - discusión se reproducían una y otra vez en su cabeza, haciéndolo apretar los dientes con resentimiento y angustia.

"¡No lo lograrás! ¡Acabarás regresando bajo mi ala!" eran las palabras que resonaban en su cabeza en forma de gritos

Un suspiro profundo acompañó a ese sentimiento que antecede a la derrota; tras esa misma acción se dispuso a darse la vuelta, pero algo lo detuvo por el brazo, haciéndolo retroceder.

— Disculpa, tu... — dijo un joven de dorados ojos sosteniendo un paraguas con su otra mano — ¿estabas esperando a alguien?

— Yo... — el bicolor se dispuso a responder, pero acabó por morderse el labio inferior y agachó su cabeza sin poder articular una sola palabra.

El chico rubio se quedó mirándolo un momento, curioso e impaciente por una respuesta que nunca llegaba. Tras un silencio incómodo se resignó y simplemente se animó a hablarle él mismo a ese bello chico, poniendo una amable sonrisa.

— Estás todo empapado... — "y no llevas collar" pensó para dentro viéndole el cuello — ¿por qué no entras conmigo? Te daré una toalla.

— Tu... ¿trabajas aquí?

— Je... si, así es. ¡Ven, no muerdo! — el rubio lo condujo por un estrecho pasillo por el costado derecho del local. — Pasa, no seas tímido.

— Con permiso...

— Aguarda aquí, te traeré algo para que puedas secarte. Puedes sentarte por allí.

Tomó asiento en una banca de madera mientras esperaba en una habitación de staff llena de casilleros.

El amable joven, de quien aún desconocía su nombre, regresó rápidamente con una gran toalla blanca, doblada y perfumada.

— Gracias... — agradeció un una voz muy suave y comenzó a secar su cabello de a poco.

— Mi nombre es Kaminari Denki. ¿Cómo te llamas?

A pesar de su amabilidad, aún sentía desconfianza, hasta que finalmente visibilizó, cuando el rubio de quitó su abrigo, el protector en su cuello. Era un omega, al igual que él.

— Yo... yo soy Todoroki Shoto.

— T-... ¿de dónde me suena ese apellido?

— Mi familia es dueña del complejo de oficinas comerciales en el centro de Tokio. Todos los días hay nuevas construcciones...

— ¡Oh, si claro! He visto anuncios — Kaminari habló sin pensar y Todoroki se mostró incómodo ante la conversación. — Oh... ya veo — sonrió conclusivamente.

— ¿Uh? — el bicolor no comprendía la observación del rubio y lo miró extrañado.

— Es sólo que... bueno, eres uno de los herederos de todo eso, ¿no? Sin embargo, te he encontrado parado frente a este tipo de local, empapado y no dices una palabra. Y ya, me has seguido y soy un completo extraño. Creo que me puedo hacer una idea de a dónde va todo esto.

— Cuando... cuando lo dices así parece un dorama muy mal dirigido.

— ¿Acaso no es eso la vida de un omega, cariño?

El bicolor hizo una risa resignada hacia un costado en respuesta a la humorística mueca del contrario. Acababa de conocerlo, pero tenía tanta razón.

— Bueno, ya. Asumiendo que tu historia es la que me imagino... mmh, veamos. Oh, si claro. Te escapaste de tu casa, no quieres saber nada con el negocio de tu familia y has venido a parar aquí, en el infame Kabukicho. Supongo que buscas ganarte el pan, como todos aquí, ¿verdad?

— ... eres bueno.

— Claro que sí, corazón — dijo abriendo su casillero y tomando de su interior lo que aparentaban ser unas atrevidas medias de red — un rostro tan lindo como el tuyo es muy fácil de leer.

— Yo... no pienso regresar al lugar de donde vengo.

— No esperaba que lo hicieras, para ser franco.

— ¿Qué debo hacer para trabajar aquí?

— Bueno... puedes comenzar por decirme quién te ha enviado a este lugar y qué piensas exactamente que hacemos aquí — Kaminari se sentó en la banca contraria y comenzó a cambiarse mientras escuchaba a su invitado.

— Siempre escuché que los omega que huyen de sus familias o de matrimonios arreglados vienen a parar en Kabukicho. Nadie me lo dijo, simplemente es algo que se oye.

