Algunos asesinos sufren de personalidad múltiple (Trastorno de identidad disociativo) lo que los lleva a cometer asesinatos tanto organizados como desorganizados. Aunque varios psicólogos han citado a la personalidad múltiple como una de las mayores causas de asesinatos, está comprobado que solo la minoría de los asesinos seriales sufren este trauma.

Tipos de motivos

Los patrones organizado y desorganizado, están relacionados con los métodos de los asesinos. En consideración a los motivos, pueden ser ubicados dentro de cinco categorías diferentes:

Videntes
Contrariamente a la opinión popular, rara vez los asesinos seriales son dementes o están motivados por alucinaciones y/o voces en sus cabezas. Muchos pretenden ser exculpados por la razón de la locura. Sin embargo existen, unos cuantos casos genuinos de asesinos en serie, que fueron tratados según tal concepción.
Herbert Mullin masacró a 13 personas después de oír unas voces, que le dijeron que los asesinatos eran necesarios para prevenir un sismo en California.
Ed Gein alegó que al comer los cadáveres de mujeres que se asemejaban a su madre difunta, él podía preservar el alma de su madre en su propio cuerpo. Mató dos mujeres que le recordaban a su madre, comiéndose a una y siendo arrestado mientras se encontraba en proceso de preparar el segundo cuerpo para consumirlo. También usó la carne de cadáveres exhumados para dar forma, a un "traje de mujer" para sí mismo y de esta manera poder "convertirse" en su madre, a la vez que no dejaba de tener pláticas consigo mismo en una voz en falsete. Después de su arresto fue emplazado a una institución mental por el resto de su vida.

Misioneros
Los llamados asesinos apostólicos creen que sus actos están justificados toda vez que ellos se deshacen de cierto tipo de personas indeseables, (prostitutas o miembros de cierto grupo étnico), haciéndole un favor a la sociedad. Robert Pickton, Gary Ridgway, John Bodkin Adams y Aileen Wuornos son a menudo descritos como asesinos apostólicos. Curiosamente, en el caso de Wuornos, las víctimas no eran prostitutas, sino los clientes de estas. Los asesinos apostólicos difieren de otros tipos de asesinos seriales, en que sus motivaciones no son sexuales.

Hedonistas
Este tipo asesina por el simple placer de hacerlo, aunque las características que ellos disfrutan pueden diferir. Algunos pueden deleitarse con la "búsqueda" de perseguir y encontrar una víctima más que cualquier otra cosa, mientras otros pueden estar principalmente motivados por los actos de tortura y abuso de la víctima mientras está viva. A pesar de eso, otros pueden asesinar al perjudicado rápidamente, casi como rutina y después gratificarse en actos de necrofilia o canibalismo. Usualmente existe un fuerte rasgo sexual en los crímenes, aun cuando puede que no sea inmediatamente obvio, pero algunos asesinos obtienen una oleada de excitación que no es necesariamente sexual, tal como Berkowitz, quien conseguía cierta emoción al disparar a parejas jóvenes, cuando estos se encontraban en su auto, lo hacía al azar y después escapaba sin siquiera tocar físicamente a las víctimas.

Motivados por el beneficio
La mayoría de los criminales que cometen asesinatos múltiples por fines materiales (tales como los asesinos a sueldo), no son clasificados como asesinos seriales, porque están motivados por el afán de lucro o algún tipo de ganancia económica, en lugar de estarlo por una compulsión psicopatológica. Aun así, existe una delgada línea que separa a ambos tipos de asesinos. Por ejemplo, Marcel Petiot, quien operaba en la Francia ocupada por los Nazis, podría clasificarse como asesino serial. Se hacía pasar como un miembro de la resistencia francesa y atraía con engaños a opulentos judíos a su casa, haciéndoles creer que él podía hacerlos salir clandestinamente del país. En lugar de eso, los asesinaba y robaba sus pertenencias, matando a 63 personas antes de que fuera finalmente atrapado. Aunque la principal motivación de Petiot era material, pocos pueden negar que un hombre deseoso de matar a tanta gente, simplemente por adquirir unas pocas docenas de maletas con ropas y joyería, fue un asesino compulsivo y un psicópata.

Poder / control
Este es el asesino serial más común. Su principal objetivo para matar es obtener y ejercer poder sobre su víctima. Tales asesinos algunas veces fueron maltratados de niños, se sienten increíblemente impotentes y a menudo se satisfacen en prácticas que están vinculadas a las formas de abuso que sufrieron ellos mismos. Muchos asesinos de este tipo abusan sexualmente de sus víctimas, pero difieren de los asesinos hedonistas en que la violación no es motivada por lujuría, sino por otra forma de dominación sobre el martirizado.

Algunos asesinos en serie, puede que tengan características de más de uno de los tipos mencionados. Por ejemplo, el asesino británico Peter Sutcliffe, parece ser un asesino vidente y a la vez misionero, toda vez que afirmó que escuchaba voces que le ordenaban que limpiara las calles de prostitutas.

La personalidad múltiple termina manipulando a la persona que la sufre, tanto que solo termina siendo una marioneta de carne y hueso, para que esas puedan salir a la luz y actuar como quieran, sobretodo cuando estas personalidades son muy diferentes entre sí.

Ese era el caso de Historia Reiss, una chica de cabellera rubia algo larga, baja estatua y ojos aguamarina. Conocida por la policía como "El ángel de la muerte", a causa de que pesar de su apariencia dulce, inocente e infantil, por no decir angelical, torturaba a sus víctimas de forma lenta y dolorosa antes de matarlas.

Desde el primer día de su encierro en Paradis, lo único que hacía en todo el día, a parte de comer y dormir, era bailar, siempre lo hacia como si fuera una bailarina de ballet; después de un tiempo de verla repetir muchas veces la rutina, los guardias y el psicólogo llegaron a la conclusión en que la coreografia que seguía era la de "El lago de los Cisnes".

Más de uno se preguntó que pasaba por su cabeza para ignorar donde se encontraba ahora y solo se dedicará a bailar.

Para eso situémonos ahí.

Dentro de su mente era todo oscuro, solo era alumbrado por un reflector, el silencio total inmudaba aquel lugar tan sombrio, hasta que se escucha la canción de El Lago de los Cisnes de Chaikovski. En ese momento se ve a la misma Historia comenzar a bailar al ritmo de la música, usanod un vestido de ballet rosa, pantie medias del mismo color y unas zapatillas de ballet a juego.

Segundos después, a su lado derecho, apareció una chica igual a ella, pero con un hermoso vestido de ballet de color blanco, al igual que las zapatillas, con una corona de plumas del mismo color adornaba su cabeza. Esa chica bailaba de una forma tan inocente, delicada, dulce, pura y virginal; moviendo sus brazos como un par de alas, siempre hacia arriba y el resto de su cuerpo hacia una reverencia, mostrando en su baile que era una chica sumisa y que siempre complacería al resto.

Al lado izquierdo apareció otra chica igual a ambas, con el mismo vestido de ballet, solo que este era totalmente negro al igual que sus zapatillas y corona de plumas, su modo de bailar también era completamente diferente al de ambas, era más atrevido, más confiado, movía las manos como alas, pero no hacia ninguna reverencia, sino siempre mantenía la cabeza en alto, dando a entender que era un ser libre que no le importaba complacer a los demás, haría lo que quisiera cuando y donde lo deseara.

Regresando con la Historia principal, esta solo miraba el escenario donde bailaba, que era un cementerio, la tierra no tapaba del todo los cadáveres, así que podía ver sus caras y algo de sus cuerpos, conocía a todos, eran sus víctimas, todos tenían na expresión de terror absoluto en sus caras.

-Es una vista hermosa, ¿no crees, Historia?- hablo la chica vestida de negro sin dejar de bailar- Esta vista solo aumenta mi libido y mi deseo de dar giros y saltos- dicho esto último lo hizo- Es tan cautivador.

-No lo sé- respondió Historia- Me gusta, pero no me encanta- confeso

-Eso es porque no hicimos bien- hablo ahora la chica vestida de blanco- Se supone que somos niñas buenas, debemos de ser buenas y así estaremos bien, eso siempre decía Frieda- hizo una reverencia luego de decir eso.

-Cierra la boca maldita ave, débil y patética- la chica de negro se acercó haciendo giros hacia la de blanco para después alzar su pierna hasta arriba de su cabeza, consiguiendo patear a la de blanco- No pienso ser el juguete de ningún cerdo, que te quede claro que si aún conservamos nuestra virginidad es por mi actuar. Porque hago lo que se me da la gana, no como tú, maldita alfombra de plumas.

-Historia, dile que se equivoca- levanto la vista para ver a Historia, quien seguía bailando en el mismo sitio- Yo soy la que quieres más, todos nos quieren y quieren ser nuestros amigos.

-Todos nos quieren usar, mejor dicho. Pero en realidad nosotras somos las que los usamos y escarmentamos ja, ja, ja, ja- rio después de eso.

Historia dejo de bailar ante eso.

-No me arrepiento de nada- continuaba viendo el paisaje- Pero no puedo evitar sentir que me falta algo- coloco una de sus manos sobre su pecho- Algo importante, siento que no estaré satisfecha hasta saber que es.

-Yo sé lo que es- hablo la bailarina blanca- Es…- la bailarina negra coloco su pie sobre su cabeza para que su cara terminará contra el suelo y no pudiera entenderse lo que decía.

-Te dije que te callaras, me tienes harta con tus movimientos siempre tan controlados, tan forzados y tratando siempre de ser perfectos- hizo más presión- Recuerda esto, maldita imitación de cisne, si no eres libre, nunca tendrás una actuación perfecta.

-Alto las dos. Su escandalo no me deja pensar.

-Mph. Como si necesitaras hacerlo- la bailarina negra saco su pie de la cabeza de la otra- Solo necesitas dejar que yo me encargué de la diversión- se acercó a Historia y acaricio su rostro con sus manos- Mientras que esta idiota se encargará de hacernos ver como un ser dulce e incapaz de lastimar a una asquerosa mosca- miro a la bailarina blanca.

-No soy su marioneta- reclamo Historia en voz baja.

-Ja, ja, ja buen chiste, linda- alejo su mano y volvió bailar- Tú nunca habrías podido hacer nada de nada, fue por eso que me creaste, no querías acabar como tu estúpida hermana, quien se murió por ser una maldita niña buena. Todos ven a las niñas buenas como cosas usar, no las quieren más que para usarlas y tirarlas a la basura.

-No es cierto- la bailarina blanca se levanto y limpio su vestido- Yo nací de esa inocencia que no desea perder Histora- volvió a bailar- Lo que queremos más que nada siempre ha sido ser una gran bailarina de ballet, para nuestra persona favo…- de nuevo la bailarina negra la callo, haciendola tropezar.

-Ya deja de hacer eso- le reclamo Historia a la bailarina negrea- Dejala hablar.

-¿Y si no lo hago que? ¿Me vas a golpear?- se burló- No olvides que no soy real, solo existo en su cabeza, y nunca me lastimaría porque sabes que me necesitas. Así que cierra la boca y sigue bailando.

Antes de que Historia pudiera decir algo ante eso, sintió un fuerte dolor en el cuello, para después sentirse algo mareada.

-Historia, ¿estás bien?-pregunto la bailarina blanca muy preocupada.

-¿Qué sucede?-le siguió la bailarina negra.

No pudo escuchar más porque se desmayó y cayó al suelo, tanto en su mente como en la vida real.

Un fuerte dolor en su cabeza fue suficiente para despertar la en el acto, dándose cuenta que ya no estaba en su celda, sino en una habitación oscura, y enfrente suyo un chico rubio de ojos azules.

-Lamentó lo de tu cabello, pero pensé que si te gustan tanto los cisnes, te gustaría saber cómo se siente cuando son desplumados vivos- mostró un mechón de cabello.

Historia quería gritar al ver eso, era su cabello, porque era demasiado largo para ser de ese chico; fue en ese momento que se dio cuenta que su boca estaba sellada con cinta y llevaba puesta una camisa de fuerza.

-Como dije, si te gustan tanto los cisnes, te gustara ser tratado como uno. Ahora empecemos el show- palmeo las manos para que las luces se encendieran y Mikasa fuera iluminada.

