Capítulo 10
"Entonces, ¿qué es?" dijo Ginny, sus ojos estrechándose. "¿Qué va mal?"
"¿A qué te refieres? ¿No puedo venir simplemente a pasar el rato con mi amiga?"
La risa de Ginny fue ronca y cálida. "¿Puedes? Sí. ¿Lo harías? ¿En una noche de diario? No. Tú nunca vienes toda despreocupada en una noche de diario sólo para pasar el rato. Vienes en una noche de diario cuando no puedes dormir y la causa del no-dormir es algo que no quieres hablar con los chicos. Lo que significa hombres, o sexo, u hombres y sexo. Así que escúpelo, hermana."
Hermione suspiró. "Dios. A veces odio que me conozcas tan bien. Hombres y Sexo. Ugh. No vas a creerlo, si te lo digo. Demonios, ni siquiera yo lo creo."
Ginny puso los ojos en blanco. "¿Estás caliente por Snape, y tienes un problema con ello?"
La cara de Hermione se quedó floja, y su boca abierta. "¿Qué? Yo… ¿cómo?"
Ginny rio. "¡Oh, VAMOS! Es bastante obvio. Has estado orbitando a su alrededor desde que éramos adolescentes, ya sabes."
"NO lo estaba."
"También lo estabas." Bajó la mirada a sus uñas. "Quiero decir, sé que estabas totalmente por Ron, pero definitivamente había algo ahí con Snape. ¿Recuerdas cuán segura estabas de que era bueno, y cómo se te rompió el corazón cuando pensamos que había asesinado a Dumbledore?"
"Sí, pero eso no significa que me gustara."
"No, pero había algo, ¿no? Creías en él. De verdad lo hacías, incluso cuando todos pensábamos que estabas chalada. Y LUEGO pasaste toda tu carrera trabajando para traerlo de vuelta. Le salvaste el culo, y está todo débil y buscándote para que lo consueles. Es como una novela de Geraldine Sparks. Demonios, pensaría que pasaba algo malo contigo si no estuvieras por él."
Hermione rio. Confía en Ginny para poner su agonía mental en perspectiva de todos-los-días. "Bueno, cuando lo dices así…" Gimió. Dejó caer la cabeza en el cojín que se había puesto en el regazo. "Mierda. Estoy tan jodida."
"Oh, para. ¿Por qué estás jodida? ¿Por qué te gusta mucho?"
"Es mi paciente, por el amor de Merlín. Es inapropiado."
"Era tu paciente. Y es absolutamente apropiado."
"Tienes razón. Era mi paciente. Oh, dios. ¿Lo saben los chicos?"
"¿Qué, que quieres trajinarte al profesor?" Ginny rio y sorbió su margarita. "Creo que Ron necesitaría un enema cerebral si la idea se le ocurriera siquiera. Pero sí, Harry lo sabe. Es quien me lo señaló en primer lugar. Has estado actuando como una enamorada desde que el profesor despertó."
"Mierda."
"Oh, deja de gemir. Sólo somos nosotros, y guardaremos tus secretos tanto tiempo como sean secretos. Quiero decir, no veo por qué necesitan serlo, una vez rompas con Malcolm. Porque, realmente, amiga, ya es hora que saques el enchufe de ése."
"Oh. Um. Sí, olvidé decírtelo. Rompí con Malcolm ayer."
"¿Rompiste con el tipo con quien has estado saliendo durante tres años y no me escribiste? ¿Simplemente estás diciéndomelo ahora?"
"Eh, sí. Lo siento. Simplemente estaba ocupada, y bueno, Snape."
"Eso es una grave falta de amistad, Hermione, y lo sabes. Pero voy a dejarlo pasar, porque…" Hizo una pausa, levantó las manos en un gesto de inevitabilidad, "lo llamaremos mitigar la Locura Snape."
"Sí. Eso encaja."
"Entonces, si ambos sois adultos sin compromiso, no debería haber problema. Así que, ¿vas a ir por ello?"