— Es algo que se oye en círculos de alfa.

— ... supongo que sí.

— Ya veo. Ningún alfa quiere realmente la libertad de los omegas... Continua.

— Respecto a lo demás... sé que este barrio está lleno de locales que... se dedican al... entretenimiento para adultos.

— Y los hay de todo tipo, Shoto. ¿Puedo llamarte por tu nombre de pila? — el rubio entró en confianza y el otro omega asintió — Nuestro local es muy particular. ¿Por qué venir aquí, específicamente?

— ... el cartel de afuera luce bien.

Kaminari quedó atónito por unos segundos y luego se echó a reír con fuerza. Secó sus lágrimas de risa y miró con mas soltura Todoroki.

— ¿Es ese tu motivo?! ¡Jajaja, por todos los cielos!

— No... ¿no es un buen motivo?

— ¡Qué va, supongo que lo es! De acuerdo, Shoto. Déjame explicarte lo que hacemos aquí. Y, si estás de acuerdo con todo esto, te presentaré al dueño.

— Gracias...

— Eres tan serio, hasta pareces alfa. Pero no te preocupes, honey — rió guiñándole un ojo
— nada es permanente. Ya se te quitará ese semblante serio.

El bicolor no comprendía bien qué tenía de raro en su forma de ser, pero pronto lo averiguaría.

Kaminari terminó de alistarse; vestía medias de red, un corset bordó que acentuaba su cintura y puños blancos con orejas de conejito.

Acabó subiéndose a unos largos tacones negros, definitivamente llamando la atención del otro omega.

— Ya casi es hora de abrir. Pronto llegarán los otros, pero primero llegará el jefe. Hoy llegué temprano para preparar el bar. Ven conmigo, te mostraré el lugar ya que no hay nadie aun.

— Claro...

Su guía abrió una puerta que daba a un largo pasillo por donde caminaron hacia una sala central.

A primera vista lucía como un complejo de apartamentos, ya que el pasillo estaba lleno de puertas que Todoroki no pudo evitar notar.

Una vez en la sala central esta primera observación se hizo errónea.
Definitivamente no era un lugar común.

Las luces aun estaban encendidas; la ambientación era predominantemente roja con increíbles sillones de altos respaldares, elegante diseño y pesadas cortinas que separaban las mesas.

El bar destacaba por sus enormes adornos en el techo y, por supuesto, por estar al centro del salón. La cristalería era bella e impecable y la variedad de alcohol era realmente llamativa.

Todoroki podía fácilmente reconocer bebidas que típicamente se servían en círculos de alfas y por supuesto que ninguna de éstas bajaba de diez salarios de un omega.

— Vaya — suspiró.

— ¿A que sí? Se ve muy cool, ¿verdad?

— ... no estoy seguro de que esa sea la palabra que utilizaría.

— Shoto, si quieres dinero fácil vas a tener que dejar ese resentimiento por los alfas de lado. Después de todo, nosotros robaremos su dinero. — dijo el rubio sin reparo y luego divisó a alguien más al otro lado de la barra — ¡Oh, jefe! ¡Estaba buscándolo!

— Ah, Denki. Qué ruidoso.

El hombre que respondió que respondió de mala gana era claramente un alfa.

Probablemente medía mas de 1.80, tenía algo de barba y cabello oscuro. No sólo era evidente por el hecho de no llevar protección en el cuello, sino que también emanaba cierto aura imponente.

Sin embargo, Todoroki no se sentía fácilmente intimidado. Después de todo, había crecido en un círculo de alfas.

"Aunque su aspecto descuidado no lo hace lucir como alfa..." — pensó para sí recordando que aquellos que él conocía siempre vestían con ropas costosas y éste, muy por el contrario, parecía casi un vagabundo.

— ¿A quién has traído esta vez?

— Él es otro omega que huyó de su casa, jefe — señaló Kaminari al bicolor.

— Soy Todoroki Shoto — se presentó reverenciando — quisiera trabajar aquí. Oí que estaré seguro bajo su cuidado.

— ¿Todoroki, uh? — era claro que su apellido resonaba en los oídos del mayor — Ese apellido puede traer problemas a mi establecimiento...

Ante el comentario, el omega hizo una mueca de resignación y Kaminari lo notó enseguida, echándole una mirada de cachorro mojado al alfa.

