XxXxXxX
CRUITHNE
XxXxXxX
CAPITULO
XVI
XxXxXxX
- INEXISTENTE BIENESTAR -
XxXxXxX
-
-
Las cadenas que más nos oprimen son las que menos pesan
-
-
XxXxXxX
-
-
La felicidad ajena es recompensable
Cuando se sabe es considerado,
Pero se sufre cuando esa espera…
…termina siendo una barahúnda.
-
-
XxXxXxX
-
Ver los ojos preocupantes delante de ella era todo lo que la soberana necesitaba para comprobar que no era mentira lo que la Sailor decía. Su mirada era la de una mujer sin esperanza. Una que desea todo y no obtiene nada. Esa era la mujer del tiempo. Había sido larga la espera, pero finalmente la Sailor obtuvo lo que deseaba. Serenity curveó su labio hasta formar la que seria su mejor sonrisa en tanto tiempo.
"Te lo prometo, Pluto." Declaro la sonriente reina. "Así será."
Pero la felicidad de la mujer era quizás la mayor preocupación para la Sailor condenada. "Solo tendrás una oportunidad, mi emperatriz." Ante eso, Serenity asintió. Pluto abrazo a la reina sonriente. "Ya no dependerá de mi." Susurro para ella. La sonrisa de Serenity desapareció al escuchar melancolía en esas palabras. Pluto había echo tanto por ella. Podía asegurar llegar a sentir el sufrimiento interno de la guardiana. "El tiempo ahora te pertenece." Volvió a murmurar liberándola del abrazo.
Serenity continuo sonriendo antes de dar media vuelta. "Gracias, Pluto."
Sin decir más la Sailor levanto su preciada arma y se atrevió abrir el portal del tiempo. Serenity entro y en cuanto ambas puertas se sellaron, Pluto pudo dejar escapar sus lágrimas. En silencio observo como era su propia arma la que hizo explotar aquel portal. Cerró los ojos, dejando que por pocos segundos a su mente llegara todo lo que fue, es…y no será. Dejo caer la pesada llave de sus manos.
"Estoy lista." Susurro bajando el rostro.
-
XxXxXxX
-
-
Hubo más de un minuto en silencio. Involuntariamente todas las miradas se dirigieron al hombre que continuaba de pie, alejado del resto. Él parecía no mostrar la consternación que los demás compartían. Junto a él le acompañaban sus siempre leales guardianes.
"¿Les importaría?" Pregunto de la nada. Los demás se miraron al entender la petición del rey. Él quería que salieran. Petición inesperada. Pero sin querer preguntar, los primeros en dirigirse a la puerta fueron los tres guardianes de Cruithne seguidos por las dudosas Sailors.
Una vez que la puerta se cerro, él se pudo llevar ambas manos a la cabeza. La presión era excesiva. "Seiya." El dulce susurro capto su atención. Él solo sonrió en dirección a ella.
"¿Cómo te sientes?" Pregunto acercándose, dejando atrás su compleja preocupación. "No, no lo hagas." La detuvo antes de que ella quisiera levantarse. "Todos han estado preocupados por ti." Termino sentándose al pie de la cama.
"¿Qué fue lo que paso?"
Él no dio una respuesta inmediata, tan solo la observo. Observo el cansancio injustificado de la mujer que solía siempre sonreír para los demás. "Acepte la invitación." Sonrió. "Me gustaría que la distracción de Kinmoku sea agradable para tu salud. He pedido que se hagan los arreglos necesarios para tu partida. La presión de esta guerra te esta afectando demasiado."
"¿Mi partida? ¿No iras tú también?" Él negó. "Pero esa era una invitación para ambos. No te preocupes, me gustaría ayudar en lo necesario. No quiero huir de esta responsabilidad."
"Será mejor que descanses, podremos conversar de esto cuando te sientas mejor." Sin más, se dirigió a la salida aun pensando en todo lo que le agobia.
"Moriré." Seiya se detuvo antes de abrir la puerta. Volteo. Serenity estaba ya de pie junto a la cama. "Lo se." Sonrió.