"¿Ir por ello? ¿Con Snape? No es el tipo de hombre con que una 'va por ello.'"
"¿Quién lo dice? Es hombre, ¿no? ¿Completamente funcional?"
Hermione frunció el ceño.
"Lo tomaré como un sí. Así que, ¿cuál es el problema, entonces? No es como si ir por él fuera aprovecharse de él. Puede que no esté en su peso de lucha, pero Snape es un chico grande. Por lo que me has dicho, estoy bastante segura de que puede defenderse por sí mismo si la gran Sanadora mala da un paso que no le guste. Así que, ¿cuál es el problema?"
"El problema es, que estoy asustada como la mierda. Él es como una criatura de otro planeta. Podría lastimarme de verdad."
Ginny sonrió, y llenó la copa de Hermione. "Bien, ya es hora de que te pongas las bragas de niña grande y dejes de vivir con miedo. Eres una Gryffindor, por el amor de Merlín. Tú y Ron rompisteis. Y temes que vuelvan a hacerte daño. Lo pillo. Pero es hora de que salgas con alguien con impulso. Y apuesto a que el buen profesor lo tiene."
"No tienes idea."
"¿De verdad? Eso suena a una buena historia. Toma. Bebe tu copa y cuéntaselo TODO a Ginny."
. . . . . . . . .
Definitivamente, ella no estaba durmiendo. Aunque él estaba disfrutando su cassoulet con acompañamiento, no pudo evitar notar que sus ojos, cansados en un buen día, estaban vacíos de fatiga. No podía estar seguro, porque ella era hábil, pero apostaría a que el glamour que había conjurado ocultaba una complexión pálida, y bolsas oscuras. No disfrutó el sentimiento de preocupación que experimentó. No era asunto suyo preocuparse de ningún otro cuerpo salvo el suyo propio. Y aun así…
"Está hecha una mierda." Dijo él, su voz traicionando su molestia.
Las cejas de Hermione se arquearon. "Por favor, no más cumplidos. Me hará agitarme."
Él frunció el ceño. "Parece perpetuamente cansada. Pero hoy es peor. ¿Por qué no está durmiendo?"
"¿Quién dice que no estoy durmiendo?"
"Es dolorosamente obvio."
"Bueno, está bien saber que el trabajo que puse en mi glamour por la mañana tiene tan gran efecto. No sé por qué me molesto."
"Ni yo. Cuando no llega al punto del agotamiento, su cara real es agradable, no hay razón para perder el tiempo con ello."
"Lo tomaré como consejo. ¿Cómo está su conejo?"
"Satisfactorio, como bien sabe, ya que está comiendo el mismo plato. Y descubrirá que no soy tan fácil de distraer. ¿Por qué no está durmiendo?"
Ella puso los ojos en blanco. "No es que sea asunto suyo, pero he tenido insomnio leve e interrupción del sueño desde nuestro año a la fuga. La facultad de medicina no ayudó."
"Asumo que desarrolló problemas con el sueño sin sueños."
Ella hizo una mueca. "Absolutamente esperado, ¿eh? Por suerte, rompí el hábito antes de que se volviera demasiado malo."
"Eso es más de lo que puede decir la mayoría."
"De cualquier modo, no duermo mucho ahora. El insomnio real viene y va, pero raramente ocurre dos días seguidos. Pero esta semana tuve sueño interrumpido el lunes, insomnio el martes, y luego anoche llegué tarde a casa y me llamaron de vuelta para esa consulta de emergencia. Y ahora estoy destrozada."
"Comprensible. El cuerpo humano requiere descanso. Vaya a casa. Duerma."
Hermione bostezó. "No puedo. Sólo son las 7pm… debo trabajar hasta medianoche hoy."
"Ya ha señalado que no tiene nada acuciante. No sea obtusa. Es la directora. Márchese temprano."