-Bienvenida, su majestad, la reina cisne- Mikasa hizo una reverencia y sujeto su falda para que fuera más formal, aunque se notaba que era una burla- Repites tanto tu coreografía de El lago de los cisnes, que supuse que te gustaría más ser llamada así que por tu apodo, "El ángel de la muerte", en verdad la policía no tiene nada de originalidad en poner nombres, al igual como son unos incompetentes para poder capturarte- se comenzó a acercar a ella- La única forma de poder atrapar a un criminal es pensar como el, o más bien dicho, ser como el, por eso que estos dos lograron capturarte- la tomo del cabello y jalo hacia atrás para que su vista quedara de cabeza, dándose cuenta que los que estaban detrás suyo, eran Mike y Nanaba.

-…-Historia solo se removió.

-Tranquila, linda-regreso su cabeza a su misma posición- ¿Sabes?, no tengo mucho interés en conocerte- soltó su cabeza y continuo caminando- Según el resultado del análisis psicológico de Armin, tienes personalidades múltiples, por lo que tú no eres más que el estuche que carne y hueso que usan tus personalidades para poder salir de tu cabeza y actuar. En otra palabras, tu no me sirves, quiero hablar con ellas- chasqueo la mano.

-Armin sacó del bolsillo de su bata una moneda unida a un hilo- Decidí ver el recital de "El lago de los cisnes" para tener una idea de porque no dejas de repetir esa coreografía, y me di cuenta de algo, en esa obra la reina cisne debe de intepretar dos papeles sumamente distintos, el cisne blanco que es muy dócil y transformarse después en el cisne negro, que es todo lo contrario al primero, es más libre y peligrosos. Así que eso se ajusta a la perfección a ti, das la pantalla de ser dulce pero tus crímenes muestran otra cosa. Primero hablaremos con el cisne blanco- comenzó a mover la moneda enfrente de sus ojos.

Historia se alteró, tanto que cerró los ojos y trato de ver a otro lado.

-Oh, no. Bonita. No te muevas- Mikasa volvió a chasquear los dedos.

Mike se acercó, tomo a Historia de la cabeza para hacer que volviera mirar adelante, pero seguía con los ojos cerrados, por lo que Nanaba se acercó, le abrió los ojos a la fuera mientras le ponía un aparato para que el fuer imposible cerrarlos.

-Si colaboras, lo haremos rápido para que no lastimes tus ojos- comento Armin y volvió a mover la moneda enfrenté de Historia, quien sin más opción, miraba como aquella moneda se movía de lado a lado.

-Ahora, estas profundamente dormida, ¿puedes oírme?

Historia, algo mareada, asintió.

Armin hizo una seña para que Nanaba le quitará el aparato y Mike la soltara, en cuanto lo hicieron, la cabeza de Historia cayó sobre la mesa.

-Muy bien, Historia- Armin dejo de mover la moneda y al coloco en la mesa- Ahora me gustaría hablar con una de tus personalidades, quiero hablar con el cisne blanco.

Historia se removió un poco y luego despertó, mostrando a Armin y Mikasa, una mirada dulce e inocente.

-¿Es el cisne blanco?- pregunto Armin.

Historia asintió varias veces.

-Comprobemos si es cierto- Mikasa estiro su mano hasta agarrar un pedazo de la cinta que sellaba la boca de Historia, y la quito de un movimiento.

-Ahhhh, eso dolió- se quejó Historia y mostró ojos cristalinos- ¿Porque eres tan mala ocnmigo? ¿que te hice?

-En efecto, una tarada tierna- comento Mikasa, regresando donde Amrin.

-De acuerdo, comencemos- Armin se puso serio- ¿Cómo te llamas?

-No tengo nombre, pero puedes ponerme uno si quieres, me gusta mucho el nombre de Christa.

-Está bien, Christa. Veo que res una chica muy amable, porque no me cuentas de ti.

-Con mucho gusto- Historia sonrió- Llevo mucho tiempo sin hablar con otra persona que no sea Historia o…- se quedó callada y agacho la cabeza.

-¿Qué sucede, Christa? ¿Hay alguien que te molesta?

-Si- respondió Christa en un susurro- Siempre es muy mala conmigo y hace cosas feas, yo siempre le digo que eso no es correcto pero siempre termina golpeándome.

-¿Quién es esa persona?

-Ella se autoproclama la verdadera Historia, pero yo sé que no lo es, nació de todos los deseos oscuros de Historia, por culpa de ella estamos aquí, porque cometió esos horrendos crímenes. Yo solo quería bailar, es siempre fue nuestro sueño y el de…- de nuevo se quedó callada.

-Escucha, sé que tienes miedo de la otra Historia, pero puedes sentirte tranquila aquí, ella no puede hacerte daño.

-¿De verdad?

-De verdad

-Gracias. Ella nunca me deja hablar cuando quiero recordarle a Historia porque nos gusta tanto el baile.

-Aquí eres libre de decir todo lo que quieras

-Que bien- lo que Christa no sabía era que estaba siendo grabada por una cámara oculta- Hemos bailado desde que teníamos dos años, Uri siempre decía que teniamos un talento nato y que algún día seriamos unas grandes bailarinas de ballet.

-¿Este tal Uri es importante para ti?

-Sí, mucho, era la persona que más amábamos en el mundo, y nos amaba a nosotras también, pero un día se fue cuando teníamos 8 años y nunca regreso, Historia nunca pudo reponerse de eso- se entristeció al decir eso último.

-Que pena, pero, al ser niñas, necesitaban a alguien que las cuidara.

-Sí, vino una mujer policía, nos preguntó varias cosas y al final terminamos donde padre, él no era como tío Uri, él nos encerrada todo el día en casa, nos hacía limpiar y cocinar, después estábamos encerradas en nuestros cuarto. Pero teníamos una hermana mayor, Frieda, era muy buena con nosotras pero siempre tenía algún moreton en la cara o le salía sangre de la nariz.

-¿Su padre la golpeaba?

-No, ella decía que se tropezaba, no la veía en todo el día porque siempre se iba a la habitación de arriba con los hombres a los que padre dejaba entrar a casa, escuchaba muchos rechinidos y gritos, le decía a Frieda que no me gustaban esos hombres, pero ella solo me decía que teníamos que ser buenas y obedientes en todo, solo así nadie nos lastimaría- sonrió ante eso ultimo- Otras veces decía que no quería que creciéramos, porque convertirse en mujer duele mucho, nunca entendí eso, yo solo quería ser grande para poder seguir bailando ballet

-¿Y ano pudiste bailar ballet?

-No, padre decía que era estúpido y caro, admito que eso me dolió, pero si era el deseo de mi padre no podía contrariarlo, después de todo él sabe lo que es mejor porque es un adulto, y los adultos siempre saben que es mejor para los hijos.

-¿Qué paso con Frieda?

Christa se quedó sin hablar por unos segundos.

-¿No recuerdas que paso con tu hermana mayor?

-No, es un recuerdo borroso en mi cabeza, pero padre dice que se volvió un ángel, lo cual no me sorprende porque era tan linda que parecía un ángel.

-Ya veo, ¿qué hay de tu padre?

-Lo último que recuerdo es que se estaba dando un baño y nunca más salió de la tina, debió de gustarle mucho el agua- rio un poco ante lo último.

-Has hablado solo de tú padre o Uri, pero ¿qué hay de tu madre?

-NO lo é, sinceramente nunca la conocí, me hubiera gustado hacerlo, a puesto que de ella saque su belleza. Pero tuve una madre adoptiva, se llamaba Martha, era muy buena conmigo, también una hermana llamada Mina, tiene mi edad.

-¿Te gusta ser maestra de kínder?

-Me encanta, los niños son tan dulces y divertidos, claro que a veces te jalan el cabello y ese es el momento en que debo de alejarme un poco porque mi lado oscuro querrá salir y golpearlos, esa es de las pocas ocasiones en las que la enfrento, seres inocentes no merecen ser tratados mal.

-¿Y que hay de seres malvados? ¿Merecen castigo?

-Ammm… para eso está la policía, la policía es muy buena, Martha era policía y nos encontró hogar cuando estuvimos solas.

-¿De verdad lo crees?

-Claro que sí, incluso les agradezco a los policías que nos capturaron, la Historia oscura ya no podrá hacer daño nuca más, ahora solo bailaremos hasta que ya no podamos levantarnos. Es un sueño hecho realidad.

-Armin, saca a esta idiota de mi vista antes de que la golpe- ordeno Mikasa.

-Muy bien. Christa, fue una linda conversación, pero se nos acabó el tiempo.

-Que mal- hizo una expresión triste- No debería de quejarme porque me agrado mucho hablar, pero si es tu decisión, la aceptare- sonrió.

-Ahora- volví a ordenar Mikasa.

Armin chasqueo los dedos.

-Haaaa- Historia cerro los ojos y comenzó a gritar, para después mostrar una mirada de miedo- ¿Qué paso?-pregunto completamente desorientada.

-Nada, solo hablamos con el cisne blanco, ahora le llego el turno al cisne negro.

-¡No! ¡Vete al diablo!- Historia comenzó a removerse, por lo que fue necesario la intervención de Mike y Nanaba, esta última volvía colocarle el aparato en los ojos y también le volvió a sellar la boca con cinta.

Volvieron a hacer lo mismo que antes; Armin la hipnotizo, Mike y Nanaba la soltaron y quitaron los aparatos, menos la cinta.

-¿Eres el cisne negro?

Historia levanto la cabeza, esta vez con el ceño fruncido y mostrando una mirada de odio hacia Armin y Mikasa.

-Es totalmente diferente a la idiota de hace un rato- comento Mikasa apara luego acercarse a Historia- pero es mejor estar seguros- le volvió a arrancar la cinta de un solo movimiento.

-Ahhh, ¿qué te pasa, maldita perra? eso duele

-Sí, es el cisne negro, aunque igual quiero golpearla.

-Muy bien, ¿cuál es tu nombre?

-¿Acaso crees que le voy a decir mi nombre a un imbécil como tú?- grito Historia a modo de burla.

-Entonces te llamare cisne negro. De seguro te gusta.

-Pues sí, eso es lo que soy después de todo, pero más que nada soy la mejor versión de Historia, yo soy la que debería de ocupar su cuerpo y ella debería de pasar a mi mente. Si tuviera todo su control haría más de lo que les he demostrado.

-Pero que rubia más jodida- se burló Mikasa moviendo la cabeza.

-¿Tu de que te ríes?- le pregunto molesta a Mikasa.

-Te llamaremos Historia- Armin seguía con su postura calmada- Cuéntanos de ti

-No tengo nada que contar, solo podría contar todas las mil y un formas que podría torturar a un rubio delgaducho como tú, de seguro no soportaran ninguna tortura y morirías den el acto, a diferencia de los cerdos a los que he torturado.

-Vaya, se nota que tienes la lengua muy larga- Mikasa acercó su mirada a Historia- Por cierto, Mike y Nanaba tienen muchas cosas lindas que decirte, y por si preguntas, hablo de quienes te capturaron, están detrás de ti.

-¡¿Qué?!- Historia volteo tanto como pudo a ambos lados para ver al par de rubios altos- ¡Malditos imbéciles! ¡Por su culpa no pude ejecutar a ese cerdo que tenía amarrado en la mesa!- volvió forcejear

-Vaya, de haber sabido que estabas así de jodida, hubiéramos cobrado más por capturarte- opino Nanaba- Aunque tampoco fue tan difícil, eres tan aburrida que decidimos llenar cualquier cosa en el reporte sobre ti.

-No había avance en tu caso porque tenías de cómplice a la policía que estaba investigando tus crímenes- Le siguió Mike

-¿Qué le hiciste a Mina?

-Mike no le hizo nada, además de detectar un extraño e intenso olor a sangre que emanaba del cuerpo de Mina- aclaro Nanaba- No debía de ser tan raro, considerando que es una policía, pero era tan intenso que nos decidimos por hackear su computadora y teléfono, además de seguirla. Así descubrimos que era tu cómplice, no solo en cubrirte, sino también te ayudaba a torturar y borrar cualquier evidencia que podría descubrirte pero sin hacerlo ver tan obvio. El plan perfecto, siempre y cuando no se topara con un hombre con un olfato tan agudo, que da la casualidad que es mi novio.

-No te preocupes por tu amiga, no está muerta, pero tampoco puede hablar.

-En otras palabras está en coma, o al menos eso es lo último que supimos de ella. No nos pagan por visitar el hospital, así que no sabemos si continúa en coma o ya se murió.

Historia miro con furia a Mike

-Ya te lo dije, él no hizo nada, quien la empujo por el balcón de la ventana fui yo ja, ja, ja, ja, ja- camino un poco para quedar enfrente de Historia- Ahora que los sabes, ¿qué me harás? ¿Me quieres atar? ¿O es que tu política de odio es solo contra hombres? ¿Me dejaras seguir haciéndoles daño a otras mujeres?