Al instante cualquier otro pensamiento que cruzaba su mente desvaneció. La observo. Observo su semblante cansado y la sonrisa exigida. "¿Qué estas diciendo? Nadie morirá, al menos no mientras yo pueda impedirlo." Regreso en el instante que ella bajo el rostro para observar sus manos. Llego frente a ella para tomarlas. "Nada va a suceder." Al momento fue Serenity quien se abrazo a él. Abrazo que él una vez mas dudo en corresponder enseguida. Ellos se habían convertido en buenos amigos. Algo que él no deseaba arruinar.
"¿La extrañas?" Pregunto ella aun dentro de aquel abrazo. No recibió respuesta inmediata, lo que la obligo a levantar el rostro, acto que él tomo como iniciativa para bajar los brazos. "¿Es por eso que has estado así? Eres tú quien quiere ir a Kinmoku, ¿No es así? Pero te sientes obligado a quedarte."
"N – Por ahora lo único que me tiene que preocupar es el bienestar de todos." Tomo una vez mas su mano, pero esta vez fue para guiarla al bacón. "¿Lo vez?" Señalo un punto infinito. Bajo el rostro para ver el semblante confuso de Serenity, quien parecía observar lo que él señalaba pero sin encontrar nada. "Quizás te sea imposible verlo a simple vista, pero yo lo puedo sentir. Nuestra cercanía al planeta Tierra es inevitable. Recuerdo que de pequeño temía a este sentimiento. El sentimiento de vulnerabilidad. La vulnerabilidad de saber que por pocos días mi hogar se convertía en presa fácil. Ellos lo saben y estarán aquí para ser los culpables de la caída de Cruithne. Y de mi depende tanta gen –" Calló al sentir el ligero apretón de mano. La miro.
"De mi también depende el bienestar de todos, ¿Por qué tratas de cargar con todo? ¿Has olvidado ya que mi hogar solía vivir de la luz de la Tierra? A comparación tuya, Seiya, yo vivía de su luz. Yo no soy vulnerable a ella. Yo soy…el complemento." Sonrió al él hacerlo. "No te preocupes, yo también cuidare de ti." Soltó su mano y entro a la habitación, dejándolo solo observando aquel punto que ella nunca pudo ver.
Pero él, ahora siendo soberano de esa luna, podía sentir lo que nadie puede sentir con tanta precisión. Puede sentir el miedo, desesperación y tristeza que su corazón acumula al saberse solo. Instintivamente bajo el rostro para mirar la mano que ella tomo con afecto. Mentalmente agradecía lo que ella estaba dispuesta a sacrificar por Cruithne, pero él no podría sacrificar a quien posiblemente signifique la única descendencia lunar futura.
Ella aun podrá ser feliz y eso es algo que él estaba dispuesto a efectuar aunque eso signifique sacrificar todo a su paso. A pesar de que ese todo sea su propia vida y la desaparición de Cruithne.
-
XxXxXxX
-
"No lo entiendo, él prometió que –" Yaten y Taiki se miraron, no queriendo ser ellos quienes tuvieran que dar una respuesta. Pero Serenity espero con la paciencia con la que se le caracteriza. "¿Puedo saber donde esta?"
"Majestad, esperamos por usted."
Serenity miro al escolta y de inmediato regreso la mirada a los guardianes. "Por favor, no puede hacerme esto. ¿Pretende darme ordenes?" Aquello no fue con arrogancia, pero con una gran tristeza en su mirar. "Por favor." Volvió a pedir bien sabiendo que podía exigirlo en cambio.
"Majestad." Insistió de nuevo el escolta.
Pero Serenity continuo observando a los guardianes. Ninguno de los dos se atrevía a mirarla. "Él no puede obligarme." Sus palabras pesaban con gran asombro a pesar de ella saber que puede obligar a cualquiera. Regreso la mirada a la escolta. "No iré." Anuncio inesperadamente. Ambos guardianes se atrevieron a mirarla pero fue por escasos segundos porque la reina corrió en dirección al palacio.
-
El pesar de las enormes puertas de bronce no pudo ser impedimento para que ella las abriera con fuerza. "¿Cómo puedes hacerme esto?" Reclamo de inmediato, no esperando a saber si alguien se encontraba en su interior. Él giro, no sorprendido por la molesta actitud de quienes se empeñan en llamarla su esposa.
