el tiempo sigue cambiando
"Dos oruguitas paran el viento
Mientras se abrazan con sentimiento
Siguen creciendo, no saben cuándo
Buscar algún rincón
El tiempo sigue cambiando
Inseparables son
El tiempo sigue cambiando"
Dos Oruguitas by Sebastián Yatra
Un año más tarde…
La policía entró por la puerta de la misma tienda de café que él visitó todos los días de su vida adulta, pero hoy algo es diferente. Él no sabe que es, pero piensa que algo va a cambiar. Él camina a la mesa para pedir la bebida que él siempre pide, un café negro, pero hoy el pide un poco de caramelo. No sabe qué lo posee para pedir.
"¡Hola, Luis!"
"Hola Carmen, lo siento, Ana. No sé por qué olvidé tu nombre."
"Es nada, ¿quieres tu café normal?"
"Sí, un café negro. Pero, ahora, ¿puedes añadir un poco de caramelo?"
"Te sientes muy sentimental hoy, ¿no?"
Él se ríe, "Tal vez eso es verdad." El va a su mesa normal. Este café tiene más azúcar que Luís pide en un día normal. Pero, él necesita algo para cambiar en su vida. Una mujer entró por la puerta de la misma tienda de café a Luís.
"Un grande café con leche con caramelo sin grasa, ¿verdad?" Ana pregunta. "Ok, perfecto, es $5.55."
Luís piensa que es un sueño, o está durmiendo. Él piensa que ella no está realmente allí, o que es una gran broma que él creyó es verdad. Carmen. Carmen Ochoa. La mujer es ella.
~
Ella era un estallido de relámpagos. Ella irradiaba las llamas ardientes de un incendio forestal. Era una supernova que se encendió durante días sólo para destruirlo todo. Cuando la conoció, ella era solo una camarera en la cafetería al lado de la tienda de disfraces en él que trabajaba. Se acercó a ella y pidió un café solo y cuando la miró a los ojos supo que estarían unidos de por vida. Eran llamas gemelas que no podían arder sin la otra. Continuaron haciendo grandes cosas. Don Diego y Liba. Podrían haber gobernado el mundo. Robaron en las casas más ricas y mejor protegidas del mundo. Los reyes y reinas de América y México. Eran socios en el crimen... hasta que se entregó.
"CARMEN?" él dice sin pensar.
"Carmen? No escucho este nombre por años. ¿Quién eres tú?!" Ella tira de su cuchillo y fija él contra la pared. Él levantó sus manos en el aire.
"Carmen! Soy yo! Soy Luis! Don Diego!"
"¡Luís!" ella fija el cuchillo hasta que un cuento de sangre pequeño aparece en el cuello de Luís. Ella puede matar él en ese momento y allí. Pero ella no mata él. ¿Por qué no mata él? Ella tiene motivos para estar muy enojada con él. Él abandonó ella. Él volverse vuelve un policía. Y después él fue involucrado con el arresto de ella. El intento ser más involucradó pero no puedó. No puedó arrestarla. No después todo ellos hicieron juntos. Él mira a ella, el color morado es descolorido de su pelo pero sus ojos grandes están sus ojos.
Y entonces…ella lo besó apasionadamente. Nada más es importante en ese momento excepto ellos. No hay una tienda de café, no Don Diego o Liba, no policía. Sólo ellos. Y esto es suficiente.
