Capítulo 4
Más tarde esa noche, en su cena semanal de los jueves, Hermione reveló su logro a sus mejores amigos.
"¿Lo hiciste?" preguntó Ron incrédulo, un grasiento fideo con ajo colgando de su boca abierta. "¿De verdad lo hiciste?"
Veintisiete años de amistad, siete de ellos como su esposa, y todavía tenía que respirar hondo para tolerar los hábitos alimentarios del hombre. "Lo hice. Y te agradeceré que tragues tu fideo, Ronald, y dejes de parecer tan condenadamente sorprendido. ¿De verdad pensabas que no lo haría?"
Harry, su propia boca llena de comida olvidada durante su revelación, masticó, tragó y habló. "¡Por supuesto que no! Si alguien pudiera hacerlo, serías tú. Simplemente parece repentino. Ahora. Después de veinte años."
"Eso es gracioso. Repentino después de veinte años. Pero tengo que decir, que yo también lo siento repentino. Me refiero a que apenas me esforcé, a decir verdad. Fue como todo con nosotros. Una parte de esfuerzo, estudio y preparación, y tres partes de escandalosa suerte e improvisación. Todo pura suerte, porque el legendario Severus Snape ahora está despierto, alerta, y volviendo locas a sus enfermeras en este mismo momento."
La boca de Harry se dividió en una amplia sonrisa juvenil. "¿Lo está? ¿Desagradable como siempre?"
Hermione le devolvió la sonrisa. "Del todo. No con tanta malicia detrás, creo. Es como si hubiera olvidado los rencores. Lo que es extraño, ya que parece que no recuerda una maldita cosa desde que le mordió aquella horrible serpiente." Se encogió de hombros, principalmente para ocultar su propia molestia. "Para él, todo ocurrió ayer, ¿podéis imaginarlo? La serpiente le muerde, te entrega sus recuerdos, y despierta veinte años después. Esperaba que estuviera borroso y confuso. Pero no lo está. Está agudo y está susceptible, y está muy, muy Snape."
Ron que parecía un poco desconcertado, resopló. "Justo lo que el mundo necesita. Severus Snape de regreso a abalanzarse sobre estudiantes desprevenidos."
"Bueno, creo que pasará un tiempo antes de que se abalance sobre nadie. Todavía tiene un montón de fuerza que recuperar, pobre hombre."
"Creo," dijo Harry, su rostro todavía resplandeciente, "que un Snape abalanzándose es exactamente lo que este mundo necesita. ¡El Murciélago de las Mazmorras ha vuelto! En serio, Hermione, oír que está despierto es la mejor noticia que he oído jamás."
Los ojos de Hermione se estrecharon y su boca tomó forma un poco fruncida. "Harry James Potter. No vas a hacer nada estúpido, ¿verdad? Sé que tienes preguntas que hacerle, pero esperarás a que recupere las fuerzas, y se estabilice antes de comenzar a incordiarlo, ¿no?" Harry levantó las manos, las palmas hacia afuera, en un gesto de inocencia. "Y ambos vais a guardar silencio. Lo último que necesitamos es al Profeta oyendo campanas. El pobre hombre será acosado." Volvió a girarse hacia Harry. "Así que mantente lejos de él."
Harry fingió una mirada herida. "¿Yo, corriendo sin pensar, causando destrucción y alboroto? Te aseguro que estoy completamente reformado. Pregúntale a Ginny."
Hermione tuvo que reír. "Mi culo, lo estás. Y Ginny simplemente coincidiría conmigo. Mira, sólo dale algo de tiempo, ¿vale? ¿Por mí? No te cueles en el pabellón, al menos no hasta que te dé permiso. Tú tampoco, Ronald."
"¿Yo?" Ron parecía genuinamente sorprendido. "¿Por qué me colaría?" Arponeó un tenedor lleno de fideos, y se los metió en la boca. "Quiero decir," dijo, mostrando la boca llena de comida, "que estaba en nuestro bando y todo eso, así que era nuestro imbécil grasiento, y estoy agradecido, pero aun así era un imbécil, ¿no?"
Harry asintió. "Eso era. Y ahora puede volver a serlo. Quizá," Y aquí asintió obsequiosamente hacia Hermione, "Cuando ella nos dé permiso, podemos incluso invitarlo a la cena de los jueves. Conocerlo de adulto a adulto."
Ron frunció el ceño, y dejó su tenedor. "Bueno, eso ha terminado. He perdido el apetito. Maldita sea." Le pasó la botella a Harry, que se inclinó y llenó su copa y la de Hermione.
"Bueno, si la comida ha terminado, brindemos entonces. Adelante, Ron. Levántala. Por nuestro imbécil grasiento, el hombre más valiente que jamás vivió, que salvó a todo nuestro mundo. Severus Snape."