— Ah, maldición... ya. Supongo que estará bien...

Ante la respuesta positiva el rubio sonrió muy conforme y una vez mas hizo una reverencia aun mas inclinada, con los ojos cerrados con fuerza.

— Muchas gracias, estoy muy agradecido.

— Agradéceme trabajando duro para pagar tu deuda — respondió viendo al otro asentir con la cabeza — no hay duda de que no puedo dejarte a merced de los demás locales, quién sabe qué tipo de jefe podría tocarte.

— Dejar omegas desesperados en la calle no es propio del jefe — dijo Kaminari por lo bajo y el alfa le echó una mirada seria.

— No quiero que tu estadía perjudique a tus compañeros, así es que harás lo que tus senpai te indiquen, ¿de acuerdo?

— Sí.

— Mi nombre es Aizawa Shota. Aquí sólo llamame "jefe"... — el hombre se llamó al silencio por unos segundos y le echó una mirada nada discreta al cuello, para claramente llamarle la atención por no llevar protector — Oye. No me digas que vas así por la vida.

— Yo... — Todoroki no se mostró ni una pizca de inocente. Muy por el contrario, aunque desvió la mirada, su semblante era desafiante.

Aizawa percibió la terquedad en su rostro y supo que no sería fácil de domar.

Suspiró hondo al no obtener respuesta y simplemente optó por ser suave. Ya habría tiempo de regañarlo y de seguro razones de sobra.

— Mis omegas son importantes para mi, Shoto... no puedes pasearte por un lugar que apenas abrimos las puertas se llena de alfas sin protector. Si quieres trabajar aquí, deberás acostumbrarte.

Su tono era extremadamente profesional y serio, pero había una pizca de genuina preocupación. Casi podía percibirse una especie de "paternidad" en su manera de hablar.

Esto hizo que, de alguna forma, Todoroki dejara de estar tan a la defensiva con esta nueva vida que tendría que adoptar. Antes desviaba su mirada, pero ahora había regresado a ver al jefe a los ojos.

— Bien — continuó — sólo aprende mucho y este trabajo no será tan horrible como se ve desde afuera. Denki, déjalo en manos de Izuku.

— ¡Claro, se lo presentaré!

— Asegúrense de darle ropa y comida; hoy solo observará. Y una cosa mas. No usarás tu nombre real. Todos aquí tienen un apodo para los clientes. Entre ustedes llámense como gusten, no me importa.

— Entendido.

— Ya casi es hora de abrir — Aizawa se dio la vuelta, dejando solos a los nuevos compañeros —No me causen problemas.

El bicolor sentía que había logrado algo. No sabía si sería algo bueno, pero era algo al menos.

—Él... ¿llama a todos por el nombre de pila? — preguntó un poco confundido aun.

— El jefe nos llama así solo a nosotros. Intenta tener un trato familiar, así nos sentimos seguros con él.

— ... suena bien — respondió pensando en que se sentía "cuidado" al ser tratado así.

— Sabía que él no te dejaría en la calle — le dijo muy feliz — ¡bien! Sígueme. Quien mencionó es uno de tus senpai; él te dará un traje color blanco que indica que estás en entrenamiento y los clientes no pueden entrar en contacto contigo por hoy.

El nuevo emitió un suspiro de alivio, a lo que su compañero sólo se limitó a sonreír.

— Debo comenzar a preparar el bar, así que te llevaré con los demás. Aprende mucho como dijo el jefe, ¿si?

— Me esforzaré. Gracias, te debo mucho.

Honey, no me debes nada. Los omegas debemos protegernos los unos a los otros. Estamos juntos en esto. Bien, acabaré por mostrarte el lugar y luego te llevaré con los demás conejitos así te conocen.

— ¿Conejitos...?

— Pues claro, eso somos — dijo señalando las orejas de su provocativo disfraz — de allí el nombre "The bunny hole". ¡En verdad eres despistado!

— Oh... claro. No lo había notado. — en verdad no había prestado atención al nombre del local cuando estaba parado bajo la lluvia — O sea que todos... nos vestimos de conejo.

— ¡Así es! Bueno... en realidad vestimos de todo, pero siempre llevamos nuestras orejas. Es algo así como nuestra "marca" — el rubio lo conducía ahora cerca de los altos sillones del salón para comenzar a mostrarle las "zonas".

