11) A recuperar lo que es nuestro.
Arya
Ya llevaban tres semana de viaje. Ya sea por tierra o por mar, a caballo o en barco, el viaje se les estaba haciendo eterno a Arya y su familia. Todos ansiaban llegar a casa, su casa. Pero no era de ellos todavía.
Su hermano le contó lo que había hecho Theon. Le había jurado lealtad solo para volverse contra él y atacar el norte para su padre. Había prendido fuego a Invernalia y matado a Bran y Rickon. Luego se enteraron que las cosas no habían sido así exactamente. Aunque había matado a algunos hombres en Invernalia, entre ellos a su castellano Rodrick Cassel, Theon había causado poco daño al castillo y no había matado a sus hermanos. Había sido Ramsay, el bastardo de Bolton, quien había hecho lo peor. Y todavía estaba en el castillo. Su castillo.
Con la muerte de Roose Bolton y el hecho de que la Casa Bolton haya sida declarada traidora y no tuviera aliados en el norte, la posición de Ramsay Bolton era débil y difícil de mantener. Parte del acuerdo firmado por Brynden Tully y el rey Tommen era la anulación del arreglo que Tywin Lannister había hecho con Walder Frey y Roose Bolton. Aguas Dulces y la Tierra de los Ríos seguirían en manos de los Tully y el Norte regresaría a la Casa Stark, por lo que hacer que Ramsay Bolton deje Invernalia no debería ser muy difícil. O eso es lo que Robb les explicaba.
Arya igual tenía cierto temor. Ya había visto muchas cosas supuestamente fáciles complicarse de manera irreversible. Había visto la cabeza de su padre rodar por el Septo de Baelor luego de lo que se suponía debía ser un divertido viaje a la capital. No estaba preparada para otra desilusión. Su madre y su hermana parecían compartir su sentimiento de intranquilidad e incertidumbre.
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Estaban cerca. Lo presentía. La conexión era cada vez más fuerte con cada paso que daban.
Podía sentir a su familia.
Podía olerlos.
Y finalmente, pudo verlos.
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- ¡Nymeria!
Arya no se aguantó la alegría y salió corriendo hacia su lobo. Era un alivio poder verla al fin. Y era un alivio también poder ver a sus hermanos después de tanto tiempo. Bran, quien todavía estaba tullido y no podía caminar, estaba sentado sobre los hombros de Hodor. Le sonrió y Arya juraba que pudo ver una lágrima en su mejilla cuando la vio a ella, su madre y su otra hermana. Rickon, sin embargo, parecía más distante. No le soltaba la mano a la mujer salvaje que los acompañaba. Arya nunca había visto a esta mujer, pero estaba convencida que no les haría daño. Robb se las presento como Osha, una mujer salvaje que había quedado a su servicio luego que todos se habían ido. Aparentemente había cuidado bien de Bran y Rickon, algo que Arya apreciaba y agradecía. Pero Arya no pudo evitar notar la tristeza en los ojos de su madre al ver que Rickon seguía de la mano de Osha más de lo que a ella le hubiera gustado.
Fue raro ver a Theon de nuevo. No se parecía en nada a ese engreído pero simpático joven que ella recordaba. Estaba quebrado en mente y cuerpo. Encorvado y demacrado. Con algunas amputaciones incluso. Su cabello había perdido su color y su escuálida cara no era más que piel y hueso. Corrió y se dejó caer a los pies de Robb de rodillas. No paraba de llorar y de murmurar unas disculpas ininteligibles.
Arya vio la mano de Robb tensada apretando fuerte la empuñadura de su espada. Pero la dejó ahí. Por un largo rato nadie dijo nada y el silencio era abrumador. Robb respiró fuerte y quitó su mano de su espada apoyándola en la cabeza de Theon, quien seguía de rodillas a los pies de Robb. Su hermano palmeó la cabeza de Theon y lo invitó a levantarse. Sus miradas se cruzaron y fue Robb quien rompió el silencio. Fue un abrazo que pesaba mucho, cargado de odio y amor, rencor y melancolía. Con su cabeza apoyada en el hombro de Robb, Theon seguía mascullando desesperadas disculpas y sollozando su arrepentimiento. Le rogaba a Robb que lo castigara y le cortara su cabeza por lo que había hecho. Se lamentaba diciendo que lo que había hecho no tenía perdón. Pero Robb solo sacudió su cabeza suavemente. Era evidente que ya había pagado por sus crímenes y que el castigo había sido excesivo.
El foco de atención de todos se tornó hacia la persona responsable por la condición de Theon, la destrucción de Invernalia y la tortura y el sufrimiento de muchos: Ramsay Bolton, quien todavía se encontraba guarecido en el castillo.