"No quiero forzarte, solo veo por tu bienestar." Explico con la tranquilidad que ella nunca espero ver.
Lo que ella inútilmente se esforzaba por ver era la tranquilidad con la que él regreso al ventanal. No era él. No era la manera tan usual con la que él solía observar su reino a través de ese mismo cristal. Algo en su mirar había cambiado, el brillo de sus ojos se había opacado. "Kakyuu estará bien." Trato de confortarle desde lejos pero lo único que pudo verlo hacer fue bajar el rostro.
"No es Kakyuu quien me preocupe, se que ella estará a salvo. Quien me preocupa eres tu." A pesar de que ella no lo pudo ver, él cerró los ojos ante los miles de recuerdos que intentaban asechar su mente. "Es…una promesa que mis padres quisieron." Sonrió aun con los ojos cerrados, quizás alguno de tantos gratos momentos llego inesperadamente a su mente. "Ellos creían plenamente en el linaje de nuestro reino." Giro. "Serenity, ¿Sabes que significado tienes para la galaxia?"
"El mismo que tú posees." Respondió cabizbaja. No necesitaba profundizar en explicaciones. "Pero yo te protegeré."
Ante eso, Seiya no impidió una sonrisa a su rostro pálido. "Se que lo harás." A pesar de la tensión que le presionaba, intento ser un poco bromista. Ese solía ser su antiguo yo, un príncipe despreocupado por nada más que él mismo y su gran preocupación por poder ver a la mujer que cautivo su corazón. Ahora era todo lo contrario a lo que fue. Ahora su prioridad se convertía en todo menos en él.
"¿Dudas que lo haré?"
"No." Mintió intentando mantener esa sonrisa. "Se que lo harás, pero no será para mi." Cautelosamente se acerco a ella. "Será para quienes dependerán en ese momento de ti." Acaricio la mejilla de la mujer que, sin él saberlo, le acababa de hacer una promesa. "Serás una excelente soberana." Al decir eso, borro su cautiva sonrisa así como también alejo su mano de la suave mejilla para continuar su camino a la gran puerta.
Ella detuvo su camino al tomar la misma mano con la que él le mostró afecto. "Yo quiero estar contigo."
Él sonrió en agradecimiento, no entendiendo el verdadero significado de lo que esas palabras intentaron decir. "Tú eres la ultima esperanza para una vida que significara plena y será entonces que el cristal de plata resurja contigo como la verdadera heredera al imperio lunar. Un imperio en el que todo será avenencia." Ella quiso decir algo, pero tuvo que contenerse al no saber si sus palabras producirían el conforte que deseaba brindarle. "No te forzare a hacer algo que no desees." Declaro el cansado soberano al imaginar esa la razón de la lucha interna que ella parecía tener. "Tan solo imagine que desearías verlo."
"¿Verlo?" Aquello fue inesperado. A su mente inmediatamente llego el hombre que en su momento fue el príncipe con el que ella siempre deseo compartir su vida, el ahora también soberano de Kinmoku. "¡Oh!" Bajo el rostro. "¿A ti te llegaría a mole –?"
"¡Seiya!" Las mismas puertas fueron abiertas con brusquedad, interrumpiendo la que muy posiblemente comenzaba a ser una confesión. "Todo est –" Yaten calló al ver a Serenity. "Perdón, no imagine que…no quise interrumpir."
"No importa." Serenity lo miro, ¿No importa? "¿Cuál es el reporte?" Salió esperando que Yaten lo siguiera, dejando toda conversación que para ella fue inconclusa.
El temor también pesaba en ella. Las presiones en él le fatigaban cada vez más. Ella desearía poder ver a través de sus ojos. Cautelosamente camino hacia el mismo lugar en el que pudo encontrarlo cuando entro. Observo la majestuosidad de Cruithne. Era un reino prospero, a pesar de inundarse en tristeza, temor y a la vez esperanza. Para ese reino él era esa esperanza. Él significaba la victoria de una guerra no deseada. Significaba el soporte de un nuevo imperio.