— Mnh...

— No es gran cosa. Despreocúpate, Shoto. Bien, presta atención. Ya conociste el salón principal; allí trabajo yo toda la noche sirviendo tragos. Los clientes de menos dinero son los que pasan mas tiempo en ese lugar. Se requiere un omega divertido pero firme para pararlos cuando sea necesario.

— Ya veo... por eso estás tu allí — supuso con lo poco que lo conocía, pero observando su vibra natural.

— Así es. Como habrás visto ya desde lejos, este es el área de striptease del salón principal — dijo señalando con ambas manos a un área con un tubo en medio de una mesa y múltiples sillones altos alrededor — Una de mis amigas trabaja en esta zona y gana mucho dinero.

— ¿Mucho...?

— Así es. Pero también hay mucho que soportar por parte de los clientes en donde se gana buen dinero. — con cada explicación del rubio, Todoroki se planteaba cientos de posibles escenarios en su cabeza.

No le gustaba para nada.

— Tenemos otros dos lugares a los que nosotros llamamos "Privados". Este es el Privado carmesí — al correr una cortina roja y pesada pudo divisar un par de mesas pequeñas ovaladas y un solo sillón compartido largo alrededor de éstas — Aquí los clientes solo pueden pedir un omega por cada alfa y el máximo es de seis personas en total.

— Es decir, sólo entran tres de nosotros... y tres alfas.

— Suena terrible, lo sé — dijo mirándolo con un poco de pena — pero no te preocupes. Tienen que pagar mucho dinero para cerrar estas cortinas y siempre que lo hacen, alguno de los chicos del staff está fuera para cuidarnos.

— Oh... ¿las personas de seguridad?

— Si. Casi todos son betas, por nuestra propia seguridad, pero están acostumbrados a lidiar con alfas descontrolados.

— Es bueno saberlo...

— Bien, y este es nuestro Privado dorado. Este es el mas costoso que tenemos. No tiene límite de omegas, pero un solo alfa puede pedirlo.

— ¿Solo uno?

— Sí. Digamos que este privado es para nuestros clientes mas exclusivos — explicó con una mueca de disgusto — suelen ser los mas desagradables... pero pagan tan bien que en una noche podrías conseguir la renta de todo el mes.

— Eso...

— Lo sé, lo sé. Suena horrible y lo es.

— Sólo somos objetos para ellos...

— El jefe te tratará bien y cuidará de ti, no te preocupes — dijo señalando hacia una esquina del techo, donde se hallaba una cámara casi imperceptible — Hay cámaras por doquier. Aquí no vas a hacer nada que no quieras... aunque si te flexibilizas podrás ganar el dinero que necesites mas rápido, ¿sabes?

— Comprar nuestra libertad... nunca supe cuánto dinero es para un omega.

— Bueno, eso depende de cada distrito, pero por le general es casi siempre lo mismo en todo el país. Me encantaría seguir platicando, Shoto, pero debo irme.

— Oh, lo siento. Tienes trabajo.

— Entonces regresemos por donde vinimos.

— No pude evitar notarlo antes... por el pasillo en donde vinimos hay varias puertas.

— Izuku te explicará todo, despreocúpate. Estarás bien.

"Deberé preguntarle a ese tal... Izuku" pensó para sus adentros siguiendo a Kaminari de regreso a la sala de staff por donde habían entrado. En ese tiempo no pudo evitar mirarle los tacones. ¿Como rayos caminaría él en eso?

Todo era nuevo para él, pero regresar... "Simplemente no es una opción"

— Shoto, ¿vienes?

— Si. Te sigo.


— ¿Cómo están todos hoooy? — saludó abriendo la puerta de staff y todos los omegas cambiándose de ropas lo saludaron enérgicamente.

—¡Ah, Denki! — respondió animado un chico de cabello verde y pecas en el rostro — Oh, ¿quién es tu amigo?

— El nuevo. Lo dejo a tu cuidado, tengo prisa. El jefe me dijo que te encargues, así que trátenlo bien — dijo con medio cuerpo ya fuera de allí — ¡Nos vemos!

El rubio empujó suavemente por la espalda a Todoroki y cerró la puerta, dejándolo junto con varios omegas que se cambiaban y lo observaban con una sonrisa a la expectativa de darle la bienvenida.