Historia solo se mordió el labio ante eso, hizo tanta presión que le salió sangre.

-¿Y qué vas a hacer?-volvió a preguntarle Nanaba- ¿Seré libre o me darás mi castigo?

-¡Eres un desgraciada igual como la estúpida de mi madre!- termino gritando.

-¿Conociste a tu madre?-pregunto Armin.

-Eso a ti no te importa, maldito rubio afeminado, tu disfraz de mujer no hará que te libres de que te torturé y te mate.

-Muy bien- Armin trataba de no perder la paciencia, pero en verdad quería darle un escarmiento a Historia, por lo que sacó su laptop- Antes hablamos con el cisne blanco y…

-Esa maldita idiota que siempre dice que debemos hacer lo correcto, sí no hubiera existido, ahora viviríamos de chupar vergas.

-¿Por qué dices eso?

-El cerdo de mi padre prostituía a mi estúpida hermana mayor, Frieda, porque siempre habían muchos hombres que le daban dinero y subían con ella arriba. A mi me encerraba en una habitación oscura, pero a través de un agujero en la pared siempre le escuchaba decir que Frieda era carne ya usada y vieja, por lo que me queria a mi solo para él.

-Que interesante información, por lo que Christa…

-¿Quien?

-Así llamamos al cisne blanco.

-Esa estúpida ni siquiera merece un nombre, aunque es tan patético como ella

-Christa no dijo que fueron a vivir con su padre cuando tenían 8 años, ¿con quién vivías antes?

-Con la zorra de mi madre, ella también traía hombres a casa, nos encerraba, nos dejaba días sin comer y nos golpeaba, cuando se hartó de mi me llevo a rastras con mi padres. Sus últimas palabras fueron hacia mi padre, dijo que si quería nos podía mar ya que no le importábamos.

-¿No viviste con alguien más antes?

-No

-Qué raro, porque Christa nos dijo otra cosa- encendió la pantalla de su laptop y la colocó enfrenté de Historia

-¡Aleja a esa estúpida de mí!- Historia volvió a cerrar los ojos y ver a otro lado.

-Al parecer la atacas porque realidad le tienes miedo- opino Armin.

-Esto va a ser muy divertido- Mikasa sonrió con malicia y volvió a chasquear los dedos

De nuevo Historia era sujeta y puesta con el aparato en los ojos.

-Ustedes tienen una versión muy diferente de todo, así que no es raro que la Historia original no sepa a quien créele.

-No necesito saber nada de esa cobarde- Historia volvió reclamar, por lo que le volvieron a sellar la boca.

-Esto tal vez duela, no mentiré, no dolerá un poco, dolerá mucho- presionó una tecla para que el video se reprodujera.

Historia quería gritar desde el primer segundo que comenzó a escuchar a Christa, pero no podía, quería moverse pero no podía, ni mover la cabeza para ningún lado. Mientras más escuchaba esa voz, más claros se volvían todos sus recuerdos, aquellos que prefirió reprimir y borrar.

Finalmente tuvo un colapso mental y quedó desmayada.

-La mente es más poderosa que cualquier otra arma- Armin alejo su laptop de ella- Si no tienes cuidado, jugara en tu contra.

-Se ve tan vacía y miserable- Mikasa solo vio los ojos desorientados de Historia, luego chasqueo los dedos para que la liberaran.

Una vez más su cabeza quedo sobre la mesa cuando el quitaron la cinta, comenzó a botar mucha saliva.

-Que asco- opino Mikasa.

-Démosle su tiempo, estará mirando toda su vida y armando el rompecabezas que el cisne negro y blanco se encargaron de destruir y modificar. Pero necesita un poco de ayuda- reprodujo la canción de "El lago de los cisnes"- Al parecer esta canción tiene un gran significado para ella, por lo que servirá para aclararle la mente.

Regresando a la mente de Historia, esta estaba en un largo pasillo y a cada lado los recuerdos de ambas personalidades, comenzó a escuchar la canción y segundos después comenzó a correr. Quería saber cuál era su primer recuerdo con esa canción, por primera vez en mucho tiempo tener un recuerdo claro y no versiones diferentes, quería saber la razón por la que ni estaba feliz después de haber matado a tantos que se lo merecían.

Mientras corría la canción se hacía más fuerte, al final del pasillo se veía un gran resplandor, no lo dudo y siguió corriendo, corrió hasta que no pudo ver nada que no fuera ese resplandor, tuvo que cerrar los ojos para poder atravesar pero por fin había llegado a donde quería. Su primer recuerdo.

Esa casa donde paso sus primeros años de vida, era tan linda y acogedora, la música seguía sonando por lo que la siguió. Fue en ese momento que vio a una pequeña niña con su vestido de ballet, era ella.

-¿Estas lista, Historia?- volteo y vio a un hombre sentado en el sofá, ese ser que siempre le mostro un amor muy puro.

-T-Tío Uri- fue todo lo que dijo, tratando de no llorar.

-Si. Lista- la niña camino hacia Uri- Pero tengo miedo- extendió sus brazos hacia él.

-Es normal, yo también lo tuve- Uri tomo a la pequeña Historia en brazos y la hizo sentarse en sus piernas- Pero yo siempre estaré ahí para ti, no lo olvides.

-¿Lo prometes?

-Lo prometo, iré a todas tus presentaciones y te daré mi apoyo desde el público.

-Te quiero, tío Uri- la pequeña abrazo a Uri.

-Yo también, pequeña- Uri correspondió al abrazo y beso varias veces su cabeza.

La niña solo reía.

-Muy bien. Ahora vamos- Uri bajo a Historia de su pierna, se puso de pie y tomo su mano- El público está esperando verte bailar.

-Si- Historia apretó la mano de su tío y comenzaron a cenar.

Historia solo vio cómo iban caminando desde el estudio a la sala principal, donde encontraban muchos peluches sentados en el sofá, a un costado del sofá un tocadiscos que reproducía aquella canción

Historia se colocó en medio de la sala y tomo posición de ballet.

-Espera, debo de poner de nuevo el disco, pero antes la presentación. Damas y caballeros, presentado por primera vez a la hermosa, talentosa y maravillosa Historia Reiss- aplaudió después de eso

Historia rio e hizo una reverencia.

-Que nos dará una gran presentación de "El lago de los cisnes". Adelante- puso el disco y tomo asiento.

La música volvió sonar, con algo de torpeza pero con decisión Historia bailaba lo mejor que podía.

En cuanto termino, Uri comenzó a aplaudir mientras la felicitaba.

-Sabía que podías- tomo una de las flores que estaban en un jarrón y se la extendió Historia.

-Gracias- Historia la aceptó- Quiero ser una gran bailarina de ballet como tú.

-No pequeña, serás mucho más talentosa que yo. De eso estoy seguro.

Historia vio como ambos se volvían fundir en un varazo, era todo tan lindo, tanto que no parecía real.

-¿En qué momento cambio todo?- se pregunto.

Se movió a otro recuerdo, era el mismo lugar peor con los personajes con otra ropa, su versión pequeña jugando con sus muecas y su tío Uri caminado hacia la puerta principal.

-¿A dónde vas?- pregunto la Historia pequeña sin soltar a sus muñecas.

-Iré a hacer algunas compras- Uri saco su abrigo del perchero y se lo colocó-No tardare, te traere algo especial.

-No, no vayas- susurró la Historia adulta- No lo hagas.

-Vuelve pronto- pidió la pequeña Historia- No me gusta quedarme sola.

-Lo sé, pequeña- Uri se arrodillo para acariciar su cabeza- ¿Recuerdas que debes de hacer si alguien te obliga a hacer algo que no quieres?

-Si- movió su cabeza varias veces.

-Eso me deja tranquilo- beso su frente- No tardare- se incorporó y salió de la casa.

-No, no me dejes- volvió a pedir la Historia grande.

El tiempo paso, pero Uri no regresaba, la pequeña Historia se sentó enfrente de la puerta esperando por el pero nunca regreso.

Cuando ya era de noche fue cunado escucho la sirena de policía y las luces que se reflejaban por debajo de la puerta.

Se escuchó como alguien tocaba al otro lado de la puerta, Historia pequeña no quería abrir, porque su tío Uri siempre le dijo que no le abriera a nadie la puerta, por lo que se quedó en su sitio y abrazo más su muñeca.

La puerta termino siendo abierta de un golpe y se vio a varios policías.

-Pequeña, ¿estás aquí sola?- le pregunto la mujer policía a Historia, poniéndose a su altura.

-Sí, estoy esperando a mi tío Uri

La mujer solo le mostro un mirada de doro

-Pequeña, lamento decirte esto pero…

-N-No- la Historia grande sabía lo que vendría y no evito llorar.

Su versión pequeña también lloro, lloro mucho, hasta quedarse dormida.

Su tío había muerto producto de un asalto, lo apuñalaron nada más para robarle el poco dinero que llevaba y la bolsa de compra. Al parecer en sus últimos momentos pidió que cuidaran de ella, al menos eso dijo la policía, quien le dio una caja musical, la cual al abrirla se podía ver a una muñequita girando y sonaba la canción de el lago de los cisnes.

Historia vio como una pequeña pluma blanca cayo en la cabeza de su versión pequeña, el cisne blanco estaba naciendo, producto de que anhelaba conservar el recuerdo de Uri en su memoria para siempre, al igual que ella, por eso la dejo entrar de forma inconsciente a su cabeza.

El escenario se volvió cambiar, ahora estaba en otra casa, una no tan grande ni bonita, más bien sucia. AL igual que ella, paso de ser una niña siempre limpia que usaba vesitdos lindos y de marca, a una niña sucia que usaba vestidos tan viejos que debía, ella misma, poner parches a los agujeros. Las suelas de sus zapatos estaban muy desgastadas y también estaba algo delgada y pálida.

La policía la llevo con quien era su madre, o al menos eso decía su acta de nacimiento. Si mal no recordaba su nombre era Alma, aunque parecía que carecía de una, porque la trataba peor que a un perro callejero, la mandaba a limpiar toda la casa, regresaba muy tarde a casa y cada anoche con un hombre diferente, luego la encerraba en una habitación y no le daba nada de comer. Prefería eso a que su madre estuviera en casa porque, cuando estaba, solo se dedicaba a beber y la golpearla con lo que tuviera en mano.

Por las noches, lloraba hasta dormirse, sobre la pequeña colchoneta que ella mismo hizo de papel periódico, su único consuelo era la cajita musical que todas las noches le daba cuerda.

Fueron casi un año de vivir así, hasta que un día, Alma entro a su habitación, la agarro del brazo, la obligo a caminar hasta fuera de la casa. Era una noche lluviosa, Alma estaba protegida con un paraguas mientras jalaba a Historia, quien, al no estar protegida ni abrigada con nada, se estaba mojando

Después de caminar un buen rato, llegaron a una casa, Alma toco un par de veces y le abrió un hombre, miro a Historia un par de veces y asintió.

Alma la volvió a tomar con fuerza del brazo, la hizo entrar de un jalón sin importarle que cayera.

-Esta niña ya me tiene harta, mátala si quieres, no me interesa- dicho esto último, Alma cerró la puerta de esa casa y se fue.

Historia solo abrazo su caja musical.

-Fuiste la primera persona a la que odie, madre. Tu hiciste que le cisne negro comenzará a hacer en mi- la Historia grande vio como una pluma negra aterrizaba suavemente en la cabeza de su versión pequeña, aquella que miraba la puerta por donde se había ido Alma.

-Tranquila pequeña, Historia- el hombre se arrodillo para estar a su altura para hacer contacto visual- Mi nombre es Rod, soy tu padre- acarició su mejilla con mucha devoción- Ven, déjame abrazarte.

Historia solo se quedó congelada y dejó que su padre la abrazará.

-Ese no es un abrazo normal- comento la Historia adulta viendo la escena, Rod pasaba sus manos por sus barcos, espalda baja, por todo su cuerpo- El tío Uri nunca me abrazo así, no me estabas abrazando, estabas manoseando mi cuerpo como el cerdo que eres.

La vida en su nueva casa no era diferente a cuando vivía con Alma, también estaba encerrada todo el día en una habitación sin ventanas, no sabía si era de día o de noche, pero al menos tenía comida y ropa limpia, además de una compañera de habitación, su hermana mayor, Frieda Reiss, quien en ese tiempo tenía 15 años. Ella siempre se levantaba muy temprano le daba de comer y le pedía que nos saliera de su habitación en todo el día y regresaba varias horas después, a veces llena de golpes, otras veces con la nariz sangrando, no entendía como ella seguía sonriendo.

