Hola amigos, soy Yuzu Araki

Una vez más les traigo otro one shot para Love Live y en esta ocasión será nuevamente para uno de mis amados crackships (Arena Nicomaki, ¡Ven a mí!).

Todos sabemos que Rin es una gatita en todo su esplendor, su modo de ser, su rostro inocente, su destacado fisico y sus habilidades deportivas, (Y hasta artisticas. Les apuesto a que ella puede hacer un buen paso de break dance).

Pero siempre me he preguntado... Y si Rin-chan duerme, ¿También lo haría como un gato? Tirada en una cama tratando de acurrucarse y hasta ronroneando con una sonrisita tonta.

Supongo que este one shot me ha hecho saber la respuesta.

Bueno, ya explicado esto, comencemos con este one shot.

Espero que les guste.

Yuzu y fuera

.

.

.

-Rin, ¿a qué hora tienes que estar en la escuela mañana?

-…

-¿Rin?

Maki se volvió de espaldas para ver qué impedía que la pelinaranja respondiera a su pregunta. Ella espera que la chica gato estuviese ocupada con ese juego de música en su teléfono inteligente nuevamente, pero para su sorpresa, Rin ya estaba dormida en la cama.

-Al menos dime que ya estarás durmiendo- susurró la pelirroja para sí misma.

La pianista volvió a mirar su computadora portátil y estaba a punto de seguir escribiendo, pero justo cuando sus dedos estaban casi en contacto con el teclado, decidió mirar a su compañera sentimental dormida nuevamente.

No era muy frecuente que Maki pudiera ver toda la gloria de la forma dormida de Rin. Tenían pijamadas de vez en cuando, a veces en su casa como esta noche y a veces en la de la pelinaranja, pero en casi todas las ocasiones era la princesa escarlata quien se dormía primero.

Decidiendo dejar esperar su tarea por un tiempo, la pelirroja caminó hacia su cama con pasos silenciosos, dejando su mesa de estudio llena de papeles y gruesos libros de medicina. Se sentó en el costado de la cama y miró hacia abajo para observar a la gata dormida que ahora comenzaba a babear sobre su almohada.

-¿En serio?- susurró Maki de nuevo, mientras una sonrisa se pegaba en su rostro "Rin debió haber estado muy cansada con la práctica de atletismo", pensó

Luego se lanzó un poco hacia adelante para mirar a su pareja más de cerca, queriendo ver cuántas líneas finas tenía la niña en las esquinas de sus ojos. Contó unos dos o tres de cada lado, pero no era muy obvio ya que la chica gato todavía era demasiado joven para tener arrugas. Nico también le había estado dando a Rin algunos consejos sobre tratamientos de belleza últimamente, aunque a Maki no le gustaba mucho ver esa crema de pepinillo que daba miedo en su gatita, si tenía que ser honesta.

Rin hizo un movimiento repentino haciendo que la pelirroja borrara su sonrisa igual de rápido. La pelinaranja se rascó algo en el hombro con los ojos aún cerrados. La tsundere esperaba a ver si la chica gato se despertara, pero ésta simplemente dejó de moverse y, afortunadamente, el babeo estaba incluido.

Con su almohada guardada, la princesa escarlata suspiró aliviada y comenzó a entretenerse con algunas reflexiones mientras sus ojos aún estaban fijos en aquella felina de cabello naranja. Recordó que Rin siempre decía que tenía mucha suerte de tener a Maki a su lado, pero la pelirroja creía que tenía más suerte de que alguien como Rin le abría un mundo completamente nuevo.

Ahora tenía un gran círculo de amigas que le daban más color a su vida, una cantidad de experiencias divertidas que nunca pensó que sería capaz de tener y, por supuesto, alguien que la quería mucho y se lo decía en cada segundo que tenía. .

Puede que no lo decía en voz alta, pero Maki estaba agradecida de que era Rin de quien se enamoró, y estaba muy agradecida de que Rin sentía lo mismo.

La princesa escarlata sonrió tentativamente ante la idea y lentamente extendió una mano para alejar el desordenado flequillo de la frente ajena. Ahora tenía una bonita vista completa del rostro pacífico de la chica gato.

-Linda…- dijo ella.

Suavemente, la pelirroja plantó un ligero beso en los labios ajenos, pero se sorprendió cuando la pelinaranja de repente hizo un puchero como si estuviera respondiendo al beso. Maki retrocedió un poco, tratando de leer si Rin solo estaba fingiendo dormir para poder liberar una de sus chuletas desfavorables. Desafortunadamente, la felina no se movió más y su respiración permaneció nivelada en todo momento.

¿Entonces Rin tenía fuertes reflejos inconscientes a su toque? Eso era un nuevo descubrimiento.

Maki sonrió divertida ante ello, y comenzó a enderezarse para ponerse de pie, pero antes de que pudiera hacerlo, Rin agarró uno de sus brazos y tiró de ella, abrazándola como una almohada.

-Maki-chan, vamos a dormir-nya- murmuró la pelinaranja con los ojos aún cerrados.

-Tengo que terminar mi tarea- respondió la pelirroja. Ella trató de recuperar su brazo, pero el agarre de la otra chica era demasiado fuerte.

-Noooo...- dijo la chica gato, tirando del brazo de la tsundere aún más fuerte, lo que hacía que la pelirroja cayera de nuevo en la cama.

Maki se encontraba demasiado cerca de Rin nuevamente, sus rostros estaban a solo un suspiro de distancia la una de la otra. Fue en ese momento cuando la joven durmiente comenzó a ronronear haciendo derretir por instantes el corazón de la pelirroja.

"No hay escapatoria ahora", pensó la princesa escarlata, mientras lanzaba una mirada de arrepentimiento a su área de estudio y se disculpaba por su tarea sin terminar dentro de su cabeza.

Finalmente se dejó jalar por completo cuando el brazo ajeno se deslizó suavemente sobre su cintura, tratando a Maki como una gran almohada para el cuerpo. La pelirroja vio débilmente una sonrisa de satisfacción en la pelinaranja.

-Te amo, Maki-chan- susurró la chica gato antes de acurrucarse aún más cerca del hombro de su amada y poner una pierna sobre ella.

La pelirroja no respondió, pero le devuelve el abrazo a su gatita con una pequeña sonrisa y guardó todas las notas mentales que reunió sobre la forma dormida de la otra chica. Rin podía ser un babeador, una habladora dormida y todavía una idiota en general mientras dormía, pero Maki amaba mucho a esa gatita dormida de todos modos.