"¿La directora, haciendo cosas que nunca permitiría hacer a su personal? Ése es el tipo de comportamiento que aplasta el sentido de obligación compartida, y socava la moral. No, he trabajado demasiado duro para enderezar este lugar como para salir de aquí cinco horas antes del final de mi turno. Lo terminaré. Mañana es mi día libre, dormiré hasta tarde."
"Pero tiene una hora para cenar."
"La tengo. La mitad de la cual ya pasó."
"Bueno, entonces, tómese los próximos treinta minutos para descansar." Hizo un gesto hacia su cama.
Ella entrecerró los ojos. "Sólo está diciéndolo para poder comerse mi cena."
"Posiblemente. Pero por lo general consigo su comida sin recurrir a tretas, y me doy cuenta de que su apetito ya está flaqueando. Quizá simplemente deseo que descanse. Está a salvo aquí. ¿Por qué no debería tumbarse?"
Toda una lista de objeciones se formó al instante en su mente en cuanto a por qué no debería tomarse un breve descanso en su cama de hospital, pero esas objeciones se desvanecieron tan rápido como habían aparecido. De repente, no se le ocurría una sola razón para resistirse. Resistirse parecía no tener sentido, un desperdicio de energía. Estaba cansada de verdad. Se levantó de la mesa y se tambaleó hacia su cama, sus ojos ya a media asta. "¿Me despertará en media hora?" Bostezó. "Mmm… huele a usted."
Severus Snape sonrió burlón cuando ella cerró los ojos… y de inmediato llevó su ración de cassoulet a su lado de la mesa. Musitando contento, atacó.
. . . . . . . . .
Saliendo a flote de un delicioso sueño, Hermione se movió lentamente hacia la consciencia. Estaba caliente y segura y cómoda. Algo olía bien. La luz del día estaba jugando en sus párpados; debía haber dormido toda la noche. Aleluya.
Sus ojos aletearon abriéndose. El reconfortante olor que había identificado provenía del brazo en que su rostro estaba acurrucado. No era el suyo. Desorientada, hizo balance de su cuerpo, que parecía estar enredado con el cuerpo junto al suyo. Su pierna estaba echada sobre la otra persona, y su mano izquierda estaba envuelta alrededor de lo que parecía ser un pulcro glúteo masculino.
Saltó de la cama.
Yaciendo allí, despierto, con su habitual expresión inescrutable, estaba Severus Snape.
Ella miró a su alrededor. Por el amor de Merlín. Estaba en el hospital. Su hospital.
"Se le ve," entonó él, su voz profunda de sueño, "Muy mejorada."
"En el nombre de Hades, ¿qué ocurrió aquí?" chilló ella.
Snape, absolutamente ecuánime, convocó su varita y silenció la habitación. "Estaba cansada. Así que durmió. Cuando yo estuve cansado, agrandé la cama de modo que pudiera hacer lo mismo. Si está preocupada por qué más pueda haber ocurrido, se lo aseguro, su virtud está intacta."
"¿Mi virtud? No es por eso que estoy disgustada y lo sabe. Puede que estuviera cansada, pero no estaba TAN cansada. Un minuto estaba razonando, funcional, y al siguiente estaba EN SU CAMA."
"Ejecuté un leve hechizo de compulsión. Eso es todo."
"¿Eso es todo?" Volvió a chillar, luego bajó la voz a un siseo sibilante. "Me obligó a dormir en su cama."
"Difícilmente fue tan sangrante como eso. Necesitaba dormir, y era improbable que lo hiciera. Simplemente la ayudé."
"¿Me ayudó? ¡Merlín me salve de los Slytherin! Todos los furtivos, escurridizos…"
"Ah, hemos vuelto a llamar nombres. Encantador. Sí, sí, soy Slytherin, como bien sabe. Le recuerdo que aunque sabía que yo tenía mi varita de nuevo, USTED vino junto a mi cama sin la más ligera protección. Si acaso, debería estar agradeciéndome mi contención. Ha pasado largo tiempo desde que tuve una bruja bien parecida a mi disposición."
"¿A su disposición?" la indignación manchó su voz. "¡Soy su sanadora!"