-Frieda, mi amada y pobre hermana, fuiste la única persona que siempre me sonreía a pesar de lo que padre te obligaba a hacer- la Historia mayor miraba a su yo pequeña jugando con Frieda y su cajita musical.

-Extraño bailar- comentaba la pequeña Historia- Me gustaba mucho- daba giros en un solo lugar.

-¿Tu madre no te dejo ensayar?- pregunto Frieda, quien la sostenía con una mano para poder ayudarla a dar vueltas.

-No, me pegó cuando se lo dije y me dijo que no gastaría dinero en mí.

-No, poruqe todo s elo gatsa en sus amante sy en lachol- comento la HIsota adulta.

-Bueno, la vida es difícil y a veces no podemos tener todo lo que queremos- le decia Frieda con una sonrisa- Estoy segura que tu madre no lo hizo de mal actuar.

La niña solo dejo de girar y abrazo a Frieda, quien correspondió al abrazo, pero hizo un pequeño gemido de dolor; como estaba cerca de su cuello vio un gran moretón de color morado.

-¿Te tropezaste de nuevo?- pregunto Historia separándose de Frieda, quien se puso nerviosa.

-Eh… si, me he vuelto muy torpe- Frieda solo se tapó el moretón con su blusa, para después tomar las manos de Historia- Historia, mi dulce y pequeña hermana, prométeme una cosa.

-¿Qué?

-Que serás un niña buena y obediente, nunca desobedecerás ninguna orden que se te dé, por más fea que sea- susurro lo último- Solo así no sufrirás tanto cuando te conviertas en mujer.

-¿Tu sufriste?

-Un poco… pero es parte de crecer- acarició su rostro- me gustaría que nunca crecieras, que te quedaras así para siempre- volvió a sonreír- ¿Me lo prometes?

-Lo prometo- Historia pequeña también sonrió.

-Frieda, te amo pero a la vez te odio por tu forma de pensar, aunque no te culpo, fue tu única forma de sobrevivir a los maltratos de padre y a que te prostituyera con cualquier cerdo que pagara por ti- Historia solo vio como las alas del cisne blanco crecían cada vez más, a diferencia de las del cisne negro. Sabía que su padre le hacía eso, porque pudo verlo por un agujero de la pared, que ella misma hizo, en un afán de querer ver más allá de las cuatro paredes, Frieda siempre haciendo reverencia a cuanto hombre le diera dinero a su padre, para después subir con él a las habitaciones superiores.

No supo cuánto tiempo estuvo viviendo así, pero un día Frieda no regreso a la habitación, escucho varios gritos venir de afuera y golpes, quiso ver qué pasaba pero lo único que vio por el agujero fue a su padre con una pala.

Como Frieda una vez le dijo, que el jardín estaba del otro lado, hizo un agujero en la otra pared y trato de ver algo. Vio a su padre de espaldas enterando algo, no podía ver bien, pero de la tierra sobresalía una mano, la cual su padre pateo para que entrara en el hoyo que hizo mientras soltaba unas maldiciones.

-Mi hermana acaba de morir y lo único que a ti te importa es tu maldito negocio, hijo de perra- La Historia mayor solo miraba con oído a su padre- Alma tal vez le dio origen al cisne negro, pero tú, solo hiciste que este naciera- vio a su versión pequeña, detrás de ella estaba otra Historia, con un vestido negro.

-Frieda es una tonta- susurraba el cisne negro a la pequeña Historia- Ser buena no le sirvió de nada, se fue igual que Uri.

-Eso no es cierto- reclamo la pequeña Historia con vestido blanco- Frieda solo quería lo mejor para nosotras, si hacemos lo que nos dijo estaremos bien.

-Cállate la boca. Eres más tonta que ella- la Historia de vestido negro golpeó en la cabeza al cisne blanco

-Auch- el cisne blanco solo se tocó la cabeza- Eres una abusiva.

La pequeña Historia solo las ignoro, camino hacia la caja donde estaban sus cosas y saco la caja de música, la cual abrió, no dijo nada, solo se dedicó a ver a la bailarina girar.

La Historia mayor se acercó a ella, se arrodillo para estar a su altura, quiso acariciar su cabeza pero cuando lo intentó, solo la atravesó, como si fuera un fantasma.

Como estaba tan concentrada viendo a su figura pasada, no se dio cuenta el momento en el que Rod apareció, solo cuando hizo que soltara su caja música con un fuerte manazo que le dio y esta se hizo pedazos cuando todo el piso, ya que fue un golpe fuerte.

-¡Maldito!- la Historia grande lo miro llena de odio.

-Historia, ahora que tu hermana no está, será tu deber poner comida en la mesa.

-¿Voy a trabajar?-pregunto al pequeña Historia cuando se recuperó de la impresión de perder su caja musical.

-Sí, pero antes debo de examinarte completamente- Rod paso sus manos por sus hombros, luego su cintura y sus piernas- Quítate la ropa y ven al baño- se puso de pie y salió de la habitación.

-El cuerpo de mi hermana ni siquiera se ha enfriado y no dejas de ser un cerdo, cuanto apuesto que le hiciste lo mismo a Frieda- la Historia grande no dejaba d fruncir el ceño, para luego ver a los cisnes detrás de la Historia pequeña.

-Para es muy dulce, nos dará un baño como lo hacía tío Uri para consolarnos.

-No seas tonta- le regaño el cisne negro- Él nos quiere lastimar.

-No es cierto.

-Si lo es.

-¿Qué hago?- por primera vez, la Historia pequeña hablaba con los cisnes detrás suyo- tengo miedo.

-No hay porque tenerlo, padre es bueno- seguía repitiendo el cisne blanco- Tanto como tío Uri.

-Cierto, tío Uri nos dijo que debíamos hacer cuando teníamos miedo de algo o no queramos hacerlo- comento el cisne negro.

-¿Qué cosa?- pregunto la pequeña Historia.

El cisne negro solo se acercó a su oreja y le susurro algo.

-No, no lo hagas. Se supone que debemos de ser buenas- insistió el cisne blanco.

-¿Quieres que te lastime?- preguntó el cisne negro.

-No… pero…- sus manos comenzaron a temblar- No puedo hacerlo.

-Eso es bueno, es una prueba de que somos niñas buenas- el cisne blanco se iba a acercar pero el cisne negro la empujo- Eres mala.

-Sí, y en este mundo solo las malas sobreviven- el cisne negro la hizo a un lado y luego se acercó a Historia- Si no puedes, entonces déjamelo a mí, déjame tomar tu cuerpo y nos mantendré a salvo de ese hombre que se dice llamar nuestro padre.

-No- el cisne blanco, desde el suelo, puso ojos llorosos.

-¡Historia! ¡Ven aquí!- Rod la llamo desde lo lejos.

Historia tembló un poco al escuchar su voz, no sabía porque pero tenía miedo, por lo que cerro sus ojos y extendio su mano al cisne negro.

-Bien hecho- el cisne negro acepto la mano, en cuanto la tocó se volvió una gran cantidad de plumas del mismo color y entro a la cabeza de Historia, quien segundos después abrió los ojos, pero estos ya no reflejaban miedo, sino odio- Vamos poner el consejo del tío Uri a prueba.

-El tío Uri se equivocó al darnos ese consejo- el cisne blanco comenzó a levantarse y vio como la pequeña Historia se dirigía a la caja de madera- No lo hagas.

-Ahora yo controló su cuerpo, espera a tener otra oportunidad para hacerlo- sacó d la caja una secadora para el cabello algo vieja, pero que todavía funcionaba- Como si algún día quisiera ser una gallina que parece cisne- se burló, luego comenzó a caminar hacia donde era el baño, el cisne blanco la siguió, después de todo estaban en su cabeza y no se podían alejar.

La Historia grande también las siguió.

Agradecía que el cordón de la secadora fuera largo, y que hubiera un enchufe al lado de la puerta del baño, así sería más fácil llevar a cabo lo que su tío le enseño para protegerse

La pequeña Historia abrió de poco a poco la puerta del baño, donde estaba Rod, desnudo y dentro de una tina.

-Historia, te dije que te quitaras la ropa, ¿qué demonios haces con la secadora de tu hermana?- fue lo primero que Rod pregunto, luego se dio cuenta de la mirada que le dedicaba- ¿Por qué me miras así?

-Adiós. Cerdo- tanto la Historia grande como la pequeña dijeron lo mismo, segundos después la segunda lanzaba la secadora dentro de la bañera, en donde Rod comenzó a removerse mucho hasta que ya no lo hizo, solo se dejó deslizar dentro de la bañera hasta que el agua cubriera su rostro.

-Mi primer asesinato. Que dulce tan amargo- opino la Historia mayor mirando la tina- El tío Uri de seguro siempre tuvo miedo de que algún día vinieras por mí, por eso me enseño que hacer para protegerme. Hasta el día de hoy, no me arrepiento de haber mandado al infierno a un cerdo asqueroso como tú- escupió dentro de la bañera.

-Ja, ja, ja que divertido- expreso el cisne negro mientras aplaudía.

-Ya basta, deja a Historia- le pedía el cisne blanco desde atrás

-Está bien, igual ya lo hicimos- un montón de pluma negras salieron de Historia y volvieron a ponerse detrás de ella, formando de nuevo a la Historia del vestido negro.

-¿Q-que paso?- fue todo lo que pudo decir la Historia pequeña.

-Nos libramos de un cerdo, eso fue lo que paso- el cisne negro seguía hablando con mucho entusiasmo.

-No, lastimamos a papá- el cisne blanco se lamentaba- No pienso recordar esto, de seguro solo duerme, los baños son tan relajantes que te dan sueño- trataba de convencerse que no estaba muerto- Eso paso, solo esta dormido.

-No sabes cuánto te odio, maldito pájaro blanco- le recriminaba el cisne negro- Si quieres metete en tu burbuja de cosas lindas, yo recordaré todo lo emocionante.

-Eso hare- confirmo el cisne blanco- Nuestro deber es ser buenas y obedientes, se lo prometimos a Frieda, todos nos quieren así, así nos quería tío Uri, no que hiciéramos esto.

-Él nos abandonó, como todos, así que yo lo olvidare.

Mientras ella seguía discutiendo, la pequeña Historia solo se fue de regreso a su habitación, tomó la caja musical, la muñeca estaba destruida a la mitad, pero aún sonaba la música. Historia solo se dedicó a ver su caja musical mientras se recostaba en su cama.

-Sé que fue duro, pero era necesario- le consolaba la Historia mayor.

Fueron varios días que Historia paso recostada, no comía ni nada, se podría decir que estaba destinada a morir ahí de no ser por la llamada de un vecino, quien llamo a la policía porque de dentro de la casa comenzaba a salir un olor nauseabundo, producto de la descomposición del cuerpo de Rod y Frieda.

Para su sorpresa quien la rescato, fue la misma policía que fue a la casa de su tío Uri.

-Martha, cuanto me hubiera gustado que fueras mi madre biológica- comentó la Historia mayor, vio como la policía se llevaba a su versión pequeña en brazos, quien estaba muy desnutrida, mucho más que cuando vivía con Alma, y también su caja musical, porque no la soltó en ningún momento.

Estuvo varios días en el hospital después de eso, cuando recupero la conciencia le contó a Martha Porque ya no viva con Alma, ningún cisne lo hizo, solo ella misma. Cuando la dieron de alta, Martha le comunicó que ahora viviera con ella, porque hizo los trámites para que pudiera tener su custodia. Lo cual la alegro mucho, aun mas al saber que tenía una nueva hermana, debido a que Martha ya tenía una hija, una niña de su misma edad llamaba Mina Caroline.

Los siguientes años fueron los más felices para Historia, no solo tenía una familia amorosa sino que había retomado, con mucho esfuerzo, su pasión, bailar ballet y volvió a la escuela. Pero necesito ir a terapia para poder saber cómo controlar a sus dos personalidades que seguían sonando en su mente y no la dejaban en paz, al final le recomendaron medicamentos para poder controlarlas y llevar una vida normal, la primeras veces que tomaba esas medicina se las imaginaba encadenadas y con la boca sellada, pero unas noches después las dejo de ver.

Lo malo de esos medicamentos era que sus efectos secundarios era el aumento de peso.

Historia pasó una de sus peores humillaciones a los 12 años, cuando estaba en una de sus clases de ballet, su maestro paro la música y se acero a ella.

-Historia, te estas engordando- con esas simples palabras, Historia sentía que todo en su interior de derrumbaba- Ven y te peso- como fue una orden y no una sugerencia, no le quedo más que aceptarlo pero fue enfrenté de sus compañeras- 43, has engordado tres kilos.