Acabó por sentirse un poco presionado y, sin saber bien qué hacer, hizo una educada reverencia con las mejillas un poco sonrojadas, lo que causó que algunos de sus nuevos compañeros rieran de ternura y otros se sorprendieran de sus modales.

— Soy Todoroki Shoto. U-un gusto conocerlos.

— No necesitas ser tan formal — dijo una chica de hermosas pestañas inferiores aun cambiándose — aquí todos nos llamamos por el nombre de pila entre nosotros.

— Kyoka, él ya se acostumbrará — rió el chico de pecas y volteó nuevamente a ver al bicolor — yo soy Midoriya Izuku. Y es cierto, también me llaman por mi nombre de pila, pero si tu prefieres que te llamemos por tu apellido así lo haremos, despreocúpate.

— Yo... es verdad — recordó las palabras de Aizawa — el jefe me advirtió que no debería usar mi nombre real.

— Oh, pues... bueno, eso es un poco distinto. Todos llevamos un nombre de fantasía aquí. Uno que no es real y suene bien a los oídos de los clientes —explicó Midoriya.

— Es para protegernos — dijo con una dulce voz una chica de ojos café acercándose y reverenciando también a Todoroki — el jefe en verdad intenta lo mejor para todos.

— Ya veo... — se percató — no lo había pensado de esa manera. Kamin... es decir... Denki ya me llama de Shoto.

— Te diría que no te fuerces, pero de seguro mañana ya comenzarás a trabajar, así es que mientras mas rápido te acostumbres, mejor será para ti. Soy Uraraka Ochako, un gusto conocerte... entonces, ¿Shoto está bien?

— Si — asintió — está bien. Después de todo no quería usar mi apellido. Es que no me lo había pensado demasiado.

— Todoroki... me suena de algún lado... — dijo la chica de lindas pestañas acercándose — ¿lo he visto en construcciones? Por cierto, soy Jirou Kyoka.

— Así es... — reverenció con una incómoda expresión.

La joven se percató de lo callado que era el chico nuevo y se le acercó un poco más para ver si lograba que él confiara en ella.

— Me disculpo si dije algo incómodo. Todos aquí usamos nuestros nombres de pila porque huimos de nuestros pasados, así que despreocúpate — mientras ella hablaba Todoroki miraba curiosamente sus lóbulos alargados —hay un casillero vacío junto al de Izuku, ¿quieres ocuparlo?

— ¡Es cierto! — recordó —Shoto, deja tus cosas allí — se mostró animado.

— Yo... no traje nada conmigo. No tenía cosas que fueran realmente mías — ante esto, sus nuevos compañeros se mostraron comprensivos y sonrieron de todas formas — tal vez debería haber traído algo de ropa... lo siento.

— Entonces, supongo que aun no tienes donde vivir — cuando Midoriya le preguntó él solo se limitó a asentir con la cabeza — de seguro que el jefe y Denki no tuvieron tiempo de decírtelo, pero todos vivimos aquí, en último piso de arriba.

— No hay tantas habitaciones, así que las compartimos — contó Uraraka mientras se alejaba para vestirse de unas ropas que lucían de enfermera — pero son muy amplias, estarás bien. Deku y yo compartimos una.

— ¿Deku...?

— Ah. Sí... así me llama un amigo de la infancia que suele venir y parece que a Ocha se le pegó.

— Insisto en que no es tu amigo si es un alfa que siempre viene a chequear si estás bien.

— K-kyoka, ¡Kacchan y yo solo somos amigos! Además... ya hay alguien más que... ¡en fin, Shoto, tengo mucho por explicarte!

— Oh. Claro.

Sus compañeras rieron y salieron de la sala de staff todas juntas, haciendo mucho escándalo y animadas.

— Kyoka, no deberías insistir tanto con ese alfa a Deku — rió una vez mas recordando el rostro sonrojado de su amigo — lo complicas. Además, parece que le gusta otro cliente. Tu sabes, "alguien mas".

— Jeje, ¿he sido muy dura? Quiero ver quien es este "alguien mas" que ya ha mencionado un par de veces.

— Pondré atención y luego te cuento — planeó y su cómplice asintió con ansias.