"Severus Snape." Entonaron todos, levantando sus copas y apurándolas.
Después de un momento de pausa, Ron volvió a levantar su copa. "Hey. Llena esa copa, Harry. Tengo uno más. Por la mujer que salvó al imbécil grasiento. Oh, para. Suerte o esfuerzo, no lo habría logrado sin ti, y lo sabes. Por Hermione Granger, la bruja más brillante de su generación."
"¡Hermione! ¡Largo sea su reinado! ¡Eso, Eso!"
Hermione puso los ojos en blanco, pero bebió profundamente de todos modos.
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Más tarde esa noche, cuando Hermione estaba saliendo al porche de Grimmauld Place para aparecerse en casa, Ron la alcanzó.
"Hey, tú. ¿Tienes un minuto?"
Hermione asintió. "Iba a ponerme al día con algo de papeleo, pero puedo dedicarte algunos."
"Sobre lo que dije ahí adentro… sobre Snape… Siempre supe que lo lograrías, ya sabes. Siempre lo hice." Él extendió la mano, cogió uno de sus rizos, lo estiró, midiendo cuán largo era su cabello en realidad. Siempre lo fascinaba, el pie extra de longitud que estaba oculto en su masa de rizos. "Cada noche mientras estabas estudiando, cada cena perdida, cada vez que sentía lástima por mí mismo, siempre supe que lo que estabas haciendo era condenadamente importante. Después de todo lo que él hizo por nosotros, alguien tenía que salvar a Snape, y siempre supe que ibas a ser tú." Liberó el rizo, lo observó volver a su forma. "Boing," dijo, completando el ritual.
Hermione sonrió por el gesto. "Sabía eso. Sabía que siempre creíste en mí… incluso cuando las cosas eran duras."
"Sí. Eso es de lo que quería hablarte." Se aclaró la garganta nervioso. "¿Podríamos hablar de… ello un minuto?"
"¿Ello?" Sólo le llevó a Hermione un momento averiguar de qué estaba hablando él; la discusión sobre el motivo de su ruptura había estado prohibida durante años. En el pasado, cada vez que intentaban discutir lo que podrían haber hecho de modo diferente había terminado siempre en una gran pelea. Ella insistiría en que si él hubiera tenido un poco más de paciencia, lo habrían resuelto. Y él gritaría que si ella hubiera estado sólo un poco menos centrada en sus objetivos, y un poco más centrada en él, habrían estado bien. Ninguno de ellos cedía. Después de más de un año de peleas constantes, Harry los había obligado a acordar que la verdad estaba en algún lugar entre las dos ideas, y declaró el debate oficialmente concluido.
Pero el tiempo había pasado, y, el escozor se había desvanecido. Realmente estaban de vuelta a ser mejores amigos la mayor parte del tiempo. Lo que significaba que probablemente era hora de volver a examinarlo todo.
"Sí. De acuerdo."
"¿Qué nos ocurrió? Me refiero a que deberíamos haber funcionado, ¿no? ¿De verdad era sólo que no fui lo bastante paciente?"
"Ronald." Ella le tomó la mano, y la estrechó. "Ya no creo eso. No realmente. Estoy comenzando a pensar que nunca deberíamos haber estado juntos. No así."
"¿De verdad?" Sus pecas se oscurecieron del modo que lo hacían cuando estaba sintiendo una fuerte emoción. "Porque estoy comenzando a pensar también de ese modo. Pero, ¿por qué? ¿No deberíamos haberlo hecho?"
Hermione suspiró, se sentó en el escalón, le hizo un gesto para que se le uniera. "Siempre hemos sido grandes amigos. ¿Verdad? Siempre. Pero quizá, quizá tratamos de convertir esa amistad en algo que nunca debería ser. ¿Recuerdas lo perdidos que estábamos cuando comenzamos a salir?"
Ron asintió. "Sip. El mundo estaba salvado, ¿ahora qué?"
"Exactamente. Y Fred había muerto, y Harry estaba prácticamente comatoso por todo su trauma, y todo era un caos. Quizá simplemente necesitábamos algo en que creer. Y nos agarramos a lo que teníamos y lo llamamos amor. Pero quizá nunca lo fue."
Él cerró los ojos. Algo del peso, la preocupación, pareció abandonar su rostro. Cuando volvió a abrirlos, sus pecas habían vuelto a su color normal. "Creo que podrías tener razón en eso. Así que no importa cuánto nos esforzáramos ambos…"
Hermione asintió, "…no había nada que ninguno pudiéramos hacer." Levantó la mano de él, volvió a estrecharla. "Sabes, Harry intentó decirme exactamente eso después de que rompiéramos, pero yo no escuché."