"Era mi sanadora, quiere decir. No importa, admitirá que un leve hechizo de compulsión fue más bien la mínima ofensa que podría haber cometido."
"Bueno, no se me ocurrió que cometería ninguna ofensa sobre mí." Le dirigió una mirada fulminante, y comenzó a alisarse la ropa obsesivamente. "Obviamente, dejarle conservar su varita fue un error."
"Quizá. Pero el matiz que no está comprendiendo es que ni la hechicé ni la lastimé. Usted tenía una necesidad y me aseguré de que fuera cubierta. No consigo ver cuál es el problema."
"El problema es que éste es mi hospital. No puedo ser vista durmiendo en la cama de un paciente." Respiró hondo. "¡Especialmente con el paciente en ella!"
Snape puso los ojos en blanco y se incorporó. Ella notó con gratitud que mientras que tenía el pecho desnudo, llevaba, al menos, los pantalones de pijama de San Mungo.
"Ahora USTED está siendo ofensiva. Soy un comatoso reciente. No soy, sin embargo, un imbécil. Le aseguro que aquéllos que echaron un vistazo en esta habitación vieron exactamente lo que esperaban ver. Una cama de hospital de tamaño estándar, conteniendo un paciente un poco demacrado, y nada más."
Hermione respiró un suspiro de alivio y se hundió en el único sillón de la habitación.
"Bueno, eso es algo al menos." Intentó, con valentía, encontrarle un lado bueno. "Entonces, ¿qué empleó para hacerme dormir? Sería un buen encantamiento que conocer."
"Empleé un sencillo hechizo de compulsión para asegurarle que esta cama era un buen lugar para dormir. Eso es todo."
"Eso no puede ser. Yo no duermo doce horas seguidas. Jamás."
"Una afirmación que es patentemente incierta. Obviamente."
"Obviamente. Doce horas. Debo haber estado más cansada de lo que me percataba."
"Mi motivo exactamente."
"Sea como sea, debe comprender cuán inapropiada fue esa acción."
"¿Debo? Necesitaba dormir. Lo consiguió. Sé por sus archivos que pasó años intentando cuidar de mí. Simplemente le devolví el favor."
Hermione se frotó el rostro con las manos. "¿Siempre es tan prepotente con sus amigos?"
Su rostro tenía un leve desconcierto. "¿Somos amigos entonces?"
Hermione entrecerró los ojos. "Después de despertar con la cara en su axila, ciertamente eso espero." Su mal genio, que había comenzado a menguar, se disparó de nuevo. "¿Y por qué demonios cree que he estado comiendo con usted? ¿Por lástima? Sí, somos amigos, idiota. O lo éramos. O, ¡no sé lo que somos! Y ahora mismo estoy tan furiosa con usted que no puedo ver claro. No debería haber hecho esto."
"Dado lo descansada que parece, discrepo."
"Bien." Ella se puso en pie, se arregló con la varita. "Bien entonces, puede conseguirse sus propias malditas cenas por los próximos días. No quiero ver su cara en un tiempo. Y no crea que no me protegeré de más compulsiones en su presencia."
Él se encogió de hombros. "Una decisión sabia. Buenos días, Madame Directora." Dijo él. Entonces se dio la vuelta en la cama, dándole la espalda a Hermione.
Hermione gruñó por eso. ¡El valor! Tenía suerte de que no lo hechizara hasta la eternidad y de vuelta. Volvió a gruñir, entonces, comprobando el pasillo para asegurarse de que estaba vacío, se escabulló de la habitación.
Fin del Capítulo 10
. . . . . . . . .
N/A ¡Hola queridos lectores! Espero que disfrutarais la rabieta de Hermione. ¡Y así! ¡Nuestro argumento! Nuestros héroes han dormido juntos. Platónicamente, por desgracia, pero… mmm de todos modos. ¿Cuánto tiempo pensáis que le llevará a Hermione averiguar por qué no tuvo problemas para dormir en brazos de Snape?
Theolyn