-Hijo de puta- la Historia mayor miraba con rabia a su antiguo instructor, luego vio a su yo de 12 años salir corriendo de ahí para después llorar.

Después de eso, Historia comenzó a cuidar su alimentación, comenzó a hace dietas estrictas, hasta quería dejar de tomar sus medicinas, ya que su maestro seguía diciendo que debía de adelgazar porque no podía salir al escenario siendo una ballena. Sin olvidar que aquel mundo no era como el que imaginaba cuando era pequeña, era un mundo muy competitivo, donde se vivían injusticias, donde la rivalidad y la envidia no tenían límites.

Lo bueno es que Martha se dio cuenta de sus intenciones, por lo que la saber la situación, la obligo a hacer una promesa.

-Prométeme que tomaras tus medicina por mí- la tomo de las manso e hizo que la mirara a los ojos- Escucha Historia, no hay nada de malo con tu cuerpo, es hermosos así como es, pero este mundo del ballet te ha hecho verlo mal, pero no hay nada de malo contigo ellos están mal.

-Aun quiero bailar, me gusta mucho a pesar de todo.

Martha solo suspiró.

-Está bien, pero no quiero que perjudiques tu salud. Eso es lo más importante para mí, eres muy importante para mí y para Mina.

-Seguiré tomando mis medicinas, mamá.

-Mamá, tu sí que te merecías ese título, Martha- la Historia mayor sonrió al ver la escena.

Desgraciadamente, la muerte se volvió a hacer presente en su vida, cuando Historia tenía 19 años, un oficial de policía se presentaba en su casa y les comunicaba, a ella y Mina, que Martha fue encontrada muerta en el bosque, lo peor fueron los detalles de cómo encontraron el cuerpo, ya que tenía varios signos de haber sido golpeado, con cortes y que fue violada.

En el funeral, Historia se decido a consolar a Mina, era normal que fuera la más dolida, era su madre de sangre, ya había pasado un dolor así cuando perdió a su padre, que también era policía. No iba a negar que pensó que Mina la echaría de la casa porque no eran hermanas de verdad; pero grande fue su sorpresa cuando le pidió que no la dejara, porque era el único ser querido que le quedaba.

Lamentablemente, después del entierro, Historia tiro todas sus píldoras por el inodoro, ya no veía razón para tomarlas; Martha ya no estaba para seguir con la promesa. El otro efecto de dejar de consumir esas medicina es que le provocaban nauseas, algo no tan malo para ella porque seguía con su meta de conseguir la figura perfecta para obtener el papel de Odette en El lago de los cisnes, ese recital que deseo desde que vivía con su tío Uri.

Cuando llegó el día de la audición, no lo consiguió, ahora estaba sentada en un rincón alejada de todas las demás que estaban felicitando a la nueva reina cisne de los cisnes. Como estaban ocupadas abrazando a la bailarina principal, nadie se dio cuenta que tenía una navaja en sus manos, la que Martha e regalo para que se protegiera, la cual ahora usaba para cortarse un poco el brazo para aliviar su dolor de no conseguir su tan anhelado papel.

-De seguro le chupo la verga al maestro. Esa idiota no tiene técnica ni nada, solo ese cuerpo de fideo- como dejo la medicinas las voces en su cabeza regresaron.

-No es cierto, nadie haría algo tan bajo ni vulgar- la Historia inocente e insoportable volvió.

-Se realista, en este mundo gana la más ambiciosa, en decir, la que se coja mejor a ese estúpido.

-Historia, ¿qué haces aquí tan sola?- como estaba tan metida en su cabeza no supo el momento en que él estudió estaba completamente vacío y solo quedaban ellos dos.

Historia no respondió nada, solo escondió la navaja entre sus manos, lo que menos quería era tener problemas por eso, pero no su herida.

-Lamento no darte el papel, tu técnica es excelente.

-Claro que lo era, era la mejor- la Historia mayor miraba la escena.

-Pero tu cuerpo no cumple lo requerido- se sentó a su lado- Sin embargo, aún puedo darte el papel si ere buena conmigo- puso su mano en su rodilla y trato de subirla.

Ante eso, Historia reaccionó, abrió su navaja y de un movimiento la enterró en la garganta de su maestro.

-Nadie va a tocarme, mucho menos un asquerosos cerdo como tú- decía mientras enterraba más la navaja, sus ojos brillaban con autentico odio.

-El cisne negro despertó y mostro sus garras- la Historia mayor veía la escena, esa ya no era su yo de 19 años, era su personalidad más oscura, la que llevaba el vestido negro.

Segundos después el hombre cayo al suelo completamente muerto, mientras seguía desangrándose.

-Este debería ser el verdadero final de El lago de los cisnes, que en lugar de que Odette muera, mate al hombre- el cisne negro miraba con placer aquella escena.

-El solo trataba de ser amable con nosotras- se excusó el cisne blanco

-Cierra el pico, es increíble que lo primero que salga de ahí después, de tanto tiempo, siempre sean estupideces- se quejó el cisne negro- Mejor dejare que Historia vea esto- de nuevo las plumas negras se fueron, dejando a Historia, totalmente pasmada por la escena, tanto que se llevó ambas manos a la boca y retrocedió un poco.

-¿Ahora qué hacemos?- preguntó el cisne blanco muy asustado, nos castigaran y seremos encerradas en una jaula, nunca podremos volver a extender las alas y…- no pudo continuar porque el cisne negro le dio una fuerte bofetada.

-Cállate de una puta vez que no me dejas pensar- exigió.

-…-le cisne blanco solo se encogió en hombros y se calló, mientras se tocaba la mejilla adolorida.

-Ya sé- hablo el cisne negro después de un rato, para después acercarse a la oreja de Historia- Habla con Mina, ella nos ayudará. Somos hermanas después de todo, no dejará que nadie nos lastime ni nos separe de ella.

-No, solo empeoraremos las cosas- hablo en un tono muy bajo el cisne blanco

-¡Dije que te calles!

Historia no dijo nada, solo fue hacia su bolso, tomo su teléfono y, con mucho esfuerzo, marco el número de Mina.

-Hola Historia, ¿cómo te fue en la prueba?

-M-Mina…- trato de hablar lo más calmada que pudo, pero su voz salió temblorosa.

-Historia, ¿qué sucede? ¿Estás bien?- lo que provoco que Mina comenzará a preocuparse.

-A-Ayúdame- su voz cada vez temblaba más.

Minutos después Mina llegaba a la academia de baile y se quedó perpleja al ver la escena.

-No te preocupes, déjame todo a mí, mamá me enseñó cómo se elimina la evidencia de una escena del crimen- Mina se arrodillo hasta quedar a la altura de Historia, quien estaba sentada en una esquina abrazando sus rodillas y con la mirada perdida- No dejare que te separen de mí, te quiero mucho- la abrazo como pudo- Además, he escuchado que los maestros se aprovechan de su posición para abusar de sus alumnas, tu solo te defendiste. Estabas en tu derecho de hacerlo- la miro a los ojos.

Historia solo asintió.

Después de eso, Mina fue a la enfermería a buscar toda el agua oxigenada que pudo, y demás cosas del armario de limpieza.

-Mina, eres la única persona amada que me queda viva- la Historia mayor solo miraba a Mina, pero luego recordó lo que dijo Nanaba- Voy a matar a esa maldita por lo que te hizo.

-¿Lo ves? Te dije que nos ayudaría- el cisne negro susurraba en la oreja de Historia- Estaremos a salvo, nadie podrá probar nada de nada, en especial si la usamos a ella- miro al cisne blanco.

-¿Yo que?- preguntó el cisne negro.

-Simple, si tú solo recuerdas mierdas felices y nada trágico, así que asumo que eliminaras esto de tu cerebro, si es que tienes uno, y lo harás ver como algo lindo. Así que si tomas el cuerpo de Historia, nadie creerá que ella fue capaz de esto, incluso podríamos pasar el polígrafo.

-… yo…yo…no lo hare.

El cisne negro la agarró del cuello.

-Escucha, patito feo. Vas hacer lo que diga si no quieres que compruebe si te puedo estrangular o no, ¿te quedó claro?- apretó más su cuello.

El cisne blanco solo asintió.

-Listo, termine- Mina guardaba todos los utensilios en el mismo lugar donde los encontró- Nadie notara que faltan unas cuantas botellas de agua oxigenada. Mamá decía que el lugar donde menos revisan es el la enfermería- regresó donde estaba Historia- Nadie podrá culparte de esto, si te preguntan, estabas en casa conmigo, te consolaba porque esos tontos no te dieron el papel de Odette.

Historia seguía sin decir nada.

-Sé lo que te animará- Mina se fue, para luego regresar con un par de bolsas especiales para ropa y sus percheros- Listo, ya vámonos- tomo la mano de Historia y la ayudó a ponerse de pie, para después caminar

Al llegar a casa.

Historia seguía con la mirada perdida, solo se sentó en el sofá, Mina la cubrió con una manta y le sirvió un té.

-Cuando postule a la policía, sabía que debía de prepararme para ver cadáveres, pero nunca pensé que sería así- confeso para después beber su té- Cuando te sientas mejor puedes decirme lo que paso, pero quiero alegrarte un poco con esto- se puso de pie, tomo las dos bolsas para ropa, las cuales abrió, mostrando los vestidos de ballet que era para Odette en El lago de los cisnes, el blanco y el negro- Nadie se merece estos vestidos más que tú, te has matado para ser la mejor bailarina de todas y la única indicada para ser Odette eres tú.

Historia sonrió un poco ante eso.

-Eres la mejor hermana del mundo, podría decir que mucho mejor que Frieda- la Historio mayor solo miraba los vestidos- Tenias tanta razón aquella vez, nadie merece estos vestidos más que yo.

Lo que quedó de ese día, Historia solo se dedicó a dormir.

Al día siguiente.

Como era de esperarse, se descubrió el cuerpo del maestro con la garganta perforada, pero sin el arma homicida. Los policías no pudieron encontrar ninguna pista o evidencia que ayudara a dar con el asesino.

-Te lo dije, no había nada de qué preocuparse- decía Mina mirando la televisión, debido a que como la academia era muy conocida, la noticia del asesinato se esparció como pólvora ante todo el mundo- No dejaran entrar a nadie hasta que resuelvan todo, así que no tendrás que volver ahí, al menos por un par de días. Luego archivaran el caso y harán como si nada paso.

-Mina…-le llamo Historia, quien estaba su costado.

-¿Si?

-Ya no quiero bailar- aún le costaba hablar, lo hacia usando un tono bajo.

Mina se sorprendió por eso.

-¿Estas segura?

-Si…-volteo a mirarla- Estuve meditando toda la noche lo que paso…no…no me arrepiento….no me arrepiento de lo que hice.

-…-Mina no sabía que decir ante eso.

-Lo volvería a hacer… y quiero vengar a mamá.

-¿Quieres saber algo?- Mina por fin hablo- Yo también. Me hice policía para hacer justicia por los inocentes, mamá era uno de ellos, y no descansare hasta que el responsable pague por lo que le hizo.

-¿Aun así me puedo quedar los vestidos?

-No podemos devolverlos, sería muy sospechoso.

Ambas rieron un poco ante eso.

-Necesito hablarte de algo.

-¿De qué?

Historia comenzó a contarle a Mina sobre sus personalidades, la blanca y la oscura, en especial la última porque esa siempre la impulsaba a comete los asesinatos.

Lo increíble fue que Mina no se asustó, nada amas le pidió a Historia que controlara a sus personalidades, en caso de que algún día quisieran matarla.

Como Historia no quería ser una carga para Mina, comenzó a buscar trabajo, encontrando uno de maestra de kínder, en el cual uso al cisne blanco para parecer lo más angelical posible, incluso le corto un par de plumas al vestido de ballet blanco para tenerlas de accesorio y así poder manejar más fácil aquella personalidad.

Un año después Mina llegó con una noticia aterradora, había descubierto quien era le asesino de su madre, su jefe, quien también fue el jefe de su madre.

-Encontré un video en su computadora, era obvio que era el quien lo grababa porque era su voz, en ese video estaba violando a mamá….- Mina no pudo seguir hablando-… no entiendo como no vomite al ver eso…

-Ese maldito- Historia apretó la lata de soda que tenía en su mano- Quien e supone que deben cuidarnos, son las peores escorias.

-Hace poco recibió honores por policía ejemplar- Mina también hablaba con rabia- ¿Quién sabrá a cuantas les habrá hecho lo mismo?