"Sí. También me lo dijo a mí. El grano-en-el-culo elegido… Odio cuando tiene razón. Echémosle la culpa a él."
Ambos se sonrieron ampliamente. Hermione sintió su propio pecho aflojarse, como si un nudo en su interior se hubiera desatado. "Parece obvio ahora, ¿no? Tú odias leer y yo odio el maldito quidditch."
Él rio, y ella rio, y apoyó la cabeza en el hombro de él. "Escuece un poco, sabes, admitir que luché tanto por algo que nunca habría funcionado."
"Sí, también a mí. Pero también me da esperanza. De que Megan y yo podamos ser diferentes."
Así que de ESO iba esto. Ella sonrió en la oscuridad. "Tú y Megan ya sois diferentes. Sois maravillosos juntos. Queréis las mismas cosas en la vida. Y está loca por ti. Y quiere media docena de bebés. Ella es lo que quieres, ¿no?"
Aunque no podía ver su rostro, pudo oír la sonrisa moverse por él. "Sí."
Levantó la cabeza de su hombro y se volvió a encararlo. "Entonces, ¿a qué estás esperando, en el nombre de Merlín? ¿No es hora de que comiences el resto de tu vida?"
Las pecas volvieron a oscurecerse, y una sonrisa gigante estalló en el rostro de Ron, "Bueno, en realidad," dijo, sacando una caja de joyería del bolsillo, "prefiero pensar que es hora."
El corazón repentinamente doliente de Hermione balbució, recordando otra caja en su mano hace años. Una con una diminuta astilla de diamante, y un remolino de sueños atado a él. Pero aquello no había salido bien. Esto, lo sabía en su corazón de corazones, lo haría.
"He estado llevándolo conmigo durante semanas." Su sonrisa se volvió tímida. "Sólo quería hablar contigo primero. Sólo para asegurarme de que estoy preparado." Levantó la tapa para revelar un solitario de granate. "Sé que no es tradicional. Pero, ambos somos Gryffindor, así que creo que le gustará." Hizo una pausa, levantó la mirada hacia ella. "Tú crees que estoy preparado, ¿verdad?"
Hermione sintió una oleada de emociones cubrirla, y se sintió aliviada al notar que entre el pesar, el remordimiento, el dolor y la alegría, la alegría era la más fuerte de todas. Le echó los brazos alrededor de los hombros, con cuidado de no tirarle el anillo de los dedos.
"Estoy segura de ello." Le dio un beso en la mejilla enrojecida.
"Entonces, ¿tengo tu bendición?"
"Toda mi bendición y más," dijo ella, deslizando el brazo a través del brazo de su mejor amigo. "De verdad es un color hermoso. Entremos y digámoselo a Harry y Gin. Podemos abrir un poco de champagne, y tener también su bendición. Te quiero, Ronald Weasley."
Él le dio un beso en la frente. "Sí. Yo también, 'Mione. Yo también."
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Diario El Profeta, 2 de octubre, 2017
¡DESPIERTO!
Por Rita Skeeter
Corre el rumor de que el antiguo Director de Hogwarts Severus Snape, héroe de guerra, que ha sido mantenido en sospechoso aislamiento en San Mungo desde la batalla de Hogwarts, ha despertado de su comunicado "coma." La directora de San Mungo Hermione Granger, MS, que según informes ha intentado resucitarlo durante más de 20 años, no está dispuesta a hacer comentarios sobre el tema.
Suponiendo que el hombre estuviera realmente comatoso, una asunción que esta reportera encuentra difícil de creer, el hecho de que revivir a Snape fuera una empresa de veinte años arroja grandes dudas sobre la competencia de Granger para actuar como directora. No obstante, admiradoras del Profesor están emocionadas de tenerlo una vez más entre los vivos.
"Siempre creí en él," dijo la Sra. Padma Horscht, de soltera Patil, antigua alumna del Director, "¡y estamos agradecidas de verdad de tenerlo de vuelta!"
Todavía no hay palabras oficiales acerca de la condición actual del Director, pero esta reportera fue capaz de averiguar que el personal atendiéndolo incluye un psiquiatra muggle. ¿Qué es cierto, y qué es ficticio? ¿Ha estado durmiendo Snape durante veinte años? ¿O está pasando algo más nefario? ¿Y por qué se ha llamado a un psiquiatra muggle? Si el pobre hombre sufre o no de demencia como resultado de sus problemas médicos está por ver.
Fin del Capítulo 4
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N/A ¡Hola a todos! Es una cosa triste, un capítulo sin nuestro Severus, ¿no? Pero necesitábamos echar un vistazo a la otra vida de Hermione. Y en cuanto a Severus, volveremos a él la próxima vez.