A Midoriya al fin se le bajó la sangre de las mejillas y, tras acabar de colocarse sus orejitas, procedió a continuar con la lección para Todoroki.

— Bien, voy a explicarte los servicios que ofrecemos aquí Shoto. Pero antes, ¿tienes alguna pregunta para mi? - dijo dándole amablemente la llave de su nuevo casillero.

— Bien, yo... supongo que tengo algunas preguntas.

— Anda, no seas tímido.

— Ustedes... Kyoka, Ochako, Denki y tu... bueno, parecen pocos para un local tan grande.

— ¡Oh, pero es que somos mas! Aun no han bajado porque es muy temprano. Faltan Tamaki y Tsuyu. Y luego te lo presentaré, pero notarás que hay un omega aquí que tiene una habitación para él solo. Aunque no es de muchos amigos...

— Para él solo... ¿hay un motivo?

— Bueno, él es lo que en Kabukicho llamamos "Gold star omega"— explicó — Es un omega que jamás ha sido tocado por clientes. Él ya vino con algo de dinero para pagar su deuda con el local. Como el monto restante es pequeño, puede limitarse a ofrecer servicios de nivel 1.

El bicolor escuchaba información nueva todo el tiempo; era realmente duro absorber tantos cambios de golpe... pero lo haría.

— Izuki, ¿nivel 1?

— ¡Ah, que tonto soy! ¿Cómo podrías saberlo? Tenemos tres niveles distintos de servicios. El nivel 1 es el único en el cual no tenemos contacto físico con los clientes. En este nivel sólo vendemos nuestra ropa interior o tenemos sexo telefónico.

— ... ya veo. ¿Qué mas?

— El nivel 2 tiene un poco de contacto físico, pero en realidad no pueden hacernos nada ellos a nosotros. En el imekura nos colocamos detrás de un mostrador y hacemos lo que nos piden... nosotros no podemos verlos a ellos al otro lado. Y luego tienes soapland... — dijo con un escalofrío recorriéndole la espalda — uhg.

— Es... ¿es algo horrible?

— Bueno, los clientes pueden ser bastante horribles. En la planta baja tenemos un gran sento en el cual damos ese servicio. Sólo bañamos a los clientes. Nos metemos con ellos, les frotamos el cuerpo con mucha espuma... yo tuve un solo cliente que quiso propasarse, pero el jefe tiene cámaras por todos lados aquí y le dieron una paliza.

— Suena horrible de todas formas... ¿por eso te cuida tu amigo? — dijo sin reparo y su ingenuidad hizo a Midoriya sonrojarse hasta las orejas — ¿Kacchan, verdad?

— ¡N-NO, NO! Es decir, bueno si. P-pero no es lo que te imaginas...

— ¿...?

— Es decir. Yo... Kacchan y yo somos amigos de la infancia, crecimos juntos. Cuando mi madre supo que era omega, entró en pánico por mi seguridad. Hace unos años, ella enfermó y murió. Así es como vine aquí.

— Lo siento, no sabía lo que preguntaba.

— No, está bien. Vivirás aquí así que mejor que lo sepas y ya. Kacchan, él quería comprar mi libertad, aunque fuéramos sólo amigos pero de alguna forma luego de muchas peleas le hice entender que quería hacerlo por mi mismo.

— Entiendo cómo se siente eso. Aunque debe ser genial que un amigo quiera protegerte así.

— Siempre he pensado que él es genial — suspiró y observó de reojo la hora en su móvil — ¡Ah, ya es muy tardeee! Tengo que terminar de explicarte todo para comenzar el turno.

— Siento haberte distraído. Por favor, continúa.

— Por último, los servicios de nivel 3 se dan en el salón anexo al salón principal. Lo llamamos pink salon y allí practicamos sexo oral y masturbación a los clientes — cuando Midoriya acabó de explicar esto el contrario hizo una mueca de frustración muy evidente y su compañero no pude evitar compadecerse. — Sé que suena muy duro, pero te acostumbrarás... además, puedes elegir quedarte en el nivel que desees.

— Pero jamás me iré de aquí, ¿verdad?

— ... sin duda tardarás mas tiempo en pagar tu deuda si sólo te quedas en los servicios básicos. Después de todo, son los menos costosos. No ganarás mucho con eso.