-Vamos a hacerlo pagar- propuso Historia.

-¿Pero cómo?

-Es un degenerado, infíltrate a su computadora y fíjate si tiene una rutina, algo que nos pueda ayudar a guiarlo a una trampa.

-Buena idea

Los días pasaron, Mina tuvo que soportar las miradas lascivas de su jefe, a quien no podía ver con otra cara que no fura de asco, pero descubrió que tenía un hábito, aparte de mirar pornografía súper violenta donde jopeaban y violaban a las chicas, tenía una cuenta falsa de Facebook donde solo tenía de contactos a puras chicas jóvenes y muy hermosas, el principal rasgo de todas, veinteañeras y rubias.

-Déjame eso a mí- pidió Historia- Seré lo más dulce que puedo para seducirlo, querrá que nos juntemos y ahí es cuando lo haremos pagar.

-Ten cuidado

-Lo hare- Historia abrió el cierre de la bolsa que tenía el segundo vestido, el negro- Es hora de que el cisne negro abra las alas.

-Me emociona escuchar eso, pero después de lo que contase, no puedo evitar asustarme.

-Lo entiendo, pero aunque la odie, me ha protegido de que me lastimen.

-Y se lo agradezco. Avísame cuando lo tengas comiendo de tu mano, me encargaré de tener un lugar donde nadie podrá escuchar sus gritos de agonía mientras lo torturamos.

-Me encanta la idea- chocaron las palmas en señal de complicidad.

-Atraer a ese cerdo fue fácil, solo tuve que decir que me gustaban los hombres maduros y listo- la Historia mayor miraba la escena actual, donde ahora estaba el asesino de su madre desnudo, sobre una mesa, con sus extremidades amarradas en cada para de la mesa y con la boca sellada con cinta; quien comenzaba a despertar luego después de que Historia lo golpeara con una barra de metal en la cabeza; cuando fue a buscarla a su supuesta casa que en realidad era la dirección de un deposito abandonado y ya estaba con su vestido de ballet negro.

-Hola escoria- le saludo el cisne negro con un sonrisa sádica- Esperó que no durmieras bien

El hombre solo trato de libar sus extremidades pero los nudos eran muy fuertes.

-No te oigo, tienes algo que decirme- le arranco la cinta de un movimiento.

-¡Ahhh! ¡Maldita perra! ¡Maldita perro loca!

-Por si no lo has notado, ya que eres un imbécil, no soy un perro, soy un cisne, un hermoso cisne. El cisne negro- se colocó en una postura de ballet- Uno que anhela cobrar con sangre lo que le hicieron a la pobre Martha Caroline.

El hombre volteó a verla y la reconoció.

-Te recuerdo… eres la niña que esa idiota de Martha adoptó, tenía tantas ganas cogerte aquella vez- se burló- Tan pequeña e indefensa, sin nadie que te cuide, nadie a quien le importara si te violaban y luego lanzaran tu cuero a algún rio ja, ja, ja, ja, ja, ja. De no haber sido por esa idiota, te hubiera tenido, pero no, te adoptó, por eso me desquite con ella. Lo bueno es que gallina vieja hace buen caldo y…haaaa- no pudo seguir porque Historia agarro una pinza y se las incrusto en los testículos.

-Mira lo que me haces hacer, se supone que tengo que esperar a mi hermana para torturarte, pero no significa que no puedo adelantar un poco. Los cerdos solo chillan, así que chilla, porque es lo último que harás en esta vida- hizo más presión, lo que provoco que el hombre gritara más.

Sin embargo, su momento de diversión fue interrumpido cuando escucho unos aplausos.

-Mina, que bueno que llegaste, me disculpo por comenzar antes pero….- el cisne negro se calló cuando vio que la persona que salía de las sombras no era Mina, sino una chica morena con pecas.

-Ymir- la Historia mayor miro a la recién llegada-¿Cómo es posible que te odie pero a la vez te desee?

-Vaya espectáculo- Ymir aplaudía de forma lenta, como si fuera una burla- No sabía que el ballet era así, de haberlo sabido iría más al teatro.

-¿Quién eres?-preguntó el cisne negro, dejando las pinzas para que colgaran de los testículos de su víctima, aumentando más los gritos, así que le volvió a poner la cinta- Silencio.

-Me conocen como Sicario, así que llámame así.

-He escuchado de ti, la asesina de sueldo más buscada, siempre pensé que eras un hombre.

-Ese es el chiste de mi nombre, nadie pensaría que una chica tan sensual e inteligente como yo sería una asesina a sueldo y la mejor. Por parte es bueno vivir en este mundo machista de mierda, pero por le resto no.

-Al grano, ¿Qué quieres?

-Obviamente matar a tu cerdo- lo señaló- Me importa un carajo la razón de porque lo tengas acá, solo te diré que ese cerdo decidió robarle a quien no debía y me pagaron un buen dinero para eliminarlo de este mundo.

-Ese cerdo es mi presa, yo la atrape y yo la matare.

-Como te dije, no me interesan tus razones- Ymir sacó su arma- Voy a matarlo.

-¡Dije que no!- el cisne negro agarro un cuchillo, que estaba en otra mesa junto con varios instrumentos que pensaba usar para tortura, y se lanzó sobre Ymir.

-Ni siquiera tú pudiste vencerla- la Historia mayor vio como Ymir guardo su arma y, de un rápido movimiento, tenía su mano en el cuello del cisne negro y la otra mano doblandole la mano para que soltara el cuchillo, lo cual hizo segundos después.

-Lo admito, sí que tienes agallas para atreverte a atracarme de frente, pero…- en ningún momento Ymir dejo de sonreír con superioridad ni de hacer presión sobre su cuello- Si crees que eso haga que te tenga piedad, ¡estás muy equivocada!- dicho esto último, libero su otra mano, la hizo puño y le dio un fuerte puñetazo en la cara a Historia.

La mencionada casi cae, pero pudo estabilizarse; tocó su rostro con su mano y pudo ver la sangre en su palma, mas esto no termino aquí, Ymir continuo con una lluvia de puñetazos hacia Historia, todos en la cara.

-¿Acaso creíste que con solo seducir a tus víctimas y traerlas a un depósito abandonado te volvías una asesina profesional? Pues déjame decrete algo, rubia idiota, estas muy equivocada. Yo he recibido entrenamiento toda mi vida paras ser lo que soy, tú eres solo una maldita burla a los asesinos de verdad- le dio un último puñetazo que la hizo caer al suelo.

Historia solo escupía sangre, pero vio que cayó muy cerca del cuchillo, así que, con mucho esfuerzo, lo tomo y se puso de pie.

-¡Te matare!- aún con la piernas temblorosas volvió a lanzarse sobre Ymir para atacarla, pero el resultado fue el mismo. Ymir la esquivo con facilidad y le dio un puñetazo, esta vez en el estómago, lo que provoco que escupiera más sangre.

-Esta equivocada si crees que eres igual a mí, no me llegas ni a la suela de los zapatos.

-M-Maldita- Historia hablaba como podía.

-Debería matarte por hacerme perder mi tiempo, pero no me darán ni un centavo por ti y no desperdiciaré mis balas en vano. Además tengo la política de no dispararles a niños. Así que me desquitare con tu cuerpo- como Historia estaba débil por los golpes, Ymir la sujeto del cabello para sostenerla de pie y con su otra mano recorrió debajo de su falda, para ser más específicos, comenzó a acariciar su vulva- NO me gustan para nada los rubios, pero hare una excepción contigo.

-Hahh…-Historia trato de no gemir ante eso, pero fue inevitable. Se concentró tanto en las caricias que no prestó atención a que Ymir ya había disparado a su víctima.

-Hiciste lo que nunca creí posible, hasta ese momento, destruir la confianza del cisne negro- la Historia mayor vio como todas las plumas se rompían y solo quedaba ella, sin ninguna personalidad que tomara su cuerpo- Tal vez odie a ambos cisnes, pero fue el cisne negro es el más fuerte y fue quien me protegió de ser violada dos veces.

Luego de eso Ymir agarró a Historia del cuello para que la mirara a los ojos.

-Me voy a encargar de dejar mi nombre bien grabado en tu piel, para que en las noches, cuando te toques, lo hagas pensando que soy yo acariciándote- después de eso el beso, fue un beso brusco y metió su lengua en la boca de Historia

-Me robaste mi primer beso- la Historia mayor miraba con rabia aquella escena.

-Quiero que gimas bien fuerte mi nombre, después de todo este lugar estaba abandonado, así que no tienes que resistirte- dijo Ymir en cuanto corto el beso, para después acercarse a su oreja- Ymir, recuérdalo bien. Ymir- después lamio su oreja.

-Lo que más odio de lo que me hiciste, es que no quiero aceptar que me gusto- la Historia mayor hizo puños sus manos mientras veía la escena donde Ymir la desnudaba y la recostaba en el suelo, para luego comenzara besar todo su cuerpo y meterle los dedos, varios gemidos salían de su boca- A pesar de que no fue consentido, me gusto como me tocaste y quiero volver a sentirlo- escupía todo con rabia.

Cuando despertó, o más bien dicho Mina la despertó, Historia se levantó de golpe, dándose cuenta que tenía su ropa puesta pero eso no le importo.

-¿Y la víctima?

-Eso explícamelo tú, vine hace poco y te encontré en el suelo, pensé que ese miserable te había hecho algo pero sigue amarrado y con un disparo en el cráneo.

-¡¿Qué?!- Historia se puso de pie a todo aprisa y se acercó a la víctima. En efecto tenía un orificio de bala en la frente y había mucha sangre en el suelo.

-Historia, ¿Qué fue lo que paso?, no recuerdo haberte dado un arma.

Historia solo grito, grito tanto como pudo para desahogarse.

-¡Desgraciada! ¡Eres una maldita desgraciada!- comenzó a jalarse de los cabellos.

-Historia, cálmate. Por favor- Mina se asustó al verla así- No importa lo que paso, lo importante es que está muerto, es lo que queríamos.

-NO, yo quería que pagara en carne propia lo que le hizo a mamá.

-Escucha, me explicas lo que paso luego, ahora debemos de liberarnos del cuerpo- Mina seguía intentando de calmarla- Si te consuela, lo puedes cortar en pedazos mientras yo preparo la tina con ácido.

Historia, entre bufidos, solo asintió.

Una vez disolvieron el cuerpo y eliminaron toda evidencia, volvieron a casa. En donde, Historia se quitó la ropa y se metió a la bañera. Lo que preocupo mucho a Mina, porque llevaba varias horas ahí.

-Historia, no es bueno que estés mucho tiempo en el agua, te vas a enfermar- hablo Mina tocando la puerta del baño.

Historia no respondió, solo estaba sentada en la tina abrazando sus rodillas, no solo era la rabia de no haber podido vengar a su madre sino también el que una chica, alguien de su mismo género, se aprovechó de ella y le hizo lo que su padre ni maestro pudieron hacerle.

-Pobrecita mía- la Historia mayor estaba sentada a un lado de su yo de 20 años- Nunca se nos pasó por la cabeza que una chica nos podría violar, pero muy en tu interior sabemos que eso no fue lo frustrante, sino que lo disfrutamos a pesar de siempre negarlo- volví a afirmar eso.

-Historia, voy a entrar- Mina abrió la puerta- ¿Cómo te sientes?- se arrodillo para quedar a su altura.

Historia no dijo nada, solo se abalanzó sobre Mina, la tomo del rostro y la beso.

-No significo nada, solo trataba de olvidar lo que me hizo Ymir- confeso la Historia mayor- Solo te use, Mina.

Después de unos segundos Historia se separó y se tapó el rostro, se sentía completamente arrepentida por lo que hizo. Mina no era una chica a cualquiera como Ymir, era su hermana.

-Lo siento- susurro.

-Descuida, lo tomare como que me quieres mucho- Mina prefirió olvida eso- ¿Puedo frotar la espalda?- preguntó mientras agarraba la esponja.

Historia solo asintió, sin apartar las manos de la cara

-No estoy molesta por lo del asesino de mamá, si soy sincera, no me entusiasmaba mucho la idea de torturarlo, quería que sufriera pero no me creía lo suficientemente capaz de hacerlo. Al final te hubiera dejado a ti torturarlo y yo mirando todo- decía Mina mientras frotaba su espalda.

-Yo no fui- susurro Historia- Yo no lo mate

-Entonces... ¿qué paso?

Historia comenzó a contar como fueron las cosas, incluso lo que le hizo Ymir.

-Así que el verdadero nombre de Sicario es Ymir. Vaya, nunca pensé que fuera mujer, pero supongo que es muy inteligente si lo pienso bien, nunca sospecharían de una mujer.