"¿Serenity?" La reina no pudo desprender su mirar de aquel reino. Arduamente continuaba intentando ver lo que él observa por horas. Los pasos ausentes pudieron llegar a ella al estar tan cerca. "Esperan por ti, majestad." La consejera se acerco lo suficiente para poder observar las cristalinas lágrimas que la soberana, sin haberlo ella notado antes, dejaba escapar. "Todo llegara a ser como la leyenda lo ha profetizado. Él jamás permitirá que le suceda nada a la futura soberana galáctica."
"Luna, ¿Puedes ver lo que veo yo?" La consejera miro lo que ella observaba, mas solo pudo ver el exterior del que continuaba siendo un prospero reino. "Ellos lloran, Luna." Susurro dejado caer sus parpados para cubrir la visión nublada de sus pupilas. "Este es el sentimiento que lo esta matando, Luna." Llevo ambas manos a su pecho, imaginando que de esa manera podría cubrir el dolor de su corazón. Ante tal acto, el anillo que perfectamente cubre su anular brillo al sentir la calidez de las lágrimas derramadas por quien había aceptado como guardiana. "Seré yo, Luna, quien no permitirá su desaparición. No podría perdonarme jamás cometer el mismo error dos veces."
No entendiendo el verdadero significado de esa confesión, la consejera solo pudo abrazar confortante a quien puede querer con afecto. "No, Serenity, tu hogar renacerá cuando logres obtener el mejor obsequio del cristal plateado…su poder."
"Luna, ya he obtenido el mejor obsequio de todos." Nuevamente observo el glorioso reino delante de ella. Suspiro complacida por saberse cerca de quien, aunque para él solo signifique obligación, le ha prometido protección. Saliendo del abrazo confortante que su consejera le obsequiaba, Serenity corrió fuera de aquel salón a pesar de los constantes llamados que ya dejaba atrás.
-
XxXxXxX
-
Seiya recorría largos pasillos solo para poder llegar a su destino. Detrás de él, con la constante monotonía, le acompañaban Yaten, Taiki y Haruka. Ninguno reto a comentar algo. La expresión en el rostro del rey dijo todo al haber escuchado la noticia. Su destino se encontró frente a él y no esperando a parar, Seiya empujo las puertas más enormes del palacio. Las que escudaban el único salón de todo el palacio que él mismo había prohibido ser abierto.
El interior no solo causo impresión en él, sino también en sus acompañantes quienes solo se miraron unos a otros antes de mirarlo a él. La expresión en el rostro del aun novato rey podía decir tanto, pero a la vez decía nada. Con pasos firmes, molesto, Seiya siguió caminando hasta llegar a ella; la causante de su ahora ya notoria molestia. "¿Qué es todo esto?" Cuestiono no importándole la presencia de quienes se encontraban a su alrededor.
Serenity giro al escuchar su desconocida voz. Sonrió ignorando ver la molestia en él. "Reviviremos a Cruithne, Seiya." Extendió los brazos orgullosa por su logro. Seiya frunció el ceño, pero ella hablo antes de que él lo hiciera. Nunca antes él había mostrado esas facciones. "Permíteles la alegría que nosotros ya no poseemos. Permite que este baile se lleve acabo." Pidió sonriente.
Él observo a su alrededor. ¿En que momento perdió él la esperanza que ella ahora quiere obsequiar? Todos los que ayudaban a la decoración del salón que en su momento fue el mas prospero del palacio, literalmente congelaron sus actividades al escuchar las exigencias del rey. Él no deseaba estar ahí, ese lugar le atormentaba como ha permitido que todo lo atormente últimamente. No solo ha perdido su alegría, pero también perdió sus propias sonrisas. Asimismo, era claro que no deseaba negar la petición recién echa. Si de algo podía estar seguro era de no querer permanecer ahí. Giro, algo molesto ya consigo mismo.