— Denki dijo que se gana mucho en el salón principal — recordó y Midoriya le devolvió una sonrisa forzada.

— Honestamente, no creo que seas el perfil del salón principal, Shoto. Es tu primer día y tengo la sensación de odiarás lidiar con ciertas situaciones. Se requiere mucho carácter para trabajar allí; los clientes están ebrios todo el tiempo y si no sabes ponerlos en línea puedes terminar lastimado.

Era demasiada información junta, pero Aizawa ya lo había aceptado allí y pagaría la deuda a su familia por él. Y "The bunny hole" parecía un buen lugar, seguro y con compañeros amables.

Resultaba obvio que irse sería el peor de los errores.

Mordió con enfado y frustración su labio inferior; por unos segundos apretó los ojos y sintió cómo Midoriya colocaba una mano en uno de sus hombros para reconfortarlo.

Quería llorar.

Quería que lo tragara la tierra.

¿Dejarse ultrajar por dinero? ¿Acaso era mejor morir?

¿Qué opción tenía?

— Oye... no tienes que comenzar a trabajar hoy mismo, Shoto. Aun tienes la revisión médica.

— ... haré lo que tenga que hacer para vivir como quiero. No pienso regresar... no pienso regresar con mi padre.

— Entonces... te daré ropa y cosas que todos tenemos para que puedas empezar — respondió con un poco de prisa — no te preocupes. Te dejaré en manos de la señora Shūzenji y luego puedes regresar aquí y vestirte aquí con el traje blanco que indica que eres novato aquí...

— Sí... Denki lo mencionó antes. De acuerdo...

— Sígueme.


Midoriya lo condujo de regreso por el mismo pasillo, pero en sentido contrario hasta llegar a una pequeña sala médica, con blancas paredes y cortinas celestes. Todoroki se centró en la puerta y allí notó que su compañero ya no lo seguía; volteó y aun podía verlo pero ya estaba a mitad de camino para regresar a su trabajo.

Quiso decir algo, pero acabó haciendo solo un pequeño ruido y el omega de pecas se volteó con una sonrisa.

— No te preocupes, todo pasará rápido Shoto. Uno de nosotros vendrá a buscarte en un par de horas.

Finalmente, el chico se alejó por completo y una vez más se vio obligado a enfrentar una situación que deseaba evitar. ¿Chequeo médico? ¿de qué tipo?

Golpeó la puerta suavemente, deseando que nadie lo atendiera. Al oír al otro lado "adelante", entró.

— Acabo de recibir el texto del jefe anunciando tu llegada — relató una voz que lo hizo mirar hacia abajo para luego encontrar una dulce anciana mirándolo con una amable sonrisa — tu debes ser Shoto.

— Es un placer — reverenció — sí, soy Shoto. Estaré bajo su cuidado...

— Shūzenji Chiyo. Ese es mi nombre. Los dulces conejitos aquí me llaman señora Shūzenji, pero tu llámame como quieras, jovencito.

Mientras ella le ofrecía un tono amable, comenzó a caminar y el bicolor simplemente la siguió por la sala hasta llegar tras una cortina donde había una camilla en donde claramente acabaría recostándose.

— No temas, joven Shoto — dijo entregándole ropa sanitaria — solo serán un par de estudios y ya. Acabaremos rápido.

— D-de acuerdo.

— Puedes cambiarte detrás de las cortinas; luego ven y recuéstate para comenzar. Estaré aquí esperando.

Luego de hacer exactamente lo ordenado, la señora Shūzenji procedió a tomarle una muestra de sangre así como también una de saliva y por supuesto, también, examinó sus partes íntimas.

Todoroki estaba muy incómodo, pero su inerte expresión durante todo el proceso era aun mas preocupante.

Observaba atentamente cada cosa que le hacía, pero no emitía sonido ni opinión. La beta miró muy extrañada hasta que tanto silencio la desesperó y optó por decirle algo.

— Era Shoto, ¿verdad?

— Si... — murmuró viendo hacia abajo a la mujer que terminaba de examinar entre sus muslos.

— Pareces perfectamente sano, pero...

— ¿... pero?

— Si crees que vas a sufrir mucho en este trabajo, me temo que debo decírselo al jefe.

— ¡N-no, por favor! ¿E-estoy haciendo algo mal?