-Esa desgraciada lo mato, no dejo que lleváramos a cabo nuestra venganza.

-Para que un asesino a sueldo lo matara por órdenes de terceros, debió de haber estado metido con gánsteres o algo por el estilo.

-No solo era un un violador, sino un corrupto- comentó Historia, quien ahora estaba con su pijama.

-Lamento que hayas tenido que pasar por eso, debí de llegar antes, nunca pensé que te haría eso- Mina se sintió culpable.

-No fue tu culpa, en toda mi vida nunca pensé que una mujer…ya sabes… a otra mujer.

-Lo sé, pero eso no significa que hayas perdido tu virginidad, porque aunque te haya penetrado con los dedos no te rompió el himen, asi que físicamente todavía eres virgen.

-Es bueno saber que la mierda machista y lesbofobica sirva de algo.

-Hay algo que sigo sin entender, ¿fue a ti o al cisne negro?

-Ella destruyo al cisne negro, destruir esa confianza que creo para protegernos.

-Sí, pero eso no significa que se haya ido- la Historia mayor vio como detrás de su otro yo, las plumas negras comenzaban juntarse para reconstruir al cisne negro, a un lado el cisne blanco le ayudaba a juntar sus plumas.

- No sé si regresará, pero por ahora quiero pedirte algo.

-¿Qué cosa?-preguntó Mina

-Quiero que me ayudes a entrenar, quiero aprender a pelear.

-¿De verdad?

-Sí, una de las pocas cosas que esa estúpida tenía razón era en que debo de entrenar para poder enfrentarme a mis enemigos. Y si la vuelvo a ver, quiero matarla por lo que me hizo.

-Esperaba que me lo pidieras, siempre es bueno que una chica sepa defenderse sola.

-¿Cuando empezamos?

-Si quieres mañana mismo, nos levantaremos temprano, antes de que el sol salga y saldremos a correr por una hora.

-Hecho.

Así fue como comenzó el entrenamiento de Historia, primero fue correr y ejercicio básico para que tuviera resistencia, algo que ya tenía gracias al ballet porque debía de realizar grandes saltos y siempre caer de punta y con elegancia, luego vinieron cosas más duras, como aprender defensa personal y saber manejar un arma.

Unas cuantas semanas fueron suficientes para que el cisne negro renaciera, hambriento de venganza.

-¡Voy a arrancarle la piel a esa perra de Ymir cuando la vuelva a ver!- decía el cisne negro en la mente de Historia- ¿Y a ti que te pasa?- miro al cisne blanco que estaba con la cara muy roja y tapándose la boca con una mano- Maldita sea ¿no me digas que te gusto lo que nos hizo?- el cisne blanco solo agacho la cabeza, estaba muy avergonzada- No solo dejó su esencia en nuestro cuerpo físico, sino en su mente de ella y hasta en ti, esto es el colmo.

-¿A ti no te gusto?- preguntó en un susurro el cisne blanco al negro.

-¡Claro que no!- exclama muy molesta el cisne negro- Esa maldita me hizo pedazos, ¿acaso crees que deseo volver a sentir ese sensual cuerpo, su suave piel y hábiles manos sobre mí?

-No le basto con profanar mi cuerpo, sino que también el de esos cisnes. Aunque no tuvieran forma física, recuerdan muy bien todo- la Historia mayor solo vio discutir a ambos cisnes.

Por ese tiempo, Mina estaba frustrada porque hace poco había sido liberado un violador, por falta de pruebas a pesar de que, no solo una, sino varias las victimas haya dado su declaración y mostraran todos los golpes.

-A pesar de mis esfuerzos, este sistema está podrido y siempre defenderá a los culpables por sobre las victimas- decía tirando los papeles en la mesa.

-Seri tan divertido darle una cucharada de su propio a medicina- Historia tomo uno de los papeles del suelo- En verdad lo seria.

-¿Quieres hacerlo?-pregunto Mina.

Historia asintió.

Fue así como de nuevo idearon una trama, esta vez en otro lugar, la misma cabaña donde aquel cerdo llevaba a sus víctimas para violarlas.

-Grita lo que quiera, nadie vendrá a ayudarte- le decía el cisne negro al hombre amarrado una cama vieja y sucia- De seguro eso le decías a todas las pobres chicas a las que violaste- decía mientras pasaba por su abdomen una barra que deba descargas eléctricas

-Fue su culpa por provocarme, si salen vestidas como zorras a la calle, ¿cómo no esperan a que uno las vio…haaaa- no pudo seguir hablando porque el cisne negro encendió el aparato cuando el barra estaba sobre sus genitales, provocando que se retorciera de dolor

-Ahora- dijo en cuanto apago el dispositivo- Te mueves- se acercó para verlo a los ojos- O te electrocuto- volvió a encender el dispositivo en la misma zona, haciendo que se retorciera y gritara de dolor-¿te gusta la electricidad?- preguntó cuándo se detuvo para después alejarse.

El hombre sentía las secuelas de la descargas, para después voltear su vista hacia el cisne negro y ver que estaba haciendo- ¿q-que estás haciendo?- ponerse nervioso le fue inevitable, porque vio como jalaba una soga de alambre grueso y lo dejaba en su estómago- Por favor…te lo ruego- vio como volvió agarrar el dispositivo- No más.

-¿No más?-el cisne le sonrió de forma sádica- Recién ha empezado- acerco el dispositivo a su boca- Abre.

El hombre hizo lo que se le pidió, en cuando puso el dispositivo en si boca, volvió a encenderlo y con ellos volvieron los gritos.

-Un pequeño calentamiento- saco el dispositivo y vio lo aturdido que estaba -¿cierto?-acto seguido lo coloco en su axila y lo volvió a encender.

Luego tomo el alambre que había dejado sobre su estómago y comenzó a meterlo en su boca, de poco a poco.

-Ya está sintiendo el dolor, ¿no es así?- preguntó mientras metía más fuerte el alambre, provocando un grito ahogado de su víctima.

En cuanto vio que hizo puños sus manos, dejo de meter el alambre, se alejó, tomo unos guantes para evitar la corriente y se los coloco. Camino hacia la máquina, a la que estaba unida el alambre de cobre y la encendió, consiguiendo que todo el alambre que estaba dentro de su boca, comenzara moverse de forma violenta, provocando que comenzara a salir sangre. Cuando le pareció suficiente apago la máquina, pero eso no significaba que estuviera satisfecha.

-Antes utilizaban la electricidad para curar a los enfermos- tomo un par de pinzas grandes en cada mano.

-Haaaa…- el hombre, aun con el alambre en la boca, grito todo lo que pudo ante eso.

-Co tu estas enfermo, tú, necesitas una buena terapia- conecto ambas pinzas a la cama, haciendo que su víctima gritara aún más y se retorciera de dolor hasta su muerte.

-Qué asco, se orino- se quejó al ver el pequeño charco en el suelo- Pero bueno, Mina ya se encargara de eso- apago el interruptor de la luz.

Su tercer asesinato, solo que esta vez sí disfrutó cada minuto, tanto el cisne negro como Historia, más el cisne blanco le disgusto tanto que vomito.

Su siguiente víctima, otro violador, toda las víctimas decían los mismo, que las insultaba diciéndoles yeguas. Así que lo amarro en un establo y le coloco un bocado para caballo, tan ajustado que estaba botando sangre mezclada con saliva.

-Todas tus victimas dijeron que les gritabas yeguas, por lo que supongo que te crees un semental, asique tendré que domarte- jalo de la cuerda a la que estaba amarrada el bocado para que mostrara os dientes- Que dientes más feos, déjame ayudarte – tomo unas gruesa pinzas y comenzó a quitarle los dientes uno por uno.

Entre gritos, el hombre termino orinándose encima.

-Que asco. Eres el segundo que se orina en plena tortura- decía mientras se alejaba- Por poco y llenas mis hermosas zapatillas con tu asquerosa orina. Tendré que ser más agresiva- tomo una pistola de su mesa llena de instrumentos- Otra cosa que decía en las declaraciones es que la amenazabas con esta arma para que no gritaran ni salieran corriendo por ayuda- le quito el bocado.

-Jódele- hablo como pudo con sus pocos dientes que le quedaban.

-Antes de violarlas, las obligabas a darle una mamada a esta cosa. Así que te quiero verte haciéndolo- lo acercó a su cara y trato de ponerlo en su boca, pero se negó.

-No voy a aceptal las oldenes de una maldita mujer.

El cisne negro le obligo a abrir la boca y le metió la pistola hasta lo más profundo dela garganta, después lo sacaba un poco y lo volvió a meter fuerte.

-Respira por la nariz, hazlo- le ordenaba sin detenerse- Como si fuera tu primera vez.

LO hizo una par de veces más y cuando ese canos se alejó de él.

El hombre escupió sangre.

-¡Pudlete! ¡Pudlete!- le decía mientras se reía y escupía sangre.

El cisne negro se hartó, se puso unos guantes de látex y tomo unas grandes tijeras de jardinería, lo que causo que parara la risa.

-No...

-¿Sabes que les hacen a los caballos indomables?- preguntó mientras se acercaba y hacía sonar las tijeras- Los castran- se agacho un poco, abrió la tijera, coloco la tijera abierta bajo su miembro y le dedico una sonrisa rápida antes de cerrar las tijeras, cortándole el miembro de un movimiento.

-Haaa…aaaah…- el hombre grito de dolor y miraba con horror su miembro, ahora en manos del cisne negro, quien se lo metió en la boca.

-Nada de dientes, caballo- el ordeno- Sin dientes- dijo esto último, retrocedió y se sentó a ver como agonizaba hasta morir- Entretenme- decía mientas escuchaba sus gritos.

A los pocos minutos murió desangrado.

No importaba lo que hiciera, Mina siempre la cubriría, como no importaba a cuantos matara, su sed de sangre y venganza era insaciable.

Algunas veces invitaba Mina a participar, pocas veces esta aceptaba, pero la pasaban muy bien esas veces. Como aquella vez en la que encadenaron al líder de una secta, que usaba su poder para engañar a mujeres y violarlas; al parachoques de su camioneta y lo arrastraron por una carretera desolada en la noche mientras tatareaban sus canciones favoritas, hasta que se aburrieron de cantar y detuvieron el auto.

Durante todo el camino, el supuesto salvador del mundo, no dejaba de recitar los versículos de la biblia.

-Ya me aburrí, ¿lo haces tú o lo hago yo?-le preguntó el cisne negro a Mina, mientras encendió un cigarrillo.

-Quiero probar- Min saco de la cajuela un galón con kerosene y roció al hombre que estaba desangrándose, no sin antes quitar la cadena del parachoques.

-¿Quieres un cigarro?- le ofreció el cisne negro.

-Sabes que no fumo.

-Es bueno probar.

Mina acepto el cigarro y lo encendio.

-Ugg…sabe horrible- se quejó a la primera inhalada- No entiendo cómo te gusta- lo lanzo hacia el camino de kerosene que hizo, causando que se prendiera y quemara la hombre, quien entre gritos rogaba que no lo hicieran- Peor esto si es divertido, ahora entiendo porque te gusta.

-¿Crees que alguien lo encuentre?

-Por este camino es raro que pasen autos, y en el remoto caso de que lo encuentren- mostro la cajetilla de cigarros- Esta es una marca muy común, así que tendrían que interrogar todo el que la compra, y lo encendimos con fósforos, que se consumen rápido en el fuego. Ya vámonos, esta haciendo frio y esta fogata es inútil.

-De acuerdo- emprendieron camino a casa.

Otra asesinato que hicieron juntas fue jugar a la ruleta rusa con un hombre que violo a su hijastra, y tenía a dos niñas más secuestradas en su casa, eso lo descubrieron cuando se metieron a su casa a escondidas. Lo golpearon en la cabeza con un bate y amarraron a una silla. Para que nadie escuchara los gritos de auxilio, pusieron la muisca a máximo volumen, como él había hecho para que nadie escuchara cuando violaba a su hijastra.

Se divirtieron con sus gritos de desesperación cuando le apuntaban la pistola en la cabeza y no salía nada, rogaba piedad, las insultaba, hasta les ofreció dinero y decía que estaba muy arrepentido por lo que hizo pero nada ablandaba el corazón de ambas. Justo cuando estaba llorando, le dieron el tiro de gracia, liberaron a las niñas y les pidieron que no dijeran nada o las matarían, lo cual funciono, porque cunado Mina volvió su papel de policía, la niñas hicieron como que no la conocían.