Robb les indicó a sus hombres que rodearan el castillo y les mostraran que los superaban en números por cantidades enormes. Quería infundir miedo en el bastardo y sus soldados. Quería que Ramsay Bolton sintiera la derrota antes de la misma batalla.
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Catelyn
No podía mirar, pero tampoco podía cerrar sus ojos. Ya había vivido esto muchas veces: la inquietante vigilia durante la batalla. Su hijo se estaba preparando para lo que debería ser la última.
Tal como había hecho tantas veces en los últimos meses, Catelyn caminaba y rezaba al son de la melodía que brindaban el choque de espadas en la distancia. Pero esta vez no estaba sola, sus dos hijas y sus dos hijos menores estaban con ella. Tenía la certeza de que Robb sería vencedor, o por lo menos de eso se quería convencer. El ejército de su hijo era diez veces más grande y Ramsay Bolton no podría conseguir aliados que vengan a su rescate. Además, Robb contaba con cuatro formidables armas de guerra: Viento Gris, Nymeria, Verano y Peludo.
- Ya está – anunció Arya sacando a Catelyn de sus pensamientos.
Poco rato más tarde un mensajero los vino a buscar. Les informó que la batalla no había sido ni cerca lo violenta que esperaban. Los hombres de Bolton resistieron lo que pudieron, pero al ver los números del ejército del Norte y los lobos, lentamente se empezaron a rendir y bajar sus armas. Al principio no podían encontrar a Ramsay Bolton por ninguna parte y el mensajero les dijo que creyeron que se había escapado, hasta que uno de sus propios hombres delató su identidad. Bolton se había escondido entre sus hombres para evitar ser apresado y poder ser perdonado junto con los otros soldados.
Los soldados de Bolton fueron rápidamente apresados y llevados a las mazmorras. Se les ofreció la opción de unirse a la Guardia de la Noche o perder la cabeza. Como esperaban, la mayoría eligió la Guardia. A Ramsay Bolton no se le brindó esa opción. Robb lo encerró en una celda chica y oscura en solitario.
Robb no sabía qué hacer con Theon. No sabía si encerrarlo por su traición o castigarlo de alguna otra forma. Se habló de amputaciones y la Guardia de la Noche. Pero gracias a la tortura de Ramsay Bolton, el pobre muchacho ya había perdido varias partes de su cuerpo y no se hallaba en condiciones de ser útil en la Guardia. Al final optó por permitirle quedarse en Invernalia, pero ya no como pupilo o como rehén, sino como sirviente.
El corazón de Catelyn retumbaba fuerte en su pecho cuando por fin pudo cruzar el umbral y entrar a su adorado hogar. El humo, las ventanas rotas y las ruinas en las paredes no podían empañar todos esos lindos recuerdos de una vida feliz en ese castillo.
Retomando su rol de Dama de Invernalia con decisión y responsabilidad, Catelyn se mantenía ocupada con la restauración y reparación del castillo. Un día, mientras dialogaba con uno de los constructores cerca de la entrada a las cisternas, divisó a Theon que, acompañado por uno de los lobos, se dirigía hacia a las mazmorras. Se acercó y pudo ver que era Peludo, el lobo de Rickon, el más salvaje de la manada. Se quedó escondida tras una pared y agudizó sus oídos. Theon hablaba con el bastardo de Bolton. Aunque Catelyn no podía distinguir las palabras, podía sentir el miedo del joven tras las rejas. De pronto escuchó el sonido de una cerradura abriéndose, un feroz gruñido salvaje y en seguida los gritos de agonía de un hombre siendo despedazado y comido vivo. Todo terminó en cuestión de segundos. Salió de su escondite y vio lo que quedaba del cuerpo del bastardo de Roose Bolton en el medio de un charco de sangre. Peludo lamió sus colmillos y pasó caminando lentamente junto a ella, dejándola sola con Theon. El muchacho era una ruina de lo que había sido antes. Catelyn no podía hacer nada por él mas que brindarle apoyo y abrazarlo cuando Theon colapsó sobre su pecho dejando un torrente de lágrimas caer por su cara. Sus llantos oscilaban entre la rabia, el arrepentimiento y el autodesprecio.
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Ya estamos llegando al final ... Primero se reencontraron Arya con su madre y su hermano. Luego apareció Sansa. Fueron en busca de Bran y Rickon y se encontraron con Theon también. Ya recuperaron su hogar y hasta los lobos se volvieron a juntar ... Solo falta uno ...
Y solo falta un capítulo ...
Espero estén disfrutando de esta historia.
Gracias.