Serenity miro a las cuatro Sailors interiores e hizo ademán de poder continuar, acto seguido fue ella quien salio tras él. "¿Acaso te molesto mi idea?" Pregunto una vez asegurándose de haber salido de vistas ajenas. Continúo siguiéndolo. "Ya no eres tú, Seiya." Paró. Él hizo lo mismo, continuando dándole la espalda. "Una noche. Solo te pido esta noche. Permite regresar el resplandor de esta luna. Tú y yo somos los mismos. Se lo que sientes, lo que te preocupa y lo que te hará feliz. Y cuando todo pueda terminar, cuando Cruithne una vez más sea libre, entonces sabré que siempre fuiste tú quien pudo obtener todo lo que deseaba. Seiya, permite que Cruithne también sea mi hogar."
Seiya giro ante la sorpresiva petición. "A pesar de esto solo ser una farsa malograda, Cruithne siempre será parte de ti porque tu permitirse ser parte de nosotros. Y por esto estaremos siempre agrade –"
Serenity coloco su índice sobre sus labios para pedirle indirectamente que no necesitaba escuchar más. Una vez mas, y a pesar de que quizás él se lo negara de nuevo, se abrazo a él con la necesidad que necesitaba él pudiera ver. Cerro los ojos para impedir que sus lagrimas delatasen el sentimiento que él causo al no haber comprendido, una vez mas, sus palabras. Pacientemente espero a que él, como ya lo ha hecho anteriormente, la separara.
Inesperadamente pudo sentir un beso sobre su cabeza. Otro beso de compasión. "Seria imposible negarte algo." Cerró inconscientemente los ojos dejándose envolver por ese olor a jazmines. Era frescura, dulzura y desprendía una calidez diferente cada vez que ella hacia eso. Atónito ante lo que supo había hecho, Seiya retrocedió aterrado. Nunca antes sus pequeños contactos habían sobrepasado el solo momento. "Pu – puedes hacer lo que desees." Dio media vuelta dispuesto a dejarla atrás.
Serenity bajo el rostro, ¿Habrá él sentido todo lo que ella intenta transmitirle con la simpleza de un abrazo? Sonrió. Quizás tomara tiempo, pero aun tiene muchas promesas por cumplirse a si misma.
"¿Serenity?" Aun sonriente, la reina volteo encontrando a sus siempre amigas compañeras-guardianas. "¿Te sientes bien?" Pregunto Mercury extrañada por el repentino cambio de su protegida.
"¿Han escuchado eso?" Pregunto aun sonriente. Ninguna de las cuatro guardianas respondió ante lo que no entendían. "Es la eufonía de un gran cambio para Cruithne." Nuevamente les dio la espalda solo para observar en dirección en la que él había desaparecido. "…Seiya…" Suspiro. "Me encantaría que los soberanos de Kinmoku nos acompañasen en esta celebración."
Aquello no fue una petición. Aquello fue una orden.
-
XxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXXxXxXxXXxXxXxX
¡Hola!
¡¡Argh!! Ya me frustre. Terminare matando a todo mundo aquí y explotando a Cruithne. No le veo inicio a la trama y mucho menos le veo el final. Me perdí en algún lugar del camino. Y.Y
Se que en el capitulo anterior dije que había encontrado algo que ahora no recuerdo. Así es esto; fácil viene y fácil se va. Lo siento. u.u
Explicare lo poco rescatable que aun siento tiene esto y toda la confusión del capitulo anterior: En primera, Serena esta muerta, eso lo aclaro aquí al cien por ciento. En un acto desesperado, Setsuna al ver la tragedia quebranto las leyes del tiempo, las cuales explicó en el capitulo anterior. A Serena se le mostró el pasado y el futuro, por eso despertó en Tokyo de Cristal, pero como vieron aquí ella eligió el pasado. ¿Por qué? Eso creo que es claro pero de eso me colgare para terminar esto. :P
Y segundo, creo que siempre he terminado todo lo que comienzo y no planeo que esta historia me haga romper ese buen historial así que para que yo misma pueda dar un paso mas en Fanfiction, necesito terminar esta historia y "Entrañable Pérfido" ya que si no las llevare arrastrando conmigo. u.u
En fin, una vez ya descargada mi furia, no me queda más que agradecerles por continuar acompañándome a lo largo de más de dos años de interminable "Cruithne". Pero terminara, no se cuando, no se en que momento y mucho menos se como, pero les aseguro que terminara. n.n
¡Muchas gracias!
♥ .•. Serenity Kou .•. ♥