-Esos sí que fueron buenos tiempos- decía la Historia mayor sonriendo al ver todos los asesinatos que cometió- Hasta aquella noche- el cuadro se cambió y ahora estaban ella y Mina en la sala de su casa.

-Te pusieron el "Ángel de la muerte", es muy tonto, pero no puedo decir nada o sospecharían- decía Mina mostrando el periódico.

-Déjalo, aunque el cisne negro no se pondrá feliz de que le den créditos al blanco de sus crímenes- decía Historia mientras miraba su cajita musical.

-¿De verdad no quieres arreglarla?- pregunto Mina, ya que la bailarina seguía rota porque Historia siempre se negaba a que la cambiaran por otra.

-No, prefiero que se quede así, me recuerda lo rota que estoy- cerro la caja y la dejó en la mesa- ¿Sabes?, a pesar de todo, no me siento yo, siento que nada más soy la marioneta de mis personalidades, que nunca he hecho nada por mí misma, ni siquiera defenderme- se recostó en el sofá- se le veía decaída.

Mina se acercó y la abrazo un poco- Claro que sí, tú las creaste, y bien que mal, te han servido para protegerte. No solo de los cerdos, sino que nunca nadie sospechara de ti. Además no estás sola, me tienes a mí.

Historia sonrió un poco ante eso.

-Gracias.

-Recuerda que ahora no puede estar triste, tienes una cita en una hora con un director de escuela que chantajea a sus alumnas con que si no se dejan meter mano por él, no podrán garuarse.

-Gracias por el recordatorio. Iré a darme un baño, el cisne negro debe de estar impecable- se puso de pie y camino hacia la ducha.

-Esta vez no podré ayudarte, debo de redoblar turno esta noche. Hace poco entraron unos nuevos policías y me tocó a mí enseñarles el lugar.

-¿No podía hacerlo otro?- preguntó Historia desde la puerta.

-Al parecer no, pero estoy segura que me los dejaron apropósito. Pero descuida, cuando termines, me daré un tiempo para borrar la evidencia.

-Por eso te quiero.

-Lo sé.

Horas después.

-¡Hoy va a haber cerdo! ¡Hoy va a haber cerdo! ¡Cerdo asado para la cena!- cantaba le cisne negro mientras echaba gasolina sobre el hombre gordo, envuelto en plástico sobre una mesa de metal y con la boca sellada-Cuanto me gustaría que Mina este aquí- decía mientras hacia un camino de golosina- Me gustaría enseñarle que tan buena cocinera soy- dejo la gasolina a un lado y saco su encendedor.

-No la esperes- escucho una voz femenina detrás suyo

-¡¿Ymir?!- fue el único nombre que es el vino a la mente, por lo que volteó y vio a todos lados pero nada.

-No tengo idea de quien sea esa tipa, pero de todas formas odio que me comparen- volvió a voltear, enfrente de ella se encontraba una chica rubia alta y de ojos azules, vestida con un uniforme de policía.

-¿Quién eres?-pregunto el cisne negro.

-Nanaba, y tú debes de ser Historia- la señalo- Ese es un estilo muy raro para una asesina tan cruel.

-¿Vienes a arrestarme?

-Creo que eso es obvio, así que colabora y no tendré que arrugar ese vestido tan tonto que tienes- mostró unas esposas.

El cisne negro, al no saber qué hacer, solo salió corriendo hacia otra dirección, pero termino cayendo debido a que tropezó con algo.

-Los asesinos como tú, son tan fáciles de leer- opino un hombre alto de ojos ámbar y con bigote, quien salía de la sombra.

-Yo me encargó de ella, Mike- decía Nanaba mientras se acercaba, se sentó sobre la espalda del cisne negro y le coloco las esposas- Listo- en cuanto termino de esposarla la obligó a levantase.

-Huelo a gasolina- comento Mike mientras se acercaba al hombre que seguía en la mesa- No sé porque esta idiota se me hace familiar.

-Déjame ver- Nanaba uso otras esposas para atar las manos del cisne negro en una reja de metal, pata después acercarse al hombre- Ah, ya me acorde, es el cerdo que trato abusar de mi cuando estaba en la academia, si miras bien le quedó esa cicatriz en la cara de cuando le enterré un pedazo de vidrio, ahora se ha vuelto más gordo y asqueroso- se acercó más a el- Hola Wald, es un total disgusto verte de nuevo- le escupió en la cara.

-Ya me acorde, me metí a tu academia solo para darle una paliza.

-Ese fue el gesto de amor más lindo que me has dado, grandote- Nanaba se aferró a Mike

-¿Quieres que te de otro gesto más lindo?

-Claro, pero que sea rápido, debemos de pensar en algo creíble para esta loca- señaló a Historia.

-Muy bien- Mike camino hacia donde había corrido el cisne negro y tomo el encendedor del suelo- Diremos que no pudimos salvarlo de esta loca, después de todo somos policías, será nuestra palabra contra la de ella- séalo al cisne.

-No, es mi presa- grito el cisne negro mientras trataba de librarse de las esposas.

-Yo lo conocí antes, así que la venganza es mía- aclaro Nanaba- ¿NO crees, amor?- miro a Mike.

-Absolutamente- Mike sonrió, prendió le encendedor y lo dejó caer sobre Wald, quien grito de dolor- ¿Una selfie?

-Me ofendería si no lo hiciéramos.

Ambos ignoraron los gritos de agonía del hombre y se tomaron todas las selfies que pudieron hasta que se apagará el fuego.

-Esto sí que fue divertido, capturamos a una loca y eliminamos a una escoria- Nanaba se acercó al cisne negro- Pero como eres una asesina sumamente peligrosa- hizo comillas en esas palabras- Debe de parecer que pusiste resistencia, es decir, saluda a mi puño- le dio un puñetazo en la cara para dejarla inconsciente.

Cuando Historia despertó ya se encontraba en su celda, su hermoso vestido negro de ballet había sido cambiado por un horrible enterizo de color naranja y sus zapatillas de ballet por zapatos negros. No sabía cuánto tiempo había pasado hasta que vio a Nanaba entrar ahí.

-Estuviste inconsciente un día, eso me halago, mi golpe sí que es fuerte. Ahora vayamos al grano, por la cantidad de tus crímenes, te esperan dos cadenas perpetuas, así que te pudrirás en una celda más pequeña que esta, Mike- chasqueo los dedos.

-A la orden.

-¡No me toques!- reclamó Historia.

-Oh, creo que se te olvida que no tienes opinión aquí, así que no interesa si gritas- le recordó Nanaba- Hazlo

Mike la tomo de los brazos para obligarla a levantarse y caminar.

Cuando llegaron a su celda, Nanaba le quito las esposas a Historia y Mike la empujo para que cayera al suelo de la celda.

-Disfruta pudriéndote aquí- Nanaba cerró la primera puerta- Vendremos por ti en caso de que no seas útil- cerró al puerta final.

Historia solo grito mientras golpeaba las puertas con toda sus fuerzas, debía de aceptarlo, siempre supo que algún día terminaria ahí, pero siempre creyo que Mina la salvaría.

¿Porque Mina no la salvó?

-De seguro sabe que merecemos un escarmiento- hablo el cisne blanco.

-Cállate esa desgraciada nos traicionó- reclamo el cisne negro

-¡Ya cállense las dos!- grito Historia, lo que funcionó porque ninguna dio nada- Si nos vamos a pudrir aquí, al menos hagamos algo que disfrutemos las tres.

-¿Estas proponiendo lo que creo que esta idiota piensa?- pregunto el cisne negro señalando la blanco.

-Sí, quiero bailar.

-¡Yeiii!- el cisne blanco se emociono- Puedes usar un lindo vestido rosa.

-No me importa, solo quiero bailar- comento Historia, para después ponerse de pie y comenzar la rutina de El lago de los cines.

-Así fue como llegamos aquí- la Historia miraba su actual yo, de hace algunos meses atrás, porque sospechaba que ya habían pasado varios meses desde su encierro, hasta el último momento donde le dispararon un dardo tranquilizante- Supongo que ya es hora de despertar- le último cuadro llegó, donde estaba ella, con la cabeza sobre la mesa, babeando y con los ojos en blanco; enfrente de ella estaba Armin jugando con su teléfono- Odio admitirlo, pero sí que estoy jodida, todo por culpa de mis personalidades- camino hacia ella, como podía atravesarla, se colocó sobre ella y despertó.

-Ah, despertaste.

-Jodete- fue lo primero que dijo Historia en cuanto levanto su cabeza de la mesa.

-¿Sigues siendo el cisne negro o Historia?-pregunto Armin sin despegar la vista d su teléfono.

-Soy yo, por el momento.- confeso Historia.

-Aja- Armin continuó marcando y coloco su teléfono en su oreja- Ya despertó.

Segundos después, Mikasa, Nanaba y Mike regresaban a la habitación.

-Más vale que sea bueno para tener que esperar que se recuperé de su colapso mental- pidio Mikasa.

-Estoy seguro que si- opino Armin para después ver a Historia- Espero que tu viaje mental haya sido agradable, porque así descubriste que le dio la vida a tus diferentes y muy opuestas personalidades.

-…-Historia no dijo nada solo miro para otro lado.

-Lo tomare como un sí, porque te ves más cuerda. El punto de todo esto es que te dé cuenta que no puedes ser del todo buena o toda mala, no eres blanca ni negra. Sino que en realidad eres una mezcla de ambas personalidades.

-¿A qué te refieres?-preguntó Historia sin entender.

- A que no hay bien sin mal, no hay rudeza sin fragilidad, no hay ying sin yang. En otras palabras, tu verdadero yo es una mezcla de ambas personalices, así que lo que debes de hacer es agarrar lo mejor de cada una para así poder tener un balance y ser tu quien las controle y no ellas a ti.

-Ya me harte de hablar de cisnes- hablo Mikasa cruzada de brazos- Ambas son aves, son la misma especie, su única diferencia son las plumas, el cual es su atractivo principal, si las desplumas son iguales. Así que desplumas a esas tipas que tienes en la cabeza y quédate con las plumas que más te gustan.

-¿A cambio de que me das ese consejo? -preguntó Historia mirando a Mikasa.

-Esperaba que lo preguntaras, como ya perdí mucho tiempo contigo, solo diré esto- se acercó para mirarla- Te unes a mí y me obedeces en todo lo que diga, o hago que veas como Mike y Nanaba matan a tu estúpida hermana y luego te dejo morir en esta pocilga. A pesar de que no eres tan buena como las dos primeras, se nota que sabes matar, y tu número de asesinatos tampoco es para pasar por alto. Así que responde ¿aceptas o no?

-Me basta con lo primero, bien- respondió Historia.

-Perfecto. Ahora regrésenla a su jaula para pájaros- Mikasa chasqueo los dedos.

Mike y Nanaba la sujetaron, la obligaron levantarse y caminar, hasta salir de la habitación.

-Nunca creí que en mi intento por reclutar asesinas peligrosas, terminaría reclutando animales- opino Mikasa mirando a Armin- Hora tengo a mi mando a una loba que siempre está en celo, una leona con la sangre más fría que un reptil y un cisne desplumado.

-¿Qué animal seria la siguiente?- preguntó Armin mientras tachaba la foto de Historia en su pantalla.

-No lo sé, ¿Qué animales practican el canibalismo?

-Las viudas negras y la mantis religiosas.

-Mmm una viuda negra está bien, después de todo su primera víctima fue su novio.

-Muy bien, que pase la viuda negra, llamada Sasha Blous.

Final del cuatro capítulo.

Hola.

Después de una pausa larga y de acomodar bien mis ideas, vengo con esta actualización.

Escribir sobre asesinos no es fácil, en especial en este capítulo, tuve varias dificultades para escribirlo, pero luego recordé una de mis películas favoritas El cisne negro.

Donde también había referencias de trastornos mentales, así que la use como inspiración.

Las escenas de tortura son de la película Dulce Venganza, y varias películas más.

Subiere eso a otra plataforma, porque wattpad está muy odioso con sus normas

Y después de contarle a una amiga todo lo que pondré, me recomendó buscara otra plataforma.

Así que voy a publicarlo en booknet.

La cuarentena en mi país se alargó hasta el 30 de junio

Peor igual tengo clase y exámenes.

Así que no actualizaré muy seguido.

Ahora me faltan dos o tres fics más y termino con todos.

Que felicidad.

Bien es todo.

Como siempre perdonen las faltas ortográficas.

Espero que el capítulo les haya gustado

Si es así voten y cometen.

Voy a ver que fic actualizo ahora.

Nos vemos

Bye.