Cap - 17
Un Nuevo Amanecer
By:Rossardlay
Después de qué Candy estuviera con su amado, él le platico que sólo había tomado agua, lo cual la rubia de inmediato pensó que ahí era donde estaba la clave que le habían echado algo para que él quedará así inconsciente.
— Se despidió de su amado, diciéndole que volvería que solo iría a avisarle a sus abuelos, que se quedaría al lado de al en el hospital para que no se preocuparan por ella.
— En cuánto salió le platicó a George lo que creía que había pasado, para que empezara a entablar una demanda en contra de esa mujer, así fue que George en cuanto supo lo que Candy le contó se fue de inmediato al hotel al cuarto de él rubio y vació en un frasco un poco de agua de la jarra y luego tiró el resto y lo llevó al departamento policía para poder poner una demanda y se hiciera una investigación así fue que mandaron analizar el agua mientras que Albert, se recuperaba en el hospital hasta que lo dieran de alta, Candy nunca se separado de él.
—Jacob el padre de Candy había llegado con los abuelos, y le dijeron lo que había pasado que Candy, que se encontraba en el hospital de inmediato se mortificó, y se dejó ir hacia el hospital.
— Cuando preguntaba sobre el rubio y Candy el francés al oír que llegaba ese hombre a preguntar por su hermano y Candy, le preguntó que quién era que no lo conocía qué porque buscaba la rubia, y le dijo que era el padre de ella, así fue que empezaron a entablar una plática, en lo que salía Candy del cuarto de de Albert.
— Jacob le platicó lo que acababa de llegar de las afueras de Escocia, lo que le habían platicado los abuelos de la rubia por parte de la familia de la madre biológica de Candy.
— George de inmediato le dijo que él también era un uno de ellos, que era el hermano de Albert lo cual Jacob impresionó y dijo que esto era más serio de lo que él pensaba, que al principio no entendía bien, que había quedado un poco de dudas y no entendía, porque su hija había sido la elegida pero tenía que protegerla pues no quería que le pasara nada malo, él amaba a su hija y a pesar de qué la había abandonado con los abuelos, de su difunta esposa.
Al otro lado de la ciudad se encontraban dos almas perversas, teniendo sexo desenfrenado, Mickel tenia a Annie en posición de cuatro le abría los gluteos, de par en par par poder invadirla en una sola estocada por su esfínter, Annie solo pego un pequeño grito, pero de inmediato empezó a sentir un inmenso placer, que solo le gritaba no pares por favor dame mas quiero mas oh, esto es lo mas placentero que me estas haciendo sentir, venirme como nunca, me fascina de ahora en adelante quiero que me lo agas por ahí, me encanta. Mickel al oírla, entraba y salía velozmente mirado como su enorme miembro se ponía más erecto y duro al escucharla, y se volvía loco de ver como entraba y salía de ese trasero hasta llegar al éxtasis y caer empapado encima de Annie…
— Los resultados de la prueba de los análisis de esa agua arrojaron la misma droga, que el rubio había arrojado así ahora podían proceder para poder actuar en contra de la pelinegra. Ella no sabía lo que se le vendría ahora encima, pues también George, había mandado obtener las grabaciones de las cámaras de seguridad del hotel donde se hospedaban.
— Los rubios regresaban al hotel cuando Albert le dijo a Candy quédate conmigo esta noche por favor. Ella sólo lo miró con amor y ternura y le dijo está bien hablaré con mi padre, así Candy fue y le dijo a su padre que se quedaría esa noche con él en el hotel, a Jacob no le agradó mucho la decisión de su hija pero sabía que pronto se casaría con él, así que no dijo nada más que está bien, necesito que ya se casen por favor hija has las cosas bien te lo pido.
— Si padre en cuanto Albert se sienta mejor nos casaremos de inmediato yo no quiero fiesta,ni mucho menos nos casaremos sólo por el civil por lo pronto. — Está bien hija no estoy muy de acuerdo en que te quedes pero no puedo oponerme, sé que es tu destino y sé que es estar al lado de él así se despidió de la rubia y dejándola con el rubio.
— Que te dijo tu padre amor, le preguntó a Albert.
—Pues como que no le pareció mi vida, pero al final entendió de todas formas no pensaba irme yo quería estar a tu lado deseo estar a tu lado mi amor, te necesito y yo a ti amor empezandola a besar, para empezar a despojarla de su ropa ella deseaba cada día más a su amado, desesperados se querían sentir de nuevo, cada poro de su piel anhelaban volver amarse y así el rubio empezó a besar cada parte de ella, no dejo ningun centimetro sin besar de ella, la miraba con vehemencia, pues era la mujer de su vida cuando la tenía ya más que preparada, entró en ella, sintiendo el placer más inmenso pues esa pequeña mujer era tan estrecha, que lo hacía sentir más placer de lo normal, ella también sentía que moría cada que el entraba ya salia la llenaba, de gloria y placer era lo más sublime que podían sentir, pues eran dos almas gemelas pues, Artemisa del destino iba moviendo esos hilos invisibles del destino, hasta que se encontrarán de una y otra manera lo cual ya estaban atándose encontrándose cada vez más y unirlos más fuerte que nunca, para que nadie pudiera romperlos y separarlos.
— El amor de ellos era más fuerte de lo que los demás imaginaban, pues pronto todos se darían cuenta que tan inmenso era el amor de ellos que aunque hicieran, lo que hicieran para separarlos nunca lo lograrían.
Continuará . . .