— No, querido, no. Es sólo que... bien, generalmente los omegas que vienen a parar a mi camilla se demuestran mas que reticentes ante todo lo que te acabo de hacer aquí y tú no has emitido ni un suspiro.

— Sé que usted no va a lastimarme...

— Se necesita mas que una cara bonita para hacer este trabajo. Carácter. Deseo de vivir, de salir de aquí. Tu... pareces entregado al vacío, de alguna forma. En verdad siento pena por el destino que tienen los de tu clase...

— Yo... yo me esforzaré. Se lo prometí al jefe y a mis compañeros.

— ¿No tienes hermanos, tal vez un familiar que pueda encargarse de ti...?

Quería responder y abrió sus labios para eso, pero enseguida desistió.

— Es... es complicado.

— Siempre lo es... — concluyó volteándose al lado contrario — Bien. Tus resultados estarán para mañana. Puedes vestirte y regresar con tu senpai, lo llamaré por ti.

La mujer le puso una mano de forma cálida y reconfortante en la cabeza y le dio un par de palmaditas mientras se incorporaba; tomó en teléfono en la pared y habló brevemente en busca de Midoriya para que regresara por su kouhai.

Enseguida colgó y se dirigió a la puerta mientras Todoroki la veía ya vestido, esperando a que dijera algo.

— Parece que tu senpai está ocupado con un cliente. Deberás regresar por tu cuenta, ¿recuerdas el camino?

Todoroki pensó por unos momentos y asintió. El camino era recto y uno solo; pensó que no tendría problema en regresar, sin embargo...

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• Hemos llegado al final del primer capitulo de "Serendipity". Como siempre, muchas gracias por leer hasta aquí. Hace mucho tiempo que no escribo. Sentí que debía corregir eso y aquí estoy.

• Como siempre, estaré encantada de leer sus sugerencias. Leeré atentamente ships que deseen sugerir.

• Este es mi intento de Todoroki canon. ¿Cómo se ve hasta ahora?

• Prometo capítulos mas largos. Este solo fue el introductorio.

• Leo sugerencias para los nombres de conejito de cada omega.

• Por último, si no lo han hecho aún, por favor lean las advertencias. Adoro leer los comentarios de quienes me siguen o siguen mis fanfics, pero puedo notar que muchos comienzan a leer mis historias sin leer las advertencias y luego se llevan sorpresas que... yo no voy a cambiar
( ̄▽ ̄)ゞ

• Hasta el próximo capítulo! ( °▽° )

Aclaraciones

Prostitución: la información en el prólogo sobre la prostitución en Japón está adaptada a este fanfic, pero es real. Legalmente está prohibido el sexo con penetración vaginal, pero todos los otros "servicios" son legales. Qué extraño, ¿verdad? En este fanfic, es ilegal la penetración con excepción del coito oral.

Kabukicho: es un barrio de entretenimiento popular conocido por su vida nocturna orientada a adultos, lleno de callejones iluminados por faroles repletos de clubes pequeños y bares.

Dorama: se refiere a las series de televisión dramáticas que generalmente tienen argumentos poco realistas y exagerados.

Sentō: es un tipo de baño público japonés donde los clientes pagan para entrar y usar este servicio de baño.

Shuzenji Chiyo : lo aclaro solo porque algunos puede que no sepan su nombre. Se trata de Recovery girl.

Menú de servicios en "The bunny hole": cada menú cuenta con los servicios ofrecidos divididos en tres niveles y una foto de cada conejito (con su stage name, claro) disponible para los mencionados.

Nivel 1: burusera y terekura.

Burusera: los conejitos venden su ropa interior usada.

Terekura: servicio de sexo telefónico.

Nivel 2: imekura y soapland.

Imekura: servicio en el cual los conejitos se disfrazan (siempre conservando sus orejas puestas) de lo que sea que el cliente pida y realizan un show sexual detrás de un mostrador.

Soapland: los conejitos bañan al cliente.

Nivel 3: bunny fur y pink salon

Pink salon: salón anexo al salón principal; la iluminación es más tenue y está lleno de cubículos que tienen una mesa en donde les sirven algo de beber a los clientes y un omega les practica sexo oral.

Bunny fur: los omegas practican masturbación con distintas partes de su cuerpo (manos, muslos, nalgas) al cliente.